
Compañía Verdeteatro estrenó el 14 de marzo 2025 un trabajo memorable, no solo porque trata un tema digno de memoria, sino por el producto artístico obtenido.
La obra se llama Murmuria: historias en cautiverio y su estreno se integró al homenaje del 40.o aniversario de la liberación de los últimos presos políticos en Uruguay que celebra el acontecimiento a través de la situación de cuatro mujeres, presas por pensar diferente.
Está dirigida por Camila Carbajal, quien ha expresado que al momento de pensar el homenaje se preguntó si contaban con material suficiente para comprender y ponerse en la piel de esas mujeres. La manera que encontró la compañía de conocer los sucesos y dar el mejor testimonio fue mediante el desarrollo de talleres junto con algunas de las expresas políticas. Se adentraron en la situación vivida en la cárcel utilizando técnicas terapéuticas que ayudaron a las cuatro actrices a imaginar el dolor, la pena, la rabia, el sufrimiento, la angustia, pero también el humor y la amistad. En el ámbito contemporáneo usamos el término sororidad para expresar el vínculo solidario que une a las mujeres en la lucha por sus derechos. En la obra está muy marcada esa hermandad y, aunque antes del año 1985 no se empleara ese término, la actitud de fraternidad se adivina siempre profunda en la relación de las participantes y parece representar un porcentaje muy alto de redención a la hora de enfrentar la cárcel en dictadura. También se adivina sororidad en los talleres que compartieron para crear la dramaturgia de la obra, imaginemos por un lado mujeres transmitiendo su feroz experiencia y por otro, las actrices acaparando y aprendiendo de esa vivencia.
El lugar donde se lleva a cabo el espectáculo es la casa de la Asociación de Estudiantes y Profesionales Católicos, una casona en la calle Bulevar Artigas con un hermoso patio abierto y salas amplias y luminosas (esta compañía ya ha interpretado obras allí). En esta ocasión se optó por hacer la representación en el sótano de la casa, lo que le dio un halo sombrío, de oscuridad y opresión. Con esta locación buscaron que el público (la capacidad es de 20 espectadores) fuera partícipe de ese estado de encierro, además de la intención de simbolizar tanto una cárcel como un centro clandestino de detención.
En una hora de compartir con las cuatro presas el espectador conoce cuatro circunstancias diferentes, pero a su vez iguales, una hora en que se expone el universo de lo sucedido cotidianamente en el cautiverio. Cada una muestra un carácter y una forma de enfrentar la infamia de la que fueron objeto, aunque de todo lo acontecido en la cotidianeidad del encierro predomina el ímpetu de lo colectivo, sostén seguro de la salvación del infierno que vivieron.
El público es invitado durante el espectáculo a trasladarse de lugar guiado por las presas y acompañando su rutina. El elemento más fuerte encontrado para expresarse es la lana, con ella tejen mantas, ropa, guirnaldas, tejen juntas sus sueños. Existe entre ellas el consuelo, la preocupación y protección, también la alegría y el humor. Es, aunque suene raro, una obra esperanzadora porque invoca el amor, lo fraterno, lo humano, a pesar del caos infernal en el que vivieron lo que ha quedado más sólido es esa parte de la historia. La obra empieza con las voces de las cuatro presas cantando y silbando «Volver a los diecisiete», himno hermoso dedicado a lo bello de la humanidad de Violeta Parra.
La última escena es muy provocativa, muy real, muy bien lograda, es la representación justa de la violencia cobarde que alguna vez existió en este país y que obras como esta exponen y recuerdan para que no suceda nunca más. Hay que reservar con tiempo por las pocas localidades en cada función. Hay que verla.
Ficha técnica
Dirección general: Camila Carbajal
Dirección musical: Marcelo Gonnet con la colaboración de Rodolfo Vidal
Prod. general: Laura Valdez y María José Pieri, con colaboración de Mariana Piven
Iluminación y escenografía: Laura Leifert
Vestuario y elementos con lana: Camila Suárez
Diseño gráfico y fotografía: Camila Suárez
Redes: Leticia Ramos.
Operador de luces y sonido: Felipe Leguisamo o Fernando Leguisamo
En escena: Cecilia Argüello, Victoria F. Astorucci, Lucía Calisto y Camila Carbajal
Funciones: sábados (20.30 h) y domingos (19 h) durante marzo y abril.













































