The Blueberries es una banda de rock montevideana que viene a paso firme, consolidándose como una importante propuesta independiente, que deja bien en claro que las únicas reglas que cumplen son las establecidas por ellos mismos. La banda ha sufrido últimamente cambios en su formación, siendo integrada hoy por Ernesto Pasarisa en voz y guitarra, Fede “Fromhell” Cardozo en batería, y las dos nuevas incorporaciones, Sofía González en el bajo y Joaquín Lucero Villavedra en la otra guitarra. Con motivo del recital que darán el próximo sábado 23 en el bar Solitario Juan, entrevistamos a su cantante, guitarrista y fundador Ernesto Pasarisa.
“Hacemos nuestra música para gente que viene a gozarla con nosotros”
Contanos acerca de The West, el segundo disco de The Blueberries, editado a fines del año pasado, ¿cómo lo vienen difundiendo?, ¿qué diferencias encontrás respecto al disco debut de 2010?
A diferencia del primer disco, “The West” lo coprodujimos, empezamos a meter mano nosotros en el sonido que queríamos lograr ya con la experiencia de lo que había sido grabar el primer disco y trabajar en el mismo estudio nos dio una ventaja desde el momento que conocíamos los equipos y veníamos con una idea bastante más clara de lo que queríamos y lo que no. También marca un antes y un después en las composiciones de las canciones. El primer disco estaba compuesto por canciones que venían con la banda desde que teníamos 19 años y este segundo al momento de empezar a componerlo venía con otra carga vivencial mucho más fuerte que lo hizo mucho más rico líricamente. “The West” es un disco basado en los finales, en el fin del mundo como metáfora del fin de las cosas, en la decepción, el dolor y la resignación ante lo inevitable. A su vez es marcar una posición ante la escena montevideana de ir por otro lado, incluso de la misma contracorriente local. En un país donde todo rumbea hacia el este decidimos virar el timón y apuntar hacia el oeste. El disco tuvo una muy buena recepción en el exterior, siendo editado por sellos independientes en Argentina, Brasil, España, Alemania y Estados Unidos. La difusión como siempre se ha basado en el boca a boca y desde nuestro bandcamp donde se pueden escuchar y descargar ambos discos.
La banda sufrió un par de cambios en su formación en los últimos meses, tanto en una guitarra como en el bajo, pero además ha tenido diversos otros cambios de integrantes anteriormente, de hecho vos sos el único miembro fundacional del grupo desde sus inicios, ¿cómo se vienen adaptando a la dinámica de trabajo de la banda los dos nuevos integrantes?
La banda ha cambiado de formación varias veces a lo largo de los años sí, básicamente porque son pocas las personas capaces de bancarme la cabeza por mucho tiempo, más que nada porque soy una especie de tren demente sin frenos, al cual no es fácil seguirle el rumbo.
Joaquín y Sofía se unieron a la banda en Agosto, previo a nuestra mini gira por Buenos Aires donde tocamos en La Trastienda de Buenos Aires junto a los Utopians y en San Miguel con Los Síntomas, Cuarteles de Invierno y Los Condors y nos amoldamos estupendamente bien.
Joaquín es un amigo que siempre estuvo en los alrededores de la banda y con el cual nos entendemos muy bien ya que compartimos la misma energía y gustos al tocar y Sofía es una niña que al pisar el escenario se convierte en una diosa ante la cual no podés hacer otra cosa que sacarte el sombrero. Han sido cambios favorables que han aportado mucho a la banda y a su show en vivo.
Ustedes son muy de ir a tocar fuera de Montevideo, pero además, han ido varias veces a Buenos Aires también, ¿hay planes de ir más lejos al menos en cuanto al interior uruguayo?
Si, los planes de seguir viajando siempre están. En lo personal estoy un tanto saturado de la movida montevideana y cada vez que salimos de Montevideo, ya sea al interior o para afuera, es una renovación de aire que te da ganas de seguir en este camino. Montevideo es lo más parecido a un pantano de Missouri que conozca, místico, depresivo y encantador, pero si te quedas mucho tiempo parado en él te termina succionando. Y no es fácil salir después.
Está la idea el año que viene ir a San Pablo, Brasil, con el sello independiente Pisces que son quienes editaron nuestro disco allá, también tenemos propuestas para ir a Rosario, Argentina e incluso algunas para ir un poco más lejos pero que todavía hay que analizar bien.
El interior es otro lugar que nos encanta. Este año hicimos shows en Florida y Santa Lucía y nos encantaría seguir explorando. La ruta es una especie de droga dura que después de las primeras dosis el cuerpo te la empieza a pedir cada vez con más frecuencia y se siente tan bien que no podés negarte. Hay una posibilidad de ir a un teatro de Las Piedras que probablemente estemos haciendo también. Nos encantaría recorrer el país tocando, el año que viene va a estar entre nuestros planes más inmediatos seguro.
Hace dos años y medio te entrevisté para otro medio, y hoy te hago de nuevo la misma pregunta ¿qué creés que falta y que creés que sobra en la escena local de rock?
Falta huevo, bandas que te partan la cabeza, que te transmitan en sus shows una energía que te veas obligado a moverte. Claro que hay excepciones como Cadáver Exquisito, Maniquíes, Razorbacks, Revolver y Oro por nombrar algunas, que desde su lugar te parten el pecho al verlas en vivo. Lo que sobra en la escena son caretas y productores arrogantes que no dudan en mandar coraceros a sacar gente de las afueras de un show. Parte de mi desengaño con la escena viene por ahí. Nunca fui del lobby rockero, es más siempre me pareció bastante triste.
Gente que se junta en un bar porque es el bar donde te tenés que juntar para hacer los contactos necesarios para que te vean y te quieran producir o invitarte a abrir un show. Gente que se produce para ir como una adolescente de 15 años pronta para ir al baile pero con ropa “rockera”. Yo si voy a un bar voy a tomar cerveza, jugar un pool y cagarme de risa con mis amigos. No me interesa la movida de ir a donde tenés que ir o hablar con alguien para lograr algo. Tal vez si lo hubiésemos hecho habríamos conseguido más cosas. Pero estamos felices con lo que logramos, en donde estamos y ante todo por cómo lo logramos. Podés no sonar de maravilla y no tener las ropas más rockeras pero si terminás un toque y no la sudaste hay algo que no entendiste. Los publicistas y algunos productores del rock le han hecho mucho daño a la escena. Ves muchas bandas salir de la nada que aparecen porque son “amigos de” o “familiares de”, hiperproducidos para sonar roto. Para sonar roto, soná roto, enchufate a un ampli, saturalo y dale hasta que explote, pero no me vengas con 20 pedales para eso. Nosotros una vez sola hicimos un videoclip “actuado” y nos sentimos tan pero tan incómodos que decidimos no volver a hacerlos nunca más, excepto que no aparezcamos o sean imágenes sacadas de shows como hizo luego Adrián Barrera para el video del tema “ Push me”. Veo nuevos recintos “under” rockeros en la ciudad donde ves a la gente pagar 150 mangos por una cerveza de 750 y a más de la mitad bajarse de autos para llegar con toda la onda al bar. Pasás por la puerta y te dan ganas de salir corriendo. Eso no es under; under es sudor, es un sótano con 50 personas con cerveza a 50 pesos y vino en vaso. La “fashionización” dominante es algo tan asqueroso como aterrador. Por estas cosas es que nos denominamos la banda menos hypeada de Montevideo. No nos interesa el hype, no nos interesa que nos sigan. Nosotros hacemos nuestra música para gente que viene a gozarla con nosotros, a saltar, gritar y bailar sin importarles la pose o que el sudor les arruine la remera nueva.
Y eventualmente, ¿cuáles son para vos las ventajas y desventajas hoy de seguir siendo independiente?
Las ventajas son infinitas y podría estar horas enumerándolas, pero las dos principales son la satisfacción del laburo hecho por uno con sus propias manos, sin intermediarios. Desde el cargado de equipos, a las canciones que elegimos hacer todo está bajo nuestro control.
Por otro lado la tranquilidad de haber seguido fieles a nuestros ideales y hacer la música que nos gusta hacer, como nos gusta hacerla. La única desventaja es el cansancio, pero este desaparece al ver atrás y ver el laburo hecho. Te cuento algo: mi viejo decidió armarse un pequeño taller de imprenta en su casa con una máquina de letras de plomo. Yo le di una mano.
Fueron horas y horas limpiando, sacando aceite y tinta y separando y clasificando letritas de plomo y de madera. Un laburo chino. Cuando lo arrancó todo el mundo le dijo que estaba loco, que era una demencia ponerse a imprimir con plomo en la época de lo digital. Fueron meses de laburo, meses de pasar domingos enteros adentro de una habitación de 2×2 limpiando la máquina y las letras, hasta el día de hoy lo sigue laburando y cuando voy por ahí le doy una mano, pero el día que pudo hacer la primera impresión, hizo un cartón que decía “Yo soy el tipo”, y al verlo, ya ese cartón valió todo el laburo. Con esto pasa lo mismo.
¿Si te pido algunas bandas que te gustaría o pensás que les gustaría telonear, ¿cuáles serían?
Es raro, justo el año que viene nos vamos a sacar un gusto personal que es abrirle un show a una de las bandas que más admiramos de este país, sino es la que más, que son los Supersónicos. Para nosotros es un placer único que nos invitaran, casi como si el 9 del equipo que creciste admirando te diga que entres a encarar la delantera con él.
Otra banda con la que nos encantaría tocar serían los Autoramas de Brasil pero para ser sinceros no pensamos mucho en esto. Lo que se tenga que dar se dará. Obviamente que con todas las bandas que crecimos admirando sería soñado compartir escenario.
¿Qué seguís disfrutando de tocar en The Blueberries?, ¿te motivan las misma cosas que tiempo atrás?
La energía. El calzarme una guitarra y tocar hasta explotar. El arder en vivo. Desgarrarte el alma en cada grito, el terminar con la remera ensopada. Es una energía a la que te haces adicto rápidamente. La música siempre fue un puente de contacto para mí con el exterior para poder sacar las cosas que tengo adentro y que de otra manera no podría sacar. Es el canal que encontré para poder sacar mi voz. Y eso no lo cambio por nada.
Contanos acerca de este show en Solitario Juan el próximo sábado 23, ¿cómo va a ser?, ¿sería en algún modo la presentación de la nueva formación de la banda?
El sábado 23 vamos a volver a un bar en el que nos gusta mucho tocar, el Solitario Juan, un bar amigo donde podés tomarte una cerveza sin problemas, jugar un pool o verte un show.
Vamos a compartir escenario con MF1MB, un “one man band” genial que hace blues, country y bluegrass único. Un tipo al que admiro mucho. En realidad el show del Solitario es el cuarto show de la nueva formación, el segundo en Montevideo pero para mucha gente va a ser la primera vez que nos vea con esta formación. Probablemente se nos sumen un par de invitados sorpresa a cantar un tema. Prometemos lo mismo de siempre, sudor, energía y buenas canciones.
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