Esta interesante obra del autor argentino Dorfman, está representándose en la Sala Atahualpa del teatro El Galpón con elenco constituido por Maruja Fernández, Rodolfo Da Costa y Pablo Dive. Se desarrolla en una humilde vivienda donde habita una pareja mayor, dedicada a retirar y limpiar cadáveres de una supuesta guerra entre dos países limítrofes. Ambos personajes, marido y mujer, se encargaban además de enterrar esos cuerpos hasta que alguien viniera por ellos. Un hijo había partido, por culpa del padre, y se desconocía su destino. La guerra termina e irrumpe un joven militar que ahora en tiempos de paz los divide en su propia casa, poniendo una frontera entre ambos, cosa que se encargaba puntualmente de controlar. Metáfora de este autor en esta alegoría netamente pacifista, que desde el absurdo ridiculiza las divisiones, las fronteras y los dolores que ellas nos causan. Estos dos personajes, el matrimonio, encuentran en esta situación incómoda, ridícula y dolorosa un motivo de vida, pues creen ver en el militar recién llegado, al hijo perdido. Muy interesante obra, que más allá de las interpretaciones, nos hace pensar en lo absurdo de los combates, los dolores que ocasionan y la tristeza que conllevan. Se luce ampliamente Dive, llevando al absurdo total su tiránico personaje.
Va en el Teatro Galpón viernes, sábado y domingo.
Dirección de Anthony Fletcher
Con escenografía de Claudia Sánchez
Vestuario de María Inés López
Leonardo Croatto en música y ambientación sonora.
Con locución de Lucio Hernández
Imagen portada: Foto: http://www.teatroelgalpon.org.uy
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