Candombes, amigos y mucho más allá. Entrevista al músico Ricardo Tucuta Soto.

Alaridos de viento y el agua destrozándose en el murallón. La compañía del gas perdiéndose en el poniente, y del otro lado las palmeras encorvando su nobleza.

La Rambla y Ejido se acurruca solitaria, esperando que el viento amaine, amaine y amaina.

Se abre el cielo, se aquieta el Plata y se puebla de sonrisas.

La Chalanas cabecean esperando al Carajito, a Balaso, a Chagas y a Miñon.

Aprieta el sol y las doñas se tienden a olvidar, a olvidar… y olvidarse.

Aprieta el sol e ilumina el picadito hecho con una pompita, una pompita echa de ilusiones.

El Cangregal aterrorizado se desparrama cuando los pies y las canillas aventuran una rejuntada jugosa.

Los Lady Jones son ahora, y como siempre fueron, el Enrique López, el Monra, el Pajarito, la Japón, el Pocho, José Luis, la Chula, Miguel, los Mellizos, cabecita, Jesús, el Chilindrón, la Chancha, el Pedro, el Pollo, el Pato, los tambores…el Tucuta.

Y más allá, y pero mucho más allá, Agustina.

*Texto interpretado por José Luis Carbajal, para el disco AQUEMARROPA, de Los Lady Jones.

-¿A qué edad te mudaste al barrio?

-Nací en San Salvador y Minas en la casa de mi abuela, mi primer hogar. Me mudé muy de chiquito, casi de bebé a la calle Tacuarí,  lo que es ahora La Cumparsita.

Ahora hace muchos años, vivo  sobre Ejido casi pegado al Enrique López.

Toda la vida acá, en Ejido y la Rambla, en el límite de Sur y Palermo. De hecho, la influencia del candombe la tengo de los dos toques.

-¿Sentiste por aquellas épocas esa rivalidad, de dos barrios que son uno, o es más lo que se habla?

-Se daba más bien por el fútbol, más por algún lío que se podía armar en algún partido. Por ejemplo los partidos el Yacumenza y el Tacuary,  y el Power con Mar de Fondo.

-¿Cómo estaba compuesto tu grupo familiar?

-Yo vivía con mi viejo, mi padre se llamaba Nelson Sotoel Tucuta, ya fallecido. Pero mirá, es como él decía, el verdadero soy yo, el primero.

-Tu primer contacto con la música…

Y ahí, en mi casa. Con los ensayos, muchos ensayos de mi papá, bandas  de candombe, escuelas de samba, orquestas tropicales. Muchas trompetas y tambores y yo estaba ahí y me encantaba, husmeaba todo. La orquesta de Pedro Ferreira ensayaba a las seis en casa, miraba los arreglos, eso me encantaba.

La relación más estrecha con el candombe fue con mi viejo.

Mi primer contacto con las llamadas fue con Morenada, una comparsa del sur. Tocaba el chico delante de la escuadra, siendo un niño, con cuatro cinco años, iba adelante de la escuadra, con los chicos. Los Hermanos Silva, tremendos toques. Cuando dejaban de tocar yo agarraba algún instrumento, de atrevido, como todo niño. Toda esa infancia fue así, venían las Llamadas y yo estaba ahí.

Como integrante mayor, ya con en Los Esclavos de Nyanzá, y en Morenada incluso, en unas Llamadas que hicimos por 18. También en Las Alas Negras, que salían de acá del Club Atenas, me puse la camiseta. Me invitaron como jefe de cuerdas de tambores y estoy muy agradecido. Eso fue en el 2000, 2001. También saliendo en Son De Palermo y en la prueba en La Rural con Reencuentro, el año pasado. Ahora salgo cuando se arma alguna, me doy ese gusto.

-¿Guitarrista o percusionista?

-Guitarrista, sin dudas, y en todo caso tamborilero, no percusionista. Aunque también toco congas y otros instrumentos de percusión. En determinado momento comencé a darle más pelota en experimentar y estudiar, hacer algo propio. Con los Lady Jones y con Tucuta Nyanzá comenzó  este camino, que además de mío, fue de un montón de músicos, técnicos y amigos. Fue una energía que se juntó y salió esta música, incluso nos llevó a ganar El Primer Premio del II Festival de Música Instrumental,  otorgado por la Intendencia de Montevideo y a una posterior gira en 1996 que duró dos meses y que incluyo muchos países de Europa. En Suiza participamos del prestigioso Festival de Jazz de Neu Chatrell.

En colaboración con el maestro Federico García Vigil de la Filarmónica, formamos parte cónsul en el espectáculo Orquestombe, que fue marco de los festejos que sirvió a la inauguración de, Montevideo Capital Iberoamericana de La Cultura.

-En 1999 estrenan su segundo disco en la Sala Brunet, Guardián Africano…

-Si, fue un espectáculo musical en forma de suite donde combinamos elementos del jazz, música sinfónica, y  elementos afro latinos.

-¿Con quién aprendiste música?

-Con varios, Juan Lamas principalmente, mi gran maestro.  Guitarra, armonización.  A los 20 años empecé, casi dos años estudiando con él. Él era el bajista de Vinícius de Moraes cuando venía a tocar acá. También estudie con Jorge Nocceti, Edgardo Rigaud, y el  Zapa que fue uno de mis primeros profesores.

-¿Hay mucho de autodidacta también?

Si, también con los libros, me considero muy ortodoxo. Con el tiempo comencé a hacer toda una introspección. Tocando y aprendiendo como se escribía, aunque no soy mucho de pentagrama. Siempre probando nuevas armonías y nuevos sonidos.

-Un guitarrista de afro, de fusión y un guitarrista de candombe…

-Si, así es. Aunque no puedo negar la fuerte influencia del rock, del blues, del samba y del jazz latino.

-Después te dedicaste a construir tambores…

-Me encontré en el camino de la vida con Juan Velorio, lo ayude en su taller en la construcción de los tambores del Nyanzá, estaba gran parte del tiempo mirando cómo se hacían. Aprendí las técnicas de como el armaba, las proporciones, y viví durante un buen tiempo de eso.

-También tocaste para otros artistas, varios cantantes…

-A Jorginho Gularte lo acompañé algunos años tocando el tambor, y ha sido quizás mi máximo referente, como guitarrista y como percusionista.

-¿Cuáles son tus principales referentes musicales?

Hugo Fattoruso, Jorginho Gularte, Miles Davies, Juan Lamas, Mateo, el Príncipe.

-Hoy en día ¿qué andás escuchando?

-Mucha salsa vieja. Fela Cuti, un tremendo músico africano ya fallecido, un tipo  que tocaba el piano, saxo, cantaba, bailaba, zapateaba, y hablaba como un loco.

Una característica de los Lady Jones fue que tocaran donde tocaran, con el público que fuese, estudiantes, intelectuales, gente de barrio y hasta en lugares no convencionales, lograban hacer mover al público, incluso bailar. Una capacidad de atracción poco común…

-Si, sin edad la comunicación, una propuesta sin edades, y es increíble que pase eso, más en una música que es instrumental.

-Tocaste, grabaste y trabajaste con muchísima gente…

-El flaco Carrasco,  Pollo y Berta en memorables zapadas con asado incorporado en la azotea de casa, Gabriel Estrada, Martín Ibarburu, Jorge Martínez el Wachito, Chancha Elizalde, Fernando Ramírez, Pumpido, el Mingo, Pascual, Alvarito el Sapuca, y el gran saxofonista también llamado Sapuca hoy radicado en Bélgica, Hugo Fattoruso, Osvaldo Fattoruso, el gran Mario Chilindrón, José Pocho Bazán, Hernán Peyrou, Daniel Pumpido Esmoris, Pablo Paquito Silva, Pedro Bergara, Pato Olivera, Martín Morón, Germán Fasler en el sonido, también Luis Restuccia, el cubano Nicolás Reinoso, Federico Britos, el Hurón, Darío Riveiro, Daniel Blanco, Martin Muguerza, Alvarito Salas, Pollo Manfrini, el Piraña, el Nielo, Mariano Barroso, el Sabalero, el Pato Roves, Chichito Cabral, Margarita González, Pipo Esmoris, Santiago Bolognini, Leonardo Mussetti,  el Chancho, Bernardo Maciel, Andrés Bedó, con  varias bailarinas y bailarines que  también supimos incorporar en espectáculos en vivo.

Y bueno, no me da la memoria, seguramente falten muchos otros más.

-¿Hay proyectos que se vienen?

-Sí, hay un proyecto específico que está en proceso con Tucuta Nyanzá, además los toques que siempre se dan, y la terminación del estudio de grabación en casa.

El Tucuta llegó a su casa a darme la entrevista, con rostro feliz y de manera humilde, después de un duro día de trabajo. Además de la música se dedica a la reforma y construcción de casas. Tiene dos hijos, Agustina de 25 y el Nacho de 18. Seguramente este año, el Tucuta y su gran Team,  nos brindaran su música como lo vienen haciendo año tras año,  que tan bien le viene a nuestra música nativa.

 

 

 

 

 

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Arturo Restuccia

Arturo Restuccia

Arturo Restuccia nació el dos de diciembre de 1964 dentro de una familia de artistas, pasando por casi todas las artes y oficios del teatro, apuntador, iluminador, actor, director y autor. Estudio en La Escuela Nacional De Bellas Artes y fue Boy Scout en su niñez. En el año 1993 junto con Teatro La Morgue y con su obra AMENAZA DE MUERTE gana el primer premio en el Tercer Encuentro De Teatro Joven De Montevideo. Con dicha obra recorre casi todos los circuitos under de Montevideo, después vinieron dos obras mas completando una trilogia de humor negro policial, NO MATARAS dirigida por Ileana López en la que participo también Susana Acosta y Victoria Rodríguez y ASESINOS POR DELICADEZA esta ves dirigiendo a Charly Álvarez y El Gran Gustaf. En 1999 estrena su obra CUANDO HARRY CONOCIO A POTTER y en el año 2012 DONDE ESTA EL CORNUDO, obra musical y teatral. Actuó en varias obras teatrales para niños dirigido por Fernanda Moreno y actuando junto Luis Cerminara en ALADINO donde superaron las 500 funciones. Autor también de músicas para Teatro supo trabajar de guarda de Cutsa, Diariero y Artesano. Reflexionando, nos cuenta que aprendió mas en sus trabajos fuera del ambiente artístico. Hoy en día se dedica a escribir poesía así como también cuentos y relatos. Se incorpora a cooltivarte en 2016.