Moliere siempre criticó a la sociedad y vicios de su época; recordemos que su Tartufo fue prohibida por el Rey durante 5 años, ya que la hipocresía era el eje de la obra y naturalmente, molestó. Por lo tanto todo lo denunciado por este brillante autor, es perfectamente trasladable a todos los siglos y de ahí su eterna vigencia. En el caso de El Misántropo se trata de Alceste, hombre estricto en cuanto a la verdad. No concebía la adulonería y la alcahuetería tan propias de aquellos tiempos (¿y de cuál no?). Por lo tanto se hacía odiar por todos y era pasible de bromas, ironías y críticas de aquellos que lo rodeaban. Incluso su enamorada Celimena, no lo comprendía. Texto, época, vestuario, todo es respetado en esta puesta, donde el elenco se luce a pleno. Es totalmente dialogada, y eso se ve en la escenografía, compuesta solamente por sillas, pero con tanta gracia, verdad, y excelencia que hacen disfrutable esta interpretación. Hay puntos muy altos en actuaciones y chispeantes escenas, pero sería injusto dar nombres, pues en su medida y dentro de sus roles, todos se lucen. Recomendación de no perdérsela.
Dirección: Daniel Spinno Lara
Elenco: Gabriel Hermano, Fernando Dianessi, Mario Ferreira, Jimena Pérez, Alejandra Wolff, Juan Antonio Saravi, Luis Martínez, Andrea Davidovics, Andrés Papaleo.
Escenografía y vestuario: Cristina Cruzado
Iluminación: Claudia Sánchez
Composición musical: Gregorio Bregstein y Julia Bregstein –Voz: Julia Bregstein –Contrabajo: Fernando Sánchez
Versión y traducción: Laura Pouso
Teatro Solís: Viernes y sábado 21 horas, y domingo 19 horas
Imagen portada: www.teatrosolis.org.uy
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