Desfile Carnaval Montevideo – 22 Enero 2026 – Avenida 18 de Julio – Foto- Diego Castro Famea
Comienzo tienen las cosas y el carnaval montevideano si bien hace rato que empezó (prueba de admisión, carnaval de las promesas, murga joven), tiene un hito indiscutible hace más de 150 años: el desfile inaugural, que actualmente se realiza sobre la Avenida 18 de Julio entre Plaza Independencia y Plaza Libertad o Cagancha.
Se trata de un evento importante en sí mismo, porque tiene su propio concurso con premios simbólicos y en metálico. Además, habilita a los conjuntos a participar del Concurso Oficial que comenzará el próximo lunes 26 en el Teatro de Verano.
Por último, marca el fin de los ensayos y festivales, y el inicio de las presentaciones en los tablados comerciales y populares.
Este año el evento fue organizado por la Intendencia por una división de Festejos con autoridades renovadas, y con presupuesto de la anterior administración.
A su vez hubo muchísimas formas de acceder a la transmisión audiovisual del desfile, tanto en tv abierta, paga y por las radios públicas. Como considero que hay suficiente material audiovisual sobre el trayecto en sí y los conjuntos que desfilaron, elegí este año centrarme en lo que sucede delante y detrás de los palcos oficiales, colocados en Plaza Libertad.
Se trata de 3 plateas a cada lado de la Avenida: sur y norte, que miran a la avenida pero con una ligera inclinación hacia el escenario situado bajo la estatua de la Libertad, donde realizan una pequeña actuación las murgas, antes de retirarse.
Se considera que los otros conjuntos: comparsas de negros y lubolos, revistas, humoristas y parodistas, pueden hacer muestra de su canto y baile durante el desfile; no así las murgas, que necesitan detenerse a cantar ante la amplificación.
Entonces esos palcos estaban llenos anoche, realmente. Incluso demasiado llenos, porque por algún motivo había más en el lado sur y el personal de la intendencia debió hacer varios trasvases de gente hacia el norte, tomando medidas de seguridad para hacer el cruce por detrás del escenario. Aparentemente si bien los menores de edad no son contabilizados a los efectos de los asientos, si un mayor lleva varios niños, en algún lugar se deben instalar, y eso motivó la falta de localidades en el sector sur.
Generalmente en el norte están invitadas autoridades nacionales y departamentales (que se aseguran salir en cámara). En el sur van ediles y concejales. En ambos sectores se instalan organizaciones relacionadas con el carnaval y también los favorecidos en distintos sorteos.
El acceso a los palcos es restringido pero no sólo van espectadores: en los costados, abajo y detrás se encuentran cientos de personas desempeñando múltiples tareas, logrando vislumbrar el desfile en pequeños momentos puntuales.
Además del presidente del jurado Fabián Cardozo y el responsable de la gerencia de Festejos y Espectáculos Eduardo Rabelino, que se les veía muy activos en todo momento; había funcionarios identificados en distintas áreas: festejos, iluminación, ambiente; pero también de limpieza, de armado de las estructuras, de los distintos canales de tv en vivo (mucha gente con auriculares y micrófonos, todos muy ocupados) como ser camarógrafos, productores, presentadores, comentaristas, steadicams, gente que maneja los cables, las grúas, los monitores y retornos, etc. Cientos de fotógrafos tratando de hacer su trabajo en el limitado espacio iluminado (este año fue bueno en decoración, pero magro en iluminación, fuera de donde estaba la televisión). Personal de seguridad y también policías.
Más lejos camionetas con monitores, que se encargan de la transmisión en vivo, soportados por generadores de electricidad.
Los baños químicos son atendidos con diligencia y profesionalismo por dos señoras muy detallistas que son históricas del desfile, y no dejan que se armen filas, todo fluye con rapidez.
Varios stands: el punto violeta para asesoramiento sobre violencia de género, pero luego otros que quizás no todos esperaban: Coca Cola con suministro gratis de vasos con refresco y supermercados Ta-Ta regalando pop dulce y globos con mucha simpatía.
Pop que la gente disfrutaba pero debo decir que al ser gratis, algunos no se preocupaban de que se cayera al piso, por lo cual había una respetable alfombra de la golosina sobre la acera, o te podía caer una lluvia en la cabeza si pasabas por debajo de la platea.
Ante esto una cuadrilla de limpiadoras se pasaba barriendo y recogiendo por entre los andamios, sin pausa.
Otras opciones comerciales: carrito de chorizos y hamburguesas, y vendedores de burbujeros y demás entretenimiento para niños. También alguien maquillaba en el momento.
Los gurises sin embargo si no estaban viendo el desfile, se entretenían mayormente recogiendo, valorando e intercambiando (cual figuritas) los papelitos de brillantes colores que tiran los distintos conjuntos a su paso. Los más valorados: los brillantes y tornasolados. Si bien al principio los levantaban del suelo a su alrededor, luego inventaban todo tipo de mecanismos para acceder al otro lado de la valla: soplar, hacer viento para que “vuelen” o meter manitos y palitos por debajo del vallado, con el consiguiente peligro de que alguien sin querer los pisara.
Llegaron al atrevimiento de pedir a algún funcionario que le arrimara “aquel que brilla” y debo decir que todos fueron muy amables, quizás recordando la ilusión que ellos mismos sentían de chicos. Ya promediando el desfile, y ante un bache luego de las revistas (de más de 5 minutos), varios se animaron a saltar al otro lado, a la calle hasta que sus referentes adultos les hicieron volver con premura, con un tesoro en las manos. Debo decir que durante toda la noche vi muchos niños chicos corriendo solos por todos lados, y sin embargo había un manto de cuidado en general, que hizo que no hubiera ningún percance al respecto.
Realmente los palcos oficiales estuvieron llenos prácticamente todo el tiempo, muchas familias, mucha gurisada y también gente joven. En la medida que alguna persona se retiraba, su lugar era ocupado de inmediato.
No así las sillas que acompañan todo el trayecto del desfile: tres filas de sillas de plástico blancas, muy juntas entre sí, de muy difícil e incómodo acceso habitualmente, y este año no sólo fueron muy caras sino que las pusieron a la venta en Abitab recién el martes de tarde. Una demora inexplicable, siendo que hace meses se sabe la fecha.
En definitiva, estimo que se vendió un tercio de las sillas, y sin embargo detrás de ellas se acumulaba la gente, para ver de parado y gratis. Un triste espectáculo para los conjuntos, desfilar ante tan magro público, y en definitiva el más entusiasta, bastante lejos.
Otro factor que quizás hizo que al final del desfile los parodistas desfilaran prácticamente solos, fue que era tarde y jueves. Si bien el desfile comenzó a las 19.30, la gran cantidad de participantes fuera de concurso hicieron que recién a las 21 comenzara realmente el concurso. Los niños se duermen, la gente tiene que trabajar al otro día y la locomoción no me consta que esté reforzada para movilizar a la gente que allí se encuentra. Son factores a tomar en cuenta a la hora de retirarse.
Sin embargo, una sorpresa esperaba a los conjuntos luego de atravesar la plaza y salir del resplandor de los reflectores: 2 cuadras de vallado, absolutamente colmadas de gente esperando para ver a los conjuntos. Prácticamente a oscuras, los vítores y aplausos acompañan a los componentes que cansados luego de darlo todo (y realmente es increíble el nivel de energía que dejan en el desfile) se encontraron con el verdadero público, el que hace horas espera, incómodo pero feliz de que comience el carnaval más largo del mundo.
Creo que puede ser un buen recordatorio a los carnavaleros, de cuál es el propósito real de la fiesta: alegrar, reír, conmover, hacer olvidar por un rato las penas, y convertirnos en una comunidad más amable los unos con los otros.
UDELAR, CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
Mujer y madre de adolescente, descubrí hace años el mundo de la producción teatral, en búsqueda de profundizar en conocimientos y herramientas para poder desarrollar más esa veta en presente y futuro.