Más allá de las canciones, que ustedes valorarán al escuchar el disco, ésta es la foto de un momento, de una época. Luego de la explosión de “La Iguana en el Jardín”, Claudio Taddei dio un volantazo, eje central en toda su obra musical, buscando otras sonoridades, mezclando ritmos, candombe, soul, funk, pop, salsa y balada, una fórmula colorida que intentaba esquivar el camino recorrido. No fue el único, pero esos cambios rompían los casilleros establecidos por gustos y tribus.
“Cebras es un poco un graffiti, pero con marco, para presentar en un concurso de belleza, creo que sin tantos arreglos y estupideces se podría leer mejor, las letras iban a contagiar a la primera pulsión, también ellas se súper-produjeron, creo que de no ser así podía llegar a parecerse a “Espantapájaros”. Igual lo defendí porque creo que hay que pisar siempre por diferentes lugares, sino el camino es siempre el mismo. Fue mi primera experiencia con un sello internacional, no entendí mucho que pasó, pero por abajo de ese disco pasaron cosas raras, mentiras, etc. Estar en una discográfica multinacional es un tema difícil, tienen una frialdad ya de por sí, y si le sumamos que había otros intereses, la gente que la manejó lo hacía con otros intereses. Entonces no sé si puedo hablar tanto de una multinacional cuando a veces depende de la gente que está ahí.” (Claudio Taddei – Publicado en Terra)
“Me quemé mucho la cabeza con toda esa especie de cuco de la multinacional, que te dicen de editar a fuera y todo eso. No busqué tener éxitos, sino refinar el sentido, respecto a que no haya errores y ese fue el error: buscar “la perfección”. No hacer éxitos, la idea era hacer algo con más funk, con sentido más pop. Y creo que quedó definido como un disco pop. Pero que fue un disco muy de la cabeza y no del corazón, en esa época surgieron temas como “El mareo” y “No sos normal” que no tenían nada que ver con el disco, con lo que estaba haciendo, ahí se marco un break, Cebras ya tenía su línea, ya estaba y esos temas los deje a un costado“. (Claudio Taddei – Sábado Show – Diciembre/2000).
“ROCK ‘N ROLL DE ACÁ MAGIA, POESÍA Y MÚSICA” por María Vigo Rocca
“Los días 12 y 13 de abril a partir de las 17 horas aproximadamente se desarrolló en el Teatro de Verano del Parque Rodó (Montevideo) el festival “Rock’n Roll De Acá” organizado por X FM y la intendencia montevideana. Estuvo apoyado por más de 10 mil jóvenes que concurrieron a disfrutar. En una tarde calurosa jóvenes -y no tanto- esperaban ansiosos que las puertas del teatro de verano se abrieran para empezar a disfrutar del rock and roll. Pelos cortos y largos, teñidos de azul, amarillo y fucsia, prendas negras y de colores, botas altas y bajas… lucían los espectadores. Algunos criticaron y otros apoyaron el importante plantel de vigilancia. Gente de seguridad, policías e inspectores de tránsito lo vigilaban todo a plena luz del día, desde antes de comenzar el espectáculo al aire libre//… El minuano Claudio Taddei apareció en escena luego de los Vengarán, pero no estaba solo. Junto a él tres mujeres hacían el coro en el grupo. Luego de las primeras canciones Taddei presentó a su hermana Rossana que lo acompañó en el resto de su actuación cantando. En la platea se sentía el malestar. “son unos ridículos, caretas, terrajas…” gritaba el público desde la platea. Algunos incluso llegaron a tirar con pedazos de pan y envases de plástico. Los hermanos Taddei siguieron desarrollando la fusión de sus ritmos soul, pop, candombe y funky e hicieron mutis por el foro….“
“Alguna de las cosas que hice, musicales o extra musicales, fueron mal vistas o mal entendidas por la ortodoxia rockera, en realidad yo no quise provocar o por lo menos, no me interesaba generar molestia. Cuando tocamos en el Teatro de Verano, me puse pantalón de leopardo y me hice una colita. Y aunque los rockeros cuadrados se calentaron por que les parecía, no sé, fashion, creo que es ese contexto ¡eso era rockero! El espíritu del rock tiene que ver con ir contra la corriente y en ese momento, en ese lugar eso era ir contra la corriente. El rock va mas allá de usar un pedal de distorsión y tocar quintas, tiene que ver con las letras con una forma de pensar. Me acuerdo que cuando salí a tocar dije ” Buenas noches anormales…”, no lo pensé, me salió y quizás eso también fue mal interpretado.” (Claudio Taddei – La República – Octubre/2000).
Cesar Lamschtein.- Ingeniero de Sonido – Marzo/2004 :
“Arrancamos a grabar Cebras, con la máquina más aceitada, ya nos conocíamos, aparecieron cuerdas buenos caños bajo la dirección de Santiago Gutiérrez, muy buen músico. Nos sentíamos muy bien con una fuerza bárbara, apoyados, grabábamos para una discográfica multinacional y teníamos una buena cantidad de horas. Me acuerdo que se rompió un cintero y yo viaje a Argentina, pagado por la empresa, a hacer copias de las cintas pues acá no había otra máquina o auto soporte para seguir laburando. Había apoyo, una estructura gigante que nos bancaba en ese momento, venía la gente de EMI al estudio y decían que estaba bueno, había promesas de sacar el disco en Buenos Aires y una cantidad de cosas que veíamos muy bien. En definitiva esa fue un poco la óptica de Cebras, hacer un producto bien producido, que sonara internacional con muchos tracks.
Temas como “Noche de Sal ” tiene como cincuenta y seis pistas, cosas por el estilo, cincuenta y seis pistas en una época que no se usaba mucho la computadora, no había Pro Tools en los estudios, ni mucho menos, estoy hablando de cincuenta y seis pistas, con un cintero de dieciséis y no se cuantas máquinas de ocho pistas sincronizadas, no daba la consola. Yo llevaba la mía y la pegábamos con la otra, era una infraestructura técnica muy importante, acá se grababa en dieciséis pistas, veinticuatro era una cosa grande y treinta y dos como un sueño, era una cosa descomunal el sonido que llevaban los temas, no recuerdo si había automatización en ese entonces, creo que no. Claudio dijo muchas veces que no le gustó mucho el disco, pero para mí es un discazo, me encanta, hay temas que me matan, mucha fineza, cosas muy bien logradas.
Hay muchos lugares de Cebras donde se me paran los pelos de la espalda, quizás más que en la Iguana, pero quizás no por los temas, sino por el sonido logrado, hay temas de la Iguana que me gustaría que sonaran como en Cebras, como “La Iguana en el Jardín”, como “Robocop”, como ” Otra vez mi Sur “, como “Gitana”, esos son temas que me gustaría grabarlos otra vez. Yo creo que Cebras tiene un sonido muy bueno, tal vez hay temas que no están muy copados, pero globalmente está bueno, las mezclas fueron pulidas, nos tomamos nuestro tiempo, un trabajo más de orfebre, lo mezclamos con Claudio, venía Moya y escuchaba, daba su opinión. Hay solos de viola de Palito en ese disco, donde se llegó al solo y al sonido perfecto para el tema, en “Batman” que es perfecto, nota por nota, con slide. Cebras es un ejercicio de estilo, es saber cuanto sonido se puede meter y condensar en tres minutos, cuanto audio se puede poner, un ejemplo de eso es “Noche de Sal”, yo hoy en día no se si soy capaz de hacer un “Noches de Sal”, de superponer tanto sonido y que siga siendo música, que nos sea ruido, que todo encaje, un trabajo superfino de cirujano, y entró, sonó y fue increíble. Hay pocas cosas de Cebras que no me gustan, quizás en el conjunto en el espíritu, algún tema tal vez, pero en cuanto a producción y demás, me parece que esta todo cuidado.
Fue un disco que fue imposible salir a tocarlo, hicimos la presentación en Milenio, que estuvo bueno, pues a lo que teníamos anteriormente, se le sumo la percusión, teclados y coros. Hicimos un toque en la playa, que fue tétrico y agradezco a un periodista que me linchó a mi y no a Claudio, pues hubiese sido mucho peor a la inversa. Me linchó por el tema del sonido, pues teníamos los medios y los auspicios para obtener un proveedor de material sonoro mejor y lo que conseguimos, fue una equipación deficiente. Si bien no me gusta aturdir a la gente, considero que el sonido fue pobre y si bien la propuesta era mas pop que rock, vos necesitas cierta presión sonora, volumen para poder atar la música que suena a los pantalones de cuero que se pone el tipo arriba del escenario, no puede sonar por debajo, pues sino se rompe lo que escuchas con lo que se ve en escena, no camina y en definitiva el sistemas no daba, sonó todo para el hongo, armamos tarde , hubo problemas con la luz , probamos sonido con gente en la playa, fue un quilombo y como te digo el periodista que realizo el comentario linchó al audio y no al músico, el loco la pego.
Tocamos también en Cuareim y no recuerdo mucho más, hicimos unos toques en algún boliche donde se cortaba la luz pues no alcanzaba la carga del boliche, me acuerdo que la gente cantaba los temas y cuando volvía la luz yo los dejaba sin sonido todavía y lo levantaba cuando llegaban los estribillos y estaba buenísimo. Cuando lo escuchamos por última vez, antes de mandarlo a imprimir, me pinto como una angustia, después de tantos meses trabajando en él, me quedó como un vacío.” (Entrevista con el autor).
Fuego, señalando sombras bajo la llovizna, esas que retroceden ante el primer paso, como trenes vagabundos, improbables. Fuego, variación de músicas viejas… otros planetas, mundos para otros. Percibir. Nácar, amores y los sobresaltos necesarios para liberar la sonrisa. Fuego, acomodar los sueños sobre las veredas que el destino no nuestra. Fuego, para esos tiempos del tanto tienes tanto vales, de pagar para ver. Fuego y baile, cautivando inmóviles, el fuego necesario para incendiar aquellas tardes dormidas.
fino.
Nota: Al igual que las notas de mi autoría en Cooltivarte referidas a “La Iguana en el Jardín” y “Espantapájaros” son fragmentos del libro en desarrollo sobre la obra de Claudio Taddei.
Temas del Disco: Creador de los Creadores- No sufras- Amor Nacarado- Voy a ser tu rey- Otra vuelta para dos- Ciudad Vieja- Esperando a Batman- Candombe Dance- Black Soul- Noche de sal- Marilyn- Nadie me va a parar el coche.
Ficha Técnica:
Banda: Alejandro Moya- bajo, Pepe Canedo – Batería, Claudio Taddei – Guitarra y Voz.
Aportes: Rossana Taddei – Coros, Palito Elizalde – Guitarras, Nicolás Arnicho – Pailas, Tato Moraes – Guitarras, Santiago Gutiérrez – Saxos, Lucrecia Basaldúa- Violoncello, Leonardo Anselmi – Contrabajo, Fernando Núñez – Tambor Piano, Jorge “Foque” Gómez –Chico, Pablo Silva –Repique, Alejandro Etchegoyen –Percusión, Conrado Rivas – Trompeta, Walter Villanueva –Trombón, Fernando Dianesi –Trombón, Andrés Arnicho –Teclados, Gonzalo Pérez –Teclados, Sergio Tulbovitz –Percusión, Marcelo Iribarne –Voz. Bebe Cerminara –Recitado, Romero Taddei (en Amor Nacarado).
Salù.

















































