Varios personajes, que representan diversas etnias, y que llegan a nuestro país con la esperanza de lograr una vida más digna, con la consabida dualidad: entre la añoranza de sus raíces y la creencia de tener un porvenir venturoso en Uruguay. Pero a diferencia de aquellos inmigrantes que llegaban y con los brazos abiertos recibimos, estos vienen a un mundo globalizado y egoísta, donde la tan mentada solidaridad, no se muestra, Española, japonesa, americano, y las más cercanas, bolivianas, mexicanas y peruanas, luchan por conseguir algo… Y van a parar (caso real) de domésticas en una acaudalada y explotadora familia de Carrasco. Sus denuncias fueron debidamente encajonadas y durmieron en el olvido, porque valió más la palabra de una vinculada y poderosa familia uruguaya que la de dos bolivianas incultas y solas en nuestra tierra. Todo esto se plantea con agilidad, y con buen desempeño de cada tipo de los recién llegados. Cabe destacar el panel de luces lateral, que nos lleva (ya sea encendido en su totalidad, o parcialmente) a climas muy interesantes, como la escena en que con una cuerda tirada por tres actores representa a un barco pesquero en el que trabaja uno de los inmigrantes. La iluminación juega casi como otro personaje, ya que de pronto estamos en una oficina de inmigración o en una calle, etc. Sin escenografía (sólo dos banquetas), se ingenian para ambientarnos adecuadamente, también el vestuario colabora en ello. Entretenida, nada liviana y con un desempeño coral atendible.
Elenco:
Alicia Restrepo, Aline Rava, Cecilia Baranda, Cecilia Lema, Denise Daragnés, Marisa Barboza, Martín Castro, Oliver Luzardo.
Escenografía e iluminación: Claudia Sánchez
Vestuario: María Inés López
Va en la Sala 2 del Teatro Circular. Viernes y sábados 21 horas, domingos 19 horas.
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