
Homenaje a Osiris Rodríguez Castillos en el Centenario de su nacimiento Cámara de Senadores – Palacio Legislativo
La invitación fue extendida para el “Homenaje por los 100 años del nacimiento de Osiris Rodríguez Castillos, voz fundamental de la música y la poesía popular uruguaya, el miércoles 13 de agosto de 2025. Un encuentro para honrar su legado, su palabra y su guitarra”. La iniciativa fue promovida por el senador del Frente Amplio, Oscar Andrade quien fue el orador principal.
A la hora 10 estaba citada la Cámara de Senadores para el homenaje, aunque no todas las sillas estaban ocupadas. De hecho de 30 senadores, la sesión empezó con 17 terminó con 21.
Las barras sí fueron bastante concurridas, principalmente por familiares de Rodríguez Castillos, músicos invitados especialmente y alumnos de una escuela adventista que estaban de visita en el Palacio Legislativo. Más adelante estos se retirarán, pero serán reemplazados por estudiantes de la escuela 307 de Paso de la Arena, los cuales fueron saludados al final por la Presidenta actuante del Senado Blanca Rodríguez, agradeciendo su presencia y la iniciativa de la maestra.
Andrade comenzó su alocución con una frase de José Martí: “quien honra se honra”. Agradeció la presencia de la familia del homenajeado así como los músicos, nombrando especialmente a Numa Moraes y Martín Palacios.
Mencionó el lugar de nacimiento de Osiris Rodríguez Castillos el 21 de julio de 1925, no muy lejos de allí, en la intersección de las calles General Flores y Vilardebó, aunque se le conoce como oriundo de Sarandí del Yi. Contó sobre la escritura de su primer poema, cuando era un niño triste que alternaba asistencias y ausencias en la escuela, ya que actividades como la pesca, el nado y la navegación le distraían de su educación. De ahí nace la famosa canción Gurí Pescador, él era ese gurí, y cita al senador Botana cuando le dijo “nos cantó a todos”.
Su educación musical comenzó con clases de piano con un profesor que venía de Florida, y recién en el Liceo Francés conoció a la poesía. A los 16 años abandona todo para irse a recorrer la frontera, dicen que no le quedó pago por conocer, desde Rivera hasta el Chuy e incluso tuvo como oficio el de contrabandista, lo cual le generó un conflicto familiar más adelante, cuando resultó que su primer suegro trabajaba en Aduanas.
Terminado el periplo fronterizo, vuelve a reencontrarse con su familia y se incorpora a una orquesta de jazz, tocando el piano. Es la primera vez que pudo vivir de la música. También aprendió a tallar en madera con Hugo Bordoni.
En el año 48 se mudó a Montevideo, donde realizó varios oficios, aunque no duraba porque “no nací para que nadie me mandara”: fue metalúrgico, trabajó en un aserradero, dio clases de guitarra, luego en una mueblería, entre otros…
De esos años surge el poema Romance El Malevo, que era el último recitado en todos los festivales en que participaba. Relata Andrade que no importaba que ya conocieran el texto, los asistentes siempre se conmovían con el dramático relato, que cruzó la frontera aún antes que el propio Rodríguez Castillos fuera conocido en países aledaños.
Más adelante ganó un Concurso de Poesía por el centenario del fallecimiento del General Antonio Lavalleja, con el Romance para el General Lavalleja, y un par de años después creó el poema Santos Niebla. Andrade leyó un fragmento y gran parte de los senadores asistentes prestaron más atención, aunque no todos.
Aprovecho para hacer un par de fotos registrando el momento, y me avisan que no está permitido el uso de los celulares en las barras, pese a que abajo, en la sala, varios servidores de la patria escrolean sin pudor mientras se desarrolla la sesión. Un homenaje a la cultura y el respeto.
Andrade continuó con el recorrido literario de Rodríguez Castillos, que en 1962 editó Poemas y Versos Orientales, porque decía que “nos faltaba un cancionero propio”. En esos años trabajó en el Sodre y también formó parte de una comisión del Ministerio de Cultura para homenajear a Bartolomé Hidalgo. Se peleó con Alfredo Zitarrosa porque le cambió una estrofa a su poema De Corrales a Tranqueras, y también se ofendió con Amalia de la Vega por una situación similar. Más adelante coincidió con Zitarrosa en el exilio y limaron sus asperezas.
Afirma Andrade que Osiris Rodríguez Castillos fue poeta, músico, luthier; incluso inventó una guitarra. Y es reconocida la gran influencia de Bach en sus composiciones.
En el año 71 fue fundador del nuevo partido Frente Amplio junto a Washington Carrasco (que no pudo venir a este homenaje por temas de agenda), aunque no dejaba de ser blanco.
En 1973 escribió un poema (aún inédito) alusivo al momento del golpe de estado, que el senador leyó, y luego contó la anécdota de cuando fue allanada su casa por los militares y le amenazaron con que si no colaboraba, les iba a tener que acompañar… a lo que Osiris contestó agarrando la guitarra “como no, ¿en qué tono?”
En esos tiempos supo esconder al hermano de un alumno de guitarra, que estaba clandestino. Cuando le intentaron explicar del peligro de esa acción, Rodríguez Castillo dijo de inmediato: “la piel es el primer límite de importancia que tenemos, de la piel para adentro, mando yo”.
Ese año se mudó a España donde vivía su hijo. Allí participó de varios festivales por la resistencia democrática, integró junto a Benedetti el comité por el plebiscito del año 80 e incluso integró una lista del Frente Amplio al regreso de la democracia. En 1992 vuelve a Uruguay, comentó Andrade que ya en España había empezado a tener problemas de memoria y motricidad, tanto así que lo pasó mal en algún espectáculo. Recién en los años 93-94 recibió una pensión graciable por parte del estado, pero mientras tanto supo vivir en casas de compañeros y terminó en una pensión de la calle Gaboto. Intentó volver al ruedo, pero se le hizo muy difícil. Su última actuación fue en el año 1996, en la Criolla.
Las complicaciones cardíacas empeoraron, fue internado en el Hospital Pasteur, donde falleció el 10 de octubre de 1996. Andrade leyó un poema que Carlos Molina creó ante el triste suceso “que nos interpela: ‘Somos los que defendemos la cultura: canto, poesía, literatura, danza, artesano profundo de la vida…’ ¡Qué honor que esta casa encuentre un espacio para homenajear a alguien como Osiris Rodríguez Castillos!”
Terminó su alocución con un cerrado aplauso de toda la concurrencia, mientras el senador Rafael Michelini sentado a su lado, le daba un apretón de manos.
La presidenta de la cámara agradeció los textos escogidos, “muy acertados” y saludó a los presentes en las barras.
Le ofreció la palabra a la senadora Liliam Kechichian que estaba anotada en la lista de oradores, pero ella se abstuvo ya que quedaba poco tiempo y había un acuerdo para terminar a las 11 horas.
Tabaré Viera intervino entonces, mientras los escolares se retiran de las barras. Recuerda una vida y obra insuperable, de notable sensibilidad, que forma parte de un cancionero que es testimonio y arte. “Rodríguez Castillos supo retratar la vida rural, el paisaje y la idiosincrasia de la gente de Rivera: las distancias físicas, las historias de familias que cruzan la frontera por el alambrado invisible de Corrales a Tranqueras, canción que Osiris le regaló a su hermano por motivo de su casamiento; que es un relato del Uruguay profundo que se prolonga en cada uruguayo y no termina en Tranqueras. Fue un hombre de carácter fuerte, que vivió en el campo y en ciudades, contemporáneo de grandes como Zitarrosa o Numa Moraes (que está en las barras). Su legado no se mide por discos y libros sino por quienes cantan sus poemas en fogones y escuelas. Su creación artística es un acto de amor a su país, que le rinde justo homenaje. Su obra nos seguirá acompañando”.
Luego del aplauso a esta alocución, se le dio la palabra al senador Sergio Botana, advirtiendo que sólo le quedan 4 minutos para su uso, y él prometió usar sólo 2. Saludó la iniciativa del senador Andrade, para homenajear “al más grande de todos, me arriesgo, en tierra de grandes poetas y escritores. Fue hijo de la intemperie, un rebelde que pudo pintar las cosas de la patria; tenía esa magia que nadie sabe cómo se puede tener, para retorcer las tripas de emoción”.
Antes de levantar la sesión, el senador Andrade solicitó que la versión tipográfica se le haga llegar al Ministerio de Educación y Cultura, al Congreso de Intendentes y especialmente, al Municipio de Sarandí del Yi, para terminar con un gran aplauso general.
















































