Padres de edad mediana, que tienen una hija con discapacidad. La madre está convencida que los medicamentos que toma la tienen peor, y resuelve sacárselos abruptamente. Le dice que las pastillas son malas. La joven trabaja en un puesto de frutas y verduras, al tiempo conoce a un hombre que es vendedor de perfumes y quien le hace descubrir el sexo. Desde ahí la chica empieza a no comprender el mundo que la rodea, porque su madre le dice que debe tomar anticonceptivos, ella se niega porque son pastillas, y por ende… malas. El doble discurso del mundo “normal” que la rodea, se le hace incomprensible. Ella ama tanto el sexo que pretende hacerlo con todos los hombres de su entorno: su jefe, su padre, el médico; simplemente porque no ve que haya algo malo. Pero esa presión, el estigma, la vergüenza que sienten ante su conducta, hace que tomen medidas crueles, drásticas, con esa chica inocente,ingenua.
La actuación de Analía Gavilán sorprende, porque esos seres existen, le creemos y verdaderamente la sociedad y los cánones morales que nos han impuesto desde que nacemos, nos hacen pensar ¿quiénes son los discapacitados? Aquellos que predican algo y hacen lo contrario. O esa personas que empeñados en “encarrilar “, la pretendemos incluir dentro de la moral ortodoxa y pacata que nos rodea?
Gran actuación de la protagonista, elenco correcto, hermosa escenografía de Badaró. No se la pierdan
Dirección: Walter Rey
Elenco: Analía Gavilán, Gisella Marsiglia, Pablo Pípolo, Ignacio Duarte, Ángeles Vázquez, Sebastián Serantes, Julio De León
Traducción: Claudia Baricco
Escenografía: Enrique Badaró
Vestuario: Leticia Sotura
Iluminación: Leonardo Hualde
Ambientación sonora Fernando Ulive
Funciones: sábado 20.30 hs Domingo 19.30 hs
Sala Atahualpa. Teatro El Galpón – Duración 1h30´ Apta mayores 15 años
Imagen portada: teatroelgalpon.org.uy
























