
Luego de tres años separados, la banda argentina Cuentos Borgeanos, se reunieron nuevamente para continuar el camino musical que comenzaron allá por el 2002. Esta gira, llamada a propósito “El regreso”, comenzó aquí en Montevideo, en un recital que desbordó de energía y diversión, en el que su cantante y guitarrista Abril Sosa, demostró ser más que un frontman, un absoluto performer con un completo dominio del escenario.
La noche comenzó con dos bandas locales como teloneras; los primeros en tocar fueron Juana Grey, para luego de un rato, dar paso a la presentación de Crysler, quienes vienen presentando su segundo disco llamado “Bastones y Ciegos”, y que se perfilan como una banda en claro ascenso, (hicieron una buena versión del tema “Cheques”, de Spinetta).
Cuentos Borgeanos, subió a las tablas un poco más tarde de lo previsto. Cuentos es una banda que congrega no sólo público propio, sino que también fans de Catupecu Machu, ya que Abril fue integrante y grabó los tres primeros discos de Catupecu, y hasta hoy se le reconoce a Sosa ese pasado, (además Agustín Rocino, actual baterista de Catupecu Machu, fue anteriormente ocho años bajista de Cuentos Borgeanos). Lo de Cuentos Borgeanos es, en gran modo, un ponerse al día con sus seguidores y revisitar las canciones de sus cuatro discos de estudio (el último había sido “Psicomágico”, 2009). Los argentinos se mostraron muy sólidos, en una integración de quinteto que incluía dos guitarristas: Diego López Santana y como guitarrista de apoyo y coros en vivo Mariano Bergoli, Alejandro Crimi en bajo y Lucas Hernández en batería.
Toda la banda desarrolló una performance impecable, muy energéticos, contagiando a un público que desde el comienzo se mostró muy receptivo, con muchas ganas de disfrutar de un show que valió cada minuto. Se notaba que existía claramente unas enormes ganas de ver a Cuentos Borgeanos, ya que ésa separación producida en 2010, había dejado en algún modo trunca la carrera de esta banda, pudiendo presentar en vivo muy poco ese último disco, al tiempo que se sumaron nuevos seguidores que conocieron la banda en ese impasse. Realizaron un set list repasando temas que alguna vez los llevaron a tocar incluso en grandes festivales masivos ante decenas de miles de personas. Sin ninguna duda el momento más divertido de la noche fue cuando Abril, saltó micrófono en mano desde el escenario al público, y cantó un buen rato entre la gente, moviéndose por toda la sala, abrazando e invitando a participar a los asistentes, subiendo sobre sillas y mesas, y hasta tomando de la cerveza de una chica. La gente aclamó y disfrutó mucho esta actitud del cantante, quien dirigía desde abajo cual maestro de ceremonia al resto de la banda que seguía tocando en el escenario. Así sonaron los temas que hicieron conocida a la banda desde hace una década hasta acá, abriendo con “Estás vivo”, y siguiendo el recorrido discográfico con “Cuenta despacio”, “Eternidad”, “Marzo”, “Si despertás”, “La pregunta”, “Estoico”, “Cajones Vacíos”, “Andorondack”, “Mírame”, “Romanticótico”, “Felicidades”, “Océano”, “Resistir” y “Fantasmas de lo nuevo”. El último tramo incluyó “Frío”, “El ocaso de mis ídolos”, y “Si morir”.
Luego de haber incursionado Abril Sosa en una etapa solista, y habiendo llegado a grabar un disco como tal (El Piloto Ciego, enero de 2013), esta vuelta de Cuentos Borgeanos es una muy buena noticia. Con planes de editar disco en un futuro cercano, esperemos no sea el fin del libro, y sigan juntos durante mucho tiempo más.
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