La Bruja del 72 es una banda de Ciudad de la Costa que ésta semana se presenta por primera vez en una sala de Montevideo desde el retorno a la presencialidad. Conversamos con su guitarrista y miembro fundador Guillermo Amy, quien nos adelantó en qué consistirá el show que brindarán en la Sala Lazaroff como así también el título del que será el primer disco de la banda: “Ley del Juego”.

–¿Qué tanta mella le hizo a la banda este año y medio sin poder tocar e interactuar con el público? ¿Qué tan cambiados o renovados sentís que se encuentran tanto en lo individual como en lo colectivo?
–Yo creo que por encima de lo que son los pros y los contras y lo que es producente y contraproducente, lo que más importa es la enseñanza que se sacó de todo esto, y cómo aprendimos a valorar un montón de cosas en todo sentido.
Hablando estrictamente de lo musical, aprendimos a valorar el show, la posibilidad de tener ese intercambio con el público, algo que parecía tan normal y que generalmente siempre se daba. Era tan normal ir a un show y ponerte a agitar, o sentarte a ver a la banda. Y aprendimos a darle el valor que realmente merece a todo eso, porque lo que pasó en la pandemia fue que perdimos esa posibilidad. Nos tuvimos que encontrar con la frialdad del streaming, que fue una manera de estar en actividad, como muchas otras bandas. Pero no es lo mismo, uno extraña el fervor de la gente.
Y hablando estrictamente de la banda, éste parate nos sirvió para darnos un poco de oxigeno, y tomarnos el tiempo para grabar nuestro disco, que ya lo teníamos listo. Y al tener ese tiempo a disposición fue que pudimos grabarlo y grabarlo bien, y ahora en lo que queda del año la idea es meter un par de fechas para volver al ruedo y retomar la actividad.
–Y vuelven al ruedo no solo con una banda distinta sino también con una banda expandida, con nueve integrantes. ¿Cómo pensás que eso va a modificar las dinámicas que ya existían en el escenario entre ustedes, y en relación a la experiencia que va a tener el público?
–Al ser más, tenemos más ingredientes. Con respecto a las canciones, los integrantes nuevos lógicamente les dan una impronta mucho mayor. También lo que sucedió es que en este tiempo las canciones pasaron por un proceso de maduración antes de ser grabadas, y en el escenario básicamente va a ser defender a capa y espada lo que se grabó, defender las canciones y defender el proyecto y esperar que a la gente le guste, porque lo que hacemos es con esa aspiración: que la gente se cope, y se sienta identificada. La gente se va a encontrar con lo que ya estaba sumado a cosa nuevas, y con canciones con más solidez, sumada a una evolución que yo creo es bastante notoria,
–Y el próximo encuentro es en cuestión de días, en la Sala Lazaroff.
–Sí, es este viernes 12 de noviembre. Vamos a presentar el disco que ya está grabado, y que ahora estamos mezclando y masterizando. Justo pasó que el aforo de la sala es de 72 personas, y nos gustó la idea de tocarlo entero ahí. Justo se dio esa casualidad.
–Va a tratarse de un concierto con público sentado, lo que para ustedes es una situación un poco atípica.
–Va a ser nuestra primera vez tocando para gente sentada, y nos atrapó el desafío que conlleva hacer esto que nunca hicimos. Eso te obliga a cuidar más otros detalles, y creo que va a significar un crecimiento, porque nos va a llevar afuera de nuestra zona de confort. Y creo que los desafíos no hay que dejarlos pasar, mucho menos en estas instancias. Si existe la posibilidad de tocar, lo vamos a hacer. Y si es para gente sentada, será para gente sentada. Eso nunca fue condicionante.
Va a ser nuestro primer show en una sala, y va a ser la primera vez que vamos a tocar nosotros solos. Hemos tocado siempre en festivales. Este es un contexto nuevo para nosotros. Así que vamos a ponernos a prueba en muchos sentidos.
–¿Los temas que van a tocar son todos temas que su público ya conoce, o hay incorporaciones al repertorio?
–La mayoría los venimos tocando hace rato, pero hay algunas canciones que cambiaron profundamente en este proceso de transición. Van a haber canciones que las vamos a tocar por primera vez, y otras que no van a estar en el disco. En ese aspecto van a haber bastante sorpresas, y eso es algo que nos tiene motivados porque no vamos a tocar el disco simplemente sino que vamos a mostrar en qué hemos estado trabajando todo este tiempo, y de manera neta.
–¿Cuántas son las canciones que finalmente eligieron para el disco? ¿Nos podés adelantar el título, y su temática imperante (de tenerla)?
–El disco tiene 10 canciones en total, se va a llamar “Ley Del Juego”. Y pasa por un montón de temáticas, incluyendo la crítica social y el crecimiento de uno mismo. Hay como una mezcla de vivencias con el afuera, y una búsqueda introspectiva a de uno mismo, creo que también motivada por la pandemia. Convergieron un montón de cosas.
Hay un tema llamado “Reinvento” que justamente habla de reinventarse, que terminó de armarse en pandemia. Gira en torno a la búsqueda de nuevos caminos y el saber dejar atrás ciertas cosas, para poder cerrar algunas puertas, y abrir otras tantas.
–Eso es como una foto de la banda al día de hoy, ¿no?
–Totalmente, creo que es lo que define a todo este proceso del que hablábamos al principio es el hecho de poder reinventarse pero nunca dejar la esencia. Sobre todo, seguir creciendo y aprendiendo, y nunca dejar de estar, nunca dejar la actividad. Los objetivos no pueden cambiar, todos queremos que la banda tenga el mayor alcance posible, y de alguna forma lograr por lo menos vivir de esto. Sería lo ideal, sabemos que en Uruguay es muy difícil, pero no por eso vamos a dejar de intentarlo. En ese camino vamos, todo lo que ha sido cambios y aprendizaje ha sido para seguir adelante, para crecer y madurar, y afrontar los desafíos que vienen con el mayor profesionalismo y voluntad posibles.
–Son una banda muy afín a la dinámica de los festivales, yo de hecho los conocí en uno. ¿Cómo se proyecta el verano en ese sentido, planean participar de alguno? ¿Organizar uno propio, quizá?
–Nos gustaría, y hay conversaciones con gente. Estamos tratando de alinearnos con algunas bandas del otro lado del peaje, porque nosotros somos de Ciudad de la Costa, y nos gustaría hacer alguna movida conjunta con alguna banda de la Costa de Oro en el verano. Es algo que aunque no parezca no suele darse tanto, esa comunión entre la Costa y la Costa de Oro no es tan frecuente. Planes hay, estamos tratando de generar esa unión, para lograr un mayor alcance entre todos.
–Y ahora que ya se están empezando a abrir las fronteras con nuestros países limítrofes, ¿con qué bandas argentinas sentís la suficiente afinidad como para compartir el escenario, o incluso una canción?
–No sé si pueda decir que siento algún parentesco con alguna banda argentina porque la realidad es que el rock uruguayo y el argentino se diferencian bastante, pero sí escucho mucho rock argentino y sé que hay un montón de artistas los que me gustaría compartir escenario.
Don Osvaldo por ejemplo es uno, pero para llevarlo a algo un poco más tangible te mencionaría a Kapanga. Otra banda que me gustar mucho es Cruzando El Charco.
Y además de compartir el escenario acá con cualquiera de esos artistas, una cosa que nos encantaría hacer cuando salga el disco es poder ir a Argentina. Nos encantaría vivir la experiencia de poder viajar, y acercar nuestra música a un nuevo público.
Un objetivo sería poder tocar en el Cosquín, sería fantástico por toda la experiencia y la magia que conlleva estar ahí.
Y otra cosa que nos gustaría es conocer el interior del Uruguay. Soy de Ciudad de la Costa y viajo a Montevideo día por medio, y me gusta mucho meter ruta. Así que ahí estaría juntando mis pasiones, las rutas y la música. Y siempre que hemos ido al interior, tuvimos experiencias que nos han marcado. Tenemos cierta impronta aventurera que nos gustaría poder materializar.
–Sabíamos que ni bien se levantaran las restricciones para hacer shows se iba a venir una vorágine de actividades, y es lo que está ocurriendo en todo el país, con una cartelera colmada de eventos de acá a fin de año. Mi interrogante es si esto irá de la mano con un desarrollo creativo equiparable, y si la generación post pandemia realizará un aporte tan significativo como el de la generación que vivió la crisis del 2002, por mencionar la evolución más reciente.
–Puede ser, hay una realidad y es que el rock por lo menos acá en Uruguay siempre ha llegado a su auge en momento de crisis: el periodo post dictadura, la crisis del 2002… esos han sido momentos bisagra. Y perfectamente podemos estar en uno. Yo creo que existe una necesidad de articular todo lo que callamos, y disipar la quietud que tuvimos.
Mucha gente tuvo un conocimiento de sí misma cuando se encontró sola, y encerrada. Y hay una cierta necesidad de que eso sea articulado.
A mí perfectamente me puede representar un tema que se escribió en 1997, pero la intención no es la misma porque lo que se vivió en 1997 no es lo que se está viviendo ahora. Es un mundo distinto, hipermediático. Existen tecnologías diferentes que se han vuelto indispensables.
Y creo que es necesario que surja una nueva generación, y que alguien le ponga voz a los pensamientos actuales, basados en las vivencias actuales.
–¿Qué van a hacer con esas canciones que mencionabas que no integran el disco, pero que son parte del repertorio de la banda? ¿Visualizan hacer un EP con ellas, o darles vida de alguna otra manera?
–Realmente no lo hemos pensado, porque al no haber salido el disco sería ir demasiado para adelante. Estamos tratando de “preparar la cama” para lo que venga después, y tener un colchón de canciones para lo que venga con toda ésta locura que va a ser la presentación del disco.
La realidad es que lo que no está en el disco fue excluido por algo, y no son canciones que tampoco nos generen tanta nostalgia. Esas canciones ya no van a aparecer en un disco. Pero ahora siguen surgiendo canciones, y esas son canciones que representan quienes somos en éste momento.
–¿Manejan alguna fecha para la publicación del disco?
–La idea sería sacarlo, y al mes y medio presentarlo. Dudo mucho que sea a finales de éste año o a principio del que viene, porque el verano no es el mejor momento para sacar un disco. Queremos encontrar el mejor momento, y trabajar la difusión con el mismo ímpetu con el que lo grabamos, y que tenga el mayor alcance posible. Y ojalá que a la gente le guste, y se sienta identificada.
(Fotografía: Javivi Rivero)











































