
En la fría noche del lluvioso día 16 de julio 2025 sucedió TRES POR LA VIDA, un encuentro de tres generosos colectivos artísticos que se juntaron para recaudar fondos y apoyar la consigna #todosporalemonteverde.
Alejandro Monteverde tiene 43 años y fue diagnosticado con cáncer de páncreas. Está llevando a cabo una serie de tratamientos y operaciones para mejorar su calidad de vida, y para ello necesita la colaboración de todos. Ese fue el motivo de este gran concierto en la Sala Zitarrosa.
Con gran marco de público, la velada fue conducida por “la Negra” María Noel Minozzo que nos recibió con un “Aguante Ale que está dándolo todo”, agradeciendo a la concurrencia y dando la bienvenida a Rossana Taddei y su banda, compuesta por Alejandro Moya en bajo y Gustavo “Cheché” Etchenique en batería.
La cantante se presentó con guitarra y dos micrófonos, jugando con los sonidos y la amplificación de ambos. Nos invitó a acompañarla en un “candombecito” (terminamos con un intento de clave, es que cómo nos cuesta hacerla sin tambores) y agradece con “qué linda energía”.
Rossana canta con todo su cuerpo, poniendo intención en cada palabra, cada sonido.
Une su canción Uruguay con Gato Egipcio del cantautor Gustavo Pena “El Príncipe“, para pasar luego a Qué diría sobre poesía de Alfonsina Storni, cantada en español e italiano, y explicando el motivo del doble lenguaje.
Pide un aplauso para la “sanación total”, presenta a la banda y se despide con Poder sonreir. Siempre es un placer escucharla.
Vuelve la Negra al escenario y nos cuenta que aunque haya gente que no ha podido concurrir al concierto, pueden colaborar con la recuperación de Ale llamando al 09009054.
Mientras, el equipo técnico de la sala arma con escenario abierto y gran rapidez toda la infraestructura para que se presente Milongas Extremas, que salen a escena a contraluz, tocando a Zitarrosa en su sala. Muy significativo. La interpretación varía en volumen e intensidad y con un nivel de gozo que Alfredo seguro disfrutó tanto como nosotros.
Agradecen la invitación para colaborar con Ale y vuelven a la actuación que incluye zapateo y saltos. provocando que el público acompañe con palmas.
Terminan tocando al borde del escenario, arrodillados, tan cerca unos de otros que hasta se enredan entre las trenzas.
Finalizan la actuación a los pies del saxo de Paio, con Pikela tocando el bajo en forma vertical y con todo el auditorio ovacionando de pie. Mucha energía para Ale.
Y nuevamente a acomodar el escenario, varios técnicos colocan jirafas, enchufan equipos y prueban instrumentos en tiempo record, para que salga por penúltima vez la Negra Minozzo a presentar el plato fuerte de la noche.
La mayor parte del público les vino a ver a ellos, en un ámbito mucho más cercano de lo habitual. Sin embargo, fue un público muy respetuoso de los otros artistas, y aguardan con calma y expectativa.
Antes del último show, la presentadora agradece a la Sala Zitarrosa y su personal, a todos los artistas que participaron desinteresadamente, también al fotógrafo y al catering.
Finalmente presenta a Buitres, en el año en que celebran 35 años de trayectoria.
La banda sale a escena, saludan muy amablemente, y el público explota, baila, corea desde el minuto uno. Público que cuenta entre sus filas a los integrantes de Milongas Extremas que también gritan “¡vamo’ arriba los Buitres!”.
En un gesto muy amable, Peluffo agradece a todos por participar, haciendo referencia específica a los artistas que les precedieron.
La banda suena con gran potencia, como si estuvieran en un estadio con miles de personas. Peluffo brinda una generosa actuación y se nota la cálida relación que tienen todos con sus seguidores. Suenan 2 notas y ya la gente corea la canción. Se las conocen todas de memoria, como corresponde a los verdaderos fanáticos.
El profesionalismo es tal, que ante un pequeño problema con un auricular se soluciona sin que el público lo note, gracias al trabajo y la atención del equipo técnico que está en todos los detalles.
El show presenta canciones de su extenso repertorio, agradeciendo siempre al finalizar con un “son muy amables”. Carretera perdida genera furor en el público y si hubiera lugar, seguramente se armaba pogo.
“Hoy cantamos aquí por Ale” dice Gabriel entre canciones. Pepe dice que están muy honrados y agradecidos por poder devolver a la gente, algo del cariño que han recibido como artistas.
La gente se para en los pasillos del teatro, mientras los niños y niñas que están en el público, se acercan a los pies del escenario.
Suena A cartas vistas y Peluffo dirige a la multitud como si fueran un coro. Sonríe emocionado y le pide más al público, que no se aguanta más y efectivamente armó un pequeño pogo con Mincho Bar.
Y se fue el frío, ya no es miércoles de invierno. Toca Buites. Por Ale.
#todosporalemonteverde
Ficha técnica:
Sonido Nacho Oliviera y Rafael Arrejuría
Iluminación Diego Viera
Iluminación Buitres Enzo Rubín
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