
Ya he hablado en otras oportunidades de ReCreo. Este lugar me parece sumamente dulce y acogedor, una especie de oasis nocturno en el caos Montevideano. Su calidez, su iluminación, y mucho de vida en el verde que hay allí lo vuelven especial. Sus artistas invitadas también.
El sábado pasado, ReCreo recibió a Malena Muyala junto a Ana Prada “más cerca que siempre”. Ambas mujeres referentes de la canción Uruguaya, muestran a lo largo de la noche la admiración mutua que se tienen y sus años de trayectoria.
Abrieron la noche con Palabras de amor, que siguieron regalándonos a lo largo de sus canciones. También hubo muchas palabras de adiós, de desamor, de pena, de dolor, de ausencia, de silencios, de caídas, de despedidas, de pasado y presente, de maletas, de ilusión, de desear lo prohibido, de verdades, de piedad, de cobardía, de pecados, de Dioses, velas y santos.
Se ve la complicidad entre ellas, la comodidad de estar juntas, conectadas, con conciencia y disfrute de estar ahí, felices, agradecidas por la convocatoria pese al frío. Agradecidas también de las amigas presentes, de las senadoras, y las jugadoras de hockey, de las redes que inevitablemente formaron con varias mujeres a lo largo de sus vidas.
Prada, que en cuentos propios y de Muyala ya desde su familia tiene una educación rural, en sus canciones aparece en formas de arado, de telar, de campo, de siembra, de margaritas y yuyal, bien acompañadas por Leticia Lonchar en percusión, sumando con sus instrumentos sonidos de árbol, de cabras, de vacas, de ovejas y de pieles.
Muyala que es una referente de la Milonga y el tango, con canciones a capela, en las que aparecen esos pájaros en la garganta de los que hablaba el abuelo de Prada, acompañada por Gustavo Montemurro en teclado y coros, llenando la noche de compases de 2/4 y 4/4.
También hubo canciones de Pata Kramer, de Gilda, de Fernando Cabrera, de Angela Carrasco, de Camilo Sesto, de Los pasteles verdes, de Mocedades, finales con Zitarrosa, y un cierre con Braulio Lopez, cuentos de abuelos y abuelas, de madres, de Paysandú, de San José, del nogal plantado por “el Pepe” en ese mismo lugar, del colegio de monjas, de horóscopo chino y de cassettes rebobinados.
Cercano y de pie, un show muy conmovedor de dos mujeres que están siempre a la vanguardia de los cambios sociales, con un fuerte compromiso, y una postura política firme y bien defendida. De las que saben que no solo alcanza con luchar por los derechos, sino que hay que renunciar a los privilegios de los que cada uno disfruta para que el mundo cambie.















































