
Llegamos cansados a la jaula desde el río
aspirando nafta
y poniéndole pruebas crueles
a los insectos que encontrábamos en el camino
teníamos fósforos y saliva
el mundo seco de otros abrazos
perfume de pasto y madera
y un ábaco que transformaríamos en leña y proyectiles.
Fuente texto: Evento
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