
Al elegir el emblemático teatro El Galpón para presentar nuevo disco, y si ese nuevo disco es de Socio, todo presume ser una noche de alto vuelo sonoro.
Si hablamos de Socio, hablamos de Fede Lima y de sus grandes canciones, pero Socio no se trata sólo de él, si bien es su cerebro creador y su corazón el que late y da vida al proyecto, una tremenda banda sostuvo a la perfección cada una de las canciones del repertorio de esta noche. Enrique “Checo” Anselmi (Bajo, contrabajo, coros), Gerardo Gonzales (Teclados), Santiago Juan (Batería), Fede Graña (Guitarra, coros), sumando como invitado en guitarras a Juan Pablo Aguirre Zabala (Los Prolijos), conformaron un verdadero dream team de la música nacional, quienes tallaron verdaderas gemas (ya a esta altura) de nuestro catálogo local como “Señor Capitán”, “Hombre bomba”, “No siento dolor”, “Soy amigo de Leonor”, “Fan de Faith No more”, “Zulma”, “Click clik clik” o “Nos fuimos estrellando”, para entrelazarlas con las nuevas ”Fénix”, “Paraguay”, “Revólveres y rosas”, “Karma”, “Victoria”, “Frenesí” y “Obsesivo” y así sumergirnos dentro de un recorrido por “Mini Glorias” (Bizarro, 2015), durante casi dos horas de canciones.
Mucha viola, un Graña poseído entre punteos y riffs distorsionados, climas, pop y folk melancólico, hammond, swing, fuerza, calma, un Fede Lima que tejía los hilos con todo bajo control, estribillos que todos saben, Las Moreiras en coros, canciones de amor, aplausos, luz y un sonido perfectos (sin exagerar), y el final noventas con una aggiornada versión del clásico “Gris” de Loop Lascano para llenar de aplausos de pie toda la sala.
El camino de Fede Lima y Socio parece ser el inverso que el que recorren o recorrieron la mayoría de los músicos que buscan lo innovador o transgresor: Desde la electrónica de “Aurora” y las versiones y remixes de “Fan de Faith No More” la cosa se fue poniendo más roquera y distorsionada en este nuevo camino, con coqueteos por lo más melódico tanto desde el poder de la voz como desde lo instrumental. Esta versión de Socio está más cerca de Black Sabbath que de los samplers, en este viaje cambiaron las pistas programadas por la crudeza del espíritu del vivo en el estudio y hoy fuimos fieles testigos de la vuelta del grupo a las raíces de la música, a lo que ha perdurado, a lo de siempre (y porque no decirlo, algo más popular). Porque aunque suene a frase hecha, mirar a tras para saber de dónde venimos es fundamental para saber a dónde vamos, la vuelta a lo clásico pero con un ojo en la nuca hacia adelante, como el Robot de madera de la tapa, de eso se trata “Mini Glorias”, y la prueba de fuego para lo que seguramente será uno de los discos del año fue dada esta noche de viernes en Montevideo en El Galpón, y como era de prever gano la música, y en consecuencia ganamos todos. Habrá más noticias para este Socio, porque el nuevo camino que recorren, parece recién comenzar.
Imagen portada: Socio en El Galpón – 16 de octubre 2015 – Foto © Fernanda Aramuni
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