Un poco de historia:
¿Qué fue la Nouvelle Vague?
La Nouvelle Vague (Nueva Ola) fue un movimiento cinematográfico francés que surgió a fines de los años 50 y comienzos de los 60, que marcó un quiebre estético y narrativo radical con el cine tradicional.
El movimiento se originó en torno a la revista Cahiers du Cinéma, donde varios de sus futuros realizadores comenzaron como críticos. Desde allí defendieron la llamada política de los autores, que sostenía que el director debía ser considerado el verdadero autor de la película, incluso dentro del cine industrial. Admiraban especialmente a ciertos directores del cine clásico estadounidense, como Alfred Hitchcock y Howard Hawks, a quienes valoraban por la coherencia estilística y temática de sus obras.
En términos formales y narrativos, la Nouvelle Vague se caracterizó por el uso de rodajes en locaciones reales, presupuestos reducidos, cámaras livianas y sonido directo, lo que otorgó mayor libertad y espontaneidad a la puesta en escena. Las películas solían presentar estructuras narrativas fragmentadas, montajes no convencionales —como el uso del jump cut—, finales abiertos y una atención especial a la subjetividad de los personajes, generalmente jóvenes, errantes o atravesados por inquietudes existenciales.
Entre los principales representantes del movimiento se encuentran Jean-Luc Godard, François Truffaut, Claude Chabrol, Éric Rohmer y Jacques Rivette, todos ellos vinculados en distintos grados a Cahiers du Cinéma. También se asocian a la Nouvelle Vague cineastas cercanos al movimiento, como Agnès Varda, Louis Malle y Alain Resnais, aunque estos últimos mantuvieron trayectorias y preocupaciones estéticas propias.
Algunas de las películas más emblemáticas de la Nouvelle Vague son Les Quatre Cents Coups (1959) de François Truffaut, À bout de souffle (1960) de Jean-Luc Godard, Le Beau Serge (1958) de Claude Chabrol, Hiroshima mon amour (1959) de Alain Resnais y Cléo de 5 à 7 (1962) de Agnès Varda. Estas obras marcaron un quiebre decisivo en la historia del cine moderno e influyeron de manera profunda en cinematografías posteriores, al proponer un cine más libre, personal y consciente de sus propios mecanismos de representación.

El pasado jueves estrenó en las salas de nuestro país (uruguay) la nueva película de Richard Linklater “Nouvelle Vague“. Este homenaje cinematográfico al movimiento original, se presenta como una especie de “diario de rodaje” dramatizando del momento en que Jean-Luc Godard realizó su ópera prima À bout de souffle (Al final de la escapada, o Sin aliento 1960), una obra emblemática de la Nouvelle Vague que ejemplifica muchas de sus innovaciones estéticas y narrativas.
La película está rodada en blanco y negro y en formato clásico de cine antiguo (relación de aspecto 1.37:1), lo que refuerza su tono nostálgico y de recreación histórica. La trama sigue a Godard (interpretado por Guillaume Marbeck) durante el rodaje de À bout de souffle, con personajes legendarios interpretados por Zoey Deutch (como Jean Seberg), Aubry Dullin (como Jean-Paul Belmondo) y otros actores que encarnan figuras de la Nueva Ola, incluidos François Truffaut, Claude Chabrol, Jacques Rivette y Eric Rohmer. El trabajo de casting resulta especialmente acertado: los intérpretes elegidos no solo encarnan a figuras clave del movimiento, sino que además guardan un notable parecido físico con sus referentes reales, reforzando la sensación de estar asistiendo a una reconstrucción viva de ese momento histórico.

La película busca reconstruir el clima de libertad e incertidumbre que rodeó a los primeros pasos de la Nouvelle Vague, mostrando un rodaje atravesado más por la improvisación que por la certeza. Godard no aparece retratado como un genio seguro de sí mismo, sino como alguien que va probando sobre la marcha, que escribe diálogos en cafés poco antes de filmarlos y que, por momentos, parece no tener del todo claro hacia dónde se dirige la película. A su alrededor, actores y equipo siguen sus indicaciones con evidente desconcierto, dudas y cierto descontento, reflejando lo poco que se creía en aquello que se estaba gestando. Esa falta de fe inicial convive, sin embargo, con decisiones que luego serían decisivas para una ruptura estética.
En Estados Unidos la película ya está disponible en Netflix, por el momento en latinoamérica no sabemos cuándo se estrenará en la plataforma, pero en Uruguay puedes encontrarla en Cinemateca (además tambien reestrenaron Sin aliento, para que podamos disfrutar de la obra original en pantalla grande). Movie Center Punta Carretas, En Life Cinemas ( Cultural Alfabeta y 21 de Setiembre)
Material fotográfico cortesía de Netflix

















































