
20 Abr 2016
Nací en Montevideo en 1988, pero vivo en Toledo, Canelones desde hace años. Soy Docente en Literatura, estudiante de Filosofía, escritor y músico. He editado tres libros: Poemas de Amor (2010), Hacia Ítaca (2011) y Poemas de la Pija (2015; bajo el heterónimo Martín Uruguay Martínez).
He ganado algunos concursos literarios dentro y fuera del país, y participado de sus respectivas antologías: Entintalo, CCE 2013; 7 narradores jóvenes, Casa de los Escritores 2009, Concurso Nacional Pablo Neruda, IMSJ y Fundación Neruda, años 2009, 2010 y 2011, etc. A raíz de este último viajé a participar en los talleres de la Fundación Neruda en Santiago. Además he colaborado con algunas revistas: Paréntesis, Henciclopedia, Lento (La Diaria), Ajena (Brecha).
Gracias a lo que escribo he viajado dentro y fuera del país, lo cual me hace muy feliz. Junto a Santiago Pereira y Miguel Avero soy responsable de Orientación Poesía, un proyecto tendiente a la difusión de la poesía joven contemporánea en los liceos, y de En el camino de los perros, antología de poetas ultrajóvenes (15 a 20 años) y su ciclo homónimo de lecturas. Como músico formo parte de La Nelson Olveira, banda con la que he editado dos discos: De Terodáctilos y Flores (2013) y Canciones de la Droga (2015) y del colectivo de músicos independientes Estampita Records.
Desde 2008 he llevado a cabo diversos proyectos que intentan conjugar música y poesía, de los cuales puede encontrarse algún registro en la web. Hoski
Jugar con la palabra
jugar con la palabra es descorrerle el prepucio al verbo
descorrer, deshacer
hacer el amor en roma
y jugar a la quiniela todos tus versos a la cabeza
jugar con la palabra:
jugar con la palabra es como andar en buggy
es como tener ocho años y mostrarle el pene a la vecinita
en una tarde calurosa de los 90’s
la palabra
pppppppppppppppp
aaaaaaaaaaaaaaaaa
labra lllllllll abra
las llaves de todos los mundos posibles
Huidobro tan gordo boludo
como el Yahvé que le afanaron los judíos a Babilonia
(cuidado
entre nozotroz merodea el Poeta
¿no zentíz zu perfume?
¿no vizlumbraiz zu zangre azul?
el poeta ze agazapa por entre las mezaz
y va lanzando zu conjuro apalabrado
a cuanta muchacha encuentra)
jugar con la palabra como un caramelo en la lengua
disolver el morfema
mema metafórica
el glande se mueve con gracia en la boca
jugar con la palabra
jugar con la palabra a las escondidas
proliferan los sonidos del sintagma
y se escabullen prestos
como un susurro que danza entre tus orejas
(El Poeta pazea zu vazo de whizky
se acuclilia en una meza
y le habla al oído a la Poetiza…
Qué guzto que haiaz venido, comenta
y justo ahora que io te anduve leiendo
exquizitoz son tus poemaz
tienen un algo ahí de Maroza)
Luego, una multitud
compuesta únicamente de poetas muertos
se levantará de sus asientos
y aplaudirá la función y la lectura
uno, dos, diez, mil lautromones enclaustrados
que vinieron para ver re(su)citar a un amigo
o quizá para exponer con voz de muerto
los versitos que se empeñan en decir para “mí mismo;
para mí mismo es para el único que escribo”
* * *
El poeta ha dezaparezido
ze ha zubido al taxi con la muchacha a cueztaz
díjole que tenía vino,
díjole aquello de Julio Inverzo
“el eufemismo erecto, la mañana ciega:
un cadáver exquisito
con una joven poeta”…
El poeta ha dezaparezido
y arriba del eztrado aún hay gente rezitando
queda un escritor solo
los demáz ze han alejado…
¿Quién pagará la Pilzen?
¿Quién la porzión de pissa, el faina oscuro
ahora que todoz loz poetaz ze han borrado?



























