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Adoro la Fama (2013)

«Adoro la Fama» es el título comercializado en español del nuevo filme de Sofía Coppola, su más reciente película desde «Somewhere» (2010).

La película vuelve de alguna manera a sus orígenes donde un grupo de chicas adolescentes serán las protagonistas. Pero sólo de esa manera. Inspirada en hechos reales, la película está basada en un artículo publicado en Vanity Fair, que hablaba de los Bling-Rings. Se les puso ese término a un grupo de jóvenes cleptómanas que usurpaban en casas de celebridades, atracaban y luego subían fotos de sus nuevas adquisiciones. Lo curioso es que no eran precisamente ladrones con falta de recursos, o con intereses puramente lucrativos. Sino que en parte lo hacían por la aventura y orgullo de haber estado en la residencia de famosos. Pero Coppola no hace mucho con eso, y en cambio filma una poca inspirada recreación de los hechos, sin un sentido de historia dramática y con personajes completamente vacíos.

«The Bling Ring» comienza con uno de los numerosos robos a mansiones, que incluyen ropa, carteras, joyas y dinero. Y eso es casi lo único que sabremos de los personajes: sus compulsivas idas a casas ajenas que disfrutan tanto como salir a un boliche. Porque después durante toda la película no tendremos idea de su entorno, o por qué lo hacen. Apenas vemos algo de sus familias que no aportan nada y se comportan como extras, sin ningún tipo de dirección. Y en cuanto a la historia, recién a los 45 minutos hay un sólo plano que genera un mínimo suspenso, cuando vemos a hombres de seguridad monitoreando uno de los robos, y recién a la hora de película se genera un conflicto real. Tiempo en que ya no nos importa la suerte de esta pandilla juvenil, carente de sustancia.

La forma de filmar es más televisiva que cinematográfica, pariendo más un reality de MTV que una película. Y suponiendo que esta haya sido la idea, un verdadero programa de MTV hubiese sido más atrapante.

Lo único interesante en cuanto a lenguaje y puesta en escena, es el juego entre realidad y ficción, tanto de la historia como de la adaptación. Los robos fueron a personas al menos occidentalmente famosas, y la película dejará explícito quiénes son. Hay cameos de Kristen Dunst, Paris Hilton y Lindsay Lohan, quienes hacen de ellas mismas. No sólo son guiños a la farándula, sino a la propia filmografía de Coppola, quien trabajó con Dunst un par de veces. Y hay también una burla al mundo real, que en realidad es justamente también un mundo ficticio. Y ese mundo ficticio es retratado desde una ficción, si bien es basada en eventos reales. Hablamos de la casa de Paris Hilton, y de su absurdo y nulo sistema de seguridad. Varias escenas muestran los robos en su casa, decorada exclusivamente con cuadros de todo tamaño de la propia Hilton. Que aunque parezca exagerado, es probable que haya bastante de verdad en ese decorado. Y por supuesto el giro que tomó la vida de Paris años atrás luego de una fortuna de herencia, ha sido una vida paralela al mundo real.

Las escenas de los robos son demasiadas y casi todos contadas igual, con una vaga cámara registro.

Sólo hay un respiro cuando se filma al robo desde un gran plano general que se va cerrando lentamente, y vemos al robo en tiempo real desde el exterior, en una casa de paredes transparentes y pasajes exteriores.

Si la hija de Francis Ford quería hacer una película tan vacía, superficial y comercial como el mundillo elitista en donde se metió, entonces lo logró sin despeinarse.

 
 

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Agustín Fagetti

Agustín Fagetti

Nació el 28 de enero de 1991 en Paysandú, pero se muda con su familia a Rocha en 1993 y vive ahí hasta 2004. Desde entonces reside en Montevideo, donde termina secundaria en el liceo I.A.V.A en 2009. En 2009 y 2010 toma cursos de cine y empieza en 2011 la carrera de Realización Cinematográfica en la Escuela de Cine del Uruguay, donde se mantiene cursando. Colabora con una pasantía en el 30° Festival Internacional de Cine de Cinemateca uruguaya en 2011 y participa de rodajes diversos de cortometrajes estudiantiles de distintas generaciones curriculares y extra curriculares. Desde el 2013 miembro de ACCU - Asociación de Críticos de Cine del Uruguay. Desde 2011 como cuenta pendiente por su pasión por la crítica de arte, empieza a escribir reseñas musicales en su blog bron-yr-agu.blogspot.com, y algunos meses después comienza a colaborar en Cooltivarte.