
Montevideo Sonoro – Ciudad Vieja
Feriado, fría y soleada tarde.
Desafiando la aparente apatía del uruguayo promedio, unas cien personas se hicieron presentes antes de las 18 horas en Yacaré y Piedras, al lado del Mercado del Puerto. Pertrechados contra el frío, pero con mucho entusiasmo por la experiencia de recorrer las calles de la ciudad vieja al ritmo de las palabras de Carlos Dopico, cual moderno Hamelin.
Mientras atardece, se espera en ordenada fila la entrega de los equipos de audio en circuito cerrado, y los que ya los tienen escuchan en loop la versión de Los Olimareños con Larbanois Carrero de A Don José, grabada en el concierto “Histórico”. Muy acertada elección en el aniversario del prócer Artigas.
Mientras sube el murmullo, la gente intercambia expresiones y comentarios. Turistas y vecinos paseando al perro preguntan de qué se trata, curiosos sobre tanta gente con cubreorejas azules.
Finalmente comienza el recorrido con un homenaje al autor de A Don José: Ruben Lena, en el centenario de su nacimiento. Dopico nos cuenta la historia de la canción, escrita cuando el maestro era maestro de escuela y otros interesantes datos de nuestro pasado reciente.
Como siempre, se hace mención al proyecto fundacional: el trabajo de Daniel Machín y Gabriel Bentancur, dos canarios que generaron Montevideo Sonoro, primero físicamente en algunas esquinas (con stencils y QR que llevaban a oír canciones), luego en un mapa web con georeferencias que aún está activo: montevideosonoro.uy, y finalmente en 2017 a la edición de un libro que se puede adquirir al final del recorrido. En 2024 Sebastián Casafúa convoca a Dopico para crear esta experiencia autogestiva, utilizando la tecnología Domo Silent, que comenzó con este paseo por Ciudad Vieja y sigue creciendo: Barrio Sur, Parque Rodó, Malvín, Prado y próximamente, Palermo.
La convocatoria es entonces “perdernos en nuestra propia ciudad, realizando una experiencia inmersiva para cambiar la perspectiva habitual del cotidiano. Ya nunca podrán ver estas calles de la misma manera.”
Comienza entonces el recorrido por el territorio fundacional de Montevideo, la Ciudad Vieja. Mientras nos movemos por el “empedrado contemporáneo” que cubre la zona, vamos escuchando canciones de hombres y mujeres, no todos montevideanos. Diversos ritmos se entremezclan, algunos hacen surgir espontáneos movimientos de pies y caderas, otros generan coros y hasta improvisadas coreografías entre miradas cómplices.
En cierto momento le prestan los auriculares al librero de @ellugarlibreria para que entienda lo que está sucediendo en su vereda. Una práctica que se repite varias veces durante el recorrido, sumando oyentes brevemente.
Las canciones hablan del barrio y de sus habitantes. Los que allí viven, trabajan, visitan. Luces y sombras, que harán que cambie tu percepción cuando pasees un sábado por la feria de antigüedades, y recuerdes este momento. Condimentado con las anécdotas de la creación de las canciones y también sus procesos de grabación, datos que pueden encontrarse en Hoy como ayer, el interesante libro de Dopico.
Debo destacar que pese al frío este recorrido ha sido muy amable con los participantes. No hay pendientes que afrontar, los tramos son cortos y hay múltiples bancos donde sentarse a descansar mientras se disfruta de la música y la narración.
El paseo nos traslada a través de edificios históricos, monumentos y memoria colectiva.
Antes de la despedida, una primicia: algunos paseos de julio tendrán un horario más amable con la temperatura: 11 y 15 hs., para un mayor disfrute de la experiencia.
Excelente propuesta la de Montevideo Sonoro, para ciudadanos de Montevideo que por un ratito se transforman en turistas en la capital y también para vecinos de otros pagos y por supuesto, turistas que estén interesados en la historia y cultura local. Es interesante además, experimentar más de una vez los recorridos, ya que el material es inmenso y va variando la propuesta. Uso y recomiendo.
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