
Nació en Morse, fue anotado en Baigorrita y se crío en Caseros, provincia de Buenos Aires. Ya desde el inicio hubo un presagio: el hombre que anima las medianoches desde hace casi cuatro décadas tiene un origen difícil de determinar y mucho más de descifrar.
De su padre heredó el gusto por el tango y de su madre -maestra de escuelas- la pasión por la lectura.
En algunas notas que dio en el pasado contó que de pibe había sido un atorrante, de esos que se sentaban al fondo de las aulas para desde allí tirar bollos de papel hacia los que estaban sentados en las primeras butacas del salón.
Desfiló por algunas carreras universitarias pero así como llegó se fue. Estudiar Derecho nunca lo suyo, aunque en lo que podría ser un acto de reparación histórica, fue declarado Honoris Causa de la Universida Nacional de San Juan.
Un viaje por Europa, a principios de los 70 y en clave de bohemia, le hizo descubrir el mundo, no el majestuoso de las sociedades más industrializadas, sino el propio, llamado a crear ideas que, tiempo después, tendrían masivo impacto en la sociedad.
Al regreso de aquel periplo, unas jóvenes que conoció en aquellas aventuras lo convocaron a un cumpleaños. En la fiesta narró un par de chistes que llamaron la atención de una persona que mucho más tarde, en su primer libro publicado, sería homenajeado como predilecto personaje de sus cuentos.
El ingreso de Alejandro Dolina al ámbito de la cultura se dio de esa manera y él asegura que si no fuera por haber tenido la oportunidad de hacer amistad con gente como Roberto Fontanarrosa o Caloi, hubiera estado condenado a ser un unívoco jugador de truco. En su extensa trayectoria también hizo migas con otras celebridades.
Durante la dictadura militar fue pluma destacada de la emblemática revista Humor, ejemplar que -casi al límite de la censura e incluso de otras consecuencias peores- satirizaba a los protagonistas de la política. En sus páginas creó una mitología propia entre hombres sensibles y refutadores de leyendas, que dieron paso a Crónicas del Ángel Gris, una obra que combina desventuras desopilantes y reflexivas, a través de una cosmogonía propia en la cual están presentes temas como el amor, la amistad, la soledad, la muerte y la nostalgia, viejas obsesiones que han guiado su sabiduría.
Sin embargo, el Dolina escritor, músico y filósofo, encontró su mejor versión como conductor de La Venganza Será Terrible, vigente hito radial que comenzó como una tertulia nocturna con gente invitada por temor a no tener oyentes; y la costumbre de contar con público en el vivo se mantiene hasta estos días. En sus comienzos, esa aventura llevó el nombre de Demasiado tarde para lágrimas (1985-1991), junto a Adolfo Castelo; más tarde se lanzó con El ombligo del mundo (1992), hasta que desde hace treinta y un años lidera el programa con su denominación actual, pasando por varias emisoras.
En todo ese recorrido tuvo compañeros como Guillermo Stronatti y Gabriel Rolón, acaso los laderos que más recuerdan los fanáticos. Y antes de la conformación del elenco actual junto a Patricio Barton y Gillespi, también fueron de la partida Jorge Dorio, Elizabeth Vernaci y Coco Sily.
Con menor suceso, incurrió en TV con efímeros ciclos (La barra de Dolina, 1988-1990, que fue apenas un intento de llevar el éxito de la radio a otro formato; Bar del infierno, 2003, una serie de cortometrajes de apenas 5 minutos que serían un anticipo de su libro homónimo publicado en años posteriores; y Recordando el show de Alejandro Molina, 2011, una suerte de autobiografía sarcástica para dar visibilidad a un personaje intrascendente y cercano a la mediocridad).
Alejandro Dolina llega a los 80 años de edad consagrado como uno de los artistas populares más influyentes del país. A menudo, se lo ha presentado como periodista, músico, actor, animador o humorista, pero sus significantes bien podrían ser las de escritor o libre pensador.
Dueño de un estilo que combina el barrio, la academia y el café, su predicamento lo ha encumbrado a hablar de asuntos tan diversos como la mitología, la política, el fútbol o diversas cuestiones de altas profundidades filosóficas, pero también supo combinar con inteligencia y humor distintos aspectos que ridiculizan la cotidianeidad de la persona común.
Así como la radio es su hábitat más reconocida -con un ciclo que va de lunes a viernes de 0 a 2 de la mañana por AM 750 y que tiene segmentos de cultura general, opiniones de temas que marcan la agenda, intercambio con los oyentes, pasajes de humor y un cierre a toda orquesta que lo encuentra como autor, compositor o intérprete de tangos-, es importante destacar que a pesar de no ser un escritor prolífico sus obras literarias han tenido muy buena recepción de la crítica, convirtiéndose así en un narrador masivo que, no obstante, se toma su tiempo para publicar, sin incurrir en la urgente lógica de un mercado editorial que estaría muy dichoso de contar más seguido con sus contribuciones. Los libros más conocidos que le pertenecen son selecciones de cuentos: al ya mencionado Crónicas del Ángel Gris (1988), hay que agregar El libro del fantasma (1999) y Bar del Infierno (2005), que combinan elementos surrealistas con fantásticos y a la vez con improntas propias del costumbrismo . En los últimos años, incursinó en la novela con Cartas marcadas (2012) y Notas al pie (2021), ambas de tramas vinculadas al misterio, el existencialismo y el género policial.
Asimismo, ha incurrido en la opereta criolla con Lo que me costó el amor de Laura (1996), una historia que guarda semejanza con los héroes de la mitología griega, la épica y los saltos en el tiempo. Esa obra contó con distinguidas participaciones como como Ernesto Sabato, Mercedes Sosa, Sandro, Joan Manuel Serrat, Julia Zenko y los integrantes del grupo humorístico Les Luhtiers. La obra fue llevada al teatro, a través de una serie de presentaciones a sala llena.
Aunque apenas pasó desapercibida, Dolina también llegó a la pantalla grande con El día que Maradona conoció a Gardel (1995), una película en la que fue partenaire del legendario futbolista, mientras ambos buscaban encontrarse con la estela del legendario tanguero.
En 2002 publicó Radiocine, un compilado de exposiciones teatrales adaptadas al dial y que solían tener lugar los viernes en su programa de radio. Tales relatos eran protagonizados por personajes mafiosos, seductores y fracasados, que daban vida a la Europa de los años 20.
Para 2017, las celebraciones por tres décadas al aire tuvieron un libro homenaje llamado La Venganza Será Terrible: 30 años, verdadera pieza coleccionable para una legión de curiosos y seguidores que encontrarán en ese documento detalles de un envío que hace rato se convirtió en clásico, llenando teatros, visitando ciudades y provincias, y llegando a hacer giras por distintos lugares de Uruguay y España.
Dolina ha construido una carrera de enorme respeto y admiración en el medio, disponiendo de un conjunto de aptitudes: habla, escribe, canta, compone y actúa, sobresaliendo en todos esos rubros. Es voz calificada para disertar sobre asuntos que interpelan, como los conflictos políticos, sociales y culturales, así como también para dar su opinión acerca del fenómeno del fútbol más allá de su reconocida simpatía por Boca Juniors y Juan Román Riquelme, quien le retribuye afecto. Además, su afinidad y manifiesta cercanía con la ideología peronista lo ubican como referente del progresismo, llegando a compartir mesas de debate con las Abuelas de Plaza de Mayo, Néstor Kirchner, Darío Sztajnszrajber y César Luis Menotti.
En la dificultad para definirlo radica su princpal característica: antes de ser tal o cual, Dolina es único y polifacético, un hombre que conoce los pasillos de las instituciones tradicionales, las luces de la calle y los lugares de tránsito. Alguien que ha inspirado a generaciones y que tiene conciencia de lo que representa en los demás, quedándose al final de su programa hasta que el último de los seguidores reciba de parte de él algún gesto como firmar un ejemplar, sacarse una foto o intercambiar unas palabras. En la condición de ser querido acaso esté la clave de su trascendencia.


















































