
Esta noche de jueves en La Trastienda, en vísperas de un 1º de mayo, en que la clase obrera de todo el mundo celebra su día, nos dimos el gusto después de más de 2 años (como una cross de derecha directo al mentón) que nos importe todo un Carajo junto a Carajo.
Todo comenzó con los fernandinos de Subliminal (Fernando Odella -voz y guitarra-, Pablo Piriz – guitarra y coros- , Christian De Los Santos -batería- , Diego Muñoz -bajo- y Joaquín Gonzalez -Synths, guitarra y coros-). Con un sonido prolijo, poderoso y muy bien trabajado, dieron él punta pie inicial de la noche (como en 2012) sin que les temblara el pulso pese a su juventud, y aprobaron con creces el desafío nada sencillo que les toco esta noche. Desde un sonido marcado por la influencia de Pantera, Slipknot, Bullet for My Valantine , Korn y a quienes telonéaron esta noche (como nos confeso Pablo Piriz su guitarrista), se presentaron con un buen combo de canciones (cover de “ In the end” de Linkin Park incluido) las cuales tuvieron el efecto justo para sacarnos la modorra y dar paso a lo que vendría.
Carajo. Referentes de la escena del rock pesado argento desde ya hace más de una década y con 5 discos en sus espaldas. Marcelo “Corvata” Corvalán y Cia cruzaron el charco río más ancho como mar, para presentarnos “Frente a frente” (2013) editado de forma independiente luego de terminar su vinculo de muchos años con Universal, disco doble, y ultimo material del grupo.
A mediados de la década de los 90 cuando Metallica había cambiado lo suficiente su sonido Trash metalero fundamentalista y su imagen, esto significo para toda una generación de músicos infieles, que parecía no ser tan inmoral abrir el espectro y experimentar un poquito más allá de la sagrada música de invernáculo de todos solo vestidos de negro. La aparición de bandas como Korn, Tool o White Zombie cimentó lo que después seria bautizado como Nü metal. Si a eso le agregamos la salida del enorme “Roots” (1996, Roadrunner) de los brasileños Sepultura (con un sonido crudo, mas una identidad latinoamericana que sangraba en cada canción, grabado gran parte en la reserva de indígenas Xavantes en el Mato grosso), la aparición de A.N.I.M.A.L. (Acosados nuestros indios murieron al luchar) en el Rio de la Plata se convirtió en todo un suceso. Con la salida de “El nuevo camino del hombre” (1996, Warner Music) comenzó una nueva era para el Metal argentino, giras por el mundo para el grupo, tocando para multitudes con los popes del genero en cada festival. Grandes discos y separación mediante, Gimenez (siguió con la banda pero con otra formación), Corvalán (esta dupla quizás, haya escrito las más grandes canciones de ese nuevo rock pesado latino a través de A.N.I.M.A.L.) junto con Andrés Vilanova (Batería) gestan Carajo. Y todo esto nos lleva a esta noche de Abril.
Dueños de un sonido propio y una identidad ya bien marcada , con lirica de barrio, rebelde y latina, desde la injusticia social y el optimismo del sí se puede por más que las adversidades parezcan vencer, siempre está, en sus letras, ese amor y respeto por la vida. Durante más de 2 horas este Super power trió nos disparo una bala tras otra desde el escenario, “ Pura vida”, “Ironía”, ”El error”, “Triste”, “Andante”, “Para vos”, “Libres”, “Shock”, “Luna herida” y “Promesas” entre tantas sonaron una tras otra. Hernán Langer (guitarra y coros), crea en escena desde sus riffs, una cortina distorsionada y muy clara a la vez, como si se tratara de una lección que enseña que a veces más de 3 son multitud. Si la guitarra es el poder, Vilanova es el tractor a sangre del grupo, quien no afloja y no deja de darle sin parar a los parches ni por un minuto. Lo de Corvalán ya es más serio. Trae inscripto en su ADN lo que hace, es decir, lo que le gusta, es que él, nació para esto y se nota claramente. Carisma, humildad, voz desde la armonía hasta las cavernas, su bajo es la estructura sobre la cual se desarrolla esta maquina poderosísima en vivo que es Carajo. Para el cierre, “Acido”(del “Mar de las almas” de 2010), “ Sacate la mierda” (esa que se convirtió en el himno catártico de la rebelión de los sin voz, allá por el año 2002 post crisis, días del helicóptero llevándose de la Casa Rosada a De La Rua y la danza de presidentes en pocos días, su letra refleja a la perfección el sentir de esas instancias, de manera visceral, incendiaria y perfecta) hizo que La trastienda pareciera temblar y a puro pogo los Carajeros y los que no, celebraron esta velada de rock pesado a pura adrenalina, para luego terminar con “Joder” ( del disco “Inmundo” 2007 ) otro clásico del grupo.
Un lujo que nos dimos, esto de disfrutar a quizás uno de los máximos referentes del rock pesado latinoamericano de la actualidad (el sabado 2/5 compartirán escenario junto a Motorhead, Judas Priest y Ozzy Osbourne en la versión Argentina del Monsters of Rock 2015). Nos vamos a casa con los tímpanos casi sangrando, pero con el espíritu satisfecho, para seguir caminando nuestras vidas con la frente bien en alto, después de esta noche del Carajo. Y si si si, ya era visto, el Corvata y compañía ya conocen la manera de memoria, de cómo poder hacerlo. Será hasta que se manden la próxima.
Imagen portada: CARAJO SUBLIMINAL EN LA TASTIENDA – Abril 2015 Foto © Fernanda Aramuni
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