Algunos intentan salir de su tierra repetidas veces, otros llevan años viajando para lograr sus objetivos de alcanzar una mejor vida.
Varios nacen en el trayecto y muchos mueren en el intento.
Llegan día tras día arriesgando sus vidas en transportes que por lo inseguros, pueden hacer fracasar sus intenciones. A veces atraviesan enormes distancias a pie, otras en trenes, camiones, o en frágiles embarcaciones.
Provienen de diversos países y su futuro es incierto, son pasajeros de la incertidumbre.
Los apoyan ONGs de rescatistas, Cruz Roja o algunos gobiernos locales, pero antes de esa instancia pasan por otra en la cual son esclavizados por mafias, maltratados, manipulados, usados o castigados. Por ese motivo simbolizo a los migrantes como hombres–paquete y para enfatizar el criterio estético en su mayoría están atados, a veces desgarrados, otras destripados o desflecados.
La historia de la humanidad es la historia de las migraciones.
Los desplazamientos humanos que se han producido a lo largo de la historia me llevaron a investigar y a crear desde hace tiempo.
Somos un mosaico de culturas, producto de esos constantes movimientos que crean una enorme interacción cultural, social y política en todos los tiempos.
En este momento estoy enfocada en las migraciones masivas actuales, que constituyen una terrible crisis humanitaria y aún no existen respuestas ni soluciones.
Produje para la Sala 4 del Museo Nacional de Artes Visuales una instalación compuesta por casi 70 piezas que constituyen una travesía, una narrativa visual que hace pensar e interrogarnos acerca de estos desplazamientos que responden a motivos económicos, políticos, religiosos o de orden climático.
Antecedentes.
En 2010, produje y gestioné un proyecto interdisciplinario cuyo nombre era Ancestros. Para el mismo, invité a un grupo de artistas uruguayos y argentinos a trabajar sobre el tema de las primeras migraciones al Río de la Plata. Interactuamos también con los antropólogos Daniel Vidart y Anabella Loy. Las obras, producto de nuestra investigación fueron expuestas en la Alianza Francesa en 2011, luego itineraron al Bastión del Carmen de Colonia y a la Casa de la Cultura de Maldonado.
En 2015 continué con dicha investigación y me interesó crear Ancestros y Memoria. Para éste proyecto invité nuevamente a varios artistas uruguayos y argentinos a trabajar inspirados en características que cada uno quisiera destacar del grupo étnico al que perteneciera. Las mismas podían estar vinculadas a lo religioso, simbólico culinario, musical o a tradiciones y costumbres. También interactuamos con antropólogos, lo cual enriqueció muchísimo el proyecto. Las obras fueron expuestas en el Museo Zorrilla.
Nora Kimelman. Agosto 2018


















