
Zita de Tango
Séptima entrega del encuentro de tango nuevo que se ha instalado en Sala Zitarrosa.
El show estaba pautado a las 21 hs., pero a las 20.55 se apagaron las luces y se presentó en el escenario la pareja formada por la cantante Analia (sin tilde) Pérez (con tilde) y el guitarrista Carlos Gómez.
Mientras interpretan el clásico Patio mío de Aníbal Troilo, la gente se sigue acomodando en las butacas. Tras la bienvenida, agradecen la presencia en sala de los autores del próximo tema que termina con un “¡Tré!”. De Raúl Castro y Néstor Techera, La murga y el Tango.
Invitan luego al cantante Hugo Rocca para cantar Soltar, canción de su autoría, y se suma Fernando Calleriza en guitarra eléctrica y Daniel Legazcue en percusión para hacer María Isabel, un homenaje a Chabela Granda, canción con aire a chacarera.
Finaliza la primera parte con otro clásico: Siga el corso, con la particularidad de que músicos que no participan en la canción, se quedan en el escenario a disfrutar de la actuación.
Analia se despide y presenta a Hugo Rocca y su Proyecto Caníbal Troilo, que está compuesto por los ya conocidos Carlos Gómez y Fernando Calleriza.
Hugo acomoda su atril, dice un sencillo “buenas noches” y arranca el espectáculo. No pudimos acceder a la lista de temas entonces no los podemos nombrar, pero si mencionar que se recorrió una ristra de temas tangueros con letras en muchos casos irreverentes, pero siempre poéticos. Fútbol, historias, leyendas, lo virtual frente a lo presencial, juegos de palabras; las frases despiertan sonrisas en la platea, incluso alguna carcajada. Sobre todos los más mayores que se permiten reír de sí mismos ante la tragicómica pregunta “¿qué hacemos con mamá?”
Un alto en el camino para celebrar los siete años del festival que “vino para quedarse”, ingresa Popo Romano con su despojado contrabajo y nuevamente Legazcue en percusión para que Hugo nos cuente algo de su historia, de su abuelo en Canelones que tuvo 7 hijos y dedica las Coplas al buen tomador al ahora abuelo de sus hijos; canción en décimas, como una milonga agitada.
Sigue el show y vemos que todos los temas son material para la irreverencia. Entra Lucía Gayo con su violín, cada vez son más los artistas sobre el escenario, así que Hugo aprovecha para presentarlos y continuar con una canción romántica ¿erótica?
Es invitado a sumarse al canto el “embajador del tango” Nelson Pino, para cantar la canción que Hugo creó para sus hijos: Milonga de mi alazán, Se retira el autor señalando “se fue el glamour”.
La banda suena maravillosamente, el bajo es una gloria, el violín y la batería brillan, y la engolada voz hacen que un atribulado Hugo se pregunte luego “¿cómo seguir? Cerramos acá”.
Es momento de agradecer a los técnicos del teatro, especialmente a Rafael en el sonido, y a Gustavo Di Landro en fotografía, para luego pasar a un tema que mezcla tango y rock, con un interesante uso de las palabras, del lunfardo “prostibulario, carcelario”: High-Life con letra del poeta Álvaro Ojeda. Natalia Bolani es invitada a subir desde la platea para sumarse al canto.
La banda se despide, y llaman a escenario a esas “criaturas etéreas”: Analia Pérez y Gabriela Morgare para hacer un “fuera de programa”: a propósito de que ambas familias tuvieron relación con la Aguada y su club de fútbol barrial Rosarino Central. Coincidiendo en qué importantes son las raíces, cantan la milonga de Alberto Mastra Miriñaque, que nombra dicho cuadro.
Luego de que Gabriela arme su set, ingresa Mayra Hernández al piano de cola, se completa el dúo y comienza “el plato fuerte de la noche” según los presentadores. Se trata de un adelanto de canciones del primer disco de la pareja, próximo a salir: Rubí. Suena Pinceladas del puerto, con arreglos de Horacio Guillón.
Con un gran trabajo de iluminación, se interpretan canciones con arreglos de Hernández y luego Gabriela cuenta que hace un tiempo escuchó a Vera Sienra en el Museo Blanes, y cuando se vieron ella le cantó un trozo de una canción a capella y le dijo que se la daba para cantar. Estaban muy nerviosas y emocionadas por tener a Vera en sala también. “Muy lindo” fue el veredicto de la autora.
Llaman a escenario nuevamente a un invitado de lujo: Carlos Gómez, para interpretar una de las nuevas composiciones de “tango y afines”, de otra autora que también está en sala: Constanza Farfalla, que les regaló su poesía y estamos ante su estreno en vivo, aunque ya fue grabado para un videoclip. Comienza con guitarra, a mitad del tema se suma el piano, en bella interpretación para seguir con Vendaval, del citado compositor y guitarrista Carlos Gómez.
Nuevamente es invitada Analia para cantar Sueño de juventud de Discépolo, cuentan que ambas se conocen desde que cantaban juntas en el Coro Universitario de Música, y presentan el último tema, agradeciendo a Hugo Rocca por la invitación a ser parte de “tremenda Zita”. Se juntan todos para hacer una milonga de Laura Canoura y se retiran abrazados, luego del bis.
Francamente un festival muy interesante, mezcla de tangos clásicos y nuevos, con artistas ya consagrados y emergentes, todos en brillante actuación. Larga vida al Tango de Zita.












































