En la historia de la música popular uruguaya, Eduardo Darnauchans (1953-2007) es un caso anómalo. Su forma de cantar es extraña, única y personal. Así su manera de componer sus melodías “milagrosas” y sus textos, de poesía desbordante en muchos casos. “Flash” es el ejemplo de una canción de amor compleja con una música inocente y sencilla. Esta armonía aparece en miles de canciones de amor desde Serrat a Dylan. Sin embargo, en el texto está la cosa. La belleza se mezcla en misteriosa danza con la “alta cultura”. El Darno habla de amor desde la Cultura. Nombra a Maiakovski y a Vallejo (de quien toma mucho para el propio texto) y crea imágenes – y neologismos- sorprendentes: “Dame un bandido beso bolchevique”, o “lloviznan tus manos/magdalenas, maravedís”.
La canción es el colmo del refinamiento, es una perla negra; una joya suntuosa que cuelga del cuello de la belleza. Una de las mayores canciones de amor de todo el mundo.

















































