Si nos ceñimos a la filosofía de Virginia Woolf, el arte sólo prolifera en aquellas personas que tienen “su propia habitación” – un espacio donde canalizar sus anhelos, y dar contorno a sus ilusiones hasta que se condigan con la realidad. Y la búsqueda de ese espacio es la preocupación por antonomasia de cualquier artista joven, tanto en nuestro país como en el extranjero.
Desde 2001, los artistas uruguayos incipientes cuentan con un evento multidisciplinario que se extiende durante casi todo el año. Conocido como la Movida Joven, es un proyecto en constante expansión que convierte a nuestra capital en un escenario ilimitado.
Cooltivarte intercambió conceptos con Andrés Alba, quien tuvo la deferencia de recibirnos en la Sala Verdi y charlar con nosotros el mismo día que se llevaba a cabo el Encuentro de Humor Joven.
Andrés Alba es gestor cultural, actor de teatro y profesor de filosofía (egresado del IPA). Se desempeña también como iluminador, y está incursionado en el mundo de la escritura. Luego de asistir al IAVA, participó de lo que lo que inmediatamente pasaría a denominarse “Movida Joven”. Era el año 2000, y fue allí que su pasión por el teatro se arraigó definitivamente. Y sus experiencias como participante le dieron tanto el conocimiento como el deseo de involucrarse en uno de los proyectos más frescos que han existido en aras de la cultura uruguaya.
La Movida Joven como tal fue fundada en 2001 por Enrique Vidal, quien en la actualidad se desempeña como su coordinador general junto a Mariela Caserta. Andrés Alba es el gestor, y es asistido por otras tres personas para la organización puntual de actividades (Luis Izzi, Bruno Pereyra y Viviana Montaño).
Proyecto de Ciudadanía
Así es como Andrés define a esta propuesta que ya lleva doce años de actividad ininterrumpida. Y no existe concepto que se coteje mejor con la realidad. La Movida Joven es un proyecto de ciudadanía porque sus participantes se apropian de los espacios públicos montevideanos, y es allí donde despliegan su arte. El inicio de la Movida viene dado por un desfile en las calles de la ciudad, y los participantes luego tienen acceso a escenarios como ser la Sala Zitarrosa, la Sala Verdi y el Auditorio Nelly Goitiño. Los jóvenes pueden actuar en ambientes de esa jerarquía, libres de costo alguno. Y la asistencia es gratuita para todo el público, también
Los premiados son tres o cinco por disciplina. No es una cuestión de importancia, más bien de antigüedad. Los rubros que existen desde hace más tiempo suelen ser los que concentran un número mayor de distinciones.
La MovidaJoven2013 abarca las siguientes áreas:
Canto
Humor
Música
Cuerda de Tambores
Literatura
Danza
Teatro
Cortometrajes
Fotografía
Adolescentes en Escena
Muralismo
Se procura agregar más y más rubros cada año. La más reciente incorporación a la oferta cultural de la Movida viene dada por el Encuentro de Muralismo. El año pasado, se implementó la movida literaria, con una excelente respuesta de parte del público. Y en la medida de lo posible, en 2014 se implementará una Movida de Diseño. Andrés me explica que el ganador efectuaría un diseño para la Movida misma, de modo tal que ya tendría una primera experiencia laboral garantizada. Eso es importante para él, y su equipo de trabajo: que los chicos entiendan que lo que ocurre en la Movida es solo una parte de un proceso más largo, una secuencia dentro lo que puede convertirse en un proyecto de vida.
Hacer el bien, y hacerlo bien
Como todo buen docente, Andrés sabe el nombre de cada uno de los chicos y chicas que asisten la Movida. Se fija de dónde vienen, de modo tal que si todos están radicados en otros departamentos sus actividades coincidan el mismo día, y el viaje sea más llevadero. Hace todo lo que está a su alcance por contemplar cada situación específica, muy consciente de esa frase que reza “si alguien trata igual a dos personas distintas, a una la está tratando mal”.
La edad de los participantes puede oscilar entre los 12 y 35 año. Sin embargo, rara vez hay muchos inscriptos que tengan solo la edad mínima requerida. Chicos de doce años implican una atención mayúscula – las vicisitudes que se ciernen sobre la actuación de cualquier intérprete se ven potenciadas. Todo es más azaroso, y una experiencia negativa puede ponerle punto final a una carrera o sueño brillante antes de tiempo.
Y el equipo de gestión de la Movida en su totalidad está conformado por participantes de ediciones anteriores. Así como Andrés en su momento, supieron estar “del otro lado del mostrador”. Saben bien qué puede frustrar a los participantes, y qué puede animarlos a dar lo mejor de sí.
“En el arte, nadie nos puede andar miliqueando”. Ese es el concepto que Andrés vierte con más brío durante toda la charla. La Movida en sí no tiene reglamentos. Se le enseña a los participantes la importancia de mostrar una consideración mínima tanto por los demás, como por los espacios donde plasmarán su arte. “Si vos te pasás, nadie te va a sancionar”. Eso es lo que se le aclara a los concursantes. “Pero vas a estar perjudicando a todos tus compañeros, que van a tener que cortar sus actuaciones”.
Y otro aspecto igual de destacable es que la Movida antepone la gratificación instantánea al beneficio a largo plazo. Lo primero es lo que proponen los concursos televisados de talentos. Lo segundo es a lo que apunta la Movida Joven. Por eso, el énfasis está en el hecho del encuentro en sí, en la experiencia compartida. No en la instancia de devolución, la cual brilla por su ausencia.
Andrés recuerda como cierto sector del público esperaba una sucesión de artistas actuando con pistas de fondo cuando asistieron a un evento reciente de Canto Joven. Se quedaron perplejos al encontrarse con algo más afín a un encuentro de cantautores.
Reflexiones Finales
Al efectuar un balance, Andrés no puede sino sentirse satisfecho por lo logrado en estos años de gestión, en un ambiente donde todo siempre pareciera costar más de lo necesario.
Pero él mismo barrunta cuánto se lograría si más y más gente se involucrara en el proyecto. Porque si nos fijamos en los resultados, la Movida ha sido claramente fructífera. Casi todos los dramaturgos de renombre hoy en día han pasado por ella, incluyendo a Gabriel Calderón, quien obtuvo el Primer Premio Mejor espectáculo y Mención a Mejor Dramaturgia del 11º Encuentro de Teatro Joven en Montevideo por “Más Vale Solo” (2001).
De momento, la Movida Joven continúa perfilándose como un baluarte de la oferta cultural uruguaya, al recordarle a los más jóvenes que el arte puede ser muchas cosas, y asumir variadas formas. Pero antes que nada, el arte debe ser un momento de encuentro, una instancia donde lo que se resalta y consolida es la dimensión humana de los involucrados, y el rol que eventualmente podrán jugar en la construcción de la sociedad.
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