
“…una exposición es una máquina de guerra, un dispositivo asociado al nomadismo, a la desterritorización.”
Georges Didi – Huberman
Un museo es tal en tanto tenga colección, y esta colección puede a su vez leerse como un archivo de la memoria, una sucesión de huellas de un pasado histórico – cultural, en un espacio que continenta pero eventualmente estanca gestos, iconografías y modelos. Des-apaciguar el acervo favorece una activación vital de esa memoria; infiltrando en su seno cierta ajenidad que perturbe mandatos sociales y revele huecos en el tejido de la história.
Partiendo del trabajo con una selección de obras del acervo escultórico del Museo Blanes, el proyecto Territorio Infiltrado reflexiona sobre ciertos mecanismos de sofocamiento solapado, ejercidos contra aquellos individuos, en especial mujeres, que por diversos motivos, se desvían de los roles esperables del ser y del actuar.
En tanto disparadoras de sanciones y ocultamientos internos y externos, estas insurgencias propician interrogantes que sobrevuelan en el espacio de la instalación. A través de ella, Alejandra González Soca tensiona e interpela nociones como “visibilidad”, “imagen”, “síntoma”, “espectro” y “autoría”, apuntando a utilizar sutiles y liberadoras estrategias de intervención con textiles, en un itinerario que funciona como antídoto a la represión implícita en el ocultamiento de alteridades dentro de la sociedad.
Luisho Díaz / Verónica Panella, febrero 2018
Territorio Infiltrado – Instalación
Alejandra González Soca
Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes
Sala Dumas Oroño
1° de marzo al 15 de abril de 2018
Ir a la fotogalería










































