Facundo Fernández Luna junto a Martín Barea Mattos & por hora por día por mes en el Ciclo de música en dos tiempos en Teatro del Museo Torres García. Foto: Federico Meneses

Polifónico, entrevista a Facundo Fernández Luna

Facundo Fernández Luna es músico y docente. Nacido en 1978 en Montevideo, estudió guitarra, armonía, contrapunto y composición con el Maestro G. Odaís Oroná, y perfeccionamiento técnico con la guitarrista Ana Inés Zeballos.

Se vincula a la música desde su adolescencia, a comienzos de los 90’, con el dúo humorístico “Miami Hitcliff”, luego integra distintas bandas de rock, punk, canción de autor y música experimental de su ciudad natal. Ha realizado bandas de sonidos para cortometrajes, largometrajes, obras de teatro, espectáculos de danza y documentales.
Presentó varios espectáculos independientes en teatros de la capital, el interior del país y el exterior (Asunción – Paraguay, Bogotá – Colombia) en los rubros de: música, teatro y danza contemporánea desde 1994 hasta la fecha.

En COOLTIVARTE lo entrevistamos intentando que nos explique las diferencias que encuentra al trabajar entre diferentes disciplinas artísticas, sus gustos musicales actuales, y para que nos de una mirada personal de la música nacional.

“…la conjugación de la música, el teatro y la danza creo que es natural, se complementan como engranajes de algo mayor (en este caso el Arte por sí solo)…”

-¿Cuál de las variantes que has experimentado como músico te atrae más y por qué?

Depende del momento en que se vaya a ejecutar. De todas maneras creo que las expresiones más atrayentes podrían ser las polifónicas. Yo tengo una formación sólida en lo que la gente llama “música culta”. Quizás el haber encontrado ese camino me permitió conocer las grandes orquestas, los coros, los cuartetos o quintetos de cuerdas y con una música que te envuelve como un pulpo y te hace vibrar el estómago.

Nunca olvidaré la primera vez que escuché una orquesta sinfónica completa; fue acá en el Teatro Solís cuando era muy chico. Iban a presentar “Pedro y el Lobo” de S. Prokofiev y si mal no recuerdo China Zorrilla iba a ser la relatora. “Pedro y el Lobo” ya lo conocía porque mi madre lo tenía en disco de vinilo, pero nunca había escuchado una orquesta en vivo. La experiencia fue maravillosa, me vibraba la panza con los timbales, y cuando apareció el lobo me aplastó contra las butacas.

Creo que eso me definió el gusto por la polifonía.

-¿Cómo ves el estado actual de la música nacional?

Lo veo en crecimiento, cada vez son más las bandas que salen de los garajes a los escenarios y se está fermentando un buen semillero. Estamos en un momento en que las bandas que desde hace tiempo están sonando, se están haciendo conocer y están a un nivel profesional. Suenan mejor compitiendo con el ámbito internacional. Hoy día las bandas tienen un nivel comparable a el que está en Argentina, Brasil, Chile y perfectamente se pueden mover sin peros ni retractores en cualquiera de esos sitios.

-¿Qué le agregarías para mejorarla?

Creo que hace falta creatividad en estilos. Si bien están apareciendo cosas nuevas que salen un poco del Rock, me parece que las formaciones están medio estandarizadas. Harían falta bandas con distintas sonoridades, que aparezcan más guitarras clásicas, más acordeones, flautas, coros, fagotes, charangos, oboes, clarinetes y hasta cornos.

Creo que los instrumentos no tienen que ser relegados a un estilo de música particular, sino más bien, que se usen para hacer “Música” en el más amplio de los conceptos. Hay que entender que los instrumentos son eso, instrumentos. En ningún lugar está escrito que el Oboe se tenga que usar para tocar Telemann, Bach o Mozart y creo que todavía hay que pasar esa frontera discriminatoria.

-¿Qué tres guitarristas nos mencionarías como ineludibles?

Yo diría más de tres, pues depende de lo que quieras escuchar considero mejores versiones las de uno u otro, ya que ningún guitarrista es perfecto por suerte. Pero si tuviese que elegir a tres podría decir: Ana Inés Zeballos, Álvaro Pierri y Cacho Tirao.

-¿Qué es lo más importante a tener en cuenta para que un espectáculo en vivo salga bien?

La libertad que da la técnica y el ensayo, y la comunicación con quienes se comparte ese escenario por fuera, o sea los técnicos de luces y sonido, y por dentro, los ejecutantes.

En un espectáculo se conjugan muchas cosas, siempre se manejan tiempos cuasi teatrales y eso implica pensar en grupo sólido, cada pieza del tablero hay que moverla en equipo sino se transforma en un lienzo salpicado de individualidades.

-¿Cómo conjugas la música, el teatro y la danza como artista?

Yo considero que el arte es uno solo y que varía la forma de mostrarlo. La música y la danza son dos de las tres ramas del arte más antiguas e inmanentes del ser humano. El teatro también es natural del ser humano, pues cuando uno juega de pequeño imaginando que es capitán de un barco pirata o superhéroe, no hace otra cosa que desarrollar un personaje que vivencia y comprende en su lógica más profunda, pero como arte no es tan antiguo. La música y la danza nacen con el hombre de las cavernas, o sea en la prehistoria como medio ritual; la tercera rama que considero más antigua es la pintura, ahí tenemos las cuevas de Altamira, que ya estén estampadas como plan estratégico de caza o no, están en la vida diaria del hombre prehistórico.

De todas maneras, la conjugación de la música, el teatro y la danza creo que es natural, se complementan como engranajes de algo mayor (en este caso el Arte por sí solo) y no hay que olvidar que el arte es decir, siempre ha acompañando los cambios de la historia y se ha amoldado a las necesidades naturales del hombre en cada caso. Solo basta revisar un poco la historia para darse cuenta que esto es así. Si ponemos como ejemplo el cambio del Siglo XIV al XV vemos que los terremotos sociales se materializaron en formas nuevas de arte, al menos en Europa (continente que sufrió mucho en esos tiempos) en la música, en la pintura, en la literatura, en el teatro, etc.

Puntualmente en la música, el teatro y la danza hay un denominador común que es el ritmo, el ritmo “Es” por sí solo, la conjugación del mismo, radica en la capacidad de traducirlo al unísono en las tres disciplinas a la vez.

-Musicalmente ¿qué es lo más llamativo que conociste en tu carrera acá o en el exterior?

Creo que la forma de vivir la música y la búsqueda de la excelencia. Entiendo que también hay que comparar la población que hay acá con la de México o Colombia, pero estadísticamente hay mayor interés en buscar lo bueno en otros lados más que acá. En Uruguay no somos muy críticos con respecto a esa búsqueda, lo que tiene que ver también con la falta de cultura autóctona, y cuando digo autóctona no pienso en el tango, el candombe y la murga, eso es bien de acá, hablo de los cientos de siglos de cultura que empapan hoy día tanto México como Colombia. A mí siempre me llamó la atención el hecho de que el candombe y el tango, algo uruguayo sin duda, se toque con instrumentos absolutamente importados: guitarras (españolas), bandoneones (alemanes), pianos (europeos) y tambores africanos. No digo que esté mal, de hecho me parece fantástico que se haya creado una cultura con eso (los instrumentos, como decía arriba, son para hacer música) pero tenemos que entender que nuestra cultura musical empieza a aparecer con los primeros inmigrantes, el acordeón, por ejemplo, está presente en los bailes de campaña y tiene un origen Europeo, ya sea francés, alemán o italiano.

Creo que al carecer de una oferta muy grande, se consume mucha cosa del exterior que por ahí no tiene una calidad muy buena. En el caso de otros países, al menos los que he podido visitar, hay una búsqueda de lo bueno más concienzuda porque sienten con orgullo sus antepasados indígenas y tantos siglos de arte hacen que un pueblo esté acostumbrado a mejorar lo que ya hace tiempo se empezó a gestar.

-Recomiéndanos tres discos que hay que escuchar hoy en día

En realidad hay muchos CDs que escuchar, pero yo diría que los Conciertos de Brandeburgo, de J. S. Bach (BWV 1046 – 1051) como fundamentales, y todo lo que sea posible de Bach; evidentemente con Bach superamos ampliamente los 3 CDs pero bueno, digamos que al menos uno de Bach.

Conciertos para Violín y orquesta, de A. Vivaldi, y el disco “Odisea en el Parking Planetario” de Martín Barea Mattos grabado en vivo en el planetario municipal el 23 de Octubre del año pasado.

-¿Qué músico uruguayo te llama la atención actualmente y por qué?

Actualmente no estoy siguiendo a ninguno en particular, pero propondría escuchar “Orgánica”, creo que la banda tiene algo que decir y me encanta que utilicen Clarinetes, violines, tubas, flautas, etc… para hacer lo que hacen y como lo presentan.

-¿Qué tienes en cuenta para darle música a una película?

Lo que se quiere decir y cómo.

En general el músico compositor de BSOs (Bandas de Sonido Originales) está casi al final del proceso. Entra en acción cuando ya se filmó, se hizo un corte y le falta poco o nada de post producción, ya sea retoque de color o cambiar algún plano.

Creo que una misma cosa se puede decir de mil formas distintas. Considerando la instrumentación por ejemplo, se puede transmitir “angustia” con un tambor, con una orquesta sinfónica o sólo con una guitarra, lo cual depende de la estética a trabajar, ya sea intimista, grandilocuente o despojada. Pero una de las cosas más importantes que hay que saber hacer, es potenciar el sentimiento de lo que no está dicho en la escena. Una escena de caos puede ser musicalizada de la misma forma, o sea con música caótica, o se puede potenciar con todo lo que está atrás, lo que llevó a ese caos. En general las escenas caóticas son consecuencias de algo que está muy mal, alguien que sufrió mucho, alguna injusticia, desasosiego, violencia absoluta, miedo, horror o angustia y a veces hay que resaltar eso con la música para darle un acabado global a la situación que se plantea.

Lo más importante son varias cosas. Lo primero, desprenderse un poco de uno mismo y actuar como la herramienta del director para decir lo que se busca a través de la música, ya que el director no es músico y sabe lo que quiere pero no cómo hacerlo.

Lo segundo sería ser consecuente con el estilo que se plantea más allá de que le guste a uno o no. Por ahí el Director quiere poner cumbia y a uno no le gusta para nada, pero tiene que hacerlo pues para eso se le contrató.

Tercero (quizás lo más importante) es encontrar en la música compuesta una parte de uno mismo, ya sea cumbia o rock n’ roll

Por último (y creo que es importante) es que la música compuesta sea coherente por sí sola, que diga algo sin necesidad de estar pegada a la imagen.

-¿Es el mismo proceso componer música para teatro, cine o danza? ¿Cuáles serían las diferencias?

 No, no es lo mismo, aunque debería de cumplir con los puntos arriba escritos. La diferencia radical es que en una obra de Teatro o de Danza el músico hace el proceso de búsqueda junto al actor o el bailarín. Va a los ensayos, evoluciona junto a la obra y hace un seguimiento más cercano del director y hacia dónde se dirige. Digamos que participa más a lo largo del proceso de puesta. Esto hace que se cree una especie de relación simbiótica donde el músico puede aportarle cosas al actor o bailarín, llegando a un producto de colaboración en algún aspecto.

-¿Cuáles son tus proyectos a corto plazo que nos puedas contar?

Bueno, hay varios a corto y mediano plazo.

A corto plazo estoy preparando el toque con Martín Barea Mattos para el 26 de Octubre en el Bar Paysandú (ya aprovecho a invitarlos a todos).

El viernes se estrena una obra de teatro (a la cual le hice la música) en el ex – teatro La Máscara, que queda en Río Negro y Maldonado, sobre Florencio Sánchez que se llama “Sánchez, do you realy want to see me crying…”

Y a más largo plazo, estoy dirigiendo un obra de danza contemporánea sobre el libro “Poeta en Nueva York” de Federico García Lorca, proyecto que tengo en mente desde el año 2009. Después, haciendo cosas…

Imagen portada: Facundo Fernández Luna junto a Martín Barea Mattos & por hora por día por mes en el Ciclo de música en dos tiempos en Teatro del Museo Torres García. Foto: Federico Meneses

 
 

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