Este fuerte viento que sopla…

El pasado sábado tuvo lugar un evento contundente que marca un hito en la historia de la música Uruguaya, se celebraron los 30 años de la banda NTVG
Este concierto marcó el cierre de su gira internacional, que incluyó presentaciones en 16 países y cerca de 70 fechas.
La noche del 14 de diciembre de 2024 quedará grabada en los corazones de los seguidores de No Te Va Gustar como un canto a la memoria, el amor y el tiempo que no se detiene. La banda celebró tres décadas de vida en un espectáculo que pareció abrazar el alma misma de Montevideo, frente a la inmensidad del Río de la Plata en la rambla de Punta Carretas. Fue un encuentro en el que las canciones no solo sonaron, sino que florecieron, enraizandose en las emociones del público.
El concierto, de tres horas, fue un viaje por los paisajes sonoros que NTVG ha creado desde 1994. Sus clásicos, como “Chau”, resonaron como himnos de una generación, mientras temas recientes entretejieron historias nuevas en el tapiz de su legado. La voz de Emiliano Brancciari, profunda y vibrante, condujo a los asistentes por un camino donde cada nota era una página de su historia.
La presencia de Florencia Núñez, con su voz que evoca paisajes de ensueño, y de la banda argentina Usted Señálemelo, aportó un matiz de diversidad y conexión regional. Juntos, transformaron la velada en un diálogo de arte y amistad que cruzó fronteras. Las luces que acompañaron “Verte reír” iluminaron no solo la rambla, sino también el recuerdo colectivo de los miles que corearon con emoción.
Emiliano Brancciari, con la emoción dibujada en sus palabras, se tomó un instante para mirar hacia atrás y recorrer el camino que ha llevado a No Te Va Gustar a convertirse en un emblema de la música uruguaya. Refirió aquellos días de los años 90, cuando todo era sueño y guitarra, y la banda aún era una promesa joven en las plazas de Montevideo.
Con gratitud en su voz, recordó cómo el triunfo en el Festival de la Canción de Montevideo en 1998 no fue solo una victoria, sino la llave que abrió las puertas hacia el estudio para grabar su primer disco, “Sólo de noche”. “Fue como encender una chispa en la oscuridad”, dijo. Ese álbum no solo marcó un comienzo, sino que trazó un puente entre su deseo de hacer música y el corazón de un público que, desde entonces, nunca los soltó.
Sus palabras no fueron solo un agradecimiento, sino una ofrenda a quienes han sido parte de este viaje: “Sin ustedes, esta historia sería solo un eco”.
Con la brisa del río como cómplice, NTVG cerró su celebración con “No era cierto”. Los fuegos artificiales ascendieron al cielo, reflejándose en las aguas como un espejo del tiempo, dejando un eco en el aire: la promesa de que la música siempre será el refugio donde el alma encuentra su hogar.
“Todo el tiempo que pasó, no me aleja de tu lado.
Gracias @ntvgoficial por éste 2024,dónde hubo de todo.
Lo empezamos bién, luego abril, que mejor ni recordarlo y un diciembre a pleno.
Qué el 2025 esté lleno de ruta, amigos y abrazos eternos. pic.twitter.com/hUocZlKrIk
— CLAUDIA RIVERO✊ (@LORENARI1976) December 15, 2024














































