
Una de las artistas destacadas dentro de la selección realizada por la directora de la 59 Bienal de Venecia, Cecilia Alemani, que ocupan el pabellón central de Italia, es Paula Rego.
Sus obras narrativas de grandes tamaños, que se dividen entre pintura y escultura, son impactantes.
Ocupan una gran sala dedicada exclusivamente a ella, en homenaje no solo a su reciente fallecimiento acaecido el 08 de junio de este año, sino por la calidad de su discurso artístico con reconocimiento internacional.
Nació en Lisboa en 1935, dentro de una familia acomodada económicamente y realizó su carrera en Londres, donde falleció a los 87 años.
Se crió durante la dictadura de Salazar. Su espíritu feminista, analítico y contestatario, la llevó a reflejar su impronta en obras de fuerte tenor visual, abordando temas como la prohibición del aborto, el tráfico sexual, los asesinatos por honor, la mutilación genital femenina, entre otros temas sociales.
Sus obras figurativas, son de carácter siniestro, generando en el espectador escalofríos, a medida que va descubriendo detalles psicológicos que la caracterizan, tanto en las pinturas como en las esculturas de aparente inocencia y tenor complaciente.
Estuvo casada con el también artista Victor Willing, a quien debió de cuidar varios años antes de fallecer producto de esclerosis múltiple.
En 2009 se abrió un museo llamado Casas das historias, el cual reúne obra de ambos.
Asimismo fue suegra del fantástico escultor australiano Ron Mueck.















































