Nos vamos metiendo en una familia presidida por padres algo añosos, con un señor despótico, maltratador, tanto con sus hijos, mujer como los propios pensionistas. Todos quieren escapar de la tiranía de ese progenitor, que por todo rezonga, grita. Avaro además, insolente hasta con aquellos de quienes recibe un alquiler. En fin… un infierno. La gente joven de esa casa sueña con salir del yugo paterno. Esto se ve reiteradamente a lo largo de la obra, representado por La Marsellesa, que llegan a entonar ansiosos por alcanzar aquellos ideales de igualdad, fraternidad y libertad… esto es un derecho humano, que aun hoy no hemos logrado. Alcanza con ver las imágenes del Mediterráneo con cadáveres de adultos y niños, que huyen de atrocidades, ansiando alcanzar La Libertad.
Acá, en el encierro de esa casa, también disparan los jóvenes que, como dice un personaje cuando los padres no estén quizá retornen, y ellos mismos sean tiranos de sus propios hijos, pues solo han vivido bajo la opresión. Buen elenco, así como lo técnico, en una obra que nos lleva a pensar si entre Gorki y la actualidad se ha cambiado mucho.
Dirección: Hector Guido
Elenco: Walter Rey, Silvia García, Pierino Zorzini, Soledad Gilmet, Cristian Amacoria, Massimo Tenuta, Soledad Frugone, Claudio Lacowich, Marina Rodríguez, Alicia Alfonso, Analía Gavilán.
Escenografía: Osvaldo Reyno
Vestuario: Nelson Mancebo
Iluminación: Eduardo Guerrero
Música: Carlos Da Silveira
Prensa y difusión: Gabriela Judeikin.
Producción Ejecutiva: Amelia Porteiro / Patricia Medina.
Producción: Teatro El Galpón
Funciones: Sábado 21.00 hs. Domingo 20.00 hs. Sala César Campodónico. Duración: 1h 20´
Imagen portada: teatroelgalpon.org.uy
















