{"id":43362,"date":"2018-08-17T11:03:31","date_gmt":"2018-08-17T14:03:31","guid":{"rendered":"http:\/\/cooltivarte.com\/portal\/?p=43362"},"modified":"2018-09-13T11:05:10","modified_gmt":"2018-09-13T14:05:10","slug":"conclusiones-de-los-naipes-estan-echados-el-mundo-que-viene","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cooltivarte.com\/portal\/conclusiones-de-los-naipes-estan-echados-el-mundo-que-viene\/","title":{"rendered":"Conclusiones de \u201cLos naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>La democratizaci\u00f3n permanente<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Qu\u00e9 cosa es el poder y qu\u00e9, el Derecho?<\/p>\n<p>El Estado fue en su origen y contin\u00faa siendo, un \u201cinstrumento\u201d de organizaci\u00f3n de las fuerzas productivas, la fuerza productiva social organizada jer\u00e1rquicamente, de una comunidad en competencia con otras comunidades.<\/p>\n<p>En el proceso de la civilizaci\u00f3n, la estructura de estabilidad basada en la imposici\u00f3n de la fuerza f\u00edsica, a la vez protectora y disciplinante, que la especie observa en la manada, deriva en la autoridad ideol\u00f3gicamente divinizada de los jefes. Y progresivamente, en una clase dirigente.<\/p>\n<p>Pero a diferencia de las especies inferiores los seres humanos mediante la praxis transformadora producen sus condiciones de existencia, crean instrumentos, instituciones y al lenguaje.<\/p>\n<p>Y ese proceso evolutivo modifica TODO EL TIEMPO, a veces aceleradamente (los procesos revolucionarios), a veces imperceptiblemente, los contenidos del poder en cualesquiera de sus formas instrumentales.<\/p>\n<p>En la sociedad humana el poder, en su esencia, no es m\u00e1s que trabajo objetivado en la forma de instrumentos, instituciones y lenguaje. Praxis.<br \/>\nProducci\u00f3n de humanidad.<\/p>\n<p>Y esa praxis (la acci\u00f3n transformadora) crea formas \u00fatiles, instrumentales, primero a partir de los elementos que encuentra en la naturaleza, luego a partir de los insumos que cre\u00f3 la sociedad en la que cada individuo se integra. Esa dial\u00e9ctica creativa (en la forma de trabajo abstracto y actividad vital) produce una enorme multiplicidad de acontecimientos, tantos como individuos actuantes habitan la tierra. (Ahondaremos en este nudo sustancial de la \u201cdial\u00e9ctica de la humanizaci\u00f3n\u201d).<\/p>\n<p>La \u201cvoluntad\u201d orientada sustancialmente a perfeccionar las condiciones de existencia, cada individuo la suya, la de su clase y la de su entorno, produce \u201chumanidad socializada\u201d.<\/p>\n<p>El resultado de la praxis transformadora termina siendo social y universal porque es puesta en acto por la especie humana en el mismo espacio f\u00edsico.<\/p>\n<p>El primero en comprender la complejidad de esta dial\u00e9ctica fue Hegel, aunque en la forma del conflicto entre las \u201cIdeas\u201d y la violencia, (\u201cviolencia\u201d de la naturaleza y de las pr\u00e1cticas sociales competitivas) y no como praxis objetivada en la materialidad de la acci\u00f3n transformadora, para lo cual hab\u00eda que esperar a Marx.<\/p>\n<p>El poder, en la forma de una creaci\u00f3n institucional, el Estado, es la fuerza operativa que organiza las existencia competitiva y administra los conflictos de intereses al interior de la sociedad que lo instituye con el prop\u00f3sito primario de fortalecer esa su capacidad competitiva.<\/p>\n<p>En el devenir productivo de la sociedad, el Estado ha sido tambi\u00e9n un \u201caparato\u201d de dominaci\u00f3n sobre aquellos integrantes de la comunidad en cuyas espaldas, en el proceso de distribuci\u00f3n m\u00e1s o menos espont\u00e1nea del trabajo, recay\u00f3 la funci\u00f3n manual.<\/p>\n<p>Es el origen de la sociedad dividida en clases.<\/p>\n<p>Pero en el proceso de la civilizaci\u00f3n, cuanto m\u00e1s democr\u00e1tica, econ\u00f3mica y pol\u00edticamente, es una sociedad, menos violentamente se desenvuelve la disputa por dotar de contenidos a las instituciones funcionales mediante las cuales la comunidad humana se autoorganiza en el Estado para administrar al proceso de humanizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Menos desgaste de energ\u00eda social dispone para fortalecer y DINAMIZAR al complejo de fuerzas productivas diversas que confluyen en el Estado y que responden a la objetividad hist\u00f3rico temporalmente operativa de la competencia entre comunidades e individuos y clases.<\/p>\n<p>Todas las formas de gobierno autoritarias han resultado hist\u00f3ricamente eficientes en la organizaci\u00f3n centralizada de la toma de decisiones, pero han anulado el dinamismo de la sociedad civil.<\/p>\n<p>El Derecho es un instrumento, una instituci\u00f3n, cuya finalidad es organizar CULTURALMENTE a la capacidad competitiva de una naci\u00f3n. Perfeccionarla. Procura organizar culturalmente a la comunidad en cuanto tal, y a los individuos singulares con sus deseos, sus ansiedades, sus pasiones y tambi\u00e9n sus conflictivos de intereses y de clase.<\/p>\n<p>Pues el car\u00e1cter jer\u00e1rquico de las formas de organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n de las condiciones de existencia no ha podido ser democratizado enteramente en tanto pervive, desde el tiempo en que surgi\u00f3, de la divisi\u00f3n del trabajo, la sociedad dividida en clases.<\/p>\n<p>El Derecho reproduce las condiciones de estabilidad competitiva que la sociedad alcanz\u00f3 en el pasado.<\/p>\n<p>Cuando sus contenidos est\u00e1n en disputa todo el tiempo, al igual que ocurre con la valoraci\u00f3n de las tradiciones, el Derecho como instituci\u00f3n dinamiza a la sociedad; cuando un conglomerado cualquiera se apropia del Estado y fija las reglas de juego mediante procedimientos autoritarios, empobrece al desenvolvimiento din\u00e1mico de la praxis transformadora, anula la acci\u00f3n pol\u00edtica competitiva y deteriora muy gravemente al fen\u00f3meno que instituye a lo humano. La praxis creativa.<\/p>\n<p>Pero hist\u00f3ricamente sin embargo, en cuanto gen\u00e9tica e intelectivamente los individuos poseen esencialmente las mismas facultades productivas, cuanto m\u00e1s se desarrollan las tecnolog\u00edas e insumos culturales con los cuales intervienen en la naturaleza y en la sociedad que los re\u00fane, m\u00e1s naturalmente se expresa esa igualdad gen\u00e9tica e intelectiva.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s tiende a fortalecerse la praxis democratizadora de las clases \u201csubalternas\u201d, para definirlas con terminolog\u00eda gramsciana.<\/p>\n<p>Como las sociedades singulares habitan el mismo espacio natural, cuanto m\u00e1s se incrementan los intercambios de diversa naturaleza entre las comunidades en competencia, por otra parte, m\u00e1s se acent\u00faa el car\u00e1cter gen\u00e9rico de la especie humana como tal especie. M\u00e1s se hace socialmente evidente.<\/p>\n<p>La competencia, no obstante -todav\u00eda- no cesa. Y determina, esa competencia en el \u201cmercado\u201d global, los contenidos del Estado y del Derecho.<\/p>\n<p>Ontol\u00f3gicamente, la expresi\u00f3n necesaria de la igualdad gen\u00e9tica e intelectiva de la especie, se concreta objetiva, aunque lentamente, en procesos que conducen a la democratizaci\u00f3n de las relaciones sociales.<\/p>\n<p>La democracia no en cuanto contenido de la especie gen\u00e9rica, pero si en cuanto forma pol\u00edtica, se desarroll\u00f3 al interior de las fronteras del Estado naci\u00f3n y no ha podido todav\u00eda concebirse ni articularse una ingenier\u00eda jur\u00eddica que la haga posible universalmente.<\/p>\n<p>La dial\u00e9ctica que hemos ya analizado en Los naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene: humanidad socializada \/ sociedad civil, no ha sido superada como conflicto. Como conflicto a veces muy violento.<\/p>\n<p>Y al interior de las sociedades, y por ello mismo, tampoco el conflicto entre capital y trabajo asalariado ha sido dial\u00e9cticamente superado como estructura clasista de las relaciones productivas que organizan los Estados o bloques de Estados para competir entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Mientras ese conflicto emanado de la forma en que el proceso de la civilizaci\u00f3n se ha dado, no se resuelva, la democracia (todo proceso de democratizaci\u00f3n en general) \u00fanicamente puede desarrollarse al interior del Estado naci\u00f3n en cuanto organizaci\u00f3n pol\u00edtico econ\u00f3mica aut\u00f3noma de las comunidades singulares, (o en cuanto suma de comunidades singulares asociadas institucionalmente de com\u00fan acuerdo).<\/p>\n<p>Y esa es la raz\u00f3n por la cual la filosof\u00eda de la praxis, al mismo tiempo que propugnaba por la asociaci\u00f3n internacional de los trabajadores para que intervinieran pol\u00edticamente en el esfuerzo por superar esos conflictos, tambi\u00e9n se ocupaba por avanzar en la democratizaci\u00f3n de las sociedades organizadas en la forma Estado \u2013 naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Antonio Gramsci le prest\u00f3 mucha atenci\u00f3n tanto a la significaci\u00f3n del Derecho como a esta compleja dial\u00e9ctica que procuraba articular internacionalismo (organizaci\u00f3n de la humanidad socializada) y praxis pol\u00edtica, (acci\u00f3n pol\u00edtico cultural democratizadora en la esfera nacional).<\/p>\n<p>Praxis pol\u00edtica que no puede no desenvolverse en la comunidad de afectos e intereses comunes en la que cada individuo y cada clase desenvuelve su experiencia vital.<\/p>\n<p>En seguida vamos a compartir varias reflexiones de Gramsci para conocer su pensamiento. As\u00ed concluimos esencialmente la exposici\u00f3n del conjunto de aportes intelectuales que el autor de este escrito consideraba necesario exponer para establecer el marco conceptual a partir del cual podr\u00e1 elaborarse una teor\u00eda marxista de la democracia.<\/p>\n<p>Con algunos aportes de Luk\u00e1cs y Antonio El\u00edas referidos a la \u201cdial\u00e9ctica de la humanizaci\u00f3n\u201d que publicaremos m\u00e1s adelante habremos terminado de disponer en nuestra mesa de trabajo al conjunto de insumos conceptuales a juicio del autor de este escrito imprescindibles para comprender al \u201cmundo que viene\u201d, que puede venir.<\/p>\n<p>Pero antes conviene exponer un nudo conceptual que resulta de enorme importancia para repensar al Estado nacional, acci\u00f3n que deber\u00e1n acometer las elites de decenas de pa\u00edses para no verse arrastrados a procesos autodestructivos que conducir\u00edan a su disoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando el autor de este escrito estudiaba la obra te\u00f3rica y te\u00f3rico pr\u00e1ctica de Vladimir Ilich Lenin le llam\u00f3 la atenci\u00f3n el concepto de \u201chomogeneidad\u201d cultural que manifiesta preferir como basamento del Estado nacional cuyo derecho a la autodeterminaci\u00f3n propugnaba.<\/p>\n<p>El revolucionario ruso alud\u00eda con esa terminolog\u00eda a que cuantos menos conflictos \u201cextraecon\u00f3micos\u201d afectan a una sociedad, m\u00e1s capacidad suele tener ella de abordar los sustanciales.<\/p>\n<p>La misma actitud, entendida como la dial\u00e9ctica de apropiaci\u00f3n y desarrollo por los trabajadores de los m\u00e1s altos valores culturales elaborados en una comunidad de lenguaje, en su caso la italiana, expresa Antonio Gramsci en su obra.<\/p>\n<p>A ese desenvolvimiento cultural y organizacional de la clase de los asalariados y los intelectuales que se pliegan a su potencial praxis emancipadora, lo concibe Gramsci como una necesidad esencial en el proceso de disputa por la hegemon\u00eda en todas las esferas del mundo de la vida, pues \u00fanicamente a partir de tales pr\u00e1cticas podr\u00e1n los trabajadores situarse como clase dirigente y sustituir a la burgues\u00eda en ese rol.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n honda de esa inquietud no es dif\u00edcil de comprender: la democratizaci\u00f3n de la sociedad se desenvuelve desde la sociedad civil burguesa as\u00ed como la burgues\u00eda inici\u00f3 el proceso desde la sociedad estamental feudal.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s calificadamente se desarrolla el capitalismo total ideal dentro del estado naci\u00f3n m\u00e1s claramente expuesto queda el conflicto entre las clases principales del capitalismo y mayor resulta la presi\u00f3n estructural que somete a ambas clases a la necesidad de encontrar soluciones civilizatorias.<\/p>\n<p>Como el proceso pol\u00edtico econ\u00f3mico de superaci\u00f3n del capitalismo se desenvuelve en extensos per\u00edodos, una vez concluido el momento revolucionario del que emergieron la URSS y la Rep\u00fablica Popular China, la dial\u00e9ctica lucha de clases, convivencia democr\u00e1tica, proyecto nacional, ha constituido un componente hist\u00f3ricamente necesario para propiciar la evoluci\u00f3n cultural del espacio afectivo en el que se act\u00faa social y pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>Es por esta misma raz\u00f3n, como indicamos en el cuerpo principal de Los naipes\u2026, que la cuesti\u00f3n institucional ten\u00eda para Gramsci mayor significaci\u00f3n te\u00f3rica vivencial que la que tuvo para Lenin y Luk\u00e1cs, que desarrollaron su producci\u00f3n te\u00f3rica en medio de una situaci\u00f3n revolucionaria, donde las prioridades, naturalmente, eran encontrar el modo de iniciar la superaci\u00f3n de la sociedad dividida en clases mediante pr\u00e1cticas revolucionarias.<\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n, pero en un segundo plano, mediante pr\u00e1cticas pol\u00edtico culturales.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo 20 de Los naipes\u2026 se se\u00f1ala que Lenin \u201cotorg\u00f3 al fen\u00f3meno del imperialismo una significaci\u00f3n tal, que en el per\u00edodo anterior a la revoluci\u00f3n rusa le llev\u00f3 a subestimar \u201cla cuesti\u00f3n democr\u00e1tica\u201d en su forma pol\u00edtico jur\u00eddica.<\/p>\n<p>Pues el enunciado referido al establecimiento de la democracia directa se centra en la forma pol\u00edtica, pero presta poca atenci\u00f3n a la forma jur\u00eddica en que esa experiencia se organiza.<\/p>\n<p>Y lo mismo le sucedi\u00f3 a Luk\u00e1cs en toda su obra, pues vivi\u00f3 mayormente en la Rusia Sovi\u00e9tica y en la Hungr\u00eda del \u201csocialismo real\u201d.<\/p>\n<p>Como, por otra parte, Marx y Engels habitaron en un tiempo hist\u00f3rico en el que la religi\u00f3n y el Derecho cumpl\u00edan una funci\u00f3n ideol\u00f3gica conservadora, pues las clases dirigentes burguesas y terratenientes dispon\u00edan del control monop\u00f3lico o casi monop\u00f3lico del Estado, -la burocracia- y del parlamento, dada su significaci\u00f3n en la producci\u00f3n de riqueza en la \u201csociedad civil\u201d, buena parte de sus obras pol\u00edticas pol\u00e9micas contienen una entonces muy necesaria cr\u00edtica ideol\u00f3gica tanto a la religi\u00f3n como al Derecho.<\/p>\n<p>Posteriormente, en tanto las revoluciones triunfantes lo fueron en naciones no desarrolladas, sus dirigentes debieron centralizar el poder para organizar la competencia militar y productiva con el occidente imperialista sin condiciones generales propicias para prestar la atenci\u00f3n necesaria a la cuesti\u00f3n pol\u00edtico jur\u00eddica.<br \/>\nA tal punto que cuando Pashukanis intent\u00f3 hacerlo fue \u201cnegado\u201d, no dial\u00e9cticamente, sino f\u00edsicamente.<\/p>\n<p>Los efectos de ese proceso revolucionario con sus manifestaciones concretas en Rusia y luego en China propiciaron en occidente, por el contrario, en cuanto paralelamente a \u00e9l se produjo durante un extenso per\u00edodo hist\u00f3rico un cierto equilibrio de fuerzas entre la burgues\u00eda y los trabajadores organizados, una resignificaci\u00f3n de la importancia vital, -propiamente-, del Derecho, para la organizaci\u00f3n del poder estatal en condiciones de estabilidad.<\/p>\n<p>Y eso explica a Hans Kelsen.<\/p>\n<p>Pues el Derecho no es m\u00e1s que una t\u00e9cnica pol\u00edtico jur\u00eddica para administrar pol\u00edticamente al mismo tiempo, por un lado al proceso de la civilizaci\u00f3n en general y en las sociedades productoras de mercader\u00edas en su forma de valor de cambio, capital y trabajo asalariado, es decir, en TODAS las sociedades, a la lucha de clases.<br \/>\nGramsci define al Derecho esencialmente as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cLa concepci\u00f3n del derecho deber\u00e1 ser liberada de todo residuo de trascendencia y de absoluto; pr\u00e1cticamente, de todo fanatismo moralista.<\/p>\n<p>Sin embargo, me parece que no se puede partir del punto de vista de que el Estado no &#8220;castiga&#8221; (si este t\u00e9rmino es reducido a su significado humano) y de que lucha s\u00f3lo contra la &#8220;peligrosidad&#8221; social. En realidad, el Estado debe ser concebido como &#8220;educador&#8221; en cuanto tiende justamente a crear un nuevo tipo o nivel de civilizaci\u00f3n. Por el hecho de que se opera esencialmente sobre las fuerzas econ\u00f3micas, que se reorganiza y se desarrolla el aparato de producci\u00f3n econ\u00f3mica, que se innova la estructura, no debe extraerse la conclusi\u00f3n de que los hechos de superestructura deben abandonarse a s\u00ed mismos, a su desarrollo espont\u00e1neo, a una germinaci\u00f3n casual y espor\u00e1dica.<\/p>\n<p>El Estado, tambi\u00e9n en este campo, es un instrumento de &#8220;racionalizaci\u00f3n&#8221;, de aceleraci\u00f3n (del proceso productivo competitivo) y taylorizaci\u00f3n, obra seg\u00fan un plan, urge, incita, solicita y &#8220;castiga&#8221;, ya que una vez creadas las condiciones en las cuales es &#8220;posible&#8221; un determinado modo de vida, la &#8220;acci\u00f3n&#8221; o la omisi\u00f3n criminal deben tener una sanci\u00f3n punitiva, de importancia moral y no s\u00f3lo un juicio de peligrosidad gen\u00e9rica. El derecho es el aspecto represivo y negativo de toda la actividad positiva de formaci\u00f3n civil desplegada por el Estado. En la concepci\u00f3n del derecho deber\u00edan ser incorporadas tambi\u00e9n las actividades &#8220;destinadas a recompensar&#8221; a los individuos, grupos, etc.; se premia la actividad loable y meritoria as\u00ed como se castiga la actividad criminal (y se castiga de una manera original, haciendo intervenir a la &#8220;opini\u00f3n p\u00fablica&#8221; como sancionadora)\u201d.<\/p>\n<p>Y en otro apunte a\u00f1ade:<\/p>\n<p><strong>\u00bfDerecho romano o derecho bizantino?<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl &#8220;derecho&#8221; romano consist\u00eda esencialmente en un m\u00e9todo de creaci\u00f3n del derecho, en la resoluci\u00f3n continua de la casu\u00edstica jurisprudencial. Los bizantinos (Justiniano) recogieron el c\u00famulo de los casos de derecho resueltos por la actividad jur\u00eddica concreta de los romanos, no como documentaci\u00f3n hist\u00f3rica sino como c\u00f3digo consolidado y permanente. Este pasaje de un &#8220;m\u00e9todo&#8221; a un &#8220;c\u00f3digo&#8221; permanente puede tambi\u00e9n ser considerado como el fin de una \u00e9poca, el pasaje de una historia en continuo y r\u00e1pido desarrollo a una etapa hist\u00f3rica relativamente estancada. El renacimiento del &#8220;derecho romano&#8221;, es decir, de la codificaci\u00f3n bizantina del m\u00e9todo romano para resolver las cuestiones del Derecho, coincide con el surgimiento de un grupo social que quiere una &#8220;legislaci\u00f3n&#8221; permanente; superior a los arbitrios de los magistrados (movimiento que culmina en el &#8220;constitucionalismo&#8221;) porque solamente en un cuadro permanente de &#8220;concordia discorde&#8221;, de lucha dentro de un marco legal que fije los l\u00edmites del arbitrio individual, puede desarrollar las fuerzas impl\u00edcitas en su funci\u00f3n hist\u00f3rica\u201d.<\/p>\n<p>Y respecto de la disputa por los contenidos del Derecho:<\/p>\n<p>\u201cEl derecho en el proceso mediante el cual una clase se convierte en dominante: tras el an\u00e1lisis de \u201clas diversas posiciones que ocuparon las clases subalternas antes de convertirse en dominantes\u201d. Ciertas clases subalternas, a diferencia de otras, deben tener un largo per\u00edodo de intervenci\u00f3n jur\u00eddica rigurosa y luego atenuada. Existe diversidad tambi\u00e9n en los modos: en ciertas clases el fen\u00f3meno de expansi\u00f3n no cesa jam\u00e1s, hasta la absorci\u00f3n completa de la sociedad; en otras, al primer per\u00edodo de expansi\u00f3n sucede un periodo de represi\u00f3n. Este car\u00e1cter educativo, creador, formativo del Derecho, no fue suficientemente puesto de relieve por ciertas corrientes intelectuales: se trata de un residuo de espontane\u00edsmo, de racionalismo abstracto que se basa en un concepto optimista &#8220;in abstractum&#8221; y f\u00e1cil de la &#8220;naturaleza humana&#8221;. A estas corrientes se les plantea otro problema: el de saber cu\u00e1l debe ser el \u00f3rgano legislativo &#8220;en sentido amplio&#8221;, es decir, la necesidad de llevar las discusiones legislativas a todos los organismos de masa. Una transformaci\u00f3n org\u00e1nica del concepto de refer\u00e9ndum, manteniendo, sin embargo, el gobierno, la funci\u00f3n de \u00faltima instancia legislativa\u201d.<\/p>\n<p>La perspicacia intelectual del pensador italiano era tan espiritualmente elevada que fue de los pocos marxistas en comprender, adem\u00e1s de la significaci\u00f3n ontol\u00f3gica del Derecho, la enorme complejidad del proceso evolutivo seg\u00fan como Carlos Marx lo dej\u00f3 conceptualizado en sus tendencias generales.<\/p>\n<p>El proceso de la civilizaci\u00f3n se desenvuelve siempre e inexorablemente en dos planos: como dial\u00e9ctica de la humanizaci\u00f3n (el devenir humano del animal que somos) y como dial\u00e9ctica econ\u00f3mico estructural de superaci\u00f3n de la l\u00f3gica de los privilegios que instal\u00f3 la situaci\u00f3n competitiva en que hasta hace muy pocas d\u00e9cadas habit\u00f3 objetivamente la especie humana sobre la tierra.<\/p>\n<p>Y fue precisamente por ello, por la hondura con la cual interpret\u00f3 a Marx, que en medio de una situaci\u00f3n de crisis civilizatoria tuvo de todas maneras la lucidez de comprender la significaci\u00f3n ontol\u00f3gica del Derecho.<\/p>\n<p>Para exponer el problema utiliz\u00f3 la met\u00e1fora \u201cdel hombre y la bestia\u201d, a la que hab\u00eda recurrido Maquiavelo.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n en el libro en que compila los escritos m\u00e1s intelectualmente elaborados de Gramsci lo hace notar as\u00ed:<br \/>\n\u201c\u201cFerocia\u201d, \u00e1nimo fuerte e impetuoso, evoca la violencia de las bestias salvajes. Recu\u00e9rdese el cap\u00edtulo XVIII de El Pr\u00edncipe (de Maquiavelo): \u201cDeb\u00e9is en consecuencia saber que hay dos maneras de combatir: una con las leyes y la otra con la fuerza; la primera es propia del hombre y la segunda de las bestias\u2026 Por lo tanto, es necesario a un pr\u00edncipe saber utilizar bien a la bestia y al hombre\u201d (ob. Cit., p. 59). El s\u00edmbolo de la necesidad de la uni\u00f3n de estas dos naturalezas es el Centauro, mitad hombre y mitad caballo\u201d.<\/p>\n<p>El sardo lo hab\u00eda expuesto as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cEs preciso desarrollar, dice, la tem\u00e1tica de la &#8220;doble perspectiva&#8221; en la acci\u00f3n pol\u00edtica y en la vida estatal. \u201cDiferentes grados en que puede presentarse la doble perspectiva, desde los m\u00e1s elementales a los m\u00e1s complejos, pero que pueden reducirse te\u00f3ricamente a dos grados fundamentales, correspondientes a la doble naturaleza del Centauro maquiav\u00e9lico, de la bestia y del hombre, de la fuerza y del consenso, de la autoridad y de la hegemon\u00eda, de la violencia y de la civilizaci\u00f3n, del momento individual y del universal (de la &#8220;Iglesia&#8221; y del &#8220;Estado&#8221;), de la agitaci\u00f3n y de la propaganda, de la t\u00e1ctica y de la estrategia, etc.<\/p>\n<p>Algunos redujeron la teor\u00eda de la &#8220;doble perspectiva&#8221; a algo mezquino y banal, o sea a nada m\u00e1s que dos formas de &#8220;inmediatez&#8221; que se suceden mec\u00e1nicamente en el tiempo con mayor o menor &#8220;proximidad&#8221;. Puede ocurrir por el contrario que cuanto m\u00e1s &#8220;inmediata&#8221; y elemental es la primera &#8220;perspectiva&#8221;, tanto m\u00e1s &#8220;lejana&#8221; (no en el tiempo, sino como relaci\u00f3n dial\u00e9ctica), compleja y elevada debe ser la segunda; o sea, puede ocurrir como en la vida humana, que cuanto m\u00e1s obligado est\u00e1 un individuo a defender su propia existencia f\u00edsica inmediata, tanto m\u00e1s sostiene los complejos y elevados valores de la civilizaci\u00f3n y de la humanidad\u201d\u201d.<\/p>\n<p>Y en relaci\u00f3n a la problem\u00e1tica del ser y el deber ser que tan extensamente hemos estudiado en Los naipes\u2026 cuando comparamos las teor\u00edas del Derecho de Kelsen y Pashukanis, escribe Gramsci:<\/p>\n<p>\u201cGeneralmente, se piensa que todo acto de previsi\u00f3n presupone la determinaci\u00f3n de leyes de regularidad del tipo de las leyes de las ciencias naturales. Pero como estas leyes no existen en el sentido absoluto o mec\u00e1nico que se supone, no se tiene en cuenta la voluntad de los dem\u00e1s y no se &#8220;prev\u00e9&#8221; su aplicaci\u00f3n. Se construye por lo tanto sobre una hip\u00f3tesis arbitraria y no sobre la realidad.<\/p>\n<p>El realismo pol\u00edtico &#8220;excesivo&#8221; (y por consiguiente superficial y mec\u00e1nico) conduce frecuentemente a afirmar que el hombre de Estado debe operar s\u00f3lo en el \u00e1mbito de la &#8220;realidad efectiva&#8221;; no interesarse por el &#8220;deber ser&#8221; sino \u00fanicamente por el &#8220;ser&#8221;. Lo cual significa que el hombre de Estado no debe tener perspectivas que est\u00e9n m\u00e1s all\u00e1 de su propia nariz\u201d.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade comentando un texto en que se compara al diplom\u00e1tico como funcionario que se ocupa de la realidad geopol\u00edtica tal y como esta se presenta hist\u00f3ricamente y el pol\u00edtico: \u201cEl diplom\u00e1tico no puede dejar de moverse \u00fanicamente en la realidad efectiva, porque su actividad espec\u00edfica no es crear nuevos equilibrios, sino conservar dentro de ciertos cuadros jur\u00eddicos un equilibrio existente. As\u00ed tambi\u00e9n el cient\u00edfico debe moverse s\u00f3lo en la realidad efectiva en cuanto mero cient\u00edfico. Pero Maquiavelo no es un mero cient\u00edfico; es un hombre de partido, de pasiones poderosas, un pol\u00edtico de acci\u00f3n que quiere crear nuevas relaciones de fuerzas y no puede por ello dejar de ocuparse del &#8220;deber ser&#8221;, no entendido por cierto en sentido moralista. La cuesti\u00f3n no debe por consiguiente ser planteada en estos t\u00e9rminos. Es mucho m\u00e1s compleja.<br \/>\nSe trata de analizar si el &#8220;deber ser&#8221; es un acto necesario o arbitrario, es voluntad concreta o veleidad, deseo, sue\u00f1o en las nubes. El pol\u00edtico de acci\u00f3n es un creador, un suscitador, m\u00e1s no crea de la nada ni se mueve en el turbio vac\u00edo de sus deseos y sue\u00f1os. Se basa en la realidad efectiva, pero, \u00bfqu\u00e9 es esta realidad efectiva? \u00bfEs quiz\u00e1s algo est\u00e1tico e inm\u00f3vil y no sobre todo una relaci\u00f3n de fuerzas en continuo movimiento y cambio de equilibrio? Aplicar la voluntad a la creaci\u00f3n de un nuevo equilibrio de las fuerzas realmente existentes y operantes, fund\u00e1ndose sobre aquella que se considera progresista, y reforz\u00e1ndola para hacerla triunfar, es moverse siempre en el terreno de la realidad efectiva, pero para dominarla y superarla (o contribuir a ello). El &#8220;deber ser&#8221; es por consiguiente lo concreto o mejor, es la \u00fanica interpretaci\u00f3n realista e historicista de la realidad, la \u00fanica historia y filosof\u00eda de la acci\u00f3n, la \u00fanica pol\u00edtica.<br \/>\nLa oposici\u00f3n Savonarola-Maquiavelo no es la oposici\u00f3n entre ser y deber ser (todo el par\u00e1grafo de Russo sobre este punto es pura literatura), sino entre dos deber ser, el abstracto y difuso de Savonarola y el realista de Maquiavelo, realista aunque no haya devenido realidad inmediata, ya que no se puede esperar que un individuo o un libro cambien la realidad sino s\u00f3lo que la interpreten e indiquen una l\u00ednea posible de acci\u00f3n. El l\u00edmite y la angustia de Maquiavelo consiste en haber sido una &#8220;persona privada&#8221;, un escritor y no el Jefe de un Estado o de un ej\u00e9rcito, que siendo una sola persona tiene sin embargo a su disposici\u00f3n las fuerzas de un Estado o de un ej\u00e9rcito y no \u00fanicamente ej\u00e9rcitos de palabras. No por ello se puede decir que Maquiavelo fue tambi\u00e9n un &#8220;profeta desarmado&#8221;, ser\u00eda hacer del esp\u00edritu algo barato. Maquiavelo jam\u00e1s afirm\u00f3 que fueran sus ideas o sus prop\u00f3sitos los de cambiar \u00e9l mismo la realidad, sino \u00fanica y concretamente los de mostrar c\u00f3mo deber\u00edan haber actuado las fuerzas hist\u00f3ricas para ser eficientes\u201d.<\/p>\n<p>Y respecto a Kant apunta:<\/p>\n<p>\u201cEn Marx se encuentran a menudo alusiones al sentido com\u00fan y a la solidez de sus creencias. Pero se trata de referencias que no se dirigen a la validez del contenido de tales creencias, sino a su solidez formal y, por lo tanto, a su imperatividad cuando producen normas de conducta. En las referencias se halla, m\u00e1s bien, impl\u00edcita, la afirmaci\u00f3n de la necesidad de nuevas creencias populares, de un nuevo sentido com\u00fan y, por lo tanto, de una nueva cultura y de una nueva filosof\u00eda que se arraiguen en la conciencia popular con la misma solidez e imperatividad de las creencias tradicionales\u201d.\u201d<\/p>\n<p>\u2026\u201d el concepto kantiano de la teleolog\u00eda, puede ser sostenido y justificado por la filosof\u00eda de la praxis\u201d.<\/p>\n<p>(Gramsci se refiere aqu\u00ed a la consideraci\u00f3n de Kant seg\u00fan la cual hist\u00f3ricamente, la sociedad, en el proceso intelectivo de comprensi\u00f3n de los fen\u00f3menos, en el acto del juicio, tiende a producir lo que luego Marx denominar\u00eda \u201chumanidad socializada\u201d).<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade en otro texto:<\/p>\n<p>El &#8220;no\u00fameno&#8221;* kantiano.<br \/>\n(\u201cNo\u00fameno\u201d: Seg\u00fan Kant, aquello que es objeto del conocimiento racional puro; en oposici\u00f3n al fen\u00f3meno, objeto del conocimiento sensible).<\/p>\n<p>\u201cEl problema de la &#8220;objetividad externa de la realidad&#8221;, en cuanto se halla vinculada con el concepto de la &#8220;cosa en s\u00ed&#8221; y del &#8220;no\u00fameno&#8221; kantiano.<br \/>\nParece dif\u00edcil excluir que la &#8220;cosa en s\u00ed&#8221; sea una derivaci\u00f3n de la &#8220;objetividad externa de lo real&#8221; y del llamado realismo greco-cristiano (Arist\u00f3teles-Santo Tom\u00e1s); y ello se ve tambi\u00e9n en el hecho de que toda una tendencia del materialismo vulgar y del positivismo ha dado lugar a la escuela neokantiana y neocr\u00edtica.<\/p>\n<p>Si la realidad es como la conocemos, y si nuestro conocimiento cambia continuamente; si, por lo tanto, ninguna filosof\u00eda es definitiva sino hist\u00f3ricamente determinada, resulta dif\u00edcil imaginar que la realidad cambie objetivamente con nuestro cambiar, y es dif\u00edcil admitirlo, no s\u00f3lo para el sentido com\u00fan, sino tambi\u00e9n para el pensamiento cient\u00edfico. En \u201cLa sagrada familia\u201d se dice que la realidad se agota totalmente en los fen\u00f3menos y que m\u00e1s all\u00e1 de los fen\u00f3menos nada hay; y as\u00ed es realmente. Pero la demostraci\u00f3n no es f\u00e1cil de realizar. \u00bfQu\u00e9 son los fen\u00f3menos? \u00bfSon algo objetivo, que existe en s\u00ed y por s\u00ed, o son cualidades que el hombre ha distinguido en relaci\u00f3n con sus intereses pr\u00e1cticos (la construcci\u00f3n de su vida econ\u00f3mica) y sus intereses cient\u00edficos; es decir, de la necesidad de hallar un orden en el mundo, y de describir y clasificar las cosas (necesidad ligada tambi\u00e9n a intereses pr\u00e1cticos mediatos y futuros)? Hecha la afirmaci\u00f3n de que lo que nosotros conocemos en las cosas no es sino nosotros mismos, nuestras necesidades y nuestros intereses, es decir, que nuestros conocimientos son superestructuras (o filosof\u00edas no definitivas), resulta dif\u00edcil evitar que se piense en algo real m\u00e1s all\u00e1 de dichos conocimientos; no en el sentido metaf\u00edsico de &#8220;no\u00fameno&#8221;, de &#8220;dios ignoto&#8221;, o de un &#8220;incognoscible&#8221;, sino en el sentido concreto de &#8220;relativa ignorancia&#8221; de la realidad, de algo a\u00fan &#8220;desconocido&#8221; pero que podr\u00e1 ser conocido alg\u00fan d\u00eda, cuando los instrumentos &#8220;f\u00edsicos&#8221; e intelectuales de los hombres sean m\u00e1s perfectos, es decir, cuando hayan cambiado, en sentido progresista, las condiciones sociales y t\u00e9cnicas de la humanidad. Se hace, por lo tanto, una previsi\u00f3n hist\u00f3rica que consiste simplemente en el acto de pensamiento que proyecta hacia el porvenir un proceso de desarrollo como el que se ha verificado desde el pasado hasta hoy. De todos modos, es necesario estudiar a Kant y rever sus conceptos exactamente\u201d.<\/p>\n<p>Y anticip\u00e1ndose a muchos de los problemas de la democracia en occidente luego de la segunda guerra mundial apunta Gramsci:<\/p>\n<p>Hegemon\u00eda (sociedad civil) y divisi\u00f3n de poderes.<\/p>\n<p>\u201cLa divisi\u00f3n de los poderes y toda la discusi\u00f3n surgida alrededor de su realizaci\u00f3n, as\u00ed como la dogm\u00e1tica jur\u00eddica nacida de su advenimiento, son el resultado de la lucha entre la sociedad civil y la sociedad pol\u00edtica de un determinado per\u00edodo hist\u00f3rico, con un cierto equilibrio inestable de clases, determinado por el hecho de que ciertas categor\u00edas de intelectuales (al servicio directo del Estado, en especial burocracia civil y militar) est\u00e1n a\u00fan demasiado ligadas a las viejas clases dominantes.<\/p>\n<p>Es decir, se verifica en el interior de la sociedad lo que Croce llama el &#8220;perpetuo conflicto entre Iglesia y Estado&#8221;, donde la Iglesia es considerada como representante de la sociedad civil en su conjunto (mientras que no es m\u00e1s que un elemento cada vez menos importante) y el Estado como representando toda tentativa de cristalizar en forma permanente una determinada etapa de desarrollo, una determinada situaci\u00f3n. En este sentido, la misma Iglesia puede transformarse en Estado y el conflicto puede manifestarse entre la sociedad civil laica y laicizante y el Estado-Iglesia (cuando la Iglesia se ha convertido en parte integrante del Estado, de la sociedad pol\u00edtica monopolizada por un determinado grupo privilegiado que se anexa la Iglesia para defender mejor su monopolio con el sost\u00e9n de aquel sector de &#8220;sociedad civil&#8221; representada por esta \u00faltima)\u201d.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 cosa es la civilizaci\u00f3n y qu\u00e9, su ant\u00edtesis: el fascismo?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la especificidad del ser social? Se pregunta Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el contenido principal del proceso de la civilizaci\u00f3n? Se pregunta Norbert El\u00edas.<\/p>\n<p>La praxis productiva. Afirma Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>La contenci\u00f3n de la agresividad del ser biol\u00f3gico. Afirma El\u00edas.<\/p>\n<p>Y los dos realizan, como veremos en seguida, aportes sustanciales a la comprensi\u00f3n de lo que el autor de este escrito prefiere denominar como \u201cdial\u00e9ctica de la humanizaci\u00f3n\u201d, proceso que se desenvuelve mediante la articulaci\u00f3n de praxis y lenguaje, orientados esencialmente, durante un largo per\u00edodo hist\u00f3rico, meramente a producir, pero m\u00e1s tarde a perfeccionar, las condiciones materiales y culturales de la existencia social.<\/p>\n<p>Luego, la pluralidad de composiciones ideol\u00f3gicas, aspiraciones pol\u00edtico culturales y afectivas, necesidades e intereses econ\u00f3micos, que interact\u00faan m\u00e1s o menos \u201clibremente\u201d, introducen en el proceso, como el diablo la cola, algo que se parece al \u201cazar\u201d.<\/p>\n<p>En la composici\u00f3n general de sus investigaciones, ni Luk\u00e1cs ni El\u00edas reparan suficientemente en la significaci\u00f3n ontol\u00f3gica y \u00e9tica del Derecho, es decir, del lenguaje (y por tanto, de la pol\u00edtica) como modo de comunicaci\u00f3n capaz de gestionar normativamente los muy conflictivos contenidos del proceso de la civilizaci\u00f3n.<br \/>\nEl\u00edas constata la prevalencia de la disputa mediante la fuerza, del control primero de un espacio territorial y luego del mercado mundial y Luk\u00e1cs subraya, en la determinaci\u00f3n del contenido general del proceso de la civilizaci\u00f3n, la prevalencia de la lucha de clases a escala global.<\/p>\n<p>Como vimos en el cap\u00edtulo anterior, Gramsci fue el \u00fanico intelectual marxista en comprender la entera complejidad de la dial\u00e9ctica lucha de clases \/ articulaci\u00f3n de formas de convivencia democr\u00e1tica, proyecto nacional, capitalismo total ideal seg\u00fan su despliegue en el \u201cmercado\u201d global y desde la perspectiva de los trabajadores, la praxis emancipatoria del trabajo alienado -obsesi\u00f3n que obtur\u00f3 la lucidez de Luk\u00e1cs en cuanto a su valoraci\u00f3n de la significaci\u00f3n del Derecho-.<\/p>\n<p>El\u00edas por su parte, sobrevalor\u00f3 la significaci\u00f3n civilizatoria de la weberiana concepci\u00f3n del \u201cmonopolio de la fuerza coercitiva\u201d por parte del Estado naci\u00f3n, lo que le condujo a no reparar tampoco casi que en absoluto en la significaci\u00f3n de la disputa pol\u00edtica por los contenidos del Derecho.<\/p>\n<p>A tal punto que como les ocurri\u00f3 a tantos otros intelectuales, en su interpretaci\u00f3n de la teor\u00eda de la lucha de clases fue \u201ctomado\u201d por la soberbia manipulaci\u00f3n te\u00f3rica que para anular su significaci\u00f3n hist\u00f3rico pol\u00edtica realiz\u00f3 el te\u00f3rico nazi Karl Schmitt.<\/p>\n<p>Le asigna en su obra a la relaci\u00f3n simplista \u201cempat\u00eda \u2013 antipat\u00eda\u201d (amigo \u2013 enemigo en Schmitt) entre conglomerados de individuos, un rol destacado, aunque ciertamente no esencial, en el proceso de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que Schmitt procur\u00f3 lograr al distorsionar la naturaleza del conflicto entre producci\u00f3n social y apropiaci\u00f3n privada de la riqueza (el fundamento hist\u00f3rico temporal de la lucha de clases) mediante su exposici\u00f3n del conflicto social y geopol\u00edtico como lucha entre \u201camigos y enemigos\u201d, fue el contenido culturalmente transgresor de la competencia entre las clases sociales principales del capitalismo cuando tras la revoluci\u00f3n bolchevique ambas comienzan a estar en condiciones de erigirse en \u201cdirigentes\u201d del proceso de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 porque es esa competencia, precisamente, como comprendi\u00f3 Gramsci, la que abri\u00f3 el cauce al proceso de democratizaci\u00f3n permanente de la sociedad.<br \/>\nTanto El\u00edas como Luk\u00e1cs observan, perciben, la compleja entidad que adquiere culturalmente la competencia entre las clases sociales en el proceso de la civilizaci\u00f3n, pero sin alcanzar a discernir su significado pol\u00edtico cultural.<\/p>\n<p>A diferencia de El\u00edas, que no repara en las complejidades ideol\u00f3gicas de la competencia entre la burgues\u00eda y los asalariados, aunque lo constata como parte del proceso de la civilizaci\u00f3n, Luk\u00e1cs desenmascara tanto a Weber en cuanto a su sobrevaloraci\u00f3n de la significaci\u00f3n del Estado nacional en la historia -lo descalifica en una frase- , como a Schmitt y al irracionalismo de una parte bien considerable de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica alemana, presente hasta hoy en autores no casualmente de moda como el coreano alem\u00e1n Byung-Chul Han o Peter Sloterdijk.<\/p>\n<p>En \u201cEl asalto a la raz\u00f3n\u201d, luego de exponer la matriz hegeliana del pensamiento de Weber sobre el Estado naci\u00f3n subraya, \u201cla democracia de Max Webber no es otra cosa que un cesarismo bonapartista\u201d esto es \u201cla raz\u00f3n de estado\u201d, como \u00fanico contenido sustancial.<\/p>\n<p>Y un poco m\u00e1s adelante explica el objeto de la manipulaci\u00f3n schmittiana sometiendo a cr\u00edtica a otros intelectuales alemanes que a principios del siglo XX recorr\u00edan la misma l\u00ednea:<\/p>\n<p>\u201cA medida que el fascismo se dispone cada vez m\u00e1s decididamente a la toma \u201crevolucionaria\u201d del poder, surge la necesidad de presentar esto como la verdadera revoluci\u00f3n y, al mismo tiempo, de disfrazar el car\u00e1cter capital \u2013 monopolista de todo el movimiento.<\/p>\n<p>Y a ello hay que a\u00f1adir que esta marcha del fascismo hacia el Poder ocurre en un per\u00edodo en que la presi\u00f3n econ\u00f3mica sobre las masas (y tambi\u00e9n sobre los intelectuales) se hace cada vez m\u00e1s insoportable. El fascismo necesita de este estado de desesperaci\u00f3n y de encono, de inclinaci\u00f3n a la resistencia (al capitalismo total ideal) y a la rebeli\u00f3n, y utiliza a su servicio las corrientes anticapitalistas, a las que trata de ofrecer, (\u2026) un instrumento terrorista de dominaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl portador de esta revoluci\u00f3n es el \u201cpueblo\u201d, \u201clo que no es la sociedad, no es la clase, no es el inter\u00e9s, ni por tanto, algo susceptible de transacciones, sino algo insondablemente revolucionario\u201d. El pueblo \u201ces una nueva formaci\u00f3n, con su propia voluntad y sus propios derechos\u2026, la contrapartida de la sociedad industrial\u201d.<br \/>\n\u201cVemos c\u00f3mo se manifiesta ya aqu\u00ed, dice Luk\u00e1cs, el irracionalismo puramente m\u00edstico\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 \u201cdisfrazar el car\u00e1cter capital \u2013 monopolista de todo el movimiento\u201d nazi \u2013 fascista? \u00bfQu\u00e9 quiere con ello subrayar Luk\u00e1cs?<\/p>\n<p>Quiere poner en evidencia que en los hechos el nazismo y el fascismo no fueron y no son m\u00e1s que una construcci\u00f3n ideol\u00f3gica que exalta la \u201cunidad\u201d del pueblo en el Estado como antes en Dios, montado sobre un discurso anticapitalista para preservar los privilegios de las clases terratenientes y burguesas m\u00e1s conservadoras, para eliminar todo desaf\u00edo a su condici\u00f3n de autoasignada elite &#8220;natural&#8221;, desviando la atenci\u00f3n de las clases sociales \u201csubalternas\u201d en relaci\u00f3n con las causas profundas, hist\u00f3ricas, por las cuales permanecen alienadas a la producci\u00f3n mercantil en condici\u00f3n de mera &#8220;fuerza de trabajo&#8221;.<\/p>\n<p>Los promotores de nazismo en Alemania y del fascismo en Italia, fueron los grupos de privilegio que al no estar afincados en sociedades tan din\u00e1micas como la norteamericana, la inglesa y la francesa pretendieron apoderarse dictatorialmente del Estado para ponerlo a actuar exclusivamente en su beneficio, para preservar dentro de las fronteras del Estado naci\u00f3n militarizado sus privilegios y saquear, luego, sobre la base de consideraciones de inferioridad de otras &#8220;razas&#8221; o clases, las riquezas de otras naciones.<\/p>\n<p>Vana ilusi\u00f3n, seg\u00fan demostr\u00f3 cient\u00edficamente Marx.<\/p>\n<p>La ra\u00edz irracionalista e ideol\u00f3gicamente manipuladora del fascismo y el estalinismo marcaron a fuego la existencia de Luk\u00e1cs, que por ello mismo decidi\u00f3 dedicar los \u00faltimos a\u00f1os de su larga vida a revalorizar el humanismo de la filosof\u00eda de la praxis, contenido a su juicio esencialmente en su ontolog\u00eda, en su consideraci\u00f3n de la acci\u00f3n creativa como fundante de la especie humana y que por ello mismo tiende a la superaci\u00f3n de los antagonismos cuando \u201cla humanidad socializada\u201d logra situarse por encima de todos los particularismos estatal nacionales, religiosos, o ideol\u00f3gicamente elaborados como falsa contraposici\u00f3n entre \u201camigos y enemigos\u201d, entre el \u201cbien y el mal\u201d.<\/p>\n<p>No hay que olvidar que la complejidad de la lucha de clases como fen\u00f3meno hist\u00f3rico tambi\u00e9n fue vulgarizada por el estalinismo a partir del enunciado pol\u00edtico t\u00e1ctico \u201cclase contra clase\u201d como caracterizaci\u00f3n permanente de la \u00e9poca hist\u00f3rica posterior a la revoluci\u00f3n bolchevique.<\/p>\n<p>Es decir matriz\u00f3 un conflicto estructural org\u00e1nico del proceso de la civilizaci\u00f3n seg\u00fan la misma l\u00f3gica \u201camigo \u2013 enemigo\u201d cuando con particular \u00e9nfasis Marx hab\u00eda subrayado: \u201cLas relaciones burguesas de producci\u00f3n son la \u00faltima forma antag\u00f3nica del proceso social de producci\u00f3n; antag\u00f3nica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la soluci\u00f3n de este antagonismo. Con esta formaci\u00f3n social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana\u201d.<\/p>\n<p>Cuando m\u00e1s adelante analicemos un poco m\u00e1s detenidamente las causas por las cuales Schmitt elabora su teor\u00eda de la \u201cdictadura\u201d como fundante del \u201cDerecho\u201d, en contraposici\u00f3n a Kelsen y a Engels, quedar\u00e1 m\u00e1s en evidencia el contenido radicalmente antidemocr\u00e1tico y elitista del fascismo y el nazismo pero tambi\u00e9n su influencia sobre la mentalidad estalinista que emergi\u00f3 del conflicto.<\/p>\n<p>Schmitt realiz\u00f3 su soberbia operaci\u00f3n de manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica que lleg\u00f3 a influir en movimientos \u201cnacionalistas populares\u201d y posmodernos de todo el mundo, tanto para encontrar el modo de imponer un capitalismo de Estado autoritario como para sacar a la Iglesia Cat\u00f3lica de principios del Siglo XX, (a una de cuyas tradiciones pertenec\u00eda), de lo que consideraba como una \u201cpeligrosa neutralidad\u201d del catolicismo institucional respecto del conflicto de clases.<\/p>\n<p>A su juicio la Iglesia no pod\u00eda renunciar a su rol doctrinario disciplinante de las masas, pues en caso contrario al centrar estas su actividad social en la acci\u00f3n democr\u00e1tico igualitaria, ir\u00edan alej\u00e1ndose de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>La historia puso en evidencia la falsedad de esa formulaci\u00f3n, pues praxis pol\u00edtica y elaboraci\u00f3n de un concepto subjetivo sobre el sentido de la vida no corren por el mismo andarivel.<\/p>\n<p>Antonio Gramsci fue capaz de vislumbrar la complejidad del proceso de creaci\u00f3n institucional que emana de la producci\u00f3n de sus condiciones de existencia por parte de la especie humana, (y que en absoluto responde a ninguna \u201cnaturaleza\u201d electiva \u201centre el bien y el mal\u201d, creadora de \u201cgrietas\u201d sociales), tanto por su vinculaci\u00f3n con la cultura institucionalista italiana como por la inteligent\u00edsima perspicacia intelectual con la que distingui\u00f3, al estudiar a Marx, Engels, y Lenin, entre los contenidos por un lado ideol\u00f3gicos, por otro cient\u00edficos, integrados l\u00f3gicamente a sus obras en tanto que fueron todos ellos y al mismo tiempo, te\u00f3ricos y revolucionarios pr\u00e1cticos.<\/p>\n<p>Demasiadas tradiciones cat\u00f3licas no supieron hacer lo mismo en cuanto a la necesaria disociaci\u00f3n entre sus postulados humanistas originales y los discursos ideol\u00f3gicos mediante los cuales como instituci\u00f3n la Iglesia participa de los conflictos coyunturales.<\/p>\n<p>Concentr\u00e9monos ahora sin embargo, en la enunciaci\u00f3n de los contenidos principales a trav\u00e9s de los cuales Luk\u00e1cs procura responder a la pregunta sobre la \u201cespecificidad del ser social\u201d y El\u00edas a la pregunta sobre la especificidad del \u201cproceso de la civilizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La reproducci\u00f3n de fragmentos de sus reflexiones constituyen el cierre del fatigoso viaje por las obras de otros autores que hemos realizado en el cuerpo principal de \u201cLos naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene\u201d, de modo que seguramente no inquiete al lector la ciertamente algo extensa exposici\u00f3n que sigue.<\/p>\n<p>En los fragmentos de los textos de Luk\u00e1cs, particularmente, el lector se enfrentar\u00e1 a conceptos complejos que se aclaran sin embargo si se los lee retomando la siguiente afirmaci\u00f3n, algo retocada, que formulamos arriba:<\/p>\n<p>\u201cEl proceso de la civilizaci\u00f3n se desenvuelve mediante la articulaci\u00f3n de praxis y lenguaje, orientados esencialmente, durante un largo per\u00edodo hist\u00f3rico, meramente a producir, pero m\u00e1s tarde a perfeccionar, las condiciones materiales y culturales de la existencia social.<\/p>\n<p>Luego, la pluralidad de composiciones ideol\u00f3gicas en competencia por controlar institucionalmente al Estado, acciones vitales espont\u00e1neas de los individuos y que interact\u00faan m\u00e1s o menos \u201clibremente\u201d, introducen en el proceso, como el diablo la cola, algo que se parece al \u201cazar\u201d\u201d.<\/p>\n<p>Toda vez que el ser humano realiza un trabajo, persigue un objetivo, un fin, tanto cuando \u00e9l mismo decide dise\u00f1ar y producir, por ejemplo, una planta potabilizadora de agua potable, como cuando participa en la organizaci\u00f3n del trabajo industrial con ese prop\u00f3sito instrumentada.<\/p>\n<p>Hay en su acci\u00f3n una teleolog\u00eda, una praxis orientada a un fin.<\/p>\n<p>Pero el ser humano, que se constituye precisamente en el acto de transformaci\u00f3n de la naturaleza con arreglo a la necesidad de satisfacer sus condiciones de existencia, comparte con los otros seres humanos el mismo rasgo, coopera e innova, en la sociedad dividida en clases y en el plano geopol\u00edtico, adem\u00e1s, compite, plantea sus propias aspiraciones, elige entre opciones, cuando se le presenta un obst\u00e1culo reacciona una tarde con ira y al d\u00eda siguiente con serenidad, ante un conflicto decide actuar o no hacerlo\u2026<\/p>\n<p>Y como la sociedad global se desenvuelve en un mismo espacio natural, el conjunto de todas esas acciones, cientos de millones de acciones cotidianas, no es enteramente predecible.<\/p>\n<p>En la sociedad humana interviene as\u00ed, dijimos antes, el \u201cazar\u201d, aunque en realidad no se trata m\u00e1s que de la pluralidad de acciones productivas, creativas y emocionales, algunas realizadas por necesidad biol\u00f3gica, otras como resultado de la praxis transformadora que instituye a lo humano y que interact\u00faan en la esfera de las relaciones sociales, tanto m\u00e1s plural y sutilmente, cuanto m\u00e1s compleja ella es.<\/p>\n<p>Y es precisamente esa causa la que explica por qu\u00e9 la sociedad humana produce fen\u00f3menos que no es posible aprehender espont\u00e1neamente.<br \/>\nLo hacen, aunque no saben que lo hacen\u2026<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs hace notar, por lo dem\u00e1s, en su \u00faltimo escrito titulado, \u201cProleg\u00f3menos a la Ontolog\u00eda del Ser Social\u201d, del que no hay al momento de la publicaci\u00f3n de este libro traducci\u00f3n al espa\u00f1ol (y cuyos apuntes en borrador el neofascismo h\u00fangaro procur\u00f3 destruir desarticulando su archivo), que en el vasto problema entre \u201cnecesidad y libertad\u201d al que simplificadamente nos refer\u00edamos arriba, tambi\u00e9n interviene el ser de la naturaleza inorg\u00e1nica y org\u00e1nica.<\/p>\n<p>Que al analizar la especificidad del ser social es imprescindible considerar las interrelaciones de fen\u00f3menos no totalmente predecibles que se dan en la naturaleza org\u00e1nica e inorg\u00e1nica y que aunque tampoco los percibimos espont\u00e1neamente, influyen sobre la especie: procesos qu\u00edmicos y f\u00edsicos que intervienen en nuestro organismo, en nuestra capacidad sensitiva en general y a los que poco a poco, lo mismo que respecto del funcionamiento de la econom\u00eda global, cuanto m\u00e1s socializada est\u00e1 la producci\u00f3n a escala universal, cada d\u00eda estamos como especie en condiciones de comprender m\u00e1s hondamente.<\/p>\n<p>Ciencias naturales y ciencias del \u201cesp\u00edritu\u201d confluyen, o mejor, pueden confluir, hacia un nivel de desarrollo del proceso de la civilizaci\u00f3n en el cual la humanidad empieza a estar en condiciones de plantearse desaf\u00edos m\u00e1s ambiciosos y de gestionarlos cient\u00edfico culturalmente y no con base en composiciones ideol\u00f3gicas, en la sociedad dividida en clases, siempre e inexorablemente \u201cinteresadas\u201d.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs y la ontolog\u00eda del ser social<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo es, al parecer, una categor\u00eda muy simple y la idea de trabajo en general es tan vieja como el mundo. Concebido desde el punto de vista econ\u00f3mico, en toda su simplicidad, el &#8220;trabajo&#8221; es, no obstante, una categor\u00eda tan moderna como las relaciones que engendra esta abstracci\u00f3n, pura y simple\u201d.<br \/>\nCarlos Marx<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs: \u201cTodo acontecimiento social procede de posiciones teleol\u00f3gicas individuales, pero posee un car\u00e1cter puramente causal. La g\u00e9nesis teleol\u00f3gica (el trabajo productivo que constituye a lo humano) tiene, de acuerdo con su naturaleza, importantes consecuencias para todos los procesos sociales.<\/p>\n<p>Por un lado, pueden producirse objetos, con todas sus consecuencias, que la naturaleza no podr\u00eda haber producido por s\u00ed misma; pi\u00e9nsese, por ejemplo, a fin de demostrar (\u2026) este hecho en un estadio primitivo, en la rueda.<\/p>\n<p>Por otro, toda sociedad se desarrolla de tal modo que la necesidad (biol\u00f3gica, de producir sus condiciones de existencia) deja de actuar de un modo mec\u00e1nico-espont\u00e1neo; se intensifica su modo de manifestaci\u00f3n t\u00edpico: seg\u00fan el caso, es posible exhortar, apremiar, constre\u00f1ir a los hombres para que realicen determinadas decisiones teleol\u00f3gicas, o disuadirlos de que las realicen.<\/p>\n<p>El proceso total de la sociedad es un proceso causal que posee sus propias leyes, pero no una orientaci\u00f3n objetiva a fines. Incluso en aquellos casos en que los hombres o los grupos humanos consiguen realizar sus posiciones finales, los resultados, por lo general, aportan algo totalmente diferente de lo deseado.<br \/>\n(Pi\u00e9nsese en que la evoluci\u00f3n de las fuerzas productivas en la antig\u00fcedad destruy\u00f3 los fundamentos de la sociedad; que esa misma evoluci\u00f3n, en un estadio determinado del capitalismo, produjo crisis econ\u00f3micas peri\u00f3dicamente recurrentes, etc.)<\/p>\n<p>Esta discrepancia interna entre las posiciones teleol\u00f3gicas y sus consecuencias causales se intensifica con el crecimiento de las sociedades, con la intensificaci\u00f3n de la participaci\u00f3n social y humana en esas sociedades. Naturalmente, tambi\u00e9n esto debe ser entendido en su \u201ccontradictoriedad\u201d concreta. Algunos grandes acontecimientos econ\u00f3micos (pi\u00e9nsese, por ejemplo, en la crisis de 1929) pueden manifestarse bajo la apariencia de una cat\u00e1strofe natural inevitable.<br \/>\nLa historia muestra, sin embargo, que precisamente en los grandes conmociones -pi\u00e9nsese en las grandes revoluciones- fue muy significativo el papel de aquello que Lenin acostumbraba a denominar el factor subjetivo.<\/p>\n<p>La diversidad de las posiciones finales y de sus consecuencias se manifiesta, por cierto, como predominio f\u00e1ctico de los elementos y tendencias materiales en el proceso de reproducci\u00f3n de la sociedad.<br \/>\nEsto no significa, empero, que ese predominio puede desarrollarse siempre de modo forzoso, sin tolerar resistencia alguna. El factor subjetivo, originado en la reacci\u00f3n humana a semejantes tendencias de movimientos, sigue siendo en m\u00faltiples \u00e1mbitos, permanentemente, un factor a veces influyente; a veces, incluso, decisivo\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>\u201cEn la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica precedente podemos percibir tres l\u00edneas evolutivas tales que, por cierto, se han desarrollado, ostensiblemente, de un modo a menudo muy asim\u00e9trico, pero independientemente de la voluntad y el saber subyacentes a las posiciones teleol\u00f3gicas.<br \/>\nEn primer lugar, continuamente tiende a reducirse el tiempo de trabajo socialmente necesario para la reproducci\u00f3n de los hombres. Hoy ya nadie objetar\u00e1 este hecho como una tendencia general. En segundo lugar, este mismo proceso de reproducci\u00f3n ha ido cobrando un car\u00e1cter cada vez m\u00e1s intensamente social.<br \/>\nCuando Marx habla de un creciente &#8220;retroceso de los l\u00edmites naturales&#8221;, se refiere, por un lado, a que la dependencia de la vida humana (y, por ende, social) de los procesos naturales no puede cesar enteramente; por otro, a que la participaci\u00f3n cuantitativa y cualitativa de lo meramente natural, tanto en la producci\u00f3n como en los productos, se reduce constantemente; a que todos los momentos decisivos de la reproducci\u00f3n humana -pi\u00e9nsese en momentos tan naturales como la alimentaci\u00f3n o la sexualidad- incorporan cada vez m\u00e1s momentos sociales y son transformados continua y esencialmente por estos.<br \/>\nEn tercer lugar, la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica crea, igualmente, relaciones cuantitativas y cualitativas cada vez m\u00e1s decisivas entre las sociedades individuales, originariamente muy peque\u00f1as, independientes, a partir de las cuales el g\u00e9nero humano se constituy\u00f3 inicialmente de un modo objetivamente concreto. La hegemon\u00eda econ\u00f3mica del mercado mundial, que hoy se realiza con intensidad creciente, muestra ya una humanidad unificada al menos, en t\u00e9rminos econ\u00f3micos generales. Se realiza concretamente en un mundo en que dicha integraci\u00f3n plantea, para la vida de los hombres y los pueblos, los conflictos m\u00e1s dif\u00edciles y agudizados\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>\u201cEl progreso es, sin duda, una s\u00edntesis de actividades humanas, pero no su realizaci\u00f3n plena en el sentido de alguna clase de teleolog\u00eda: por ello vuelven a ser destruidas por esta evoluci\u00f3n, una y otra vez, realizaciones hermosas, pero econ\u00f3micamente limitadas; por eso continuamente se manifiesta el progreso econ\u00f3mico objetivo bajo la forma de nuevos conflictos sociales. As\u00ed es que surgen, a partir de la comunidad originaria de los hombres, las antinomias aparentemente insolubles de las contraposiciones de clase; por ello tambi\u00e9n las peores formas de la inhumanidad son producto de un progreso tal.<br \/>\nAs\u00ed es que, en sus comienzos, la esclavitud representa un progreso frente al canibalismo; as\u00ed es que, hoy, la generalizaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n de los hombres es un s\u00edntoma de que la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica comienza a revolucionar la relaci\u00f3n del hombre con el trabajo. La individualidad es ya una categor\u00eda natural del ser, y tambi\u00e9n lo es el g\u00e9nero. Estos dos polos del ser org\u00e1nico solo pueden alcanzar simult\u00e1neamente su auto elevaci\u00f3n a la personalidad humana y el g\u00e9nero humano en el ser social en el proceso por el cual la sociedad adquiere un car\u00e1cter cada vez m\u00e1s social.<\/p>\n<p>El materialismo anterior a Marx no consigui\u00f3 siquiera plantear la cuesti\u00f3n. Para Feuerbach, seg\u00fan el comentario cr\u00edtico de Marx, solo existen, por un lado, el individuo humano aislado y, por otro, un g\u00e9nero mudo, que solo liga de modo natural a los m\u00faltiples individuos. La tarea de una ontolog\u00eda materialista que se ha vuelto hist\u00f3rica es, en cambio, descubrir la g\u00e9nesis, el crecimiento, las contradicciones dentro de la evoluci\u00f3n unitaria; mostrar que el hombre, como productor y, al mismo tiempo, como producto de la sociedad, realiza en el ser-hombre algo superior que el simple hecho de ser un ejemplar meramente aislado de un g\u00e9nero abstracto; que el g\u00e9nero, en este nivel del ser, el del ser socialmente desarrollado, ya no es una mera generalizaci\u00f3n cuyos exponentes se mantienen subordinados &#8220;en forma muda&#8221;. Antes bien, dichos exponentes se elevan hasta alcanzar una voz cada vez m\u00e1s claramente articulada; se elevan al nivel de la s\u00edntesis, propia del ser social, entre los sujetos convertidos en individualidades y el g\u00e9nero humano que, en ellos, se ha vuelto autoconsciente\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>&#8220;Los hombres hacen su propia historia -dice Marx-, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos&#8221;. Esto significa lo mismo que formulamos anteriormente: que el hombre es un ser capaz de dar respuesta.<br \/>\nAqu\u00ed se formula la unidad, esencial al ser social -indisolublemente contradictoria- de libertad y necesidad, que ya en el trabajo actuaba como unidad indisolublemente contradictoria de las decisiones alternativas de orden teleol\u00f3gico y las presuposiciones y consecuencias de orden ineludiblemente causal-forzoso.<br \/>\nUna unidad que continuamente vuelve a reproducirse en todos los niveles socialmente personales de la actividad humana, bajo formas siempre nuevas, cada vez m\u00e1s desarrolladas y mediadas. Por eso habla Marx, acerca del per\u00edodo inicial de la aut\u00e9ntica historia humana, como de un &#8220;reino de la libertad&#8221;, que, sin embargo, &#8220;solo puede florecer tomando como base aquel reino de la necesidad\u201d, de la reproducci\u00f3n econ\u00f3mico-social de la humanidad, de las tendencias de evoluci\u00f3n objetivas a las que hemos aludido anteriormente. Precisamente esta vinculaci\u00f3n del reino de la libertad con su base social-material, con el reino econ\u00f3mico de la necesidad, muestra la libertad del g\u00e9nero humano como producto de su propia actividad.<\/p>\n<p>La libertad, e incluso su necesidad, no son algo dado naturalmente, ni un regalo concedido desde &#8220;lo alto&#8221;; tampoco un componente -de origen misterioso- de la esencia humana. Es el producto de la propia actividad humana, que, sin duda, siempre arriba concretamente a resultados diversos de los deseados, pero en sus consecuencias reales ampl\u00eda objetivamente en forma continua el campo de las posibilidades de la libertad.<\/p>\n<p>\u201cLa evoluci\u00f3n del proceso de trabajo, del campo de actividad, tambi\u00e9n posee, sin embargo, otras consecuencias, m\u00e1s indirectas: ante todo, la constituci\u00f3n y desarrollo de la personalidad humana. Esta \u00faltima tiene, como base ineludible, las progresos de las capacidades, pero no es de modo alguno su continuaci\u00f3n simple y unilineal. Incluso, en la evoluci\u00f3n precedente a menudo existe entre ellas una relaci\u00f3n predominante de oposici\u00f3n. Dicha relaci\u00f3n es diferente en las diversas etapas de la evoluci\u00f3n, pero se intensifica con su punto m\u00e1s alto de desarrollo.<br \/>\nHoy, (d\u00e9cada del sesenta del siglo XX), la evoluci\u00f3n cada vez m\u00e1s intensamente diferenciadora de las capacidades parece actuar verdaderamente como un obst\u00e1culo para el devenir de la personalidad, como un veh\u00edculo de la alienaci\u00f3n de la personalidad humana. Ya en el trabajo m\u00e1s primitivo, la genericidad del hombre deja de ser muda. Pero alcanza, por de pronto e inmediatamente, el mero estadio de un ser en s\u00ed [Ansichsein]: el de la conciencia activa sobre el respectivo contexto social, el cual se halla fundado en lo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Por grandes que hayan sido los progresos de la socializaci\u00f3n, por vasta que haya sido la ampliaci\u00f3n de su horizonte, la conciencia general del g\u00e9nero humano no ha rebasado a\u00fan esa particularidad de la circunstancia dada en cada caso para el hombre y el g\u00e9nero. Sin embargo, tampoco desapareci\u00f3 jam\u00e1s completamente del orden del d\u00eda de la historia la genericidad m\u00e1s alta. Marx describe el reino de la libertad como un &#8220;despliegue de las fuerzas humanas que se considera como fin en s\u00ed&#8221;; lo que, por lo tanto, se encuentra lo bastante cargada de contenido -tanto en lo que respecta al hombre aislado como a la sociedad- para valer como fin en s\u00ed mismo.<br \/>\nResulta, por de pronto, claro, que una genericidad tal presupone una altura hasta ahora no alcanzada en absoluto del reino de la necesidad. Solo cuando el trabajo sea dominado realmente de modo pleno por la humanidad; solo cuando en el trabajo resida ya, pues, la posibilidad de ser &#8220;no solo medio para la vida&#8221; sino la &#8220;primera necesidad vital&#8221;; solo cuando la humanidad haya superado enteramente el car\u00e1cter forzoso de la autorreproducci\u00f3n, se encontrar\u00e1 desbrozado el camino para la actividad humana como fin en s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n<p>El\u00edas y el proceso de la civilizaci\u00f3n<\/p>\n<p>Norbert El\u00edas:<br \/>\n\u201cSe ha mostrado detalladamente c\u00f3mo las coacciones sociales externas van convirti\u00e9ndose de diversos modos en coacciones internas, c\u00f3mo la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas pasa poco a poco a realizarse entre los bastidores de la vida social y se carga de sentimientos de verg\u00fcenza y c\u00f3mo la regulaci\u00f3n del conjunto de la vida impulsiva y afectiva va haci\u00e9ndose m\u00e1s y m\u00e1s universal, igual y estable, a trav\u00e9s de una autodominaci\u00f3n continua. Ciertamente que todo esto no se remite a una idea racional que hubieran concebido siglos antes individuos aislados y que luego se fuera implantando a las generaciones sucesivas como finalidad de la acci\u00f3n y objetivo de los deseos, hasta que, finalmente, se convierte en realidad completa en los \u00absiglos del progreso\u00bb. No obstante, esta transformaci\u00f3n tampoco es un cambio ca\u00f3tico y sin estructura alguna. Lo que se plantea aqu\u00ed desde el punto de vista del proceso civilizatorio es simplemente el problema general del cambio hist\u00f3rico: este cambio en su totalidad no est\u00e1 planificado \u00abracionalmente\u00bb, pero tampoco es un ir y venir arbitrario de figuras desordenadas.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo es esto posible? \u00bfC\u00f3mo puede haber formas en el mundo humano que nadie ha imaginado y que, sin embargo, no son, ni mucho menos, figuras nebulosas, sin consistencia y sin estructura?<\/p>\n<p>Las investigaciones (\u2026) dedicadas a los problemas de la mec\u00e1nica social, intentan dar una respuesta a estas preguntas, respuesta que es bastante simple: los planes y las acciones, los movimientos emocionales o racionales de los hombres aislados se entrecruzan de modo continuo en relaciones de amistad o enemistad. Esta interrelaci\u00f3n fundamental de los planes y acciones de los hombres aislados puede ocasionar cambios y configuraciones que nadie ha planeado o creado. De esta interdependencia de los seres humanos se deriva un orden de un tipo muy concreto, un orden que es m\u00e1s fuerte y m\u00e1s coactivo que la voluntad y la raz\u00f3n de los individuos aislados que lo constituyen. Este orden de interdependencia es el que determina la marcha del cambio hist\u00f3rico, es el que se encuentra en el fundamento del proceso civilizatorio. Este orden no es \u00abracional\u00bb (si por \u00abracional\u00bb entendemos algo que surge, al modo de las m\u00e1quinas, de la reflexi\u00f3n intencional de los hombres aislados) ni \u00abirracional\u00bb (si por \u00abirracional\u00bb entendemos algo que ha surgido de modo incomprensible). A veces se le ha identificado con el orden de la \u00abnaturaleza\u00bb. Hegel y muchos otros lo han interpretado como una especie de \u00abesp\u00edritu\u00bb supraindividual y su idea de una \u00abastucia de la raz\u00f3n\u00bb muestra, en realidad, que Hegel se preocupaba por el hecho de que de los planes y de las acciones de los hombres surjan muchas cosas que ninguno de ellos hab\u00eda pretendido en sus acciones. Pero los h\u00e1bitos mentales que pretenden someternos a alternativas como \u00abracional\u00bb o \u00abirracional\u00bb, como \u00abesp\u00edritu\u00bb o \u00abnaturaleza\u00bb, son inadecuados. Tampoco en este aspecto est\u00e1 la realidad construida del modo que pretende hacernos creer un aparato conceptual de este tipo que, sin duda ninguna, prest\u00f3 grandes servicios en su tiempo como br\u00fajula en un mundo desconocido. Las leyes peculiares de las manifestaciones de la interdependencia social no son id\u00e9nticas a las leyes del \u00abesp\u00edritu\u00bb del pensamiento o la planificaci\u00f3n individuales ni a las leyes de eso que llamamos \u00abnaturaleza\u00bb, si bien es cierto que todas estas dimensiones de la realidad est\u00e1n unidas entre s\u00ed y no son funcionalmente separables. Pero la referencia general a las leyes peculiares de las interrelaciones sirven poco para incrementar la comprensi\u00f3n de tales manifestaciones, es una referencia vac\u00eda si, al propio tiempo, no se muestran los mecanismos concretos en la interrelaci\u00f3n y, as\u00ed, la eficacia de las leyes, tomando como ejemplos cambios hist\u00f3ricos determinados\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>\u201cS\u00f3lo una vez que se ha observado el grado de necesidad con el que una determinada estructura social, una forma concreta de entramado social, a causa de sus tensiones internas, acaba por transformarse y por convertirse en otra forma de entramado, puede llegar a comprenderse como se produjeron aquellas transformaciones de las costumbres humanas, aquellos cambios en la modelaci\u00f3n de los aparatos ps\u00edquicos que se observan siempre en la historia de la humanidad, desde los tiempos m\u00e1s primitivos hasta los actuales. Y solamente entonces puede comprenderse tambi\u00e9n que, en la base del cambio de las costumbres ps\u00edquicas en el sentido de una civilizaci\u00f3n, hay una direcci\u00f3n y un orden determinados, aunque no hayan sido planificados por seres humanos aislados y establecidos por medios de medidas \u00abracionales\u00bb, esto es, intencionales.<\/p>\n<p>La civilizaci\u00f3n no es \u00abracional\u00bb y tampoco es \u00abirracional\u00bb, sino que se pone y se mantiene ciegamente en marcha por medio de la din\u00e1mica propia de una red de relaciones, por medio de cambios espec\u00edficos en la forma en que los hombres est\u00e1n acostumbrados a vivir. Pero no es imposible en absoluto que podamos hacer de ella algo \u00abm\u00e1s racional\u00bb, algo que funcione mejor en el sentido de nuestras necesidades y de nuestros objetivos. Puesto que precisamente en correspondencia con el proceso civilizatorio, el juego ciego de los mecanismos de interrelaci\u00f3n va abriendo poco a poco un campo mayor de maniobras para las intervenciones planificadas en la red de interrelaciones y en las costumbres ps\u00edquicas, intervenciones que se hacen en funci\u00f3n del conocimiento de estas leyes no planificadas.<br \/>\nPero \u00bfqu\u00e9 transformaci\u00f3n espec\u00edfica en su forma de vivir modela el aparato ps\u00edquico de los seres humanos en el sentido de una \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb? Tambi\u00e9n la contestaci\u00f3n a esta pregunta es sencilla, en funci\u00f3n de lo (\u2026) se ha dicho acerca de las transformaciones de la sociedad occidental: desde los tiempos m\u00e1s primitivos de la historia occidental hasta la actualidad han venido diferenci\u00e1ndose progresivamente las funciones sociales como consecuencia del aumento de la presi\u00f3n de la competencia social. Cuanto m\u00e1s se diferencian las funciones, mayor es su cantidad as\u00ed como la de los individuos de los que dependen continuamente los dem\u00e1s para la realizaci\u00f3n de los actos m\u00e1s simples y m\u00e1s cotidianos.<\/p>\n<p>Es preciso ajustar el comportamiento de un n\u00famero creciente de individuos; hay que organizar mejor y m\u00e1s r\u00edgidamente la red de acciones de modo que la acci\u00f3n individual llegue a cumplir as\u00ed su funci\u00f3n social. El individuo se ve obligado a organizar su comportamiento de modo cada vez m\u00e1s diferenciado, m\u00e1s regular y m\u00e1s estable. Ya se ha se\u00f1alado que no se trata solamente de una regulaci\u00f3n consciente. Precisamente lo caracter\u00edstico de esta transformaci\u00f3n del aparato ps\u00edquico en el proceso civilizatorio es que desde peque\u00f1os se va inculcando a los individuos esta regulaci\u00f3n cada vez m\u00e1s diferenciada y estable del comportamiento, como si fuera algo autom\u00e1tico, como si fuera una auto coacci\u00f3n de la que no pueden liberarse aunque lo quieran conscientemente. La red de las acciones se hace tan complicada y extensa y la tensi\u00f3n que supone ese comportamiento \u00abcorrecto\u00bb en el interior de cada cual alcanza tal intensidad que, junto a los autocontroles conscientes que se consolidan en el individuo, aparece tambi\u00e9n un aparato de autocontrol autom\u00e1tico y ciego que por medio de una barrera de miedos, trata de evitar las infracciones del comportamiento socialmente aceptado pero que, precisamente por funcionar de este modo mec\u00e1nico y ciego, suele provocar infracciones contra la realidad social de modo indirecto.<\/p>\n<p>Pero, ya sea consciente o inconscientemente, la orientaci\u00f3n de esta transformaci\u00f3n del comportamiento en el sentido de una regulaci\u00f3n cada vez m\u00e1s diferenciada del conjunto del aparato ps\u00edquico, est\u00e1 determinada por la orientaci\u00f3n de la diferenciaci\u00f3n social, por la progresiva divisi\u00f3n de funciones y la ampliaci\u00f3n de las cadenas de interdependencias en las que est\u00e1 imbricado directa o indirectamente todo movimiento, por tanto toda manifestaci\u00f3n del hombre aislado\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026.)<\/p>\n<p>\u201cAl compararlas con las costumbres de los hombres en sociedades menos diferenciadas y la gran l\u00ednea de transformaci\u00f3n, que aqu\u00ed se trata de subrayar, aparece de modo claro y distinto: con la diferenciaci\u00f3n del entramado social tambi\u00e9n se hace m\u00e1s diferenciado, generalizado y estable el aparato sociogen\u00e9tico de autocontrol ps\u00edquico\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPero la diferenciaci\u00f3n progresiva de las funciones sociales no es m\u00e1s que la primera y m\u00e1s general de las transformaciones sociales que se ofrecen a la consideraci\u00f3n del observador cuando \u00e9ste investiga las causas de los cambios de los h\u00e1bitos ps\u00edquicos que impone una \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb. Paralelamente a la diferenciaci\u00f3n, a la progresiva divisi\u00f3n de funciones, se produce una reorganizaci\u00f3n total del entramado social.<\/p>\n<p>M\u00e1s arriba se ha mostrado c\u00f3mo y por qu\u00e9 cuando hay una baja divisi\u00f3n de funciones, los \u00f3rganos centrales de sociedades de cierta magnitud son relativamente inestables y carecen de seguridad. Tambi\u00e9n se ha mostrado c\u00f3mo, mediante la imposici\u00f3n de un mecanismo de relaciones coactivas, se anulan las tendencias centr\u00edfugas, los mecanismos de feudalizaci\u00f3n y c\u00f3mo, poco a poco, van constituy\u00e9ndose \u00f3rganos centrales m\u00e1s estables e institutos monop\u00f3licos m\u00e1s fuertes que administran la violencia f\u00edsica. La estabilidad peculiar del aparato de autocoacci\u00f3n ps\u00edquica, que aparece como un rasgo decisivo en el h\u00e1bito de todo individuo \u00abcivilizado\u00bb, se encuentra en \u00edntima relaci\u00f3n con la constituci\u00f3n de institutos de monopolio de la violencia f\u00edsica y con la estabilidad creciente de los \u00f3rganos sociales centrales. Solamente con la constituci\u00f3n de tales institutos monop\u00f3licos estables se crea ese aparato formativo que sirve para inculcar al individuo desde peque\u00f1o la costumbre permanente de dominarse; s\u00f3lo gracias a dicho instituto se constituye en el individuo un aparato de autocontrol m\u00e1s estable que, en gran medida, funciona de modo autom\u00e1tico. Cuando se constituye un monopolio de la violencia surgen espacios pacificados, \u00e1mbitos sociales que normalmente est\u00e1n libres de violencia. En ellos, las coacciones que pesan sobre los individuos aislados son distintas a las anteriores. Ciertas formas de violencia, que siempre han existido pero que, hasta entonces, solamente se daban conjuntamente con la violencia f\u00edsica, se separan de \u00e9sta y quedan aisladas en los espacios pacificados. Las m\u00e1s visibles para la conciencia habitual de la \u00e9poca presente son la violencia y la coacci\u00f3n econ\u00f3micas. En realidad, lo que queda en los \u00e1mbitos humanos una vez que la violencia f\u00edsica inmediata se retira lentamente de la escena de la vida social cotidiana y s\u00f3lo funciona de forma mediatizada en la creaci\u00f3n de costumbres, es un conjunto de diversos tipos de violencia y de coacci\u00f3n.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales, la direcci\u00f3n en la que se cambian el comportamiento y la econom\u00eda afectiva de los hombres cuando se transforma la estructura de las relaciones humanas del modo indicado es la siguiente: las sociedades que carecen de un monopolio estable de la violencia f\u00edsica son, al propio tiempo, sociedades en las que la divisi\u00f3n de funciones es relativamente escasa y las secuencias de acciones que vinculan a los individuos, relativamente breves. A la inversa; sociedades con monopolios estables de violencia f\u00edsica, representados, en un principio, por una gran corte principesca o real, son sociedades en las que la divisi\u00f3n de funciones es m\u00e1s o menos complicada y en las que las secuencias de acciones que vinculan a los individuos, son m\u00e1s prolongadas, mientras que tambi\u00e9n son mayores las dependencias funcionales de unas personas con relaci\u00f3n a otras.<\/p>\n<p>En estas sociedades, el individuo est\u00e1 protegido frente al asalto repentino, frente a la intromisi\u00f3n brutal de la violencia f\u00edsica en su vida; pero, al mismo tiempo, tambi\u00e9n est\u00e1 obligado a reprimir las propias pasiones, la efervescencia que le impulsa a atacar f\u00edsicamente a otro. Y las otras formas de la coacci\u00f3n, que dominan en los \u00e1mbitos pacificados, modelan el comportamiento y la manifestaci\u00f3n de los afectos del individuo en el mismo sentido. Cuanto m\u00e1s densa es la red de interdependencias en que est\u00e1 imbricado el individuo con el aumento en la divisi\u00f3n de funciones, cuanto m\u00e1s extensos son los \u00e1mbitos humanos sobre los que se extiende esa red y que se constituyen en una unidad funcional o institucional con dicha red, tanto m\u00e1s amenazado socialmente est\u00e1 quien cede a sus emociones y pasiones espont\u00e1neas, mayor ventaja social tiene quien consigue dominar sus afectos y tanto m\u00e1s intensamente se educa a los individuos desde peque\u00f1os para que reflexionen sobre los resultados de sus acciones o de las acciones ajenas al final de una larga serie sucesiva de pasos\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>\u201cLo que da su car\u00e1cter especial y \u00fanico al proceso civilizatorio de Occidente es el hecho de que, por primera vez en la historia, se haya llegado a tal complejidad en la divisi\u00f3n de funciones, a tal estabilidad en los monopolios de la violencia f\u00edsica y de los impuestos y a unas interdependencias y competencias de tales masas humanas en espacios territoriales tan amplios. Con anterioridad a esto s\u00f3lo se dieron redes monetarias y comerciales amplias, con algunas organizaciones monopolistas de la violencia f\u00edsica en su interior, en los valles fluviales y en las riberas mar\u00edtimas\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>\u201cEn los comienzos del desarrollo occidental son ciertas funciones realizadas por las clases superiores y medias las que requieren de sus miembros una autodisciplina activa, permanente, orientada a la previsi\u00f3n a largo plazo; las funciones cortesanas en los centros de dominaci\u00f3n pol\u00edtica de las grandes sociedades y las funciones comerciales en los centros de los entramados mercantiles que se encuentran bajo la protecci\u00f3n de alg\u00fan monopolio relativamente estable de la violencia f\u00edsica\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>\u201cLa civilizaci\u00f3n se impone en un lento proceso de movimientos de ascenso y descenso. Una clase social o sociedad inferior en proceso ascensional se apropia la funci\u00f3n y la actitud de una superior frente a las dem\u00e1s clases o sociedades que tambi\u00e9n aspiran a ascender. Y siempre encontramos una clase o grupo m\u00e1s numeroso pisando los talones al que ha subido y se ha convertido en clase superior. La multiplicidad de cuestiones que plantean las diferencias y las gradaciones en el comportamiento de las clases altas, medias y bajas constituye un campo de estudio en s\u00ed mismo. En t\u00e9rminos generales, cabe decir que las clases inferiores dan rienda suelta m\u00e1s directamente a sus afectos e instintos y que su comportamiento est\u00e1 regulado de modo mucho menos estricto que el de las clases superiores. A lo largo de grandes per\u00edodos de la historia, las coacciones que se imponen a las clases inferiores son la violencia corporal, directa, la amenaza del dolor f\u00edsico y de la muerte por la espada, de la miseria y del hambre. Esta violencia, estas situaciones no conducen a una transformaci\u00f3n estable de las coacciones externas en auto coacciones\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>\u201cLo que se transforma en ese proceso que llamamos historia es, por decirlo una vez m\u00e1s, las relaciones rec\u00edprocas de los seres humanos y la modelaci\u00f3n de los individuos en ellas. Precisamente cuando nos hacemos a la idea de la historicidad fundamental de los seres humanos, observamos con toda claridad la regularidad y la peculiaridad estructural de la existencia humana, siempre igual a s\u00ed misma. Las manifestaciones humanas concretas s\u00f3lo son comprensibles cuando se observan dentro del contexto general de este movimiento continuo. La individualidad no es separable, sino que se constituye dentro de esta correspondencia de movimiento \u2014el movimiento puede parecemos lento, como sucede en el caso de muchos primitivos, o r\u00e1pido, como sucede en el nuestro\u2014 y ha de comprenderse en su propio curso, como parte de una escala o de una oleada concreta. Ciertamente los seres humanos nunca han estado desprovistos de regulaciones y restricciones sociales de los impulsos o de cierta previsi\u00f3n; pero esta previsi\u00f3n, la dominaci\u00f3n de las emociones, tiene un car\u00e1cter muy distinto seg\u00fan se trate de pueblos de ganaderos simples o de una casta guerrera, o bien de cortesanos, funcionarios del Estado o partes de un ej\u00e9rcito mecanizado, por citar algunos ejemplos. La dominaci\u00f3n se hace tanto m\u00e1s intensa y completa cuanto m\u00e1s amplia es la divisi\u00f3n de funciones as\u00ed como la cantidad de individuos de los que depende la acci\u00f3n de cada persona concreta.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n civilizatoria y, subsiguientemente la racionalizaci\u00f3n, no es un proceso que afecte exclusivamente a una esfera especial de las \u00abideas\u00bb o de los \u00abpensamientos\u00bb. Aqu\u00ed ya no se trata solamente de las transformaciones de los \u00abconocimientos\u00bb, de los cambios en las \u00abideolog\u00edas\u00bb, en una palabra, de las alteraciones en los contenidos de la conciencia, sino que se trata de los cambios de todos los h\u00e1bitos humanos, dentro de los cuales los contenidos de la conciencia, sobre todo los h\u00e1bitos mentales, s\u00f3lo constituyen una manifestaci\u00f3n parcial, un sector aislado. Aqu\u00ed se trata de las modificaciones de toda la organizaci\u00f3n espiritual en la totalidad de sus \u00e1mbitos desde la orientaci\u00f3n consciente del yo, hasta la orientaci\u00f3n completamente inconsciente de los instintos. Y para la comprensi\u00f3n de los cambios de este tipo, ya no es suficiente el esquema mental que parte de la distinci\u00f3n entre \u00absuperestructura\u00bb e \u00abideolog\u00eda\u00bb. Hace mucho tiempo que est\u00e1 arraigada en la conciencia de los hombres la idea de que la \u00abpsique\u00bb, la estructura espiritual humana, se compone de diversos aspectos, que funcionan y se manifiestan independientemente unos de otros. Lo habitual suele ser separar en el examen uno de los aspectos funcionales de la organizaci\u00f3n espiritual diferenciada como si fuera el \u00abesencial\u00bb en la autoorientaci\u00f3n ps\u00edquica de las personas. De esta manera se enfrenta la historia de las ideas y la sociolog\u00eda del conocimiento con los fen\u00f3menos cognoscitivos y mentales propios del ser humano\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>Desde un punto de vista m\u00e1s amplio, para ser inteligible, el proceso civilizatorio requiere una investigaci\u00f3n sociogen\u00e9tica, una investigaci\u00f3n de la estructura general tanto de un \u00e1mbito social concreto como del orden hist\u00f3rico en el que aquel se transforma.<\/p>\n<p>Tampoco se alcanza a entender las estructuras y los procesos sociales investigando exclusivamente una clase funcional dentro del \u00e1mbito social. Para hacerse inteligibles estos procesos y estructuras requieren una investigaci\u00f3n de las relaciones entre las diversas clases funcionales que aparecen vinculadas dentro de un mismo campo social, y que se reproducen continuamente mediante una transformaci\u00f3n m\u00e1s o menos r\u00e1pida de las relaciones de fuerza en funci\u00f3n de la estructura espec\u00edfica de este \u00e1mbito. S\u00ed en toda investigaci\u00f3n psicogen\u00e9tica es necesario considerar no solamente el orden funcional de lo \u00abinconsciente\u00bb o el de lo \u00abconsciente\u00bb, sino todo el movimiento de las funciones ps\u00edquicas, lo mismo sucede con la investigaci\u00f3n sociogen\u00e9tica en la que, desde el principio, es necesario considerar la totalidad de un \u00e1mbito social m\u00e1s o menos diferenciado y rico en tensiones. Esta empresa s\u00f3lo es posible gracias a que el entramado social y su cambio hist\u00f3rico morfol\u00f3gico no es un caos, sino que hasta en las fases de mayores trastornos y des\u00f3rdenes sociales hay un orden y una estructura claros. Investigar la totalidad de un \u00e1mbito social no implica que sea necesario estudiar todos los procesos individuales dentro de esa totalidad, sino que implica, sobre todo, descubrir las estructuras fundamentales que se\u00f1alan la orientaci\u00f3n y la configuraci\u00f3n espec\u00edfica a todos los procesos individualizados dentro de dicho \u00e1mbito. Implica, asimismo, plantearse la cuesti\u00f3n de la diferencia entre los ejes de tensi\u00f3n y las cadenas funcionales e instituciones de una sociedad del siglo XV, y otra del siglo XVI o del siglo XVII, y por qu\u00e9 aquella evoluci\u00f3n hasta convertirse en estas otras. No hay duda de que para esto se precisa una abundancia de conocimientos sobre hechos concretos. Pero, a partir de una etapa en el conocimiento de la realidad material la historiograf\u00eda alcanza una fase en la que ya no puede contentarse con la mera recopilaci\u00f3n de detalles y con la descripci\u00f3n de lo que ya se ha recopilado, sino que tiene que penetrar en las leyes que hacen que los seres humanos de una determinada sociedad se relacionen, se encuentren inmersos en determinada morfolog\u00eda, y en cadenas funcionales absolutamente espec\u00edficas, en su condici\u00f3n de caballeros y siervos, de reyes y funcionarios, de ciudadanos y de nobles por ejemplo, leyes que tambi\u00e9n orientan la transformaci\u00f3n de estas formas relacionales y estas instituciones. En una palabra, a partir de determinado conocimiento de la realidad, es posible reconocer un armaz\u00f3n s\u00f3lida, una conexi\u00f3n estructural dentro del mont\u00f3n de innumerables hechos hist\u00f3ricos individualizados\u201d.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>\u2026la creciente especializaci\u00f3n funcional bajo la presi\u00f3n de la competencia, la tendencia a una interdependencia homog\u00e9nea que iguala a largo plazo la fuerza de todos los grupos funcionales al tiempo que aniquila los privilegios hereditarios. Id\u00e9ntico es asimismo el curso de las luchas de competencia libre: \u00e9stas conducen a la constituci\u00f3n de monopolios concentrados en pocas manos y por \u00faltimo a la transferencia del poder de disposici\u00f3n sobre los monopolios a manos de capas m\u00e1s amplias de poblaci\u00f3n. Todo ello se manifiesta en esta etapa de la lucha de la burgues\u00eda contra los privilegios de la nobleza, en primer lugar en el hecho de que los monopolios fiscales y pol\u00edticos, anta\u00f1o administrados en inter\u00e9s de minor\u00edas, se \u00abhacen p\u00fablicos\u00bb, se aburguesan, se estatizan. Tarde o temprano, por una v\u00eda o por otra, esta evoluci\u00f3n es igual en todos los pa\u00edses que tienen un sistema occidental de interdependencia\u201d.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, las diversas asociaciones de dominaci\u00f3n rivales son interdependientes, y cuando una de ellas deja de progresar, no incrementa su poder\u00edo, corre el riesgo de debilitarse y de caer en una situaci\u00f3n de dependencia frente a los otros estados. Como siempre que hay una situaci\u00f3n de equilibrio con una tensi\u00f3n competitiva creciente y sin un monopolio central, los estados poderosos, los ejes principales de este sistema de equilibrio, est\u00e1n inmersos en un movimiento infinito de espiral que les fuerza a un proceso imparable de expansi\u00f3n y de engrandecimiento de su poder. El forcejeo para asegurarse la supremac\u00eda y, en consecuencia, para constituir consciente o inconscientemente centros monopolistas en territorios m\u00e1s extensos no puede detenerse. Y si por ahora s\u00f3lo se trata de averiguar qui\u00e9n ejercer\u00e1 la hegemon\u00eda sobre algunas partes del mundo, el aumento de interdependencias en zonas m\u00e1s y m\u00e1s extensas hace que ya se perfilen en el horizonte las luchas por la hegemon\u00eda en un sistema de interdependencia que abarcar\u00e1 a toda la tierra habitada\u201d.<br \/>\n(Escrito por El\u00edas en 1939)<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Fascismo y estalinismo: la dial\u00e9ctica perversa<\/p>\n<p>Toda composici\u00f3n ideol\u00f3gica que anula al otro humano, (es decir, al ser social de la especie, al lenguaje y al universo afectivo en general) procurando cuando se efectiviza en formas estatales la \u201cunidad total\u201d\u2026 de un \u201cpueblo\u201d concebido metaf\u00edsicamente y conducido a la obediencia de un Dios hecho ley \u201ceterna\u201d, crea las premisas del \u201ctotalitarismo\u201d.<\/p>\n<p>Fija un estado de cosas con el objeto de encubrir una posici\u00f3n dominante, de perpetuarla.<\/p>\n<p>Algo as\u00ed como aspirar a que la naturaleza permanezca inm\u00f3vil.<\/p>\n<p>Una operaci\u00f3n \u201cintelectual\u201d con esas pretensiones dise\u00f1aron Carl Schmitt e inconsciente, pero tambi\u00e9n interesadamente, el grupo de poder militar burocr\u00e1tico que articul\u00f3 en torno a s\u00ed mismo, el tambi\u00e9n nacionalista y religiosamente dogm\u00e1tico, Josef Stalin.<\/p>\n<p>Ni Pashukanis ni Luk\u00e1cs, dos de los te\u00f3ricos sovi\u00e9ticos m\u00e1s l\u00facidos a la muerte de Lenin (cuya obra hemos estudiado), pudieron encontrar el modo de diferenciar la l\u00f3gica mental revolucionaria sin la cual no es posible participar de la acci\u00f3n revolucionaria en situaciones revolucionarias, de la l\u00f3gica pol\u00edtico cultural que se articula en formas jur\u00eddicas; sin duda uno de los contenidos m\u00e1s complejos de la &#8220;dial\u00e9ctica de la humanizaci\u00f3n&#8221;, a la que en l\u00edneas generales alcanzaron sin embargo a discernir en la obra de Marx.<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de la necesaria cr\u00edtica a todas las composiciones ideol\u00f3gicas de las clases privilegiadas, fueron permeados por el postulado estalinista \u201cclase contra clase\u201d, cuando la revoluci\u00f3n bolchevique ya hab\u00eda puesto a los asalariados en posici\u00f3n competitiva en todos los pa\u00edses de desarrollo capitalista alto y medio, raz\u00f3n por la cual de lo que se trataba a partir de entonces, (adem\u00e1s de competir tambi\u00e9n si resultaba necesario en la esfera militar) era, como subray\u00f3 con \u00e9nfasis Vladimir Ilich Lenin, la implementaci\u00f3n de una revoluci\u00f3n cultural de alcance universal para poner a los asalariados en condiciones de dirigir ellos mismos al proceso de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus obras, no obstante, est\u00e1n hasta el \u00faltimo aliento orientadas en la direcci\u00f3n de resolver esa en el siglo XX complej\u00edsima dial\u00e9ctica filos\u00f3fica y pr\u00e1ctico pol\u00edtica.<br \/>\nDe esta dificultad de los trabajadores politizados y sus intelectuales para resolver esa monumental obra de la cultura se aferr\u00f3 con grotesco cinismo Karl Schmitt y a partir de ello logr\u00f3 elaborar una teor\u00eda de la dictadura (pues eso es lo que escribi\u00f3 y en absoluto doctrina alguna del Estado o del Derecho), cuyo prop\u00f3sito esencial era legitimar la congelaci\u00f3n de un estado de cosas pasado, lo que desde la revoluci\u00f3n bolchevique en adelante, s\u00f3lo pod\u00eda hacerse mediante la anulaci\u00f3n de la pol\u00edtica, es decir, mediante una praxis autoritaria y guerrerista.<\/p>\n<p>Quien comprendi\u00f3 que LUEGO de la revoluci\u00f3n bolchevique, de las experiencias radicalmente transformadoras en Alemania y Austria, y de los innumerables levantamientos populares independentistas, la correlaci\u00f3n de fuerzas entre las clases principales del capitalismo demandar\u00eda una nueva concepci\u00f3n del Derecho, (pues una competencia de largo aliento no puede desenvolverse en otra esfera que en la del Derecho p\u00fablico), fue Hans Kelsen.<\/p>\n<p>Y fue, precisamente por ello, Kelsen, quien enfrent\u00f3, casi en solitario y l\u00facidamente, a Schmitt.<\/p>\n<p>La dial\u00e9ctica fascismo \u2013 estalinismo tiene aqu\u00ed su origen m\u00e1s profundo, pues EN AMBOS casos se trat\u00f3, como efecto del cambio de la relaci\u00f3n de fuerzas en el conflicto de clases, ahora las dos \u201cestatalizadas\u201d, (controlando monop\u00f3licamente el poder estatal aqu\u00ed y all\u00e1) de la fijaci\u00f3n de un estado de cosas beneficioso en un caso a las viejas clases dominantes y en otro a un aparato burocr\u00e1tico militarizado que comenz\u00f3 siendo de una pocas miles de personas en toda Rusia, y unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s del fallecimiento de Lenin pas\u00f3 a ser de\u2026 \u00a1m\u00e1s de un mill\u00f3n individuos!<\/p>\n<p>Pero la democratizaci\u00f3n integral de la sociedad a escala global hab\u00eda comenzado y las fuerzas sociales liberadas, (a mediano plazo y por razones muy profundas que hemos analizado aqu\u00ed), ya no pod\u00edan ser contenidas por ninguna voluntad totalitaria.<\/p>\n<p>En un pr\u00f3ximo cap\u00edtulo vamos a cerrar el an\u00e1lisis iniciado mediante m\u00ednimas pinceladas casi que desde las primeras l\u00edneas de este escrito respecto de un aspecto clave del pensamiento de Marx, la diferenciaci\u00f3n entre ideolog\u00eda y praxis, entre la significaci\u00f3n de toda \u201ccomposici\u00f3n ideol\u00f3gica\u201d hist\u00f3ricamente necesaria y la significaci\u00f3n civilizatoria de toda acci\u00f3n cient\u00edfico cultural una vez que ella logra ponerse en movimiento.<\/p>\n<p>Pero en lo que sigue vamos a terminar de desenmascarar a Schmitt, que vivi\u00f3 hasta mediados de la d\u00e9cada del 80 del siglo pasado y se ocup\u00f3 personalmente de formar herederos por todas partes, con especial atenci\u00f3n en el franquismo espa\u00f1ol, (y sus derivados populistas en Am\u00e9rica del Sur). Tal la raz\u00f3n por la cual \u201crecre\u00f3\u201d el \u201cpensamiento\u201d del muy conservador \u201cmarqu\u00e9s\u201d de Valdegamas, Donoso Cort\u00e9s.<\/p>\n<p>La operaci\u00f3n ideol\u00f3gica la realiz\u00f3 m\u00e1s o menos as\u00ed.<\/p>\n<p>Ante la pregunta:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 funda al Estado?<\/p>\n<p>Respondi\u00f3: la unidad del esp\u00edritu de un pueblo.<\/p>\n<p>Como observamos en este escrito, sin embargo, al Estado lo funda la praxis productiva en general y en la forma espec\u00edfica del Estado nacional, la de una comunidad singular que se organiza jer\u00e1rquicamente para competir con otras comunidades.<\/p>\n<p>Ante la pregunta:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 funda al Derecho?<\/p>\n<p>Schmitt respondi\u00f3: \u201cla dictadura\u201d.<\/p>\n<p>Como hemos visto en este escrito, al Derecho lo crea la necesidad hist\u00f3ricamente determinada de administrar las tensiones que produce en la COMUNIDAD la producci\u00f3n privada de la riqueza (la relaci\u00f3n de los pr\u00edncipes entre s\u00ed, dice Engels) y la disputa por la distribuci\u00f3n de esa misma riqueza generada socialmente.<\/p>\n<p>Los conflictos entre quienes componen m\u00e1s tarde la \u201csociedad civil\u201d y los que no participan de sus l\u00f3gicas competitivas m\u00e1s que como fuerza de trabajo y entre esa misma sociedad civil organizada en la forma estado naci\u00f3n y otros estados nacionales, de vez en vez, se resuelven por la fuerza.<\/p>\n<p>Como en el proceso de la civilizaci\u00f3n a mediano plazo el recurso a la violencia anula o deteriora la propia capacidad competitiva tanto de un Estado naci\u00f3n respecto a otros como al interior de la sociedad entre las clases sociales cuya formaci\u00f3n se origin\u00f3 en la hist\u00f3ricamente necesaria divisi\u00f3n del trabajo, la contenci\u00f3n \u201cde la agresividad\u201d de Hobbes y El\u00edas, constituye un impulso vital.<\/p>\n<p>Es uno de los rasgos de la \u201cdial\u00e9ctica de la humanizaci\u00f3n\u201d, conflictiva e IDEOL\u00d3GICAMENTE expresado en la esfera del Estado naci\u00f3n y en el mercado global y que por ello mismo aparece como \u201cvoluntad de poder\u201d, cuando, en realidad, el control de las estructuras institucionales de administraci\u00f3n del aparato del Estado no es m\u00e1s que una disputa por la riqueza generada socialmente. Riqueza que se produce a partir de la praxis transformadora mediante la cual la especie humana se relaciona con la naturaleza.<\/p>\n<p>De suerte que Schmitt, utilizando con perversa inteligencia la ostensible debilidad conceptual del marxismo sin Marx y Engels respecto a la cuesti\u00f3n del Estado y la democracia y la poco feliz figura ret\u00f3rica \u201cdictadura del proletariado\u201d a la que hab\u00edan recurrido en el Manifiesto, utiliz\u00f3 esas vulnerabilidades para crear la m\u00e1s influyente composici\u00f3n ideol\u00f3gica anticomunista y antisemita de la historia de las ideas.<\/p>\n<p>Pero no es ninguna \u201cdictadura\u201d la que funda al Derecho p\u00fablico, sino la revoluci\u00f3n, las rebeliones campesinas, las revoluciones burguesas y, finalmente, las revoluciones proletarias.<\/p>\n<p>Y es la revoluci\u00f3n democratizadora acontecida o en potencia, la que, como anticip\u00f3 Federico Engels antes de fallecer, produce la institucionalizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s sofisticada de las formas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La socializaci\u00f3n de los medios decisivos de producci\u00f3n, los que si no eran transitoriamente administrados por el Estado se constitu\u00edan por todas partes en monopolio privado, no requer\u00eda, luego de la revoluci\u00f3n bolchevique, de ninguna estructura institucional autoritaria, sino de una democracia radical con hegemon\u00eda de la clase de los trabajadores, como mostr\u00f3 apenas un par de a\u00f1os despu\u00e9s la Rep\u00fablica de Weimar y m\u00e1s tarde las primeras experimentaciones del Estado social.<br \/>\nY es por ello que contra la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica y contra la Rep\u00fablica de Weimar se alz\u00f3 el fascismo, que con deliberaci\u00f3n y enconado cinismo, se autodenomin\u00f3: \u201cnacional socialismo\u201d.<\/p>\n<p>Pues \u201cnacionalismo militante\u201d y marxismo son antit\u00e9ticos.<\/p>\n<p>El apego emocional y cultural a la formaci\u00f3n de sentido que entra\u00f1a lo local y nacional, incluso cuando por razones hist\u00f3ricas determinadas en tal o cual lugar se desenvuelve como nacionalismo, \u00fanicamente puede confluir con el universalismo marxista o con la tradici\u00f3n democr\u00e1tica del liberalismo pol\u00edtico original, si se logra articular un programa de democratizaci\u00f3n permanente de la sociedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En seguida vamos a volver a Schmitt, pero antes corresponde enunciar una apreciaci\u00f3n muy pol\u00e9mica, en cuya fundamentaci\u00f3n se ahondar\u00e1 en las l\u00edneas finales de este libro.<\/p>\n<p>El proceso de \u201cdisoluci\u00f3n\u201d del Estado nacional, que YA ha comenzado irremediablemente para no menos del 60 % de los pa\u00edses del mundo, a los efectos de que no tenga lugar dejando tras de s\u00ed incalificables cat\u00e1strofes humanas, deber\u00e1 realizarse fortaleciendo, aunque parezca parad\u00f3jico, la soberan\u00eda pol\u00edtica democr\u00e1ticamente construida, de la comunidad organizada en la forma Estado.<\/p>\n<p>Y esto es precisamente lo que se propon\u00eda evitar Schmitt, se propon\u00eda perpetuar los privilegios estamentales de las clases aristocr\u00e1ticas y terratenientes organizando una \u201cfortaleza\u201d desde la cual aspiraba el capitalismo monopolista de Estado derrotara al capitalismo total ideal y al proceso de democratizaci\u00f3n de la sociedad en cualquiera de sus formas.<\/p>\n<p>Su influencia mundial no obedeci\u00f3 como err\u00f3neamente consideraron varios intelectuales, al \u201cirracionalismo\u201d de la filosof\u00eda idealista alemana, sino a que su manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica, pol\u00edtico militarmente desenvuelta, representaba una salida contrarevolucionaria (falsa hist\u00f3ricamente, pero efectiva coyunturalmente) al proceso de democratizaci\u00f3n general de la sociedad que se hab\u00eda iniciado con la revoluci\u00f3n bolchevique.<\/p>\n<p>Acostumbradas a la administraci\u00f3n monop\u00f3lica del poder estatal a las clases privilegiadas m\u00e1s conservadores les resultaba inaceptable todo proceso de democratizaci\u00f3n de la sociedad, en particular aquellos procesos democratizadores que pudieran poner en riesgo su \u201csacrosanta\u201d propiedad de la tierra\u2026<br \/>\nPropiedad que necesariamente iba a ser y fue puesta en cuesti\u00f3n por la sociedad politizada toda vez que ning\u00fan sistema semifeudal de propiedad de la tierra es capaz de producir competitivamente en las l\u00f3gicas del capitalismo total ideal.<\/p>\n<p>L\u00f3gicas que fueron durante el siglo XX y lo son todav\u00eda m\u00e1s agudamente en el Siglo XXI, las \u00fanicas objetivamente existentes.<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n espont\u00e1nea, no cient\u00edfico cultural, por parte de miles de trabajadores e intelectuales, de que algunos de los presupuestos emp\u00edricos esgrimidos argumentalmente por Schmitt ten\u00edan lugar efectivamente en la sociedad capitalista, los condujo a absorber acr\u00edticamente algunos de sus postulados.<\/p>\n<p>La radicalizaci\u00f3n peri\u00f3dica de la lucha de clases en las condiciones del capitalismo del siglo XIX y principios del XX, que en la previsi\u00f3n de Marx concluir\u00eda en una transformaci\u00f3n estructural y que se concret\u00f3, aunque en forma original, en la revoluci\u00f3n rusa, la Rep\u00fablica de Weimar y luego en la revoluci\u00f3n china, le permiti\u00f3 a Schmitt y otros formular el concepto \u201camigo \u2013 enemigo\u201d como explicaci\u00f3n del car\u00e1cter violento que adquiri\u00f3 el conflicto.<\/p>\n<p>Ese tipo de vulgarizaci\u00f3n ideol\u00f3gica del conjunto de complejos problemas en medio de los cuales se desenvuelve el proceso civilizatorio, por otra parte, ya ven\u00eda alimentada y \u201crenqueando\u201d, por las l\u00f3gicas competitivas formuladas en la \u201craz\u00f3n de Estado\u201d de Hegel y Weber.<\/p>\n<p>El conjunto de conflictos radicales interrelacionados, entre ellos el de una revoluci\u00f3n sin pol\u00edtica cultural (la rusa, a la muerte de Lenin) y la contrarrevoluci\u00f3n sustentada en una composici\u00f3n ideol\u00f3gica sofisticada, se retroalimentaron durante m\u00e1s de medio siglo.<\/p>\n<p>Tanto Roberto Racinaro, de quien compartimos su introducci\u00f3n al libro \u201cSocialismo y Estado\u201d de Hans Kelsen, como Jim\u00e9nez Redondo, el traductor al espa\u00f1ol de Habermas, de quien compartimos su muy l\u00facida descripci\u00f3n de la \u201csubjetividad moderna\u201d, as\u00ed como Ernesto Laclau y otros posmodernos neopopulistas latinoamericanos y europeos, \u201ccompraron\u201d, en \u201ccuerpo y alma\u201d y enterita, la operaci\u00f3n de Schmitt.<\/p>\n<p>Y lo hicieron, porque el capitalismo total ideal en su forma neoimperialista, la \u00fanica posible pr\u00e1ctica expansionista global desde la segunda guerra mundial y el desarrollo del armamento at\u00f3mico, efectivamente arrasa con las formas de propiedad no suficientemente eficientes en el proceso productivo.<\/p>\n<p>Ya profundizaremos en este muy serio problema econ\u00f3mico y cultural cuando desarrollemos los argumentos que llevan al autor de este escrito a afirmar, como lo hizo arriba, y ahora reitera, lo siguiente:<\/p>\n<p>El proceso de disoluci\u00f3n del Estado nacional, que YA ha comenzado irremediablemente para no menos del 60 % de los pa\u00edses del mundo, a los efectos de que no tenga lugar dejando tras de s\u00ed incalificables cat\u00e1strofes humanas, deber\u00e1 realizarse fortaleciendo, aunque parezca parad\u00f3jico, la soberan\u00eda pol\u00edtica democr\u00e1ticamente construida, de la comunidad organizada en la forma Estado.<\/p>\n<p>Pero veamos ahora, (pues para rememorar el modo en que Schmitt influy\u00f3 en Racinaro y a partir de \u00e9l en cientos de acad\u00e9micos el lector puede ir a los cap\u00edtulos 49 hasta el 52 de Los naipes en la web o en este libro), c\u00f3mo valora Jim\u00e9nez Redondo la f\u00f3rmula schmittiana.<\/p>\n<p>Luego de recordar a Hobbes afirma nuestro intelectualmente muy honesto y por ello valioso acad\u00e9mico valenciano:<br \/>\n\u201cEs, pues, el soberano quien hace valer la tercera &#8220;ley de la naturaleza&#8221;, es decir, quien se encarga de imponer, como ley fundamental, el pacto del que \u00e9l mismo es resultado. Y es esta desnuda capacidad de ejercer coerci\u00f3n concentrada en la abstracta soberan\u00eda, en un soberano capaz \u00e9l solo de imponer el derecho \u201caue dicta\u201d; es este efectivo y real monopolio de la violencia y de la autorizaci\u00f3n de la violencia el que parece convertirse en base de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica moderna.<br \/>\nCarl Schmitt en un sentido y M. Foucault en un sentido bien distinto se encargaron de ponderar, de forma brillante, la capacidad de autoafirmaci\u00f3n, de auto imposici\u00f3n, de control y de \u201csurveillance\u201d, que es capaz de desplegar el &#8220;artefacto&#8221; cuidadosamente construido en t\u00e9rminos jur\u00eddicos que representa el Estado soberano moderno\u201d.<\/p>\n<p>El autor de este escrito no pudo evitar admirar al intelectual valenciano cuando ley\u00f3 esta afirmaci\u00f3n\u2026 \u00a1en la Introducci\u00f3n de un libro de Habermas!<\/p>\n<p>Habermas fue durante casi cincuenta a\u00f1os el principal cr\u00edtico de todas las formas de relativismo o manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica resentida con el que decenas de intelectuales posmodernos emprendieron una monumental acci\u00f3n de deslegitimaci\u00f3n de la democracia parlamentaria.<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de Jim\u00e9nez Redondo revela que hasta hace bien poco, la complejidad del pensamiento de Marx segu\u00eda sin ser comprendida enteramente.<br \/>\nLo que constituye a la comunidad humana organizada pol\u00edticamente, para nuestro honesto intelectual y para tantos otros, no es la praxis social creando formas, instrumentos e instituciones (Estado y Derecho) e ideolog\u00edas, no es la lucha de clases, la disputa ontol\u00f3gicamente necesaria por la democratizaci\u00f3n de la sociedad en el proceso de humanizaci\u00f3n, ni la necesidad hist\u00f3rico coyuntural de administrar los conflictos de intereses en la sociedad civil y en el mercado global, sino la \u201cfuerza que impone\u201d, esto es, en \u00faltima instancia, la rememoraci\u00f3n inconsciente de la idea de Dios.<\/p>\n<p>Pero veamos ahora c\u00f3mo describe Habermas (el principal fil\u00f3sofo de la democracia en la segunda mitad del siglo XX), a Carl Schmitt.<\/p>\n<p>\u201cSobre el trasfondo de la recepci\u00f3n &#8220;posmoderna&#8221; que se produjo de sus escritos en los a\u00f1os ochenta, Carl Schmitt vuelve a estar en alza desde 1989: (durante el proceso de reunificaci\u00f3n de Alemania) necesidad de recuperaci\u00f3n cultural y de ra\u00edces en el Este, libre curso en el Oeste para la droga que da acceso a ese sue\u00f1o de un Estado fuerte en una naci\u00f3n homog\u00e9nea.<\/p>\n<p>La \u201cnouvelle droite\u201d lo sab\u00eda desde hace tiempo: con Carl Schmitt cabe dar a los temas de &#8220;seguridad interior&#8221;, &#8220;p\u00e9rdida de las propias esencias&#8221; u &#8220;homogeneidad racial&#8221;, un cierto brillo intelectual.<\/p>\n<p>En los libros de los historiadores revisionistas de nuestra historia contempor\u00e1nea, que en la editorial Ullstein parecen producirse en serie, se refleja la virulencia de las interpretaciones que del mundo contempor\u00e1neo hicieron Carl Schmitt y Martin Heidegger, y tambi\u00e9n esa especial mezcla de Schmitt y Heidegger de la que obtiene su inspiraci\u00f3n la filosof\u00eda de la historia de un Ernst Nolte. Ambos, el constitucionalista y el fil\u00f3sofo, que ya en la \u00e9poca de Weimar hab\u00edan cobrado una merecida reputaci\u00f3n, siguen yendo juntos en importantes aspectos de sus respectivas historias de influencias y efectos. Aun cuando se desacreditaron por su espectacular toma de partido en favor de los nazis y aun cuando ya en 1949 ten\u00edan tras de s\u00ed lo que hab\u00eda sido su fase m\u00e1s productiva, Schmitt y Heidegger han ejercido sobre el medio espiritual y pol\u00edtico de la Rep\u00fablica Federal una influencia intelectual, de la que no existen ejemplos comparables. Pese a las diferencias de mentalidad, de procedencia acad\u00e9mica, de intereses y de \u00e1mbitos de trabajo, saltan a la vista importantes coincidencias. Lo que une a ambos esp\u00edritus es esa temprana marca de cr\u00edtica a la modernidad, que reciben del medio cat\u00f3lico en que crecieron, un matrimonio por el que, de uno u otro modo, acabaron alej\u00e1ndose de la Iglesia, un recalcitrante provincianismo y una cierta inseguridad frente a todo lo urbano\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade Habermas un poco m\u00e1s adelante en un texto titulado \u201cla necesidad de continuidades alemanas\u201d, refiri\u00e9ndose a Heidegger y Schmitt, los te\u00f3ricos del nazismo:<\/p>\n<p>\u201cLos dos pertenecieron a los &#8220;grandes aceptadores de 1933&#8221;, porque se sent\u00edan infinitamente superiores a los nazis y pretend\u00edan &#8220;acaudillar al caudillo&#8221;; pero al percatarse de lo ilusivo de tan extravagante designio, ambos se negaron \u201cpost festum\u201d a confesar p\u00fablicamente su culpa y ni siquiera su error pol\u00edtico\u201d.<br \/>\nHabermas, que como vimos ven\u00eda hasta aqu\u00ed algo condescendiente, se plantea luego una inquietud crucial:<\/p>\n<p>\u201c\u2026necesita explicaci\u00f3n la circunstancia de que estos &#8220;portavoces del Reich&#8221;, precisamente en el pa\u00eds en que se produjo aquella cat\u00e1strofe de civilizaci\u00f3n, y pese a la peculiar falta de clarividencia de que hicieron gala y a la incapacidad de aprender de que hicieron exhibici\u00f3n, ejercieron y ejerzan entre los m\u00e1s j\u00f3venes ese tipo de fascinante autoridad intelectual en el que se delata una profunda identificaci\u00f3n con un cierto tipo de mentalidad\u2026\u201d<\/p>\n<p>Relata posteriormente en el escrito Habermas que luego de la segunda guerra mundial \u201cCarl Schmitt se vio as\u00ed rodeado de un aura de conjurado y de consagrado, que suscita la impresi\u00f3n de que en torno a \u00e9l se hubiese desarrollado una corriente subterr\u00e1nea y subversiva de la historia de la intelectualidad pol\u00edtica de la Rep\u00fablica Federal de Alemania. (\u2026) Completamente en el viejo esp\u00edritu, escribe todav\u00eda en 1952 un miembro de la academia a Carl Schmitt diciendo que seguramente habr\u00e1 notado &#8220;cu\u00e1n ramificado es el c\u00edrculo de aquellos que han sentido el deber de prestar a usted asistencia contra el terror, ya sea el terror negro, el rojo o el circunciso&#8221;.<\/p>\n<p>Y un poco m\u00e1s adelante, abordando el tema de fondo, escribe Habermas:<\/p>\n<p>\u201cQueda en primer plano la disputa en torno a ese concepto de lo pol\u00edtico, reducido a la relaci\u00f3n amigo-enemigo. Pero m\u00e1s provocadora para la autocomprensi\u00f3n del Estado constitucional democr\u00e1tico resulta esa &#8220;teolog\u00eda pol\u00edtica&#8221; que rechaza un concepto secularizado de pol\u00edtica y, por tanto, rechaza tambi\u00e9n el procedimiento democr\u00e1tico como fundamento legitimatorio del derecho, que distorsiona el concepto de democracia, priv\u00e1ndolo de su n\u00facleo deliberativo y reduci\u00e9ndolo a la mera aclamaci\u00f3n de masas cuasi militarizadas, que opone el mito de la unidad nacional innata al pluralismo social, y que renuncia al universalismo de los derechos del hombre y de la moral humanitaria tach\u00e1ndolos de hipocres\u00eda criminal\u201d.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo alem\u00e1n sintetiza as\u00ed al pensamiento de Schmitt:<\/p>\n<p>\u201cLo pol\u00edtico no se revela en el car\u00e1cter vinculante de las decisiones de una autoridad estatal, sino que se muestra m\u00e1s bien en la autoafirmaci\u00f3n colectivamente organizada de un pueblo &#8220;pol\u00edticamente existente&#8221; contra los enemigos externos e internos\u201d.<\/p>\n<p>Y concluye Habermas exponiendo los contenidos espirituales del autoritarismo neofascista, que como en todos lados vuelve a emerger -aunque la cita es un poco extensa- , conviene compartir:<br \/>\n\u201cEl Glossarium rebosa de un antisemitismo rabioso, de un odio ciego contra esos emigrantes &#8220;parcialmente perturbados en sentido moral&#8221;, de penosos lloriqueos de alguien que se siente un &#8220;animal acorralado&#8221;, como un Jon\u00e1s escupido del est\u00f3mago del Leviat\u00e1n. Carl Schmitt padec\u00eda, manifiestamente, de una patol\u00f3gica incapacidad para reconocer las proporciones de lo sucedido y el propio papel que \u00e9l hab\u00eda desempe\u00f1ado en todo ello; niega y se exculpa, se muestra furioso contra los &#8220;criminalizadores de Nuremberg&#8221;, contra los &#8220;constructores de genocidios y de cr\u00edmenes contra la humanidad&#8221;; y se burla: &#8220;Los cr\u00edmenes contra la humanidad los cometieron los alemanes. Los cr\u00edmenes por la humanidad se cometieron contra los alemanes. \u00c9sta es toda la diferencia&#8221;. Sin embargo, este Carl Schmitt apareci\u00f3 a los j\u00f3venes, o por lo menos a algunos de ellos, como alguien capaz de satisfacer dos necesidades existenciales: parec\u00eda hacer inteligibles las causas de la derrota y representar de forma convincente la continuidad de una tradici\u00f3n alemana puesta en cuesti\u00f3n. Sombart le pregunta en una carta: &#8220;Tal como en Alemania se ha hecho espiritualmente frente a la derrota, \u00bfhay alg\u00fan contrapeso espiritual para el milagro econ\u00f3mico?&#8221;. Y Kesting ve en Carl Schmitt un &#8220;pr\u00edncipe secreto en el reino invisible de la espiritualidad alemana&#8221;, de suerte que Carl Schmitt ser\u00eda &#8220;el coloso que nos abre el camino a todos&#8221;.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>El supuesto m\u00e1s importante &#8211; continua Habermas- de esta expectativa, es el sentimiento com\u00fan de haber sido &#8220;derrotados&#8221; en 1945. (..) Como dejaron bien claro, en 1945 no tuvieron que arrepentirse de nada, porque desde mucho antes se hab\u00edan sentido decepcionados y desenga\u00f1ados por el &#8220;Movimiento&#8221; que en 1933 hab\u00edan apoyado. Pero eran precisamente sus ideas las que les hab\u00edan permitido percibir el nacionalsocialismo como una variante de lo &#8220;propio&#8221;. As\u00ed, Hitler aparece en el espejo retrovisor de Carl Schmitt como un &#8220;lumpen desprotegido y sin techo&#8221;, que irrumpe en el &#8220;templo de la cultura&#8221; a fin de hab\u00e9rselas de verdad y en serio con las &#8220;ideas puras&#8221;: &#8220;Y, a la inversa, esas pasiones y f\u00f3rmulas, pensadas hasta entonces de forma extremadamente pura, se sintieron sorprendidas, a la vez que felices, de ser tomadas por fin en serio&#8221;. Los grandes acontecimientos universales, como aprendimos hace ya tiempo, suceden dos veces: una vez como tragedia y otra como farsa\u201d.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed Habermas, pero la obra de Carl Schmitt, naturalmente, no pas\u00f3 desapercibida a Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, quien como vimos en el cap\u00edtulo anterior centra su \u00e1cida cr\u00edtica en el problema de fondo, y que en este otro texto complementa:<\/p>\n<p>\u201cEn Schmitt, \u201cDonoso Cort\u00e9s se ve convertido (ya en la posguerra) en el antepasado de la desp\u00f3tica dictadura pura y simple del capitalismo monopolista\u201d. Mediante esta operaci\u00f3n sustituye Schmitt a Hitler por los Estados Unidos, al que le otorga \u201cel monopolio del esclarecimiento del siglo, a saber; la legitimidad hist\u00f3rica del propio poder, el derecho al empleo de la violencia y la absoluci\u00f3n del Esp\u00edritu universal por todos los cr\u00edmenes cometidos en su nombre\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSu gran importancia (la de Donoso Cort\u00e9s, al que recurre luego de la segunda guerra Schmitt, explica Luk\u00e1cs) para la historia de la teor\u00eda contrarevolucionaria, radica en que abandona la argumentaci\u00f3n legitimista, para ofrecernos, no ya una filosof\u00eda de Estado de la restauraci\u00f3n, sino una teor\u00eda de la dictadura\u201d.<br \/>\nY a\u00f1ade el autor de la \u201contolog\u00eda del ser social\u201d, con Donoso y Schmitt entre otros \u201cestamos ante un enemigo de las masas a quien el odio enceguece, ante un fren\u00e9tico perseguidor de la \u201cmasificaci\u00f3n\u201d (de la democratizaci\u00f3n)\u201d.<\/p>\n<p>\u201cY ahora, &#8211; subraya- comprendemos ya cu\u00e1l es la realidad que hay detr\u00e1s, cuando Schmitt se muestra en desacuerdo con el r\u00e9gimen hitleriano: (despu\u00e9s de haberle escrito el libreto. GB) es evidente que consideraba la demagogia social de Hitler cuyo car\u00e1cter fraudulento sin duda no le pasaba desapercibido como una despreciable mascarada de la dictadura por excelencia del capitalismo monopolista. Lo mismo que para Spengler, para J\u00fcnger y para otros, Hitler era, para Schmitt (despu\u00e9s de que fue derrotado) \u201cexcesivamente democr\u00e1tico\u201d, \u201cdemasiado populachero\u201d (Sin que esta supuesta oposici\u00f3n impidiera a Schmitt por supuesto, servir concienzudamente a Hitler como ide\u00f3logo, con todas las fuerzas de su esp\u00edritu)\u201d.<\/p>\n<p>Convocando en este texto de 1953 que citamos a los ciudadanos europeos a participar de las acciones por la paz que inundaban entonces el planeta, recuerda Luk\u00e1cs c\u00f3mo, \u201cdurante la ola irracionalista del fascismo, los contados defensores burgueses del racionalismo cre\u00edan necesario dar excusas por su actitud racionalista o aparec\u00edan como unos tipos raros, peregrinamente parad\u00f3jicos\u201d.<\/p>\n<p>Y concluye:<\/p>\n<p>\u201cHitler todav\u00eda pudo arramblar con todo lo que encontr\u00f3 de reaccionario en cien a\u00f1os de trayectoria irracionalista y sacar el irracionalismo de los salones a la calle\u201d.<br \/>\nY recuerda finalmente que tan luego como a mediados del siglo XIX advert\u00eda Marx: \u201cEs evidente que el arma de la cr\u00edtica no puede suplir la cr\u00edtica de las armas, pero tambi\u00e9n la teor\u00eda se convierte en un poder material, siempre y cuando que las masas se adue\u00f1en de ella\u201d.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Pero corresponde un m\u00ednimo apunte m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ya que m\u00e1s arriba Michel Foucault fue mentado, podemos concluir este cap\u00edtulo de las \u201cConclusiones\u201d, citando al pensador franc\u00e9s:<br \/>\n\u201cLas relaciones de poder no son en s\u00ed mismas formas represivas. Lo que sucede es que en las sociedades, o en la mayor\u00eda de ellas, se crean organizaciones para mantener cristalizadas las relaciones de poder, para mantener dichas relaciones en un estado de asimetr\u00eda, de modo que un cierto n\u00famero de personas obtienen una ventaja social, econ\u00f3mica, pol\u00edtica, institucional, etc. Y esto cristaliza la situaci\u00f3n. Eso es lo que uno llama poder, en el sentido estricto del t\u00e9rmino: es un tipo espec\u00edfico de relaci\u00f3n de poder que ha sido institucionalizado, cristalizado e inmovilizado para beneficios de algunos y perjuicio de otros\u201d.<\/p>\n<p>N\u00f3tese que conceptualmente, en esta valoraci\u00f3n, las relaciones de poder, como en el estalinismo, al que Foucault combati\u00f3, permanecen \u201ccongeladas\u201d, impermeables a las luchas sociales por la democratizaci\u00f3n permanente de la sociedad.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Praxis &#8211; ideolog\u00eda y Derecho: el nudo &#8220;gordiano&#8221; de una teor\u00eda marxista de la democracia.<\/p>\n<p>\u201cLos naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene\u201d fue concebido como un viaje al apasionado conflicto que protagonizaron nuestros antepasados cercanos.<br \/>\nEl relato se inicia con la exposici\u00f3n, en un lenguaje todo lo sencillo que en cada caso resultaba posible, de los fen\u00f3menos acontecidos y de las interpretaciones generales que sobre los mismos fueron elaborando las mentes m\u00e1s l\u00facidas.<\/p>\n<p>Luego se incorporan conceptualizaciones m\u00e1s y m\u00e1s abarcativas, que, sin embargo, al disponer el lector de los insumos te\u00f3ricos presentados desde el inicio, pod\u00edan facilitar, o el autor albergaba esa expectativa, si no una comprensi\u00f3n integral, (idealidad para las subjetividades individuales inaccesible) por lo menos, una perturbadora inmersi\u00f3n en su complejidad.<\/p>\n<p>El fenomenal impacto de las transformaciones tecnol\u00f3gicas, econ\u00f3micas y geopol\u00edticas que se despliegan en el presente, establecer\u00e1n una distancia cada vez mayor entre los contenidos pol\u00edtico culturales del mundo que reverbera en estos textos y \u201cel mundo que viene\u201d.<\/p>\n<p>La robotizaci\u00f3n, a modo de m\u00ednimo ejemplo para referir a la entidad de esas transformaciones, presupone el inicio de la superaci\u00f3n definitiva de la diferenciaci\u00f3n entre trabajo manual y trabajo intelectual. Diferenciaci\u00f3n que dio origen\u2026 \u00a1a la sociedad dividida en clases!<\/p>\n<p>El complejo de dial\u00e9cticas de conflicto que en el libro han sido enumerados, en lo esencial, sin embargo, todav\u00eda caracterizan al proceso de la civilizaci\u00f3n.<br \/>\nPor citar algunas de ellas, la que nos acompa\u00f1\u00f3 a lo largo de varios de los primeros cap\u00edtulos:<\/p>\n<p>\u2026\u201cel principal conflicto que afecta a la humanidad es el que se desenvuelve entre lo que podr\u00edamos llamar la \u201crazonabilidad\u201d propia de la gesti\u00f3n del desarrollo por parte de los intereses del capital y la pol\u00edtica, en tanto representaci\u00f3n y praxis de los intereses y las necesidades de la sociedad&#8221;.<\/p>\n<p>Ciertamente, tambi\u00e9n siguen operando en la realidad las contradicciones dial\u00e9cticas que hemos analizado en profundidad, entre capitalismo total ideal y capitalismo monopolista de Estado, o entre sociedad civil y humanidad socializada\u2026<\/p>\n<p>Una de esas dial\u00e9cticas de conflicto, la que dice relaci\u00f3n con las dos posibles maneras de interpretar los acontecimientos que nos rodean, o bien a partir de \u201ccomposiciones ideol\u00f3gicas\u201d a las que nos aferramos para orientar nuestra acci\u00f3n, o bien a partir de un esfuerzo \u201ccient\u00edfico cultural\u201d por desentra\u00f1ar los sucesos en sus m\u00e1s complejas determinaciones y potencialidades, necesita todav\u00eda ser algo m\u00e1s detalladamente formulada.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Porque cuando una elite gobernante interviene en los conflictos que caracterizan a la civilizaci\u00f3n desde la perspectiva de una composici\u00f3n ideol\u00f3gica, que cree superior a otras, en la que ha sido formado y en la que, por diferentes y muy profundas causas, se siente c\u00f3modo, acomete o puede acometer acciones orientadas a validar los contenidos de esa \u201ccomposici\u00f3n ideol\u00f3gica\u201d, correspondan o no sus postulados esenciales con los fen\u00f3menos tal y como se desenvuelven en el momento en que interviene.<\/p>\n<p>Puede desatar, por citar un posible resultado de una acci\u00f3n emprendida con base en composiciones ideol\u00f3gicas, una guerra nuclear.<\/p>\n<p>Lo mismo le puede ocurrir sin embargo, a quienes aspiran a intervenir en la realidad circundante desde una perspectiva \u201ccient\u00edfico cultural\u201d, como indicamos antes, aquella actitud te\u00f3rico pol\u00edtica que procura desentra\u00f1ar los sucesos en sus m\u00e1s complejas determinaciones y potencialidades.<\/p>\n<p>Cuando analizamos la obra de Gramsci y Luk\u00e1cs observamos el modo que se esfuerza por intervenir en la acci\u00f3n social la filosof\u00eda de la praxis, cuya caracter\u00edstica esencial, a la que hemos denominado ya sobre el final de este escrito como \u201cracionalidad dial\u00e9ctica\u201d, es que cuando elabora conceptos para interpretar la realidad toma en consideraci\u00f3n al cambio, al movimiento, tanto al de la naturaleza como al que se opera en la sociedad cuando la especie produce sus condiciones de existencia y procura perfeccionar su peripecia vital.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recordemos c\u00f3mo lo enuncia esquem\u00e1ticamente Marx:<\/p>\n<p>\u201cAl cambiar la base econ\u00f3mica se transforma, m\u00e1s o menos r\u00e1pidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones econ\u00f3micas de producci\u00f3n y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jur\u00eddicas, pol\u00edticas, religiosas, art\u00edsticas o filos\u00f3ficas, en una palabra, las formas ideol\u00f3gicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que \u00e9l piensa de s\u00ed, no podemos juzgar tampoco a estas \u00e9pocas de transformaci\u00f3n por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade:<\/p>\n<p>\u201cNinguna formaci\u00f3n social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jam\u00e1s aparecen nuevas y m\u00e1s elevadas relaciones de producci\u00f3n antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua.<br \/>\nPor eso, la humanidad se propone siempre \u00fanicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrar\u00e1 siempre que estos objetivos s\u00f3lo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se est\u00e1n gestando, las condiciones materiales para su realizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En muchos sentidos, en las \u00faltimas dos o tres d\u00e9cadas se han gestado las condiciones materiales para que una considerable cantidad de gobernantes se esfuercen por gestionar al proceso de la civilizaci\u00f3n seg\u00fan criterios cient\u00edfico culturales.<\/p>\n<p>Entre otras cosas porque desde entonces el gobierno de la Rep\u00fablica Popular China procura hacerlo, y como esa poblada naci\u00f3n es cada d\u00eda m\u00e1s influyente en los acontecimientos mundiales, si la relaci\u00f3n competitiva en la producci\u00f3n econ\u00f3mica global no es gestionada seg\u00fan esas mismas l\u00f3gicas por parte de las elites occidentales, sino seg\u00fan composiciones ideol\u00f3gicas, adem\u00e1s, en algunas naciones, frecuentemente radicalizadas, el resultado ser\u00e1, disculpe el lector lo categ\u00f3rico de la afirmaci\u00f3n, un completo desastre.<\/p>\n<p>De modo que la disociaci\u00f3n entre \u201ccomposiciones ideol\u00f3gicas\u201d y \u201cracionalidad dial\u00e9ctica\u201d adquiere una significaci\u00f3n civilizatoria como casi nunca antes en la Historia.<br \/>\nPues en su radicalidad, la segunda guerra mundial y el Holocausto contra las comunidades jud\u00edas del este europeo tuvieron lugar como consecuencia de que la acci\u00f3n con base en composiciones ideol\u00f3gicas no pudo ser contenida por ninguna racionalidad de vocaci\u00f3n cient\u00edfico cultural.<\/p>\n<p>En uno de los primeros cap\u00edtulos de \u201cLos naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene\u201d presentamos al problema, con mucha sencillez, del modo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cLa ideolog\u00eda es la composici\u00f3n de un discurso articulado de ideas que se elabora a partir de la observaci\u00f3n del desenvolvimiento de los fen\u00f3menos seg\u00fan como estos se nos presentan, digamos, a golpe de vista, (o de emoci\u00f3n) para generar a partir de ello el impulso de la voluntad necesario con el que participar en la construcci\u00f3n del mundo de la vida en concordancia con esa composici\u00f3n.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda pol\u00edtica en cambio, es el esfuerzo intelectual, &#8211; de la racionalidad pol\u00edtica inmanente a la condici\u00f3n humana- por comprender no c\u00f3mo los fen\u00f3menos se nos presentan como apariencia, o como ideolog\u00eda, sino las causas que los producen, (a los fen\u00f3menos y a las ideolog\u00edas) el modo en el que la acci\u00f3n de los seres humanos los alteran, los modifican, y a partir de ese estudio, hacer viable una exposici\u00f3n te\u00f3rica, que procura explicar conceptualmente los fen\u00f3menos, y una pr\u00e1ctica social, que tendr\u00e1 la \u00faltima palabra sobre la validez de esa teor\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Como hemos visto en varios pasajes de este libro, en particular con Lenin, Luk\u00e1cs y Gramsci, todo esfuerzo por intervenir en la sociedad seg\u00fan las l\u00f3gicas de la racionalidad dial\u00e9ctica contiene, siempre e inexorablemente, la subjetividad del que recurre a su metodolog\u00eda: su sensibilidad, su cultura, su nivel de instrucci\u00f3n, su afectividad, su madurez o su ansiedad, su lugar en el mundo: (si se trata de un bur\u00f3crata acad\u00e9mico o de un empresario privado o de un trabajador organizado, o un dirigente pol\u00edtico de una naci\u00f3n peque\u00f1a o de una inmensa), en fin\u2026 si piensa solo o integrado a un \u201cintelectual org\u00e1nico\u201d donde participa de espacios deliberativos en los cuales confronta libremente sus ideas o si forma parte de una estructura autoritaria donde teme hacerlo\u2026<\/p>\n<p>Uno de los riesgos m\u00e1s serios que afecta a la racionalidad dial\u00e9ctica no refiere a las vulnerabilidades cient\u00edficas que en el esfuerzo de conocimiento de un fen\u00f3meno objetivo emana de la subjetividad, pues al ser esa valoraci\u00f3n contrastada seguramente tender\u00e1 a aprehender m\u00e1s sofisticadamente el objeto cuyo desenvolvimiento procura desentra\u00f1ar, sino a su tendencia emp\u00edricamente comprobada en la historia contempor\u00e1nea a considerar su m\u00e9todo MUY SUPERIOR al de quienes recurren a \u201ccomposiciones ideol\u00f3gicas\u201d.<\/p>\n<p>Constatando y sometiendo a cr\u00edtica a ese fen\u00f3meno, como se\u00f1alamos ya al principio de esta obra, escribi\u00f3 el pensador catal\u00e1n Manuel Sacrist\u00e1n: &#8220;El pensamiento de Marx ha nacido como cr\u00edtica de la ideolog\u00eda y su tradici\u00f3n no puede dejar de ser anti-ideol\u00f3gica sin desnaturalizarse&#8221;.<\/p>\n<p>Por alguna causa que en seguida vamos a tratar de escudri\u00f1ar, la racionalidad dial\u00e9ctica (elaborada esencialmente a partir de una cr\u00edtica de la teor\u00eda del conocimiento de Kant desenvuelta por Hegel en su \u201cCiencia de la L\u00f3gica\u201d y luego, por los cl\u00e1sicos del marxismo) suele constituirse, en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica contingente, en una \u201ccomposici\u00f3n ideol\u00f3gica\u201d ella misma.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno que tuvo su m\u00e1s dram\u00e1tica expresi\u00f3n en el \u201cestalinismo\u201d, ha afectado tambi\u00e9n sin embargo, a algunos de los fil\u00f3sofos de m\u00e1s s\u00f3lida formaci\u00f3n intelectual. Por ejemplo, a Luk\u00e1cs&#8230;<\/p>\n<p>Quien en el proceso de su obsesiva cr\u00edtica del fen\u00f3meno de la alienaci\u00f3n, podr\u00eda decirse, \u201cfetichiz\u00f3 al fetiche\u201d.<\/p>\n<p>En su obra hay momentos en los cuales se dir\u00eda que salvo \u00e9l, como el te\u00f3rico de la alienaci\u00f3n, y Pashukanis, que particip\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de su teor\u00eda del Derecho de la misma actitud, los dem\u00e1s seres humanos estamos irremediablemente atrapados en el fen\u00f3meno de la \u201calienaci\u00f3n\u201d, al que Carlos Marx dedic\u00f3 muchas energ\u00edas en exponer, precisamente, para contribuir a que la civilizaci\u00f3n encuentre una soluci\u00f3n que permita su superaci\u00f3n dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs en cambio, le prest\u00f3 tanta importancia a la cr\u00edtica de la alienaci\u00f3n como poca a la formulaci\u00f3n de proposiciones pol\u00edtico culturales para superarla. Lo que lo condujo, al igual que a Pashukanis, a valorar filos\u00f3ficamente al Derecho en general, \u00fanicamente en cuanto componente de la alienaci\u00f3n misma.<\/p>\n<p>Una de las v\u00edas ya creadas por la praxis humana para intentar superar la \u201ccosificaci\u00f3n\u201d de las relaciones sociales, para desenvolver el proceso al interior de su intrincada madeja, el Derecho p\u00fablico, apenas fue considerado por Luk\u00e1cs y Pashukanis, que, como vimos en los cap\u00edtulos de Los naipes\u2026 en el que reproducimos su reflexi\u00f3n sobre Estado y Derecho, incluso se \u201cmolesta\u201d con Engels cuando el cofundador de la filosof\u00eda de la praxis alude a la potencia productiva de la praxis pol\u00edtica cuando en la sociedad se alcanza un cierto equilibrio de fuerzas entre las clases principales del capitalismo.<\/p>\n<p>La estructura jur\u00eddico pol\u00edtica de organizaci\u00f3n de la sociedad result\u00f3 as\u00ed minimizada en su significaci\u00f3n civilizatoria.<\/p>\n<p>En la praxis pol\u00edtica que se desenvuelve como lucha de clases y como competencia cultural (hegemon\u00eda), y en el proceso de la civilizaci\u00f3n con todos sus componentes, (contenci\u00f3n de la agresividad, socializaci\u00f3n universal de la producci\u00f3n, creaci\u00f3n de formas institucionales, etc.) la cr\u00edtica y la salida progresiva de las l\u00f3gicas del capitalismo total ideal se va desenvolviendo en la transformaci\u00f3n peri\u00f3dica de los contenidos del Derecho p\u00fablico, tanto en Francia como en China.<\/p>\n<p>La PRODUCCI\u00d3N pol\u00edtica prevalece sobre el Derecho (la producci\u00f3n normativa) como instituci\u00f3n reguladora de conflictos pasados, porque la praxis transformadora (que es el origen constitutivo del fen\u00f3meno humano y por tanto de todas las formas a\u00f1adidas a la naturaleza como instrumentos y cultura), no cesa jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese sin embargo c\u00f3mo describe Luk\u00e1cs a Kelsen:<\/p>\n<p>\u201c\u2026en la sociedad en la cual vivimos las ciencias especializadas se encuentran rigurosamente separadas unas de otras. Cada una de ellas posee su propia metodolog\u00eda formalista basada en las categor\u00edas no dial\u00e9cticas del entendimiento. Es por eso que ciertas correlaciones, que cualquiera de esas ciencias especializadas puede tratar perfectamente bien en cuanto pertenecen a su dominio, s\u00f3lo pueden ser consideradas por otra ciencia especializada como datos irracionales. La filosof\u00eda del derecho del neokantiano, Kelsen proporciona un ejemplo muy caracter\u00edstico de este fen\u00f3meno. Al examinar el problema del Derecho, problema que la sociolog\u00eda de la \u00e9poca pod\u00eda, mal que bien, tratar, Kelsen se ve obligado a concluir diciendo que los or\u00edgenes de toda legislaci\u00f3n constituyen para la ciencia del Derecho &#8220;un gran misterio&#8221;\u201d.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade: \u201cLa validez formal del Derecho del cual trata la ciencia jur\u00eddica se convierte en un misterio completamente an\u00e1logo para los economistas burgueses\u201d. . . (en relaci\u00f3n a la validez de la teor\u00eda del valor como plusval\u00eda).<\/p>\n<p>La necesidad social de una ideolog\u00eda unificada da nacimiento, con el fin de superar esas dificultades especulativas, a la teor\u00eda de las ciencias y a su cuadro hist\u00f3rico. Contrariamente a lo que hac\u00edan los fil\u00f3sofos menores del per\u00edodo precedente, se busca ahora la totalidad y la unidad. Pero como lo hemos demostrado, los investigadores se equivocan de camino. En realidad ser\u00eda perfectamente posible establecer la base com\u00fan de todas las ciencias por medio del estudio de la evoluci\u00f3n de la sociedad, ella misma determinada por el factor econ\u00f3mico. Pero es evidente que el pensamiento burgu\u00e9s no ha podido penetrar en este camino que conducir\u00eda a refundir todas las ciencias por medio del m\u00e9todo de la dial\u00e9ctica materialista. El estadio del imperialismo, debido a su metodolog\u00eda antidial\u00e9ctica, no supo o no quiso resolver las contradicciones fundamentales que encontraron las ciencias especializadas surgidas de la divisi\u00f3n capitalista del trabajo. Esta metodolog\u00eda no pudo resolverlos porque, (\u2026) retom\u00f3 tal cual al idealismo subjetivo, que constituye la base filos\u00f3fica de la metodolog\u00eda de las ciencias especializadas\u201d.<\/p>\n<p>Reparemos en esta afirmaci\u00f3n de Luk\u00e1cs: \u201cAl examinar el problema del Derecho, problema que la sociolog\u00eda de la \u00e9poca pod\u00eda, mal que bien, tratar\u2026\u201d<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 refiere de pasada con esa apreciaci\u00f3n el fil\u00f3sofo h\u00fangaro?<\/p>\n<p>A que la sociolog\u00eda analiza al Derecho desde el punto de vista de su efectividad, en cuanto a si logra o no administrar los conflictos derivados de las relaciones de poder entre las fuerzas que intervienen en un conflicto.<\/p>\n<p>Pashukanis alude as\u00ed al mismo problema, sostiene:<\/p>\n<p>\u201cMarx formula esto de manera a\u00fan m\u00e1s neta: \u00abTambi\u00e9n el derecho del m\u00e1s fuerte es un derecho\u00bb.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade: \u201cNo es una paradoja porque el Derecho es, lo mismo que el cambio, (de mercader\u00edas o de salario por trabajo, etc. GB) un medio de comunicaci\u00f3n entre elementos sociales disociados. El grado de esta disociaci\u00f3n puede ser hist\u00f3ricamente m\u00e1s o menos grande, pero no puede nunca desaparecer totalmente\u201d\u2026<br \/>\n&#8220;No puede desaparecer totalmente&#8221;, mientras el Derecho regule las relaciones sociales, quiere decir Pashukanis.<\/p>\n<p>El te\u00f3rico sovi\u00e9tico del Derecho, que hizo un invalorable aporte, y el fil\u00f3sofo h\u00fangaro, uno de los m\u00e1s l\u00facidos del siglo XX, coincid\u00edan esencialmente en que el Estado y el Derecho, luego de la revoluci\u00f3n bolchevique, deb\u00edan ser utilizados por los trabajadores como un instrumento para la superaci\u00f3n de la sociedad dividida en clases.<\/p>\n<p>Pero al enfatizar la cr\u00edtica del \u201cderecho burgu\u00e9s\u201d como un componente de la \u201csuperestructura\u201d ideol\u00f3gica que contribuye a reproducir al sistema capitalista de producci\u00f3n no aportan ni siquiera una l\u00ednea a la reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre c\u00f3mo habr\u00edan de utilizar al Estado y al Derecho las organizaciones de los trabajadores que en el per\u00edodo revolucionario no hab\u00edan accedido al control monop\u00f3lico de sus estructuras institucionales.<\/p>\n<p>Es bastante razonable que ello ocurriese, pues sus prioridades intelectuales PARECIAN SER otras.<\/p>\n<p>No obstante, esa omisi\u00f3n desempe\u00f1\u00f3 un papel extremadamente negativo en occidente Y AL INTERIOR del mismo proceso revolucionario, pues los intelectuales del movimiento obrero o de la izquierda, como hemos visto en este escrito, en lugar de enfocarse en el an\u00e1lisis de c\u00f3mo intervenir en la disputa por los contenidos del Derecho, se plegaron a su mera descalificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese es el origen, tambi\u00e9n, de la pavorosa cr\u00edtica del parlamentarismo y de la muy endeble reflexi\u00f3n sobre la \u201cespecificidad\u201d de lo pol\u00edtico que caracteriza tanto a la obra de Luk\u00e1cs y Pashukanis como de Miliband y Poulantzas.<\/p>\n<p>\u00bfPues qu\u00e9 instituci\u00f3n creada durante el proceso hist\u00f3rico de democratizaci\u00f3n de la sociedad puede dirimir los conflictos por la orientaci\u00f3n del proceso de la civilizaci\u00f3n sino alguna que facilite que esa democratizaci\u00f3n se desenvuelva, o pueda desenvolverse, en medio de instituciones que garanticen la praxis pol\u00edtica?<br \/>\nY no obstante ello, la lucha de los trabajadores continu\u00f3 en todas partes profundizando el proceso de \u201cdemocratizaci\u00f3n permanente de la sociedad\u201d.<\/p>\n<p>Lo que ocurre esencialmente es que la praxis transformadora no cesa, como se subray\u00f3 antes, pero tambi\u00e9n que a la sociedad humana la caracteriza otro instrumento por ella creado, otro medio de comunicaci\u00f3n, adem\u00e1s del intercambio de mercader\u00edas y el de salario por tiempo de trabajo, por fuerza de trabajo.<br \/>\nEse instrumento es el lenguaje, mediante el cual Luk\u00e1cs elabor\u00f3 su reflexi\u00f3n cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Veamos c\u00f3mo referimos en el cap\u00edtulo 8 de Los naipes\u2026 a la dial\u00e9ctica \u201cpraxis \/ ideolog\u00eda\u201d, que de ella nos estamos ocupando ahora.<\/p>\n<p>\u201cDesde el punto de vista de la exigencia de una alta calidad interpretativa de los fen\u00f3menos que tienen lugar en el mundo previa a la toma de decisiones, la conciencia respecto a cu\u00e1nto interviene lo \u201cideol\u00f3gico\u201d en la \u201cracionalidad pol\u00edtica\u201d es dram\u00e1ticamente relevante con relaci\u00f3n a c\u00f3mo se dirimir\u00e1n los conflictos de intereses, la competencia entre comunidades, en los inmediatos a\u00f1os por venir.<\/p>\n<p>Es extremadamente relevante en relaci\u00f3n a la potencia de lo pol\u00edtico de prevalecer o no sobre las l\u00f3gicas del capital\u201d.<\/p>\n<p>Pues bien, tal desaf\u00edo no entra\u00f1a una complicaci\u00f3n \u00fanicamente para las elites burguesas, (para las conservadoras y para las democr\u00e1ticas) sino tambi\u00e9n y muy especialmente, para los \u201cintelectuales org\u00e1nicos\u201d de los trabajadores en todo el mundo, pues en tanto el inicio del proceso que conduce a la democratizaci\u00f3n permanente de la sociedad YA comenz\u00f3 en octubre de 1917, y en tanto en las condiciones objetivas del mundo contempor\u00e1neo, ninguna clase social lograr\u00e1 hacerse con el control monop\u00f3lico del aparato del Estado, la elaboraci\u00f3n de una teor\u00eda marxista de la democracia constituye un \u201cdeber\u201d civilizatorio como ning\u00fan otro.<\/p>\n<p>El mismo Luk\u00e1cs, citando a Marx, explic\u00f3 por qu\u00e9 en el cap\u00edtulo anterior: \u201cla teor\u00eda se convierte en un poder material, siempre y cuando que las masas se adue\u00f1en de ella\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo har\u00edan las masas para apropiarse de un marco conceptual mediante el cual activar la transformaci\u00f3n permanente de la sociedad sin participar, adem\u00e1s de en el conjunto de las luchas sociales y de las pr\u00e1cticas culturales en general, de la deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica que tiene lugar mediante el uso del lenguaje?<\/p>\n<p>Pocas cosas tan peligrosas en la praxis pol\u00edtico cultural como fetichizar a un fetiche y subestimar, no s\u00f3lo las consecuencias hist\u00f3rico materiales de la praxis transformadora que se desenvuelve en la forma de trabajo social universal, sino tambi\u00e9n la capacidad de desarrollo de la conciencia cient\u00edfico cultural por parte de los individuos.<\/p>\n<p>La &#8220;mercantilizaci\u00f3n&#8221; de todas las esferas del mundo de la vida produce efectos graves, individualismo alienado, pero tambi\u00e9n reacciones contraculturales que producen civilizaci\u00f3n, como las que \u2013 subraya Marx- se expresan en el arte o en la multitud de experimentaciones colaborativas que se desarrollan aqu\u00ed y acull\u00e1 buscando AHORA, en este mismo momento, seg\u00fan el modismo con el cual Lenin enfatizaba un cambio dial\u00e9ctico cuando este estaba ocurriendo, la soluci\u00f3n al conflicto.<\/p>\n<p>Y esas y otras experimentaciones, que se operan en la geograf\u00eda terrestre, con nosotros o sin nosotros, a partir de una multitud de acciones humanas dispersas, producen a su vez, formas jur\u00eddicas en constante transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El constitucionalismo moderno, por ejemplo, en crisis en casi todo el mundo occidental como consecuencia de un impulso &#8220;decisionista&#8221; de las elites que no logran administrar la producci\u00f3n competitiva de SUFICIENTE riqueza para financiar al conjunto de prestaciones del Estado nacional seg\u00fan las l\u00f3gicas del capitalismo total ideal, en nada se parece a las formas censitarias sin sufragio universal y sin procedimientos plebiscitarios, es decir, de democracia directa, que el proceso de democratizaci\u00f3n permanente de la sociedad impulsado esencialmente por los trabajadores logr\u00f3 consolidar en occidente.<\/p>\n<p>Las ideas \u00fanicamente suelen objetivarse en el proceso de la civilizaci\u00f3n, si operan representando necesidades de las \u201cfuerzas\u201d humanas que las producen, y tal la raz\u00f3n por la cual Hans Kelsen decidi\u00f3 dise\u00f1ar una estructura jur\u00eddica, sobre la base de una ficci\u00f3n, su &#8220;grundnorm&#8221;, o norma fundamental y evitar con ello los debates hiper &#8211; ideologizados de su \u00e9poca sobre la funci\u00f3n del Derecho, del Estado y de la praxis pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u201cEl Estado representar\u00e1 algo objetivo, s\u00f3lo si lo concebimos como la validez del orden normativo que en \u00e9l se expresa\u201d, escribi\u00f3.<\/p>\n<p>Es decir, s\u00f3lo si en un nivel cultural superior al conflicto de clases desatado como guerra civil efectiva o en potencia, se crea, se produce, un instrumento civilizatorio que viabiliza la competencia dentro de formas jur\u00eddicas.<\/p>\n<p>Y tal la proposici\u00f3n contenida en la idea, desenvuelta como deber ser, (pero como ideolog\u00eda democr\u00e1tica que reproduce en formas jur\u00eddicas el contenido del mismo proceso democratizador que tiene lugar en la praxis social) de la que surge el constitucionalismo moderno.<\/p>\n<p>Los grupos de privilegio lo utilizan como ideolog\u00eda &#8220;naturalista&#8221;, pues el Derecho siempre e inexorablemente reproduce un estado de cosas pasado, (la propiedad privada del capital) pero el conflicto se resuelve lenta y sistem\u00e1ticamente, mediante la modificaci\u00f3n de sus contenidos a partir del esfuerzo ontol\u00f3gicamente impulsado por la especie humana hacia la democratizaci\u00f3n general que conduce a la &#8220;humanidad socializada&#8221;, a la que refiere Carlos Marx en las &#8220;Tesis sobre Feuerbach&#8221;.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la relaci\u00f3n de fuerzas, incluso decisiones tendientes a socializar medios de producci\u00f3n, como ha ocurrido en todo el mundo, pueden tener lugar en las l\u00f3gicas del derecho p\u00fablico.<\/p>\n<p>Su \u00fanica real debilidad es la que se deriva de que a corto plazo no resuelve el conflicto entre conglomerados competitivos de capitalistas en el mercado global, donde se impone econ\u00f3mica y en ocasiones militarmente, la fuerza, pero la soluci\u00f3n de este severo problema de la civilizaci\u00f3n \u00fanicamente tendr\u00e1 lugar cuando las l\u00f3gicas de la sociedad civil puedan comenzar a ser sustituidas POL\u00cdTICO JUR\u00cdDICAMENTE, por l\u00f3gicas universalmente democratizadoras de las relaciones sociales.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer entre tanto? Para responder a esa pregunta resulta necesario abordar el problema del Estado nacional objetivamente existente y el del desarrollo desigual (entendido como un problema no s\u00f3lo econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n filos\u00f3fico pol\u00edtico de enorme significaci\u00f3n), lo que haremos en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo de las Conclusiones.<\/p>\n<p>Entre tanto, como para superar la \u201calienaci\u00f3n\u201d es conveniente, adem\u00e1s de empujar la democratizaci\u00f3n general permanente de la sociedad, propiciar la comprensi\u00f3n mayoritaria de sus contenidos, el &#8220;desenmascaramiento&#8221; de las formas org\u00e1nicas seg\u00fan las cuales opera en el capitalismo total ideal, concluyamos este cap\u00edtulo con algunas formulaciones te\u00f3ricas sobre la manera en que se desenvuelve.<\/p>\n<p>Pues al sentido com\u00fan de una \u00e9poca, a las maneras de representarse la realidad a partir de la necesidad de satisfacer las condiciones b\u00e1sicas de vida, las \u201cdeterminaciones de existencia\u201d, a las que alude en su obra Carlos Marx, no las modifica plenamente la voluntad pol\u00edtica, ni siquiera la acci\u00f3n cient\u00edfico culturalmente planificada, pero la praxis puede orientarse a su superaci\u00f3n dial\u00e9ctica o a su conservaci\u00f3n \u201ceterna\u201d.<\/p>\n<p>Comencemos recordando, para en \u00e9l homenajear a todos los perseguidos y asesinados por el \u201cestalinismo\u201d, c\u00f3mo refiere el joven intelectual sovi\u00e9tico Isaac Rubin, al problema del \u201cfetichismo de la mercanc\u00eda\u201d. Con una foto en la cual el autor de &#8220;Ensayos sobre la teor\u00eda del valor&#8221; (1928) aparece junto a su esposa ilustramos en la web al presente cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>\u201cEn la sociedad capitalista el fetichismo es inherente a todas las manifestaciones ideol\u00f3gicas. Esto quiere decir, sumariamente, que las relaciones humanas, que en la mayor parte de los casos se mantienen por intermedio de objetos, aparecen como si fuesen cosas para esos observadores enga\u00f1ados por el espejismo superficial de la realidad social; las relaciones entre los seres humanos aparecen entonces bajo el aspecto de una cosa, de un fetiche. El ejemplo m\u00e1s claro de esta alienaci\u00f3n lo proporciona la mercanc\u00eda, que es el elemento fundamental de la producci\u00f3n capitalista. La mercanc\u00eda, tanto por su producci\u00f3n como por su circulaci\u00f3n, es efectivamente el agente mediador de las relaciones humanas concretas (capitalista-obrero, vendedor-comprador, etc.), y es necesario el funcionamiento de condiciones sociales y econ\u00f3micas muy concretas y muy precisas -es decir, de las relaciones humanas- para que el producto del trabajo del hombre se convierta en mercader\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Carlos Marx, en el tercer tomo de El Capital lo hab\u00eda subrayado as\u00ed: \u201clas mediaciones de las formas irracionales bajo las que se presentan y se compendian pr\u00e1cticamente determinadas relaciones econ\u00f3micas, no interesan en lo m\u00e1s m\u00ednimo a los portadores de estas relaciones, (los capitalistas) en sus actos y manejos; y, acostumbrados como est\u00e1n a moverse dentro de ellas, en nada escandalizan a su inteligencia. Para ellos, una contradicci\u00f3n flagrante no tiene nada de misterioso.<br \/>\nSe mueven como pez en el agua dentro de esas formas y manifestaciones sustra\u00eddas a toda conexi\u00f3n interna y que, consideradas de por s\u00ed, aisladamente, son algo repugnante. Podr\u00edamos aplicar a esto lo que Hegel dice de ciertas f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas, afirmando que lo que el sentido com\u00fan considera irracional es lo racional y lo que para \u00e9l es racional, la irracionalidad misma\u201d.<\/p>\n<p>Y con la forma en que Luk\u00e1cs comenta este pasaje de Marx:<\/p>\n<p>Hegel hace ver all\u00ed -en la alusi\u00f3n que hace Marx- \u201cc\u00f3mo la aparici\u00f3n de las contradicciones aut\u00e9nticamente dial\u00e9cticas sugieren, vistas \u00e9stas por el pensamiento metaf\u00edsico, la apariencia de una cierta irracionalidad; pero se\u00f1ala, al mismo tiempo, c\u00f3mo el pensamiento dial\u00e9ctico puede superar estas contradicciones, elev\u00e1ndolas a una racionalidad superior\u201d.<\/p>\n<p>Y Engels sobre el mismo concepto de Hegel al que ya estudiamos en esta obra:<\/p>\n<p>\u201cTodo lo real es racional, y todo lo racional es real\u201d. \u00bfNo era esto, palpablemente, la canonizaci\u00f3n de todo lo existente, la bendici\u00f3n filos\u00f3fica dada al despotismo, al Estado policiaco, a la justicia de gabinete, a la censura? As\u00ed lo cre\u00eda, en efecto, Federico Guillermo III; as\u00ed lo cre\u00edan sus s\u00fabditos. Pero, para Hegel, no todo lo que existe, ni mucho menos, es real por el solo hecho de existir. En su doctrina, el atributo de la realidad s\u00f3lo corresponde a lo que, adem\u00e1s de existir, es necesario, \u201cla realidad, al desplegarse, se revela como necesidad\u201d; por eso Hegel no reconoce, ni mucho menos, como real, por el solo hecho de dictarse, una medida cualquiera de gobierno: \u00e9l mismo pone el ejemplo \u201cde cierto sistema tributario\u201d. Pero todo lo necesario se acredita tambi\u00e9n, en \u00faltima instancia, como racional\u201d.<\/p>\n<p>Esto es, como hist\u00f3ricamente racional para los seres humanos que act\u00faan dentro determinadas condiciones.<\/p>\n<p>Pero concluyamos este cap\u00edtulo citando a Luk\u00e1cs, pues aunque arriba hemos sometido a cr\u00edtica lo que denominamos como su \u201cfetichizaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n\u201d, sin la lectura de su obra \u201cOntolog\u00eda del ser social\u201d, el autor de este escrito no habr\u00eda podido escribir ni una sola l\u00ednea de \u201cLos naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene\u201d.<br \/>\nDescribe Luk\u00e1cs as\u00ed al proceso de enajenaci\u00f3n de los seres humanos a la forma capitalista de producci\u00f3n: \u201c&#8230;las cualidades de mercanc\u00eda del producto (su precio, por ejemplo) se separan del producto y se convierten en cualidades objetivas, como el sabor de la manzana o el color de la rosa.<\/p>\n<p>El mismo proceso de alienaci\u00f3n ocurre en el caso del dinero, en el del capital y en el de todas las categor\u00edas de la econom\u00eda capitalista: las relaciones humanas adquieren al aspecto de cosas, de cualidades objetivas de objetos. Cuanto m\u00e1s alejada de la producci\u00f3n material efectiva se encuentra una de esas categor\u00edas, tanto m\u00e1s vac\u00edo es el fetiche, m\u00e1s desprovisto de todo contenido humano se encuentra. Por eso es que la evoluci\u00f3n del capitalismo en el estadio imperialista no hace m\u00e1s que intensificar el fetichismo general, puesto que los fen\u00f3menos a partir de los cuales ser\u00eda posible revelar la \u201cdeificaci\u00f3n\u201d de todas las relaciones resultan cada vez menos accesibles a la reflexi\u00f3n de la mayor\u00eda de las personas, por el hecho del dominio que ejerce el capitalismo. Desde el punto de vista de la filosof\u00eda es necesario que este hundimiento en el fetichismo ejerce un efecto antidial\u00e9ctico sobre el pensamiento. Cada vez m\u00e1s la sociedad se presente al pensamiento burgu\u00e9s como un mont\u00f3n de cosas muertas y de relaciones entre objetos, en lugar de reflejarse en ella tal cual es, es decir, como la reproducci\u00f3n ininterrumpida y sin cesar cambiante de relaciones humanas.<\/p>\n<p>El clima mental que de este modo se crea es muy desfavorable para el pensamiento dial\u00e9ctico. El parasitismo propio al estadio imperialista no hace m\u00e1s que intensificar esta evoluci\u00f3n. La mayor parte de los intelectuales, en efecto, se encuentran muy alejados del proceso de trabajo efectivo que determina la verdadera estructura y las leyes de la evoluci\u00f3n de la sociedad est\u00e1n tan profundamente encajados en la esfera de las manifestaciones secundarias de la producci\u00f3n social -que ellos consideran, por otra parte, como fundamentales- que les resulta imposible poner en evidencia las relaciones humanas ocultas por la alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En definitiva, es tan amplio el abismo existente entre la realidad y el pensamiento, que \u00e9ste s\u00f3lo refleja las manifestaciones superficiales, y todo cambio en la evoluci\u00f3n social se presenta para el pensamiento bajo el aspecto de una ruptura inesperada y s\u00f3lo puede provocar una serie continua de crisis\u201d.<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>Democracia o barbarie<\/p>\n<p>Los problemas de la democracia y del desarrollo, contenidos sin los cuales la \u201cdisoluci\u00f3n\u201d m\u00e1s bien violenta del \u201cEstado nacional\u201d (incluso de buena parte de los muy ricos en recursos naturales) ser\u00e1 irremediable, no los resuelven \u201cpublicistas\u201d parlanchines, ni medios de comunicaci\u00f3n hiperideologizados que empujen pr\u00e1cticas voluntaristas en tal o cual direcci\u00f3n, ni la sumisi\u00f3n acr\u00edtica (cortoplacista) a intereses de espacios geopol\u00edticos diferentes al que geogr\u00e1ficamente se pertenece.<\/p>\n<p>Tampoco el \u201ccapitalismo monopolista\u201d, ni el \u201cde los amigos\u201d ni el \u201colig\u00e1rquico\u201d, ni la militarizaci\u00f3n de las instituciones\u2026 muchos menos el nacionalismo militante en cualquiera de su versiones, sino \u00fanica y exclusivamente, una gesti\u00f3n cient\u00edfico cultural del proceso de la civilizaci\u00f3n que tome en cuenta todas sus dial\u00e9cticas conflictivas.<\/p>\n<p>El autor de este escrito es perfectamente consciente de que la caracterizaci\u00f3n \u201ccapitalismo de los amigos\u201d es poco ortodoxa desde el punto de vista de la ciencia pol\u00edtica, lo mismo que el que se define en el mismo cap\u00edtulo 74 de Los naipes\u2026 como \u201colig\u00e1rquico\u201d, por lo cual m\u00e1s adelante se expondr\u00e1n argumentos mejor fundamentados para referir a la raz\u00f3n por la cual se \u201cjuega\u201d con tales calificaciones.<\/p>\n<p>Pero en este fragmento de las \u201cConclusiones\u201d expondremos los contenidos generales del problema del desarrollo desigual.<\/p>\n<p>Pues suele ocurrir con mucha frecuencia, que por no reparar en esta honda, compleja dial\u00e9ctica, las elites de algunas sociedades se consideran \u201cm\u00e1s inteligentes\u201d que las de otras naciones. Por ejemplo, las norteamericanas en relaci\u00f3n a las inglesas y las rusas, las inglesas respecto de las norteamericanas y las chinas, las argentinas respecto de las brasile\u00f1as y as\u00ed, raz\u00f3n por la cual, de vez en vez, esas elites ingresan en petulantes y \u201comnicomprensivos\u201d procesos discursivos con los que arrullan sus sue\u00f1os hasta que una ma\u00f1ana cualquiera la realidad los expone al m\u00e1s cruel y merecido rid\u00edculo.<\/p>\n<p>Al problema del desarrollo desigual resulta necesario analizarlo no \u00fanicamente en relaci\u00f3n a la diferente potencialidad de producci\u00f3n de riqueza que caracteriza a una naci\u00f3n que particip\u00f3 de pr\u00e1cticas imperialistas o neoimperialistas respecto de las que no lo hicieron, (en general porque no pudieron), sino, tambi\u00e9n, respecto a la capacidad de estas \u00faltimas de superar o no las condicionantes de ese proceso derivadas y las consecuencias que ello actualmente tiene en la econom\u00eda global.<\/p>\n<p>La distancia cada vez m\u00e1s significativa, entre los niveles de tecnificaci\u00f3n y capacidad productiva de capital de las naciones hiperdesarrolladas y las que pugnan por superar desigualdades estructurales puede conducir a estas \u00faltimas a crisis autodestructivas que nunca se resolvieron, y ahora mucho menos, mediante el mero procedimiento de las alianzas de algunas de sus elites con las elites de las potencias \u201ccentrales\u201d.<\/p>\n<p>Ni mediante intervenciones \u201cdecisionistas\u201d autoritarias que procuran resolver a martillazos lo que necesita ser resuelto mediante la dinamizaci\u00f3n productiva y la democratizaci\u00f3n general de la sociedad.<\/p>\n<p>Por ello, en el actual estado de la civilizaci\u00f3n, resulta tambi\u00e9n muy relevante observar c\u00f3mo ha evolucionado el problema del punto de partida desde el cual cientos de naciones integraron al capitalismo total ideal a sus formas de producci\u00f3n, la forma en que ello ocurri\u00f3, si violenta o voluntariamente y la potencia demogr\u00e1fica o cultural de que disponen para encontrar salidas.<\/p>\n<p>Indicaba Marx como sugerencia metodol\u00f3gica que es en las sociedades m\u00e1s desarrolladas de una determinada \u00e9poca hist\u00f3rica en las que hay que estudiar al \u201cmundo que viene\u201d, como \u00e9l mismo lo hizo con la econom\u00eda inglesa del siglo XIX.<\/p>\n<p>Pues bien, contrariamente a lo que la abrumadora mayor\u00eda de las elites occidentales piensan de s\u00ed mismas, en t\u00e9rminos generales puede decirse que en este momento ning\u00fan pa\u00eds o conglomerado de pa\u00edses es EN TODOS LOS PLANOS m\u00e1s desarrollado que otros, lo cual se explica por las consecuencias pr\u00e1cticas que tuvieron las experimentaciones revolucionarias de principios del siglo XX, pero tambi\u00e9n porque el proceso de socializaci\u00f3n universal de la producci\u00f3n capitalista ha concluido.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la democracias culturalmente m\u00e1s desarrolladas pueden ser contadas con los dedos de una mano, las n\u00f3rdicas, la uruguaya, algunas europeas; el desarrollo capitalista tecnol\u00f3gicamente m\u00e1s sofisticado quiz\u00e1 se encuentre en Estados Unidos o en Jap\u00f3n, la aplicaci\u00f3n m\u00e1s afinada de la racionalidad cient\u00edfico cultural a la gesti\u00f3n del proceso de la civilizaci\u00f3n en su conjunto, quiz\u00e1 en China, la mayor disponibilidad de recursos naturales, quiz\u00e1 en Rusia\u2026<\/p>\n<p>Buena parte de las \u201cdesigualdades\u201d e irritantes (peligrosas) complicaciones del mundo contempor\u00e1neo son el resultado de que el impresionante desarrollo de las fuerzas productivas no se est\u00e1 regulando seg\u00fan l\u00f3gicas universalistas, sino seg\u00fan las l\u00f3gicas competitivas basadas en la weberiana \u201craz\u00f3n de Estado\u201d, cuando, tales representaciones estatalmente autorreferenciales no permiten administrar ni pol\u00edtica ni productivamente, los complejos problemas de la sociedad global.<\/p>\n<p>Y esto tiene enormes implicancias en relaci\u00f3n al aparato burocr\u00e1tico del Estado nacional y al Derecho internacional, o dicho de modo m\u00e1s pol\u00edtico, en relaci\u00f3n a la posibilidad o no de dise\u00f1ar una ingenier\u00eda que permita gestionar lo que los polit\u00f3logos denominan \u201cgobernanza global\u201d.<\/p>\n<p>El estado de situaci\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo podr\u00eda describirse as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cEs la lucha darwinista por la existencia individual, trasplantada, con redoblada furia, de la naturaleza a la sociedad. Las condiciones naturales de vida de la bestia se convierten en el punto culminante del desarrollo humano. La contradicci\u00f3n entre la producci\u00f3n social y la apropiaci\u00f3n capitalista se manifiesta ahora como antagonismo entre la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n dentro de cada f\u00e1brica y la anarqu\u00eda de la producci\u00f3n en el seno de toda la sociedad\u201d, dec\u00eda Engels en su obra de divulgaci\u00f3n, \u201cDel socialismo ut\u00f3pico al socialismo cient\u00edfico\u201d.<\/p>\n<p>Actualmente esta valoraci\u00f3n puede presentarse \u201ccomo el antagonismo entre la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n dentro de cada Estado nacional\u201d o bloque de Estados \u201cy la anarqu\u00eda de la producci\u00f3n en el seno\u201d de la sociedad global.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n pol\u00edtico econ\u00f3mica (medidas contraf\u00e1cticas de esp\u00edritu keynesiano ante, por ejemplo, la ley tendencial de la disminuci\u00f3n de la tasa de ganancia, que en esta obra estudiamos con las notas \u201cgramscianas\u201d del escritor Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez Varela, o las intervenciones estatales para dinamizar mediante inversiones en obra p\u00fablica la econom\u00eda) y pol\u00edtico jur\u00eddicas, administraci\u00f3n m\u00e1s o menos ordenada del comercio mundial luego de la segunda guerra mundial, permiti\u00f3 gestionar pol\u00edticamente, aunque en general en beneficio de los pa\u00edses YA desarrollados, al proceso civilizatorio.<\/p>\n<p>Las \u201ccondiciones naturales de vida de la bestia\u201d estatal nacional trasplantadas a la creciente socializaci\u00f3n universal de la producci\u00f3n, esto es, a la interconexi\u00f3n org\u00e1nica de la econom\u00eda mundial, tornan inviable A MEDIANO PLAZO, cualquier pretensi\u00f3n de resolver el problema de la competencia fuera de control precisamente por el control hegem\u00f3nico del mercado mundial desde tal o cual Estado nacional o bloque de Estados, por eficientes en la producci\u00f3n de riqueza que hayan sido en el pasado.<\/p>\n<p>Como veremos m\u00e1s adelante, una soluci\u00f3n coyuntural puede resultar de la articulaci\u00f3n de bloques de naciones, pero ello siempre y cuando en esas naciones la SOCIEDAD pol\u00edtica democr\u00e1ticamente organizada prevalezca sobre los intereses de los grupos de privilegio (de TODOS los grupos de privilegio) y siempre y cuando el proceso se desenvuelva tomando en consideraci\u00f3n las desigualdades del punto de partida.<\/p>\n<p>Todas las formas jur\u00eddicas de gobernanza internacional, (pol\u00edticas comerciales, pol\u00edticas monetarias, etc.) como resultado de un problema perceptivo propio del proceso evolutivo, cual es de que los individuos y las sociedades no consideran espont\u00e1neamente su ser social gen\u00e9rico cuando adoptan decisiones pol\u00edticas (a la humanidad socializada que hemos analizado) sino que se perciben como \u201c\u00e1tomos dispersos\u201d, presentan la idea de que las naciones singulares pueden operar con cierta independencia, lo que tiende a reproducir las desigualdades, en lugar de a generar las condiciones para su superaci\u00f3n dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda burguesa en particular, las m\u00e1s de las veces tambi\u00e9n espont\u00e1neamente, en cuanto analiza la realidad desde su posici\u00f3n material privilegiada, tambi\u00e9n al interior de los Estados nacionales, suele elogiar toda pol\u00edtica que considere a los individuos como el \u201c\u00e1tomo de la sociedad\u201d, y se lamenta toda vez que una pol\u00edtica impositiva procura generar condiciones de igualdad en el punto de partida.<\/p>\n<p>Esta l\u00f3gica, en el estado actual del mundo contempor\u00e1neo, en el que el sistema mundo es uno y el mismo a pesar de las diferencias en cuanto acceso al capital YA ACUMULADO, conduce a una cat\u00e1strofe que tambi\u00e9n afectar\u00e1 a las elites burguesas.<\/p>\n<p>Para las elites mundiales ha dejado de ser posible no prestar rigurosa atenci\u00f3n a la indicaci\u00f3n de Marx seg\u00fan la cual la \u201cdial\u00e9ctica de los conceptos de fuerza productiva (medios de producci\u00f3n) \/ relaciones de producci\u00f3n\u201d, constituye a escala global una problem\u00e1tica \u201ccuyos l\u00edmites habr\u00e1 que definir (aunque ello) no suprima la diferencia real\u201d.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade, en un texto sublime en el cual mediante notas muy generales y conceptualmente densas se exige a s\u00ed mismo repensar, \u201ctodo, desde el principio\u201d, al conjunto de tematizaciones dial\u00e9cticas que hab\u00eda estudiado durante d\u00e9cadas:<\/p>\n<p>\u201cEn general, el concepto de progreso no debe ser concebido de la manera abstracta habitual. Con respecto al arte, etc., esta desproporci\u00f3n no es a\u00fan tan importante ni tan dif\u00edcil de apreciar como en el interior de las relaciones pr\u00e1ctico-sociales mismas. Por ejemplo, de la cultura. Relaci\u00f3n de los United States con Europa&#8221;.<\/p>\n<p>(Marx refiere aqu\u00ed a c\u00f3mo determinadas circunstancias naturales pueden producir efectos en la cultura y en las condiciones generales de producci\u00f3n que a su vez repercuten en la cultura: el esp\u00edritu emprendedor que estimula a los individuos que tienen que superar enormes obst\u00e1culos para convertirse en productores agropecuarios en inmensas extensiones de tierra casi despobladas o, en cambio, cierta tentaci\u00f3n conservadora en quienes han \u201csuperado\u201d ya ese proceso).<\/p>\n<p>\u201cPero el punto verdaderamente dif\u00edcil que aqu\u00ed ha de ser discutido &#8211; a\u00f1ade Marx -, es el de saber c\u00f3mo las relaciones de producci\u00f3n, bajo el aspecto de relaciones jur\u00eddicas, tienen un desarrollo desigual. As\u00ed, por ejemplo, la relaci\u00f3n del derecho privado romano (esto es menos v\u00e1lido para el derecho Penal y el Derecho p\u00fablico) con la producci\u00f3n moderna. Esta concepci\u00f3n se presenta como un desarrollo necesario. Pero justificaci\u00f3n del azar. C\u00f3mo. (Entre otras cosas, tambi\u00e9n de la libertad.) (Influencia de los medios de comunicaci\u00f3n)\u201d. (En el cap\u00edtulo II de las \u201cconclusiones\u201d trabajamos sobre esta vinculaci\u00f3n entre azar, necesidad y libertad).<\/p>\n<p>Y concluye los apuntes en los cuales organiza sus investigaciones para la elaboraci\u00f3n de \u201cEl Capital\u201d:<\/p>\n<p>\u201cLa historia universal no siempre existi\u00f3: la historia como historia universal es un resultado\u201d.<\/p>\n<p>Cuando se analiza te\u00f3ricamente al problema del desarrollo desigual puede ser \u00fatil considerar tambi\u00e9n la siguiente indicaci\u00f3n de Engels: \u201cAtenas ofrece la m\u00e1s pura y cl\u00e1sica forma (de desarrollo necesario): aqu\u00ed, el Estado, surge directamente de las contradicciones de clase, que se hab\u00edan desarrollado en la sociedad gentilicia misma (\u2026) La emergencia del Estado entre los atenienses es una muestra especialmente t\u00edpica de la constituci\u00f3n del Estado, ya que por un lado es enteramente pura y se desarrolla sin mezcla de violencias externas ni internas\u2026 porque, por otro lado, permite que surja directamente de la sociedad gentilicia un Estado de forma de desarrollo muy elevada, la rep\u00fablica democr\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<p>Fue la \u201cviolencia eminentemente extraecon\u00f3mica\u201d, la militar colonialista, la que produjo el desarrollo capitalista en China y en Estados Unidos\u2026<\/p>\n<p>Cuando el imperio brit\u00e1nico luego de la revoluci\u00f3n industrial expandi\u00f3 la forma capitalista de producci\u00f3n a todo el mundo, el desarrollo desigual en relaci\u00f3n, por ejemplo, a lo que m\u00e1s tarde ser\u00eda Estados Unidos y a China, comenzaba a limarse\u2026aunque para ello resultase necesario, hist\u00f3ricamente necesario, un proceso revolucionario que concluy\u00f3\u2026 en el BREXIT.<\/p>\n<p>El pluralismo parcial, \u00fanicamente religioso, entre protestantismo y catolicismo, con sus muy violentos pero removedores acontecimientos, hab\u00eda abierto en Inglaterra el camino para el pluralismo pol\u00edtico, la dinamizaci\u00f3n de la praxis productiva y cient\u00edfica -que eso fue la revoluci\u00f3n industrial- fue una de sus consecuencias. El acontecimiento insular, en el caso de Inglaterra doblemente insular, comenz\u00f3 luego a ser historia universal.<\/p>\n<p>Pero como hasta hace pocas d\u00e9cadas las condiciones jur\u00eddicas de intercambio en el mercado global fueron en general establecidas por las clases y naciones que dispon\u00edan de mayor capacidad de imposici\u00f3n de las reglas de juego, el mundo funcion\u00f3 reproduciendo esencialmente la desigualdad.<\/p>\n<p>Hasta la emergencia de China como potencia mundial.<\/p>\n<p>China se apropi\u00f3 de las fuerzas productivas desarrolladas en todo el mundo capitalista y comenz\u00f3 a aplicarlas seg\u00fan criterios cient\u00edfico culturales, y no meramente competitivos, lo que constituye el acontecimiento m\u00e1s importante del siglo XX luego de la revoluci\u00f3n bolchevique, la experimentaci\u00f3n de Weimar que m\u00e1s tarde abrir\u00eda el camino al Estado social, y la derrota del nazismo por el Ej\u00e9rcito Rojo y los aliados.<\/p>\n<p>Con la emergencia de China como potencia mundial, o, lo que es lo mismo, una vez que se acent\u00faa la universalidad de los contenidos org\u00e1nicos del capitalismo total ideal, se incrementa radicalmente la velocidad de las transformaciones productivas.<\/p>\n<p>Y por la sencilla raz\u00f3n de que involucra a m\u00e1s cantidad de procesos teleol\u00f3gicos y creativos en general, se producen transformaciones cualitativas en las relaciones de producci\u00f3n a escala global.<\/p>\n<p>Un complejo dial\u00e9ctico de conflictos evolutivos de car\u00e1cter universal, al llegar a un grado de desarrollo, ya no es posible administrarlo pol\u00edticamente al interior de las fronteras de NING\u00daN ESTADO naci\u00f3n ni por parte de unos bloques de naciones contra otros bloques de naciones.<\/p>\n<p>\u201cEl desarrollo cl\u00e1sico se basa ante todo en si las fuerzas productivas de un dominio determinado y en un estadio determinado tambi\u00e9n, tienen la potencia interna (como ocurri\u00f3 en Inglaterra) para regular las relaciones de distribuci\u00f3n seg\u00fan su sentido econ\u00f3micamente correspondiente, o si una violencia eminentemente extraecon\u00f3mica (como ocurri\u00f3 en China) ten\u00eda que insertarse para poner en pie la situaci\u00f3n econ\u00f3mica llegada a ser necesaria\u201d, (para asegurar la reproducci\u00f3n de la sociedad en condiciones competitivas) afirma Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs al procurar explicar el contenido de la problem\u00e1tica que estamos analizando.<\/p>\n<p>Y a\u00f1ade, \u201cla conquista exterior era para Engels lo m\u00e1s frecuente, pero las fuerzas esenciales que empujan la adaptaci\u00f3n a formas universales es la lucha de clases\u201d.<br \/>\nResulta \u201cuna diferencia cualitativa, subraya en seguida Luk\u00e1cs, si la violencia es un momento (que modifica al) \u00f3rgano de realizaci\u00f3n de las fuerzas internas que dirigen el desarrollo, o si por la inversi\u00f3n directa de las relaciones de distribuci\u00f3n, (distribuci\u00f3n de la tierra por ejemplo) se crean condiciones enteramente nuevas para la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Es de notar que Marx, en El Capital, donde presenta como cl\u00e1sico el desarrollo capitalista en Inglaterra, no comienza con su emergencia violenta, con la acumulaci\u00f3n primitiva, con la inversi\u00f3n violenta de las relaciones de distribuci\u00f3n, con la insoslayable creaci\u00f3n para el capitalismo del trabajador \u201clibre\u201d, sino s\u00f3lo tras haber expuesto en su totalidad las leyes econ\u00f3micas que se manifiestan cl\u00e1sicamente\u201d<\/p>\n<p>Marx lo hab\u00eda expresado as\u00ed: \u201cUna naci\u00f3n puede y debe aprender de las dem\u00e1s; incluso cuando ha desvelado la ley natural de su movimiento -y tal es la finalidad de esta obra, (El Capital) sacar a luz la ley econ\u00f3mica de la sociedad moderna- no puede ni sobrepasar ni expulsar por decreto las fases naturales de su desarrollo, pero s\u00ed puede abreviar y suavizar los dolores del parto\u201d.<\/p>\n<p>Esta generalizaci\u00f3n expuesta todav\u00eda para las naciones, es ahora aplicable a la sociedad global en cuanto sociedad global.<\/p>\n<p>Contin\u00faa Luk\u00e1cs exponiendo los problemas del desarrollo desigual en su obra \u201cOntolog\u00eda del ser social\u201d: \u201cen los pa\u00edses altamente desarrollados, la distribuci\u00f3n (de capacidades culturales y tecnol\u00f3gicas y de bienes \u00fatiles) a la poblaci\u00f3n, ya corresponde a las exigencias de una producci\u00f3n socialmente desarrollada, mientras que los pa\u00edses socialmente atrasados pueden encontrarse s\u00f3lo en el principio o en la mitad de este proceso. Lenin, conforme a consideraciones tales, ya hab\u00eda expresado con toda claridad, que la revoluci\u00f3n socialista en Rusia, en el sentido econ\u00f3mico de Marx, no pod\u00eda tener un sentido cl\u00e1sico\u201d y que una revoluci\u00f3n en un pa\u00eds desarrollado tomar\u00eda la direcci\u00f3n cultural del proceso de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>China no era un pa\u00eds desarrollado, pero preservaba la memoria hist\u00f3rica de una civilizaci\u00f3n milenaria\u2026<\/p>\n<p>Al analizar c\u00f3mo la praxis transformadora entendida ontol\u00f3gicamente, es decir, considerando a la especie humana que habita el mismo espacio natural, produce cambios cualitativos, Luk\u00e1cs expone un ejemplo sencillo que tambi\u00e9n aqu\u00ed nos ayudar\u00e1 a comprender la significaci\u00f3n del problema que estamos analizando: \u201cla capacidad de observaci\u00f3n de un cazador primitivo no puede compararse de manera inmediata con la de un investigador que experimenta en la actualidad (de un cazador que dispone de un sistema de visi\u00f3n nocturna, por ejemplo).<\/p>\n<p>Si se considera en dominios aislados por abstracci\u00f3n, se llegar\u00e1 a una complicada confrontaci\u00f3n de crecimiento o disminuci\u00f3n en las capacidades de observaci\u00f3n tal que cualquier progreso aislado en una direcci\u00f3n debe surgir simult\u00e1neamente con un retroceso en la otra\u201d.<\/p>\n<p>(Esto es, que nuestro cazador tendr\u00e1 al usar una c\u00e1mara de visi\u00f3n nocturna mayor capacidad visual, pero el uso de esa tecnolog\u00eda le har\u00e1 perder quiz\u00e1 la percepci\u00f3n de fen\u00f3menos naturales inmediatos).<\/p>\n<p>\u201cLa cr\u00edtica de la cultura procedente del romanticismo, contin\u00faa Luk\u00e1cs, en la mayor\u00eda de los casos, suele arrancar de estos retrocesos -indiscutiblemente existentes- y con la unidad de medida as\u00ed obtenida, discutir la existencia del progreso en t\u00e9rminos generales.<\/p>\n<p>Por el otro lado, se constituye una concepci\u00f3n del progreso, cada vez m\u00e1s simplificada y vulgar, que se basa en cualquier puro resultado cuantitativo de progreso -crecimiento de las fuerzas productivas, ampliaci\u00f3n cuantitativa del conocimiento- y sobre esta base se decreta un progreso general.<\/p>\n<p>En cualquiera de estos casos, se dilatan como criterios \u00fanicos del progreso conjunto, simples momentos singulares (por otra parte, importantes); pero ya por ello, deben errar en cuanto al n\u00facleo de la cuesti\u00f3n; s\u00ed, la cr\u00edtica de cualquiera de esos m\u00e9todos, puede parecer plausible pues fundamentalmente no responden al problema de que se trata\u201d.<\/p>\n<p>Cual es el de la democratizaci\u00f3n general de la sociedad universalmente considerada.<\/p>\n<p>Y agrega Luk\u00e1cs: \u201cQue un mar conecte o separe a dos pa\u00edses depende esencialmente del grado de desarrollo de las fuerzas productivas; cu\u00e1nto m\u00e1s elevadas son esas, tanto m\u00e1s retroceden los l\u00edmites naturales, hasta la distribuci\u00f3n interna de la poblaci\u00f3n, cuya movilidad o estancamiento, pueden conferir una significaci\u00f3n decisiva a los momentos de la situaci\u00f3n, est\u00e1n ya dados desde la instauraci\u00f3n de la socialidad de la producci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed los componentes te\u00f3ricos b\u00e1sicos del problema que consideramos necesario dejar expuesto y que, dicho un poco en broma, justificar\u00edan otro libro de las dimensiones de Los naipes\u2026 pero veamos ahora c\u00f3mo se expresan en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos.<\/p>\n<p>El ingreso de la Rep\u00fablica Popular China a las l\u00f3gicas del capitalismo total ideal, como consecuencia de su densidad poblacional y su capacidad creadora, (su cultura milenaria) pese al desarrollo desigual de esas capacidades que manten\u00eda en el semifeudalismo a buena parte de su poblaci\u00f3n, cambi\u00f3, radicalmente, y para siempre, al mundo. Mundo que hasta hace algunas d\u00e9cadas, todav\u00eda pod\u00eda funcionar seg\u00fan las l\u00f3gicas del Estado nacional.<\/p>\n<p>China, al haber superado el desarrollo desigual, ahora considerada como econom\u00eda nacional en relaci\u00f3n al resto de las econom\u00edas m\u00e1s desarrolladas del mundo, modific\u00f3 radicalmente la realidad geopol\u00edtica, el contenido de la competencia entre conglomerados de capitalistas y tambi\u00e9n el contenido \u201ccl\u00e1sico\u201d de la lucha de clases en occidente, pues anul\u00f3 toda capacidad, digamos simplificadamente para no extender mucho m\u00e1s esta obra, de intervenir al modo keynesiano, propio del capitalismo monopolista de Estado, en la soluci\u00f3n de los problemas de distribuci\u00f3n de la riqueza.<\/p>\n<p>Inici\u00f3 el proceso de disoluci\u00f3n de las l\u00f3gicas del capitalismo monopolista de Estado, pues las mismas, a\u00fan en su versi\u00f3n neoimperialista, no pueden resolver los problemas que genera la econom\u00eda global capitalista.<\/p>\n<p>Y es esta circunstancia, la que embrutece, tal el t\u00e9rmino que corresponde, a los conglomerados de capitalistas no competitivos de los pa\u00edses menos din\u00e1micos y a los acostumbrados a disponer casi monop\u00f3licamente, por ejemplo, del poder decisorio sobre la pol\u00edtica monetaria mundial.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacen ante esta realidad las sociedades democr\u00e1ticas?<\/p>\n<p>\u00bfPreservan mediante subvenciones al productor rural improductivo con el objeto de reproducir su \u201ccultura\u201d, la vitivin\u00edcola de Francia o Italia por citar una, o administra la complementariedad de capitales innovadores para generar los recursos con los cuales preservar lo m\u00e1s alto de la cultura creada por aquel estado natural de la relaci\u00f3n del hombre y la naturaleza?<\/p>\n<p>\u00bfEn Am\u00e9rica del Sur, se elaboran pol\u00edticas para preservar, conservar, y desarrollar culturalmente al esp\u00edritu libertario del \u201cgaucho\u201d y sus tradiciones musicales, o se reproducen las l\u00f3gicas del \u201cpatr\u00f3n\u201d y el pe\u00f3n \u201cdomado\u201d?<\/p>\n<p>\u00bfSe resignifica a Federico Garc\u00eda Lorca, Rub\u00e9n Lena, Borges y Gardel, o se intenta replicar a Franco, pero ahora muy a su pesar, europeizado, con Aznar, Marine Le Pen, Uribe, Fujimori o cualesquier &#8220;dictadorzuelo&#8221; de poca monta?<\/p>\n<p>\u00bfSe facilita la instalaci\u00f3n de \u201cmaquilas\u201d o de institutos de investigaci\u00f3n como el Pasteur y sus laboratorios tecnol\u00f3gicamente de \u00faltima generaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Los seres humanos \u201cs\u00f3lo llevan a cabo su propia actualidad paralelamente con el retroceso de los l\u00edmites naturales, con el devenir cada vez m\u00e1s puramente socializado de la estructura social y de sus fuerzas din\u00e1micas&#8221;, enfatiza Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>(La praxis transformadora y la democratizaci\u00f3n de la sociedad).<\/p>\n<p>&#8220;Esta tendencia crece con el entrelazamiento real de los dominios econ\u00f3micos; Roma y China tienen desarrollos econ\u00f3micos muy diferentes, pero como no ejercieron ning\u00fan influjo real entre s\u00ed, sus diferencias apenas pueden clasificarse en el desarrollo desigual, y a lo m\u00e1s, hegelianizando, podr\u00eda decirse que el desarrollo desigual ya estaba presente, sin haber realizado su para s\u00ed.<\/p>\n<p>As\u00ed, la primera producci\u00f3n realmente social, la capitalista, es igualmente el terreno apropiado para el aut\u00e9ntico despliegue del desarrollo desigual. Y eso es as\u00ed, porque la trabaz\u00f3n de territorios cada vez m\u00e1s vastos y multifac\u00e9ticamente estructurados desde un punto de vista econ\u00f3mico crea un sistema de relaciones m\u00e1s rico y entrelazado, en cuyo domino las diferencias locales pueden influir, positiva \/ negativamente en la direcci\u00f3n del desarrollo conjunto.<\/p>\n<p>Que tales diferencias en el ritmo de desarrollo econ\u00f3mico se transformen a su vez en pol\u00edtico \u2013 militares, tiene que acrecer de nuevo la tendencia a la desigualdad.<\/p>\n<p>Lenin con toda raz\u00f3n ha tenido en cuenta esta cuesti\u00f3n como punto central en el an\u00e1lisis de la fase imperialista. En el desarrollo desigual se pone de manifiesto la heterogeneidad de cada uno de los componentes de un complejo, de las relaciones de los complejos entre s\u00ed; cuanto m\u00e1s desarrollada y m\u00e1s socializada est\u00e1 la econom\u00eda, tanto m\u00e1s pasan a segundo plano las heterogeneidades de los elementos puramente naturales, transform\u00e1ndose m\u00e1s puramente en el sentido de la socialidad. Pero este proceso no suprime ni la \u00edndole natural, ni las heterogeneidades. Estas deben sintetizarse en la unidad de la corriente conjunta, y tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s potentemente se desplieguen las categor\u00edas sociales, pero su car\u00e1cter originario se mantiene en esa s\u00edntesis y, a\u00fan dentro de la legalidad del proceso conjunto, pone de relieve la tendencia al desarrollo desigual. Por consiguiente, \u00e9stas no significan oposici\u00f3n alguna a la legalidad general en el desarrollo de la econom\u00eda, ni menos una especificidad hist\u00f3rica \u201c\u00fanica\u201d o una irracionalidad del proceso conjunto; constituyen m\u00e1s bien su necesario mundo fenom\u00e9nico que surge de la caracter\u00edstica del ser social\u201d, enfatiza Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs en su \u201cOntolog\u00eda del ser social\u201d.<\/p>\n<p>Marx tambi\u00e9n considera con \u00e9nfasis particular, a\u00f1ade, \u201cen tanto que punto particularmente dif\u00edcil, c\u00f3mo las relaciones de producci\u00f3n en tanto que relaciones jur\u00eddicas se presentan en el desarrollo desigual\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 hace alusi\u00f3n aqu\u00ed Luk\u00e1cs, con Marx, a las relaciones jur\u00eddicas?<\/p>\n<p>Porque en \u00faltima instancia, tanto si se las somete a cr\u00edtica porque aplicadas considerando a todas las partes por igual cuando no lo son, reproduce las desigualdades, como si se las valora como un componente del proceso evolutivo de la civilizaci\u00f3n, pues habilitan a que al interior de sus contenidos se desenvuelva culturalmente la praxis pol\u00edtica, constituyen un engranaje clave de la \u201cdial\u00e9ctica de la humanizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Ninguna gobernanza mundial puede concebirse ya en el mundo contempor\u00e1neo, sin considerar seriamente los problemas del desarrollo desigual y por tanto, tambi\u00e9n, entre otros &#8220;asuntos&#8221;, el relacionado con el futuro de la industria armamentista\u2026<\/p>\n<p>Engels, en una carta a Conrad Schmidt, subraya Luk\u00e1cs, ha dejado algunas observaciones interesantes.<\/p>\n<p>\u201cMientras los problemas de la cooperaci\u00f3n y la convivencia sociales de los hombres se regulan en lo esencial por la costumbre, y mientras que ellos mismos son capaces de tener en cuenta y de decidir las necesidades que espont\u00e1neamente surgen, sin aparatos especiales (familia, siervos dom\u00e9sticos, jurisprudencia en las democracias inmediatas), no se plantea el problema de una esfera jur\u00eddica aut\u00f3noma respecto a la econ\u00f3mica. S\u00f3lo un nivel m\u00e1s alto de la arquitectura social, la emergencia de las diferenciaciones antag\u00f3nicas de clase, (o entre pa\u00edses GB) trae consigo la necesidad de crear organismos e instituciones, para la regulaci\u00f3n determinada del trato social y econ\u00f3mico de los hombres entre s\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>\u201cEn contraste con la econom\u00eda, (el Derecho) no se propone en manera alguna producir algo nuevo; presupone m\u00e1s bien este mundo como existente en su totalidad e intenta instalar en \u00e9ste principios vinculantes, que no hubieren podido desarrollarse a partir de su espontaneidad inmanente\u201d, finaliza Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Y esta es la raz\u00f3n por la cual, en el estado actual del mundo, la planificaci\u00f3n pol\u00edtico jur\u00eddica de la democratizaci\u00f3n de la sociedad global, es la \u00fanica forma de articular una gobernanza que considere el futuro de la especie humana como tal especie.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n instintiva de todas las composiciones ideol\u00f3gicas es dejar librada a la bestia para que satisfaga a corto plazo su necesidad de alimento, mientras destruye la capacidad de la naturaleza de reproducir las condiciones de las que emerge el alimento con el que satisface su necesidad reproductiva.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en juego es si la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo se orientan a reproducir experimentaciones como las concebidas por el fascismo o experimentaciones como las concebidas en todos aquellos procesos democratizadores de las relaciones sociales, pero articuladas ahora mediante todos los integrantes de la sociedad global.<\/p>\n<p>VI<\/p>\n<p>El mundo que viene, que puede venir<\/p>\n<p>La dinamizaci\u00f3n de la praxis productiva (que constituye al fen\u00f3meno humano, su determinaci\u00f3n cultural esencial) y que org\u00e1nicamente se desenvuelve ahora globalmente en la forma capitalismo total ideal, presupone el inicio de la \u201cdisoluci\u00f3n\u201d del Estado nacional.<\/p>\n<p>Del Estado nacional tal y como oper\u00f3 funcionalmente durante los \u00faltimos siglos.<\/p>\n<p>El aparato burocr\u00e1tico que ante la biol\u00f3gica vulnerabilidad de la especie, (rasgo que constituye al fen\u00f3meno humano, su determinaci\u00f3n natural esencial) y que como resultado de la competencia entre las comunidades humanas por asegurar su reproducci\u00f3n y evitar la escasez de materias primas ocup\u00f3 en la imaginaci\u00f3n de los seres humanos el lugar de Dios, el \u201cEsp\u00edritu Absoluto\u201d de Hegel y Weber, ir\u00e1 siendo lenta, pero sistem\u00e1ticamente sustituido, por la comunidad organizada democr\u00e1ticamente.<\/p>\n<p>El proceso de institucionalizaci\u00f3n funcional de una democracia supranacional a escala planetaria demandar\u00e1 quiz\u00e1 m\u00e1s de un siglo, pero ha comenzado.<br \/>\nEn seguida pondremos un ejemplo pr\u00e1ctico que nos ayudar\u00e1 a dimensionar la significaci\u00f3n que ha adquirido el capitalismo total ideal en su desenvolvimiento universal.<\/p>\n<p>Pero antes de ello y antes de formular algunas apreciaciones conceptualmente muy relevantes que el autor considera oportuno subrayar, tomando en consideraci\u00f3n las potencialidades, pero tambi\u00e9n los riesgos y graves peligros que el tr\u00e1nsito desde el Estado nacional hacia el establecimiento de una democracia universal implica, parece prudente hacer notar que buena parte de las valoraciones prospectivas que se formulan en este cap\u00edtulo deben ser as\u00ed precisamente consideradas: como valoraciones prospectivas.<\/p>\n<p>Valoraciones que a juicio del autor de este escrito tienen un car\u00e1cter tendencial cient\u00edfico culturalmente fundamentadas, pero que no por ello pretenden validez pol\u00edtico pr\u00e1ctica alguna, pues la dial\u00e9ctica necesidad, azar, deliberaci\u00f3n, libertad, que hemos estudiado con Marx, Lenin, Gramsci, Luk\u00e1cs y Habermas, est\u00e1 pre\u00f1ada de originalidad\u2026<\/p>\n<p>Como se van a exponer aqu\u00ed s\u00f3lo unos pocos de los nudos conflictivos que caracterizar\u00e1n al mundo que viene, parece prudente tambi\u00e9n advertir que no es posible anticipar en qu\u00e9 regiones el proceso podr\u00e1 desenvolverse administrado cient\u00edfico culturalmente (racionalmente) y en cuales se desencadenar\u00e1n desbordes violentos que no resultar\u00e1 sencillo contener.<\/p>\n<p>Esto porque el proceso de superaci\u00f3n de la sociedad dividida en clases que embrionariamente se ha iniciado, en algunas regiones se desenvolver\u00e1 m\u00e1s aceleradamente que en otras, pero tambi\u00e9n porque s\u00f3lo unas pocas naciones disponen de los instrumentos necesarios (la calidad de las instituciones democr\u00e1ticas y los medios tecnol\u00f3gicos para perfeccionarlas) para afrontar las acciones contratendenciales y contrarevolucionarias que emerger\u00e1n de los grupos de privilegio m\u00e1s conservadores.<\/p>\n<p>La intuici\u00f3n por parte de diversos fragmentos de los aparatos burocr\u00e1ticos del \u201cviejo\u201d Estado nacional respecto de la emergencia del fen\u00f3meno que enunciamos, ha generado YA un conflicto tan o m\u00e1s importante, en el presente momento hist\u00f3rico, que el que se deriva de la contraposici\u00f3n temporal que todav\u00eda prevalece pero va a comenzar a ser superada, entre apropiaci\u00f3n privada y producci\u00f3n social de la riqueza.<\/p>\n<p>Como veremos, lo que viene de decirse explica tanto la reemergencia del ultranacionalismo neofascista, (fen\u00f3meno ya estudiado aqu\u00ed) como la potencia transgresora y el apoyo de masas que desde los ochenta del siglo XX ha tenido el neoliberalismo.<\/p>\n<p>Pero demos ahora un paso atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Un d\u00eda lluvioso de la segunda d\u00e9cada del siglo XXI, mientras navegaba por la web en busca de informaci\u00f3n sobre el estado de las relaciones entre China y la India y por esa maravillosa potencia de la curiosidad humana, (as\u00ed como por la infinita informaci\u00f3n de calidad diversa que alberga la red de redes) termin\u00e9 abriendo una p\u00e1gina que refer\u00eda a la significaci\u00f3n cient\u00edfica de Antoine-Laurent de Lavoisier.<\/p>\n<p>En el segundo o tercer p\u00e1rrafo de la nota de divulgaci\u00f3n se indicaba lo siguiente: \u201cLa qu\u00edmica no era entonces (ni lo es ahora) una ciencia barata. Lavoisier necesitaba instrumentos complejos y sustancias caras y dif\u00edciles de conseguir. En uno de sus experimentos m\u00e1s significativos Lavoisier us\u00f3 una gran lupa para concentrar los rayos del sol sobre un diamante. El diamante se puso incandescente como una brasa, hasta que desapareci\u00f3. Con este experimento Lavoisier descubri\u00f3 que el diamante es una forma de carbono y que, al quemarse, se combina con el ox\u00edgeno transform\u00e1ndose en di\u00f3xido de carbono. Un experimento muy importante, pero tambi\u00e9n muy costoso\u201d.<\/p>\n<p>Apunt\u00e9 la frase en mi cuaderno de notas \u201ca estudio\u201d y luego imagin\u00e9 a Lavoisier solo y desgre\u00f1ado o acaso acompa\u00f1ado por alg\u00fan estudiante admirado de la tenacidad de su tutor, experimentando una y otra vez durante a\u00f1os, como un anciano alquimista\u2026 que es lo que era hasta que aport\u00f3 los insumos para elevar la curiosidad de la especie desde la b\u00fasqueda artesanal, a la ciencia de la qu\u00edmica.<\/p>\n<p>Demos ahora un pasito adelante\u2026<\/p>\n<p>Maria Salomea Sk\u0142odowska-Curie, como Rosa Luxemburgo, naci\u00f3 en Polonia y antes de recibir dos premios Nobel (el de F\u00edsica en 1903 y el de Qu\u00edmica en 1911) se traslad\u00f3 a Par\u00eds. Rosa lo hizo a Berl\u00edn. Como todav\u00eda en aquella \u00e9poca la condici\u00f3n femenina era \u201ccon toda naturalidad\u201d considerada \u201cintelectualmente inferior\u201d por parte de la mentalidad de la sociedad patriarcal extendida culturalmente incluso en pa\u00edses de desarrollo elevado, tanto en uno como en otro caso, el protagonismo que adquirieron era m\u00e1s bien excepcional.<\/p>\n<p>En la medida en que la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de la civilizaci\u00f3n dej\u00f3 en evidencia, en los pa\u00edses desarrollados ya con la fuerza \u201cde un prejuicio\u201d, de que tanto intelectiva como \u201cespiritualmente\u201d no hab\u00eda diferencia significativa alguna entre mujeres y hombres, y aunque a las \u201cfeministas\u201d les demand\u00f3 lograr ese estado de conciencia la realizaci\u00f3n de acciones muy radicales, pues les hab\u00eda resultado durante siglos dif\u00edcil \u201chacerse notar\u201d de otra manera diferente a la que emana de la praxis del erotismo, la mujer termin\u00f3 finalmente ocupando espacios en todas las esferas del mundo de la vida.<\/p>\n<p>A\u00f1adiendo inteligencia y sensibilidad a la producci\u00f3n material y cultural.<\/p>\n<p>La democratizaci\u00f3n en este campo, avanzaba significativamente, por lo menos, en la sociedad occidental.<\/p>\n<p>Por participar de la lucha que permiti\u00f3, entre otras, esa enorme conquista civilizatoria, Rosa Luxemburgo fue asesinada por las fuerzas de choque del Estado alem\u00e1n y como si tal p\u00e9rdida fuese, para el autoritarismo sin adjetivos, insuficiente, el \u201cestalinismo\u201d decret\u00f3 luego su \u201cmuerte\u201d pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u201cSin elecciones generales, libertad de prensa y de reuni\u00f3n ilimitada, lucha libre de opini\u00f3n y en toda instituci\u00f3n p\u00fablica, la vida se extingue, se torna aparente y lo \u00fanico activo que queda es la burocracia\u201d, hab\u00eda afirmado la m\u00e1s l\u00facida revolucionaria europea del siglo XX.<\/p>\n<p>\u201cLo \u00fanico activo que queda es la burocracia\u201d\u2026<\/p>\n<p>Demos ahora, aunque quiz\u00e1 todav\u00eda con algunas l\u00e1grimas nublando la vista del lector, as\u00ed como humedecieron la del autor mientras escrib\u00eda, unos cuantos pasos adelante.<\/p>\n<p>En este momento, en este mismo momento, ahora, unos diez millones de qu\u00edmicos hombres y mujeres de la Rep\u00fablica Popular China, conectados en red y utilizando ex\u00e1menes de varios laboratorios dispersos por el territorio de la naci\u00f3n asi\u00e1tica, pero tambi\u00e9n digitalmente interconectados, acaban de descubrir un medicamento\u2026. o quiz\u00e1, la funci\u00f3n regenerativa que tal prote\u00edna en tales dosis y mezclada con tales o cuales componentes opera sobre tal afecci\u00f3n. Pasado ma\u00f1ana ocurrir\u00e1 lo mismo.<\/p>\n<p>Una f\u00e1brica robotizada pondr\u00e1 en circulaci\u00f3n al medicamento al que d\u00edas despu\u00e9s, o quiz\u00e1 ahora, ahora mismo, la empresa Bayer procurar\u00e1 (procura) responder con otro mejor que muy probablemente, por razones demogr\u00e1ficas, en tanto que unos y otros experimentan con las mismas tecnolog\u00edas, ya est\u00e1 siendo perfeccionado por la industria farmacol\u00f3gica china o norteamericana.<\/p>\n<p>El capitalismo total ideal constituye un modo competitivo de producci\u00f3n, que lo mismo que ocurri\u00f3 respecto de las diferencias intelectivas y productivas entre la condici\u00f3n masculina y la condici\u00f3n femenina, ser\u00e1 considerado absurdo, (en cuanto su car\u00e1cter vulgarmente competitivo), pero mientras eso no ocurra, produce con unos niveles de eficiencia y ahora a una velocidad, que a quienes -por las razones que fueren &#8211; no puedan seguirle el paso, los arrastrar\u00e1 a todo tipo de din\u00e1micas autodestructivas.<\/p>\n<p>Pues todas aquellas naciones, la mayor\u00eda, QUE POR SI MISMAS, por sus propias fuerzas, no logren producir la suficiente riqueza para satisfacer las necesidades vitales y las aspiraciones y necesidades tecnol\u00f3gicas y culturales de la poblaci\u00f3n que las compone, no tendr\u00e1n otra alternativa que iniciar la disoluci\u00f3n de sus costosas estructuras burocr\u00e1ticas disolvi\u00e9ndolas en un entramado de arquitecturas supranacionales primero, reduci\u00e9ndolas luego a su m\u00ednima expresi\u00f3n mediante su sustituci\u00f3n por tecnolog\u00edas derivadas de la inteligencia artificial y la rob\u00f3tica, un poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Europea fue concebida de tal suerte, (aunque luego se reburocratiz\u00f3 en Bruselas, esencialmente porque forz\u00f3 la implementaci\u00f3n de una moneda \u00fanica para no depender ya tanto de Estados Unidos) y en proceso semejante han ya ingresado la Uni\u00f3n Africana (con dificultades por la existencia de muchos \u201cestados fallidos\u201d y acciones desestabilizadoras neoimperialistas) y el mismo proceso se desenvuelve en Eurasia.<\/p>\n<p>En occidente, mientras la superaci\u00f3n cient\u00edfico culturalmente articulada del sistema capitalista no pueda efectivizarse, las formas competitivas de existencia organizadas en la forma Estado nacional o en la forma de bloques de Estados PARECE ser la \u00fanica manera de asegurar los niveles de calidad de vida al que han accedido cientos y cientos de millones de personas.<\/p>\n<p>Pero lo relevante a nuestros efectos no es ahora ese futuro previsible pero lejano, en el que la humanidad socializada prevalecer\u00e1 sobre la sociedad civil fragmentada, sino reparar en que la aceleraci\u00f3n de las implicancias productivas del capitalismo total ideal aplicado cient\u00edfico culturalmente en China tornan inviable la preservaci\u00f3n del Estado nacional seg\u00fan y como ha funcionado hasta ahora\u2026 no \u00fanicamente para las naciones que por desarrollo desigual no tienen la m\u00e1s m\u00ednima chance de competir en ning\u00fan \u00e1rea con los pa\u00edses YA desarrollados, sino incluso para varios de esos Estados \u201cdesarrollados\u201d.<\/p>\n<p>Y como, pol\u00edticamente, la democracia en la forma de Estado de Derecho se ha desarrollado \u00fanicamente hasta ahora al interior de las fronteras de las naciones, \u2026 los desaf\u00edos que se le presentan a la humanidad en general y a la sociedad occidental en particular, son enormes.<\/p>\n<p>Ahora quiz\u00e1 pueda el lector interiorizar algo m\u00e1s hondamente la dimensi\u00f3n de la afirmaci\u00f3n que formulamos en el cap\u00edtulo I de las Conclusiones:<br \/>\n\u201cEl proceso de \u201cdisoluci\u00f3n\u201d del Estado nacional, que YA ha comenzado irremediablemente para no menos del 60 % de los pa\u00edses del mundo, a los efectos de que no tenga lugar dejando tras de s\u00ed incalificables cat\u00e1strofes humanas, deber\u00e1 realizarse fortaleciendo, aunque parezca parad\u00f3jico, la soberan\u00eda pol\u00edtica democr\u00e1ticamente construida, de la comunidad organizada en la forma Estado\u201d.<\/p>\n<p>La dial\u00e9ctica convivencia democr\u00e1tica, lucha de clases, proyecto nacional de desarrollo que hasta ahora se desenvolvi\u00f3 con resultados diversos seg\u00fan se haya administrado con sofisticaci\u00f3n o en medio de las cada vez m\u00e1s anacr\u00f3nicas l\u00f3gicas amigo \u2013 enemigo, ir\u00e1 siendo sustituida por la dial\u00e9ctica desarrollo local, convivencia democr\u00e1tica, integraci\u00f3n regional; en medio de \u201ctironeos\u201d entre conglomerados de capitalistas no suficientemente eficientes que pretender\u00e1n y no podr\u00e1n, salvo por cortos per\u00edodos, ser subvencionados, y en medio de la resistencia corporativa de aparatos burocr\u00e1ticos cuyas funciones YA pueden sustituirse mediante la aplicaci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>En cualquier caso, el proceso de desburocratizaci\u00f3n de las estructuras estatales, que tambi\u00e9n implica el comienzo del fin de las pr\u00e1cticas clientelares, (tal cosa a cambio de tal otra) ser\u00e1 exigida por la COMUNIDAD pol\u00edtica cada vez m\u00e1s acentuadamente.<\/p>\n<p>Como a las palabras, a las que nunca se las llev\u00f3 el viento, el autor de este escrito las respeta casi al mismo nivel que a las personas que ama, resulta del todo conveniente dejar constancia de que los contenidos que se desarrollar\u00e1n a partir del siguiente punto, el lector puede, sobre todo si desea \u201cno hacerse problemas\u201d, considerarlos ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo se producir\u00e1, por un per\u00edodo bastante extenso, un cambio de contenidos en la lucha de clases: tanto las burgues\u00edas m\u00e1s l\u00facidas como los trabajadores organizados (incluso los estatales mejor preparados, que procurar\u00e1n asumir ellos, en principio no aut\u00f3nomamente y m\u00e1s tarde en formas asociativas originales de las que participar\u00e1 toda la comunidad territorialmente relacionada, la prestaci\u00f3n de los servicios hoy centralizados) empujar\u00e1n el proceso de \u201cadormecimiento\u201d de las estructuras burocr\u00e1ticas del viejo Estado nacional.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de la cultura democr\u00e1tica que es la que \u201cm\u00e1s temprano que tarde\u201d prevalecer\u00e1 (porque de ella depende la dinamizaci\u00f3n productiva de la comunidad, la potencia creativa de s\u00ed, para decirlo, como ironizaba Luk\u00e1cs, \u201chegelianamente\u201d), el conflicto clave, la dial\u00e9ctica sustancial, que caracterizar\u00e1 al proceso de transformaci\u00f3n, es la que surge de la necesidad de la pol\u00edtica de contar con los instrumentos que le permitan dirigir al proceso de la civilizaci\u00f3n imponi\u00e9ndose sobre los ego\u00edsmos y h\u00e1bitos corporativos capitalistas y estatal funcionales en general.<\/p>\n<p>Al inicio del proceso las empresas p\u00fablicas, (como quiera que sean gestionadas) jugar\u00e1n en este sentido un rol esencial, pues son las que posibilitan junto a las pol\u00edticas impositivas redistributivas -haciendo por ahora abstracci\u00f3n de la cuesti\u00f3n militar- que la comunidad organizada todav\u00eda estatalmente y mediante mecanismos de producci\u00f3n pol\u00edtico jur\u00eddica parlamentaristas (con algunas experimentaciones de democracia directa aqu\u00ed y all\u00e1) prevalezca sobre la pretensi\u00f3n hist\u00f3ricamente reiterada de las clases privilegiadas menos competitivas de apropiarse del aparato del Estado para ponerlo a actuar en su directo beneficio.<\/p>\n<p>Llegados hasta aqu\u00ed, antes de ingresar en un par de problematizaciones decisivas, por f\u00e1cticas, por presentes en la realidad objetiva que acontece \u201cah\u00ed afuera\u201d, es necesario, para dimensionar la significaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural del proceso de desburocratizaci\u00f3n, formularse la siguiente pregunta:<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 fue tan pol\u00edticamente exitoso el neoliberalismo?<\/p>\n<p>Porque millones de integrantes de las clases medias de los pa\u00edses desarrollados o habitantes de sociedades en las cuales han tenido lugar procesos sistem\u00e1ticos de movilidad social ascendente, no est\u00e1n satisfechos con las prestaciones del Estado, en muchas naciones, por lo dem\u00e1s, con sobrados fundamentos.<\/p>\n<p>El hecho de que ciertamente, su situaci\u00f3n social org\u00e1nica y din\u00e1micamente integrada a las l\u00f3gicas del capitalismo total ideal les permita prescindir de las prestaciones sociales b\u00e1sicas porque pueden pagar las mercantilizadas, ahonda la subjetividad a la que una vez que accedi\u00f3 a tales posiciones deja de interesarle casi que en absoluto toda idea del Estado como \u201cescudo de los d\u00e9biles\u201d, seg\u00fan el decir del creador del primer Estado social del mundo, el estadista uruguayo, Don Jos\u00e9 Batlle y Ordo\u00f1ez.<\/p>\n<p>Pero no obstante ese ego\u00edsmo, pues la mayor\u00eda de ellos ni en los pa\u00edses desarrollados ni en los de desarrollo medio asumen, (las m\u00e1s de las veces porque no disponen de tiempo) protagonismo social para integrarse a asociaciones comunitarias que sustituyan a los aparatos burocr\u00e1ticos en la \u201cadministraci\u00f3n de las cosas\u201d local o descentralizadamente administradas, la exigencia desburocratizadora que \u201cles sale (ideol\u00f3gicamente) del alma\u201d, tiene componentes revolucionarios.<br \/>\nMuy posiblemente estimulados por las organizaciones de los trabajadores que tomar\u00e1n la iniciativa, los profesionales de las clases medias altas se ir\u00e1n integrando a las formas comunitarias de \u201cadministraci\u00f3n de las cosas\u201d.<\/p>\n<p>La supervisi\u00f3n del tratamiento y reciclaje de los residuos de la zona en que habitan, la determinaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas y prioridades de inversi\u00f3n en el espacio p\u00fablico, la fiscalizaci\u00f3n cr\u00edtica de las asociaciones de educadores\u2026 la elecci\u00f3n de \u201crepresentantes\u201d a las Asambleas Presupuestales regionales, que ser\u00e1n frecuentes\u2026 y as\u00ed, que la imaginaci\u00f3n del lector haga el resto.<\/p>\n<p>El ingrediente m\u00e1s relevante que material y culturalmente explica el conflicto entre sociedad y burocracia es la intuici\u00f3n, por millones de ciudadanos occidentales, de que la mayor\u00eda de los pa\u00edses en que habitan no est\u00e1n en condiciones de producir suficiente riqueza para garantizar una equilibrada distribuci\u00f3n que evite procesos de polarizaci\u00f3n social y pol\u00edtica autodestructivos si el viejo Estado nacional continua consumiendo recursos ineficientemente gestionados o que ya resulta innecesario gestione.<\/p>\n<p>El autor de este escrito pudo observar ese fen\u00f3meno\u2026 en Suecia.<\/p>\n<p>El estado social, al concebirse para competir con el monumental aparato estatista del \u201csocialismo real\u201d, cre\u00f3 enormes estructuras burocr\u00e1ticas en algunas esferas muy corporativizadas, pues los trabajadores no est\u00e1n sujetos a la revocabilidad de sus funciones y disponen de privilegios menores, pero privilegios al fin\u2026 raz\u00f3n por la cual la \u201csubjetividad moderna\u201d te\u00f3ricamente caracterizada por el despliegue de la iniciativa individual se trastoca en algo que podr\u00edamos denominar: \u201ccomodidad burocr\u00e1tica posmoderna\u201d.<\/p>\n<p>Y esto ocurre tambi\u00e9n en muchas universidades\u2026<\/p>\n<p>Y tal es una de las razones por las cuales en las sociedades occidentales que en algunos momentos lograron relativamente altos niveles de democratizaci\u00f3n de las relaciones sociales, pero mediante la excesiva presencia del Estado, en general sobredimensionado en sus funciones, se consolid\u00f3 casi que como reflejo, la idea del Estado en lugar de Dios.<\/p>\n<p>Y como una de sus consecuencias es la emergencia cultural de lo que puede calificarse como la \u201csociedad demandante\u201d, en algunos pa\u00edses luego empobrecidos o que ya no dispon\u00edan de recursos en exceso, la comunidad ha sido incapaz de reaccionar por sus propias fuerzas m\u00e1s que con inclinaciones del tipo de la exigencia de retorno del \u201cEstado\u201d total.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses del Este europeo reemerge en todos lados el neofascismo, concebido para sustituir\u2026 \u00a1al estalinismo!<\/p>\n<p>Como en este libro no se trata de \u201cescandalizar\u201d a la opini\u00f3n p\u00fablica occidental, sino de exponer problematizaciones, miremos a la cara a algunas de ellas.<br \/>\nLa abrumadora mayor\u00eda de las groseras inequidades sociales son en casi todo el mundo resultado de que se le ha hecho pagar a la sociedad, una y otra vez, por las pol\u00edticas estatales implementadas no para solucionar problemas sociales derivados de la desigualdad intr\u00ednseca que pese a sus muchas virtudes en relaci\u00f3n a las formas estamentales anteriores genera el sistema capitalista de producci\u00f3n, sino a que las mismas han estado orientadas a favorecer a los grupos de privilegio YA consolidados.<\/p>\n<p>Resultado de lo cual, el sistema capitalista de producci\u00f3n, el del \u201clibre\u201d mercado y la \u201clibre\u201d competencia\u2026 ha terminado formando\u2026 \u00a1nuevas castas!<br \/>\nBastante semejantes a las del feudalismo.<\/p>\n<p>Eso, y casi nada m\u00e1s que eso, han sido el \u201ccapitalismo monopolista de Estado\u201d, el \u201ccapitalismo neoimperialista supranacional\u201d, el capitalismo \u201colig\u00e1rquico\u201d y el \u201ccapitalismo de los amigos\u201d a los que burlonamente refer\u00edamos en el cap\u00edtulo 72 de este libro.<\/p>\n<p>A partir del ingreso de China al comercio mundial sin embargo, las l\u00f3gicas seg\u00fan las cuales con base en \u201cel inter\u00e9s nacional\u201d, las compa\u00f1\u00edas que hasta ahora pod\u00edan sensatamente \u201cgestionar\u201d, en los pa\u00edses desarrollados, de vez en vez, en los pa\u00edses de desarrollo medio o bajo, sistem\u00e1ticamente, el apoyo del \u201ccapitalismo de Estado\u201d, dejar\u00e1n de estar en condiciones de recurrir al mecanismo conocido como \u201csocializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas\u201d.<\/p>\n<p>Esto obedece esencialmente a que las poblaciones que alcanzaron cierto nivel de vida estaban dispuestas a \u201chacer sacrificios\u201d para salvar al Estado nacional siempre y cuando no perdiesen los privilegios derivados de habitar naciones cuyas pr\u00e1cticas imperialistas y neo imperialistas les permit\u00edan disfrutar de alt\u00edsimos niveles de vida y consumo, pero como ninguna de las \u201cpol\u00edticas\u201d contraf\u00e1cticas son ya aplicables al tipo de competencia entre superpotencias que se desenvuelve en la actualidad, dif\u00edcilmente se presente otra soluci\u00f3n diferente al de \u201cdejar morir\u201d a las empresas no competitivas sustituy\u00e9ndolas por capitales de cualquier origen, mejor, de diverso origen pol\u00edtica y deliberadamente seleccionados.<\/p>\n<p>En el presente estado de situaci\u00f3n de la competencia de clases y naciones ni siquiera el capitalismo monopolista neoimperialista de Estado puede lograr imponer, como hasta ahora, las condiciones generales del comercio mundial.<\/p>\n<p>Pr\u00e1cticas que a su vez les permit\u00edan en particular a Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea, subvencionar indirectamente a \u201csus\u201d empresas en la disputa por el mercado global.<\/p>\n<p>La imposici\u00f3n neoimperialista de las reglas de juego del comercio mundial, que en algunos momentos fue m\u00e1s agresiva y en otros menos, propici\u00f3 un fen\u00f3meno al que aqu\u00ed hemos denominado como \u201cel capitalismo de los amigos\u201d, sustituto del capitalismo \u201colig\u00e1rquico\u201d, ya insostenible en pa\u00eds democr\u00e1tico alguno.<\/p>\n<p>Recordemos c\u00f3mo con cierta iron\u00eda defin\u00edamos a esas \u201cb\u00fasquedas\u201d de soluci\u00f3n a la \u201cimpotencia productiva\u201d que caracteriz\u00f3 durante d\u00e9cadas a algunas econom\u00edas nacionales, que esencialmente eso fueron, b\u00fasquedas de soluci\u00f3n mediante atajos que no conduc\u00edan a ninguna parte:<\/p>\n<p>\u201cEn el primer caso de trata de Estados que con el argumento de propiciar un desarrollo industrial \u201cnacional\u201d constituyeron, digamos, \u201ctrenzas de poder\u201d entre un sistema pol\u00edtico y tecno burocr\u00e1tico m\u00e1s o menos democr\u00e1tico y conglomerados de capitalistas no suficientemente competitivos seg\u00fan las l\u00f3gicas del capitalismo total ideal. Para no herir innecesariamente sensibilidades nacionales no se se\u00f1alar\u00e1n aqu\u00ed ejemplos concretos, pero se trata de la realidad objetiva de muchos, muchos Estados.<\/p>\n<p>En el segundo caso sus contenidos pueden caracterizarse como el resultado de alianzas entre \u201coligarqu\u00edas\u201d propietarias de vastas extensiones de tierras productivas o ricas en recursos minerales o energ\u00e9ticos, con pa\u00edses imperialistas que cuidaban sus intereses y cuyas formas institucionales han sido el resultado en sus per\u00edodos dictatoriales de la ausencia de organizaciones pol\u00edtica y culturalmente s\u00f3lidas de los trabajadores y en sus per\u00edodos m\u00e1s o menos \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d de coyunturas en las cuales los asalariados estuvieron en condiciones de disputar espacios de poder.<\/p>\n<p>En casi que ning\u00fan caso, naturalmente, se da un modelo \u201cpuro\u201d, porque los contenidos de las formas capitalistas terminan siempre determinados por la correlaci\u00f3n de fuerzas entre los grupos de inter\u00e9s y las clases sociales, por el estado de situaci\u00f3n de los conflictos geopol\u00edticos y por la capacidad que tal o cual sociedad tenga de preservar su integridad institucional o, en \u00faltima instancia, territorial\u201d.<\/p>\n<p>La impotencia competitiva ha sido la caracter\u00edstica de los Estados que no pudieron ellos mismos tornarse imperialistas lo que condujo en el pasado a sus elites m\u00e1s conservadoras a intentar concentrar dictatorialmente a veces, otras hegem\u00f3nicamente, el poder del Estado (mediante la influencia del dinero en la praxis pol\u00edtico electoral) pero como la extensi\u00f3n de la cultura democr\u00e1tica (institucionalmente m\u00e1s o menos s\u00f3lida, m\u00e1s o menos d\u00e9bil) ya era en occidente un proceso ontol\u00f3gicamente necesario, la soluci\u00f3n entonces experimentada lo fue el de un desarrollismo empujado mediante pr\u00e1cticas proteccionistas \u201ceternas\u201d.<\/p>\n<p>Proceso del cual no pod\u00eda surgir otra cosa que la articulaci\u00f3n de nuevas castas ora con una parte del cuerpo en el mundo empresarial, ora con la otra parte en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Ahora bien, como estamos presentando problematizaciones, no corresponde dejar de subrayar aqu\u00ed que tales pr\u00e1cticas tuvieron su principal origen en que constitu\u00edan casi que la \u00fanica respuesta posible a los problemas del desarrollo desigual ante la acci\u00f3n imperialista y neoimperialista de las \u201cviejas\u201d grandes potencias.<br \/>\nLo que nos conduce a introducir, aunque muy a vuelo de p\u00e1jaro, a la cuesti\u00f3n militar.<\/p>\n<p>Es decir, a analizar la realidad no seg\u00fan como a cada cual le agradar\u00eda que fuese idealmente, sino como ella se presenta a nuestra percepci\u00f3n cuando procuramos abordar todas sus concatenaciones con crudeza.<\/p>\n<p>En principio, pero s\u00f3lo en principio, el autor tiende a considerar, que contrariamente a lo que estima cierta sensibilidad \u201cantiimperialista\u201d curtida por los hechos, no se producir\u00e1n, salvo casos muy excepcionales, intervenciones militares directas por parte de potencias occidentales en occidente.<\/p>\n<p>Los riesgos de que se reproduzcan fen\u00f3menos como la reacci\u00f3n del integrismo isl\u00e1mico pero en clave de \u201cguerra de clases\u201d, son muy altos. Y tienen consecuencias extremadamente desestabilizadoras para las naciones agresoras. Pues sus territorios no quedar\u00e1n por fuera del conflicto.<\/p>\n<p>No obstante, veamos el caso de Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>El inicio del proceso de disoluci\u00f3n del Estado nacional presenta como inexorable la implementaci\u00f3n de acuerdos de integraci\u00f3n regional seriamente dise\u00f1ados.<br \/>\nLas naciones que no participen de tales articulaciones tender\u00e1n a caer en la pendiente que los conducir\u00e1, o bien a constituir \u201cEstados fallidos\u201d o bien a buscar soluciones extrarregionales ali\u00e1ndose con alguno de los potentes espacios geopol\u00edticos ya constituidos y contra los cuales, en algunas esferas, la industrial militar entre ellas, no es posible ya plantearse competencia alguna: Estados Unidos \u2013 Gran Breta\u00f1a, la Uni\u00f3n Europea, o China \/ Rusia.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre en \u00c1frica y en vastas regiones del Asia.<\/p>\n<p>La India es el \u00fanico pa\u00eds, (la \u00fanica sociedad) que quiz\u00e1 pueda tejer alianzas al mismo tiempo, comerciales con China y tecnol\u00f3gicas (tambi\u00e9n en la esfera militar), con Estados Unidos.<\/p>\n<p>Los procesos de integraci\u00f3n regional seriamente ejecutados ya enfrentan el desaf\u00edo de vencer acciones desestabilizadoras externas (el fortalecimiento de todo competidor en cualquier \u00e1rea es en este momento de fr\u00e1giles equilibrios, un problema) lo que puede observarse con la actitud asumida en la segunda d\u00e9cada del siglo XX por Colombia en Am\u00e9rica del Sur y por Turqu\u00eda y Ucrania en Europa.<\/p>\n<p>Sin m\u00e1rgenes reales de autonom\u00eda por parte de las elites que procuren articular los procesos de integraci\u00f3n no pueden desenvolverse pol\u00edticas de complementaci\u00f3n productiva, dise\u00f1o de cadenas de valor y uso de los recursos naturales diferenciado en beneficio de la econom\u00eda regional en su conjunto.<\/p>\n<p>En los procesos de integraci\u00f3n, digamos un poco socarronamente, los pa\u00edses no perder\u00e1n la bandera, el himno y la selecci\u00f3n de f\u00fatbol, pero necesitan, y por eso lo implementar\u00e1n, reducir los costos burocr\u00e1ticos en general y militares en particular, lo que \u00fanicamente puede realizarse organizando la especializaci\u00f3n por regiones de los cuerpos de seguridad, de modo que se necesiten unos a otros estrat\u00e9gicamente.<\/p>\n<p>Todo proceso de integraci\u00f3n en el presente momento hist\u00f3rico no est\u00e1 orientado a conformar bloques cerrados, porque tal cosa no es posible, pero tienden a privilegiar la cooperaci\u00f3n entre ellos respecto de otros espacios geopol\u00edticos.<\/p>\n<p>Si cualquiera de los pa\u00edses geopol\u00edticamente integrantes naturales de un acuerdo de asociaci\u00f3n se sale del bloque, introduce un componente de inestabilidad que puede conducir a conflictos militares.<\/p>\n<p>Como toda ingenier\u00eda integradora no puede ya realizarse sino empujando la democratizaci\u00f3n de la sociedad, la pol\u00edtica de generaci\u00f3n de empleo constituye un componente esencial.<\/p>\n<p>La fragmentaci\u00f3n militar pues, que unas naciones por ejemplo de \u00c1frica, acuerden con tal espacio geopol\u00edtico y otras con otro, sumado a la dificultad en la generaci\u00f3n de empleo ya end\u00e9mica en algunas regiones, acent\u00faa otro componente cuya enunciaci\u00f3n no es posible dejar de hacer.<\/p>\n<p>Refiere a la calidad de las instituciones que garanticen el monopolio del uso de la fuerza coercitiva por parte de la comunidad integrada.<\/p>\n<p>En caso contrario, la disputa militar de espacios territoriales ricos en recursos naturales o utilizados por la \u201cindustria\u201d de la droga, el contrabando de mercader\u00edas, el tr\u00e1fico de armamentos, de personas, por parte de mafias cada vez m\u00e1s profesionalmente organizadas, acent\u00faan el riesgo de la emergencia de cada vez m\u00e1s \u201cEstados fallidos\u201d.<\/p>\n<p>Comunidad pol\u00edticamente organizada y democracia<\/p>\n<p>Cuando en este libro estudiamos los contenidos del debate entre Hans Kelsen y Pashukanis sobre la especificidad del Derecho, al lector pudo pasarle desapercibida, entre las muchas diferencias conceptuales, una coincidencia sustancial.<\/p>\n<p>Ambos refieren a que en el proceso de disputa por los contenidos del Derecho, que emerge tanto del conflicto de clases como a partir de la competencia entre conglomerados de intereses privados y organizaciones burocr\u00e1ticas, el \u00fanico modo de asegurar la estabilidad de una comunidad pol\u00edtica institucionalmente organizada es el que denominan como un \u201cpoder despersonalizado\u201d, verbigracia, no endiosado, que se constituye a partir de la producci\u00f3n democr\u00e1tica de una legislaci\u00f3n que por ello mismo resultar\u00e1 vinculante.<\/p>\n<p>Este procedimiento dio lugar en occidente al Estado de Derecho y conduce a los dirigentes chinos a elaborar lo que califican como un Estado socialista de Derecho.<br \/>\nLa competencia por la direcci\u00f3n del proceso de la civilizaci\u00f3n entre la burgues\u00eda y los trabajadores organizados, en cada pa\u00eds o regi\u00f3n, y ahora a escala global, abarcar\u00e1 por esa raz\u00f3n tanto a la esfera de las formas de producci\u00f3n, como la esfera de la cultura.<\/p>\n<p>Tomando en consideraci\u00f3n que a China la \u201cproducci\u00f3n\u201d, as\u00ed puede calificarse, de una cultura democr\u00e1tica, le demandar\u00e1 algunas d\u00e9cadas, tanto porque por su inmensidad no puede en este momento de la conflictiva historia mundial experimentar demasiado, como porque no existen modelos de democracia directa funcionales que tomar como referencia, la voluntad com\u00fan en occidente, de la burgues\u00eda m\u00e1s culta y los trabajadores, de sus respectivos intelectuales org\u00e1nicos, de regenerar la tradici\u00f3n democr\u00e1tica de la modernidad, constituye el \u00fanico posible freno a la oleada neofascista que en caso contrario se extender\u00e1 a todas aquellas sociedades que no logren resolver pol\u00edticamente las dial\u00e9cticas de conflicto que hemos expuesto en esta obra.<\/p>\n<p>Como la disputa por los contenidos del derecho es POLITICAMENTE efectiva, siempre y cuando no sea sometida a interferencias externas, y como el capitalismo total ideal tiende inercialmente hacia el expansionismo, tal b\u00fasqueda de la \u201cgobernabilidad\u201d interior requerir\u00e1 pol\u00edticos de alto nivel intelectual e integridad \u00e9tica.<br \/>\nComo en el universo de la cultura posmoderna tal cosa se encuentra poco, las sociedades tendr\u00e1n que prestar decisiva atenci\u00f3n a modificar ese estado de cosas.<br \/>\nChina, Rusia, Estados Unidos, Alemania, Francia, Jap\u00f3n, ser\u00e1n los \u00faltimos estados nacionales a los cuales afectar\u00e1 el proceso de descomposici\u00f3n del capitalismo monopolista de Estado, de suerte que sus sociedades cumplir\u00e1n un rol determinante en relaci\u00f3n con los contenidos que caracterizar\u00e1n al mundo en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Pues o bien ellas, las sociedades de esas naciones, repolitiz\u00e1ndose, juegan un rol decisivo en la exigencia a sus gobiernos de una gesti\u00f3n cient\u00edfico cultural y pol\u00edtica de la din\u00e1mica civilizatoria, o bien ella quedar\u00e1 librada a l\u00f3gicas competitivas destructivas de impredecibles consecuencias.<\/p>\n<p>La objetividad hist\u00f3rica en que deben desenvolverse las elites en la era del capital \u201chipersensible\u201d, fen\u00f3meno que todo proceso de democratizaci\u00f3n, cuando aparece como irreversible, desata, es asunto dif\u00edcil de administrar.<\/p>\n<p>Tiende a producir \u201cmentalidades resentidas\u201d<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la praxis, que fue erosionada en su potencia cultural revolucionaria precisamente por mentalidades resentidas, resulta relevante no subestime ahora el peso que las mismas ya tienen en occidente, en los pa\u00edses menos desarrollados en particular.<\/p>\n<p>El \u201cp\u00e1nico\u201d de los conglomerados de capitalistas ineficientes (que tal fue el fundamento del fascismo y es el fundamento del autoritarismo en general) no se resuelve ni mediante pr\u00e1cticas neoliberales ni mediante pr\u00e1cticas estatistas, sino mediante la democratizaci\u00f3n permanente de la comunidad pol\u00edtica organizada localmente primero, regionalmente luego, y ya se ver\u00e1 hacia el \u00faltimo cuarto del Siglo XXI c\u00f3mo, universalmente, al final del proceso.<\/p>\n<p>En qu\u00e9 medida el mayor nivel de instrucci\u00f3n general de la poblaci\u00f3n occidental puede generar las condiciones para una toma de conciencia orientada cient\u00edfico culturalmente a la democratizaci\u00f3n general de la sociedad, a\u00fan en medio de tan diversas pr\u00e1cticas \u201calienadas\u201d, es algo que est\u00e1 por verse.<\/p>\n<p>Y tal es la raz\u00f3n por la cual, la producci\u00f3n de cultura, constituye la m\u00e1s relevante acci\u00f3n revolucionaria en el mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Mentalidad colaborativa<\/p>\n<p>Permite albergar esperanzas el fen\u00f3meno visible por todas partes del incremento de lo que podr\u00edamos denominar como \u201cla mentalidad colaborativa\u201d que emerge de una mir\u00edada de emprendimientos sociales y empresariales.<\/p>\n<p>Cuando las formas colaborativas salgan del \u00e1mbito de la producci\u00f3n, por ejemplo, de software y aplicaciones, dise\u00f1o y producci\u00f3n art\u00edstica, esferas a las que por ahora est\u00e1n confinadas, y se trasladen a la industria qu\u00edmica, a la realizaci\u00f3n audiovisual, a la rob\u00f3tica y otros sectores claves de la econom\u00eda capitalista global, el desaf\u00edo a las formas del capital \u2013 trabajo asalariado ser\u00e1 inmenso, y es en ese momento cuanto m\u00e1s policlasista resultar\u00e1 la oleada democratizadora.<br \/>\nEn todo caso, el proceso de sustituci\u00f3n de la forma cl\u00e1sica capital \u2013 trabajo asalariado por formas de econom\u00eda colaborativa, aunque desarrollado seg\u00fan las l\u00f3gicas del capitalismo total ideal, pues en caso contrario fracasar\u00edan, ya comenz\u00f3 y es hist\u00f3ricamente irreversible.<\/p>\n<p>Y es que la praxis transformadora, cuanto m\u00e1s se socializa la producci\u00f3n, m\u00e1s aceleradamente produce nuevas innovaciones y cooperaciones en la forma de inteligencia colectiva y creaci\u00f3n de espacios de colaboraci\u00f3n que tienden m\u00e1s y m\u00e1s a constituirse en \u201casociaciones de productores libres\u201d que en empresas capitalistas cl\u00e1sicas.<\/p>\n<p>Como este proceso tiene lugar en medio de la \u201cdisoluci\u00f3n\u201d de la forma hist\u00f3rica a la que conocimos como \u201ccapitalismo monopolista de Estado\u201d, ni la burgues\u00eda ni los trabajadores organizados podr\u00e1n ya en occidente lograr, en sociedades con una composici\u00f3n de clases cada vez m\u00e1s heterog\u00e9nea, gobernar \u201ccontra\u201d la otra clase.<br \/>\n\u00danicamente una sofisticada praxis policlasista mediada por partidos pol\u00edticos financiados y controlados muy radicalmente por la sociedad podr\u00e1 administrar cient\u00edfico culturalmente los enormes desaf\u00edos que, como vimos, se le presentan no ya a la comunidad supranacional todav\u00eda regional y estatalmente organizada, sino a la humanidad en general.<\/p>\n<p>La competencia cultural y pol\u00edtica por la hegemon\u00eda somete a las clases principales de la sociedad capitalista a muy apasionantes tensiones.<\/p>\n<p>La que actu\u00e9 con mayor densidad intelectual y vocaci\u00f3n democr\u00e1tica obtendr\u00e1 el respaldo de la sociedad.<\/p>\n<p>Y como el sentido de la vida los individuos no lo establecen mediante la praxis pol\u00edtica, sino en el conjunto din\u00e1mico del complejo social y afectivo, cuanto mayor es el pluralismo, m\u00e1s honesto, flexible y sofisticado est\u00e1 hist\u00f3ricamente presionado a ser el discurso de las clases dirigentes, ya procuren representar a la burgues\u00eda, ya a los trabajadores.<\/p>\n<p>Como enfatizaba Antonio Gramsci, cuanto m\u00e1s socializada la producci\u00f3n del mundo de la vida, m\u00e1s hiperpluralista la humanidad tiende a ser, y m\u00e1s hist\u00f3ricamente necesario resulta calificar el contenido de los procesos discursivos para elevar a la sociedad de las &#8220;creencias populares&#8221;, que de vez en vez producen un Trump, hacia el desenvolvimiento de \u201cun conjunto de actos intelectuales, un conjunto de pasiones y sentimientos\u201d desde los cuales emerge la fuerza cultural necesaria para inducir a la acci\u00f3n transformadora cuyo objeto es la elevaci\u00f3n de los contenidos del proceso de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>VII<\/p>\n<p>\u201cLas revoluciones no se preparan, brotan\u201d<\/p>\n<p>El libro, la mayor\u00eda de cuyos anteriores 83 cap\u00edtulos el lector encontrar\u00e1 en gerardobleier@blogspot.com, en su versi\u00f3n impresa se titular\u00e1:<\/p>\n<p>Los naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene<\/p>\n<p>La democratizaci\u00f3n permanente<\/p>\n<p>Apuntes para un marco conceptual de la transformaci\u00f3n de la sociedad global en el Siglo XXI.<\/p>\n<p>Abord\u00e9 el apasionante desaf\u00edo de escribirlo como consecuencia de un dif\u00edcil acontecimiento que decid\u00ed convertir en esperanzadora praxis pol\u00edtico cultural.<\/p>\n<p>Logr\u00e9 disponer del tiempo y los recursos necesarios para hacerlo tras una gesti\u00f3n iniciada por mi familia con el objeto de recibir una indemnizaci\u00f3n, pues como consecuencia de las pr\u00e1cticas del terrorismo de Estado implementadas por la dictadura uruguaya entre 1973 y 1984, result\u00f3 asesinado mi padre, Eduardo Bleier.<br \/>\nReflexion\u00e9 entonces que en tanto mi padre hab\u00eda dado su vida por participar del proceso de transformaci\u00f3n democr\u00e1tico igualitaria de la sociedad, bien pod\u00eda yo actuar con el mismo esp\u00edritu desinteresado y disponer de esos recursos en lugar de para la satisfacci\u00f3n personal de alg\u00fan deseo, para contribuir a hacer efectiva otra de sus aspiraciones.<\/p>\n<p>Que los partidos de los trabajadores del mundo entero, integrando a cient\u00edficos e intelectuales, comenzaran a disputar la direcci\u00f3n general del proceso de la civilizaci\u00f3n a las clases m\u00e1s conservadoras del sistema capitalista.<\/p>\n<p>Pues esa era su principal aspiraci\u00f3n, en esos precisos t\u00e9rminos enunciada.<\/p>\n<p>No crea sin embargo el lector que no oper\u00f3 ning\u00fan inter\u00e9s \u201cpersonal\u201d.<\/p>\n<p>Considero que si los partidos que se proponen impulsar la democratizaci\u00f3n permanente de la sociedad, (cualquiera sea su denominaci\u00f3n pol\u00edtico institucional), no logran concluir la regeneraci\u00f3n te\u00f3rica de la filosof\u00eda de la praxis, acentuar la densidad \u00e9tica de sus pr\u00e1cticas y la calidad general de sus propuestas transformadoras, la crisis estructural derivada de la creciente distancia entre pa\u00edses hiperdesarrollados y pa\u00edses de desarrollo medio o bajo (que no se resuelve con atajos, ni estatal nacionales, ni ideol\u00f3gicos), producir\u00e1 el desborde de una oleada neofascista que en el medio isl\u00e1mico y en algunos pa\u00edses del este europeo ya es hegem\u00f3nica y que en muchas otras partes de occidente, todav\u00eda sin expresiones militaristas agudas, ha comenzado.<\/p>\n<p>Corrientes ultra ideologizadas tomadas por el &#8220;anticapitalismo vulgar&#8221; que caracteriz\u00f3 a la cr\u00edtica de la modernidad &#8211; considerada como el esfuerzo de tres siglos por tornar inviable toda forma de autoritarismo- y composiciones ideol\u00f3gicas anticomunistas y ultranacionalistas de diversa naturaleza y sensibilidad, (pues se expresan como antiestalinismo en aquellas sociedades que lo vivenciaron y como p\u00e1nico ante la democratizaci\u00f3n de las relaciones sociales por parte de tradiciones hist\u00f3ricamente antidemocr\u00e1ticas) confluyen hacia la promoci\u00f3n de pr\u00e1cticas que siguiendo la l\u00f3gica amigo &#8211; enemigo introducen, en la ya extremadamente compleja situaci\u00f3n mundial, de fr\u00e1giles, muy fr\u00e1giles equilibrios, niveles de irracionalismo muy semejantes a los de principios del siglo XX.<\/p>\n<p>Algunas de las causas que procuran explicar por qu\u00e9 esto ocurre se han tratado de exponer en este libro.<\/p>\n<p>Pero lo realmente relevante es que si tal proceso se acent\u00faa retrotraer\u00e1 a la civilizaci\u00f3n occidental a aquellos per\u00edodos dram\u00e1ticamente caracterizados por la imposibilidad de la pol\u00edtica de operar sobre los intereses en conflicto para encauzarlos hacia la democratizaci\u00f3n general de la sociedad.<\/p>\n<p>Y eso es precisamente lo que se proponen los m\u00e1s &#8220;conscientes&#8221; de entre los grupos de inter\u00e9s que, hist\u00f3ricamente, &#8220;perdidos por perdidos&#8221;, como se encuentran en posiciones de privilegio, no se inquietan en absoluto por alentar procesos de polarizaci\u00f3n pol\u00edtica, pues en general no los afecta demasiado la crisis de las instituciones democr\u00e1ticas siempre que la situaci\u00f3n derivada de esa crisis no afecte, precisamente, sus posiciones de privilegio.<\/p>\n<p>Esto suele ocurrir cuando sobrepasan determinados l\u00edmites, pero son calificados de &#8220;irracionalistas&#8221; entre otras cosas, -hiper ideologismo, resentimiento de clase hacia la &#8220;pretenciosa&#8221; aspiraci\u00f3n democratizadora de las clases populares- porque suelen pertenecer a tradiciones dogm\u00e1ticas de diferente naturaleza.<\/p>\n<p>Pocas veces como en la actualidad resulta tan esencial al proceso de la civilizaci\u00f3n derrotar a todas las pr\u00e1cticas autoritarias, pues entra\u00f1an inexorablemente que la pol\u00edtica institucional, la \u00fanica posible en la sociedad occidental contempor\u00e1nea, con sus complejidades derivadas de los juegos que caracterizan a la disputa por el poder estatal, sea tomada definitivamente por el cinismo, la corrupci\u00f3n, el burocratismo organizado en forma de nuevas castas (articulaci\u00f3n capital \u2013 pol\u00edtica para satisfacer intereses cortoplacistas) &#8230; y por la descomposici\u00f3n progresiva de la potencia transformadora de la comunidad organizada pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>Al poder no lo constituye ninguna \u201cm\u00e1quina que decide\u201d, sino la praxis humana en la forma de acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Acci\u00f3n pol\u00edtica mediante la cual, en la sociedad del trabajo alienado, los ciudadanos delegan, quiz\u00e1, y sin quiz\u00e1, m\u00e1s de lo que resulta prudente, a otros individuos a los que no controlan suficientemente, la gesti\u00f3n de las instituciones.<\/p>\n<p>Y es esa actitud, digamos, poco prudente, la que posibilita la creciente influencia de formas de manipulaci\u00f3n encubridoras de los intereses que siempre operan detr\u00e1s de las \u201ccomposiciones ideol\u00f3gicas\u201d mediante las cuales las clases y los grupos de inter\u00e9s disputan el control de las instituciones.<\/p>\n<p>Tanto cuando surgieron (las composiciones ideol\u00f3gicas) por razones estructurales fundadas, naturalmente necesarias para dar respuesta aproximada, aunque err\u00f3nea, a los problemas de la civilizaci\u00f3n en determinado per\u00edodo de su evoluci\u00f3n, como cuando son profesionalmente elaboradas.<\/p>\n<p>Desde mediados del siglo XIX sin embargo, las \u201ccomposiciones ideol\u00f3gicas\u201d representan un retroceso cultural tambi\u00e9n cuando hacen uso de ellas partidos que se autodefinen de izquierda, pero que no representan ni pueden representar a la tradici\u00f3n de la filosof\u00eda de la praxis si su acci\u00f3n no combate culturalmente toda forma de populismo, irracionalismo, antidemocratismo o voluntarismo.<\/p>\n<p>Ning\u00fan partido \u201cnacionalista popular\u201d o de ultraizquierda que cultive discursos de contenido \u201camigo \u2013 enemigo\u201d, ninguna estructura pol\u00edtica cuyo objeto sea la conformaci\u00f3n de aparatos burocr\u00e1ticos en la forma de clanes de amigos que hacen uso clientelar de los recursos sociales, representa al humanismo revolucionario contenido en las ideas de Marx.<\/p>\n<p>El objeto de la filosof\u00eda de la praxis es la democratizaci\u00f3n permanente de las instituciones pol\u00edticas y de las estructuras econ\u00f3micas a favor de la SOCIEDAD, en primer lugar de la propia, a la que se pertenece afectiva y culturalmente, para elevarla a un m\u00e1s alto nivel de civilizaci\u00f3n, como en este libro observamos enfatiz\u00f3 Gramsci.<\/p>\n<p>Esa acci\u00f3n no est\u00e1 exenta de duras batallas, en todos los planos, pero no estratifica adversarios reales o imaginarios al barrer, sino que articula voluntades pol\u00edticas mayoritarias para en cada \u00e9poca hist\u00f3rica encontrar el modo de ahondar el proceso democratizador.<\/p>\n<p>Toda pr\u00e1ctica que se aleje de esa l\u00f3gica pol\u00edtico cultural no contribuye a derrotar no ya al neofascismo, ni siquiera a la ideolog\u00eda inherente al neoimperialismo en su forma en el siglo XXI ya cl\u00e1sica: el \u201cneoliberalismo\u201d.<\/p>\n<p>La promoci\u00f3n de iniciativas productoras de riqueza por parte de &#8220;asociaciones de productores&#8221; o capitales locales en aquellos pa\u00edses de desarrollo medio que encuentran enormes dificultades para competir con las reglas de juego que suelen imponer las pr\u00e1cticas neoimperialistas mediante la apertura o cierre de mercados y cuyo objeto es proteger a las multinacionales &#8220;de origen&#8221;, son necesarias, pero tienen que ser el resultado de decisiones consciente y democr\u00e1ticamente adoptadas por las sociedades donde esas pol\u00edticas se promueven.<\/p>\n<p>En caso contrario se crean &#8220;nuevas castas&#8221; que luego tienden naturalmente a actuar en la defensa de los privilegios a los cuales accedieron como si la generaci\u00f3n de los mismos fuere m\u00e9rito exclusivamente individual de ellos y de las tecnoburocracias que empujaron las iniciativas.<\/p>\n<p>Este &#8220;problema&#8221; que parece menor, ha constituido la eterna historia del capitalismo monopolista de Estado y en el actual estado de la situaci\u00f3n global conduce generalmente al empobrecimiento de la din\u00e1mica productiva de las naciones.<\/p>\n<p>Hemos arribado finalmente al \u00faltimo cap\u00edtulo de las Conclusiones de \u201cLos naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene.<br \/>\nLas obras de los muchos pensadores que hemos expuesto deliberadamente de una manera que posibilitase al lector sacar sus propias valoraciones, el autor espera le permitan JUGAR SUS PROPIAS CARTAS.<\/p>\n<p>Meditar sus propias \u201cconclusiones\u201d.<\/p>\n<p>Que la elaboraci\u00f3n de una teor\u00eda de la democracia, tanto como la institucionalizaci\u00f3n de una cultura democr\u00e1tica, es necesariamente una obra colectiva.<\/p>\n<p>Los problemas de la civilizaci\u00f3n no los resolver\u00e1n por s\u00ed solos los herederos hist\u00f3ricos de la filosof\u00eda de la praxis, aunque su aporte resultar\u00e1 esencial siempre que logren representar a la mayor\u00eda de los trabajadores e intelectuales organizados en partidos pol\u00edticos y asociaciones de diversa naturaleza.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 necesaria tambi\u00e9n la concurrencia de muchos conglomerados humanos y composiciones ideol\u00f3gicas democr\u00e1ticas, pero el autor de este escrito no se consider\u00f3 en condiciones de contribuir nada m\u00e1s que a proveer a los trabajadores de una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre los errores y horrores de la izquierda en el siglo XX y no pod\u00eda abarcar al conjunto completo de problemas te\u00f3ricos que implican a otras tradiciones, como la liberal democr\u00e1tica, la dem\u00f3crata cristiana u otras.<\/p>\n<p>Este libro fue concebido en el verano de 2005 a partir de un mail y una serie de encuentros con el profesor Julio Rodr\u00edguez, escritor e historiador uruguayo, traductor al espa\u00f1ol de buena parte de la obra in\u00e9dita de Marx preservada en la ex URSS, donde vivi\u00f3 muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>La frase anterior no describe al personaje, un \u201cgallego\u201d, seg\u00fan el decir rioplatense, cuyo sentido del humor enaltec\u00eda al esp\u00edritu y que mientras yo le formulaba inquietantes preguntas existenciales, traduc\u00eda en simult\u00e1neo documentos historiogr\u00e1ficos de varios idiomas al espa\u00f1ol, textos y comentarios o citas con las cuales se propuso, entre otras cosas, escribir una historia comentada de la revoluci\u00f3n bolchevique.<\/p>\n<p>Creo que antes de fallecer concluy\u00f3 en su sustancia la obra.<\/p>\n<p>El contenido del mail que antes hab\u00eda enviado a uno de sus hijos y que me reenv\u00edo con el objeto de \u201csatisfacer ansiedades period\u00edsticas\u201d que yo le hab\u00eda formulado en el proceso de preparaci\u00f3n de una extensa entrevista televisiva, se publicar\u00e1 aqu\u00ed en seguida.<\/p>\n<p>Como el texto va a provocar seguramente el mismo estupor que produjo en mi esp\u00edritu, corresponde se\u00f1alar que el contenido de los di\u00e1logos que mantuvimos sobre el \u201c\u00bfQu\u00e9 hacer?\u201d, que tambi\u00e9n agitar\u00e1n al lector, constituyen el contenido de este libro.<\/p>\n<p>No todas las afirmaciones contenidas en el mail son enteramente compartidas por el autor de \u201cLos naipes est\u00e1n echados, el mundo que viene\u201d, pero s\u00ed su sustancia filos\u00f3fico pol\u00edtica.<\/p>\n<p>No pude acometer la escritura de la obra en aquellos a\u00f1os por razones pr\u00e1cticas que no viene al caso enunciar, pero inici\u00e9 el estudio de los libros que consider\u00e9 imprescindibles y apenas dispuse de la posibilidad de \u201cencerrarme\u201d a escribir, postergu\u00e9 casi todo cuanto me hab\u00eda ocupado hasta entonces e inici\u00e9 la redacci\u00f3n.<br \/>\nHe aqu\u00ed el texto del mail de Julio Rodr\u00edguez con el que, salvo por un m\u00ednimo apunte posterior, concluye este libro.<\/p>\n<p>\u201cJulio Rodr\u00edguez<br \/>\nMontevideo, 11 de diciembre de 2004<br \/>\n\u201cEn cuanto a mi trabajo, me permite ahora dedicar m\u00e1s horas y sobre todo m\u00e1s continuidad al trabajo.<br \/>\nHabiendo terminado la parte cronol\u00f3gica documental del a\u00f1o 17, estoy en la tarea de desarrollar los \u201cdi\u00e1logos nocturnos\u201d entre el joven periodista uruguayo, el gallego G\u00f3mez de Mestre, y el sardo Manlio Org\u00f3solo. Creo que record\u00e1s las funciones del di\u00e1logo y de los personajes. Ellos discutir\u00e1n diversos temas: el esencial \u2013 comparaci\u00f3n entre el nacimiento, desarrollo, organizaci\u00f3n y burocratizaci\u00f3n del cristianismo y el proceso similar del movimiento liberador, el burgu\u00e9s, particularmente franc\u00e9s, el socialista real e irreal, los partidos liberadores y su par\u00e1bola de la frescura a la esclerosis.<\/p>\n<p>El problema del car\u00e1cter involuntario, inintencional, del cambio de las formaciones econ\u00f3mico-sociales, y el hecho decisivo, que no hay cambio de r\u00e9gimen econ\u00f3mico-social si previamente no han surgido las semillas del nuevo tipo de estructura econ\u00f3mica, si estas semillas no se transforman en un nuevo entramado reticular que abarque los sectores productivos fundamentales, si en esa transformaci\u00f3n no se forman nuevas relaciones sociales, si \u00e9stas no se interiorizan por un nuevo tipo humano portador cotidiano de las pr\u00e1cticas nuevas, y si finalmente esa internalizaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica en ideolog\u00eda espont\u00e1nea y cotidiana no asciende a la formaci\u00f3n de un nuevo tipo de organizaci\u00f3n consciente de una pr\u00e1ctica pol\u00edtica sustitutiva de la actual.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, del mismo modo que en la historia, ninguna formaci\u00f3n social procur\u00f3 transformarse en otra, sino que se transform\u00f3 sin que nadie se lo propusiera, lo proyectara ni organizara, el paso de una a otra, todo devaneo sobre la preparaci\u00f3n de la nueva sociedad socialista, es precisamente un devaneo, que pese a cuanto se le advierta a sus entusiastas seguidores, siempre habr\u00e1 quien procure proponer, proyectar, organizar, el cambio, que por supuesto vendr\u00e1 de modo totalmente distinto al imaginado y vendr\u00e1 por pura transformaci\u00f3n de todos los niveles arriba citados sin que nadie se imagine cu\u00e1les ser\u00e1n. Todav\u00eda sigue siendo verdad la respuesta de Marx<\/p>\n<p>1)&#8230; las revoluciones no se preparan, brotan;<\/p>\n<p>2)&#8230; el comunismo es el nombre que se da a la resoluci\u00f3n de las contradicciones del capitalismo,<\/p>\n<p>3)&#8230;no es un proyecto ya dise\u00f1ado de la sociedad futura, \u201cme la imagino como una sociedad de cooperativistas cultos o civilizados\u201d, neg\u00e1ndose siempre a darle un contenido concreto porque sab\u00eda que nadie proyect\u00f3 la sociedad esclavista como sustitutiva de la comuna primitiva, ni nadie dise\u00f1\u00f3 el feudalismo, ni nadie dise\u00f1\u00f3 el capitalismo, simplemente vinieron con o sin la voluntad, el deseo, el placer o el disgusto de los hombres.<\/p>\n<p>El hombre siempre se encontr\u00f3 sorpresivamente con la criatura entre los brazos y crey\u00f3 que su \u00faltimo gesto, el pol\u00edtico, de desescombrar la cumbre de la sociedad de la elite decr\u00e9pita de turno de la vieja formaci\u00f3n social, era el resultado de su sola voluntad (parec\u00edan decir ingenuamente pero con soberbia y jactancia \u201c\u00bfc\u00f3mo no nos dimos cuenta antes?) sin jam\u00e1s percatarse que el poder tener el deseo y la voluntad de hacer gestos pol\u00edticos revolucionarios hab\u00eda exigido cambios estructurales geol\u00f3gicos durante siglos en todos los niveles que he citado, cambios estructurales ya triunfantes y asentados y que simplemente parec\u00edan pedirle a los hombre \u201cla mesa est\u00e1 servida\u201d a comer (o sea a derribar esta podrida superestructura pol\u00edtica desp\u00f3tica y a crear la nueva forma m\u00e1s democr\u00e1tica, h\u00e1ganla lo mejor que puedan\u201d).<\/p>\n<p>Y ahora es lo mismo en cuanto a que<\/p>\n<p>1)&#8230;deber\u00e1 surgir esa semilla, la autonom\u00eda productiva -premisa de la autonom\u00eda pol\u00edtica- del individuo a caballo de la continuidad y aceleraci\u00f3n exponencial de la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica,<\/p>\n<p>2)&#8230; deber\u00e1 extenderse como un oc\u00e9ano, sobre la mayor\u00eda de la humanidad, de modo tal que sea un paisaje cotidiano de modo tal que la percepci\u00f3n cotidiana de los hombres muestre sin necesidad de teor\u00eda, y solo como preconciencia no-consciente de la internalizaci\u00f3n del h\u00e1bito, de que se est\u00e1 viviendo otra sociedad;<\/p>\n<p>3)&#8230; y a la par entre miles de intentos, invenciones, fracasos, semifracasos, a modo de \u201cselecci\u00f3n natural\u201d de todas las tentativas democr\u00e1ticas, algunas florecer\u00e1n y mostrar\u00e1n \u201ccompetitivamente\u201d su mayor eficiencia en resolver las contradicciones que los aquejan en el momento t a la en\u00e9sima, de su sucesiva toma de decisiones de cambio pol\u00edtico-democr\u00e1tico, por supuesto creando el terreno para la aparici\u00f3n de otras contradicciones que aquejar\u00e1n a sus sucesores y que estos tratar\u00e1n de resolver cuando a su vez, surjan nuevas semillas de un post-post&#8230; post capitalismo.<\/p>\n<p>Pues bien, de todo esto hablar\u00e1n y discutir\u00e1n esos tres personajes en sus nocturnidades, mientras en las calles de Petrogrado arde la revoluci\u00f3n, el voluntarismo, la utop\u00eda\u2026 y espera agazapada la futura quiebra del socialismo real, el orgasmo de la burocracia y el doble discurso triunfante en el socialismo real y m\u00e1s triunfante sin doble discurso &#8211; \u00bfqu\u00e9 falta les hace? \u2013 en el post-comunismo m\u00e1s que real.<\/p>\n<p>Por tanto arriba est\u00e1n los que dicen \u201carriba los que luchan\u201d, mientras abajo quedar\u00e1n los que no lo dicen y son los que luchan \u201csans phrase\u201d.<\/p>\n<p>Humanidad, lev\u00e1ntate y anda, pues tu destino es andar, tropezar, reincorporarte, morder el polvo y preparar el mejor destino para tus descendientes, tal como las madres primates procuraban mejorar a sus primatitos, familia a la que pertenecemos sin dejar de recordar que la hominizaci\u00f3n es y fue maravillosa, y que solo nos salvaremos si comprendemos que la hominizaci\u00f3n es una faena eterna y siempre inacabada.<\/p>\n<p>Nunca digamos como Jes\u00fas en la cruz, \u201cSe\u00f1or, por qu\u00e9 me has abandonado\u201d. No hay se\u00f1or, ni hay abandono, hay simplemente historia.<\/p>\n<p>*pin*pan*pum*<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo cap\u00edtulo \u201c\u00bfChto delat\u201d? o sea \u201c\u00bfQu\u00e9 hacer?\u201d. \u00bfSupone esto que no hay nada que hacer sino esperar que pase el cad\u00e1ver del capitalismo por la puerta de la casa, o en realidad que pase el cad\u00e1ver de diez mil a\u00f1os de injusticia, sevicia, explotaci\u00f3n, etc. por la puerta de la casa?<\/p>\n<p>A este cap\u00edtulo seguir\u00e1 pues el segundo: \u00bfMatar\u00e1 el Ca\u00edn capitalista al Abel del pueblo de pata-en-el-suelo? No cambie de canal, siga prendido y env\u00ede su voto por S\u00ed o por No. Los que acierten tendr\u00e1n derecho al sorteo de un \u201cPrimus\u201d a keroseno que perteneci\u00f3 a Pedro Cea y a un par de \u201calpargatas\u201d Rueda que usara Petrone en el Mundial del 30\u201d.<\/p>\n<p>En una conversaci\u00f3n cara a cara posterior a la recepci\u00f3n de este mail me arm\u00e9 de coraje (sus respuestas ir\u00f3nicas a una pregunta mal formulada pod\u00edan herir la sensibilidad de los esp\u00edritus poco flexibles) y le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 en lugar de una historia de la revoluci\u00f3n bolchevique no escrib\u00eda una teor\u00eda marxista de la democracia, que quiz\u00e1 esa fuera precisamente la respuesta al \u201cqu\u00e9 hacer\u201d en el siglo XXI.<\/p>\n<p>&#8211; &#8220;Ni por la de cuero del Mundial del 50, pero quiz\u00e1 si usted se atreve a borronearla, puede hacerse acreedor a las \u201calpargatas\u201d de Obdulio Varela&#8221;, apunt\u00f3.<br \/>\nY luego de cavilar un rato, pero sin quitar la mirada de la pantalla, sin dejar de teclear y como \u201csonseando\u201d, sugiri\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211; \u201cQuiz\u00e1 sea necesario estudiar por qu\u00e9 y c\u00f3mo se produce, aunque muy lentamente, la democratizaci\u00f3n de las relaciones sociales\u2026 En el libro que en los setentas me secuestraron tu padre y santa madre hay alguna sugerencia, incluso creo que subrayadas por m\u00ed, con la pretensi\u00f3n de armar algo como un esbozo de Marx sobre la dial\u00e9ctica trabajo &#8211; democracia&#8221;.<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os, cada vez que nos encontr\u00e1bamos me reclamaba ese libro, que negu\u00e9 siempre haber visto jam\u00e1s, pero que me acompa\u00f1\u00f3 en mi juvenil traves\u00eda por varios pa\u00edses de Europa. Se trata de la obra de Godelier que ha sido citada aqu\u00ed cuando se expone el esquema de una teor\u00eda de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La relectura de ese libro, que luego del di\u00e1logo con \u201csu propietario\u201d adquiri\u00f3 otro contenido diferente al de la mera curiosidad o la intenci\u00f3n m\u00e1s o menos consciente de incrementar la cultura general y muy en particular la de los textos del Cuaderno VI de los manuscritos sobre las \u201cformaciones econ\u00f3micas precapitalistas\u201d escritos por Marx entre octubre de 1857 y marzo de 1858, desataron una serie de entusiasmos, inquietudes y hasta ambiciones intelectuales, que concluyen ahora.<\/p>\n<p>No hay en este libro una teor\u00eda marxista de la democracia, sino precisamente el borrador de una tal teor\u00eda, de modo que no me considero merecedor de otro \u201cpremio\u201d diferente a la atenci\u00f3n que si lleg\u00f3 hasta aqu\u00ed, me ha dispensado el lector.<\/p>\n<p>Gerardo Bleier<\/p>\n<p>&#8211; \u201cPrimus\u201d: artefacto cocinilla a keroseno de ar\u00e1cnida presencia.<br \/>\n&#8211; Pedro Cea, Petrone y Obdulio Varela, campeones mundiales uruguayos de f\u00fatbol.<br \/>\n&#8211; \u201cAlpargatas\u201d. Calzado popular de tela, propiciaba una prudente oxigenaci\u00f3n, pero era \u201cal\u00e9rgico\u201d al agua, por su suela de yute.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La democratizaci\u00f3n permanente &nbsp; Qu\u00e9 cosa es el poder y qu\u00e9, el Derecho? El Estado fue en su origen y contin\u00faa siendo, un \u201cinstrumento\u201d de organizaci\u00f3n de las fuerzas productivas, la fuerza productiva social organizada jer\u00e1rquicamente, de una comunidad en competencia con otras comunidades. 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