Yamandu-Cuevas-pintura Foto: http://yamanducuevas.blogspot.com/

Yamandú Cuevas, artista con minúscula

“No existe, realmente, el arte. Tan sólo hay artistas… No hay ningún mal en llamar arte a todas estas actividades, mientras tengamos en cuenta que tal palabra puede significar muchas cosas distintas, en épocas y lugares diversos, y mientras que advirtamos que el Arte, escrita la palabra con A mayúscula, no existe, pues el Arte con A mayúscula tiene por esencia que ser un fantasma y un ídolo.”.

La frase del historiador del arte Ernest Gombrich reza en la portada del blog de Yamandú Cuevas, denotando desde el vamos su apertura mental respecto a su actividad artística. Esas opiniones, tan enriquecedoras en contenido son las que compartimos en la siguiente entrevista, con quien fue seleccionado en la pasada IX Bienal de Salto.

Yamandú Cuevas nació en Montevideo en 1962, asistió a la Escuela Nacional de Artes Dr. Pedro Figari donde estudió Dibujo y Pintura, Serigrafía, Escultura y Diseño Gráfico. Trabajó 25 años en el mercado publicitario como dibujante animador, ilustrador; y diagramador en diarios y revistas, para desempeñarse luego como director de arte de algunas de las más prestigiosas agencias internacionales de publicidad instaladas en Uruguay. Desarrolla su obra plástica, expone, e inaugura su propio taller “Ranchoaparte”. Sus obras forman parte de colecciones privadas en las ciudades de Munich, Nueva York, California, Kansas (The Bohemian Gallery), Barcelona, Buenos Aires, Punta del Este y Montevideo.

Según nos cuenta, a pesar de todos los avances y cambios que han transformado el arte para él lo más importante es que “la necesidad personal de crear y su esencia, sigue siendo la misma.” Esta necesidad también es el hilo conductor, columna vertebral del siguiente diálogo.

“Salir a buscar esa convalidación en círculos más amplios y distantes en lo afectivo es a la vez un riesgo y una necesidad”

-¿Cuándo empezaste en el arte y qué ha cambiado desde esos inicios en la escuela Pedro Figari?

-Estoy seguro que empecé cuando era muy chico. Nunca me interesó hacer lo que los niños que dibujaban bien en mi clase. A mi me divertía jugar inventando estructuras curvas o rectas. Me gustaba encontrar figuras en ellas y hacerlas aparecer dibujando. También me divertía pintar la superficie resultante casi como un juego independiente del primero. Yo miro ese pasado de creador infantil con mucho respeto y le asigno gran valor por estar absolutamente libre de toda influencia. Lo considero un período de creación pura. Al que no había llegado todavía la televisión, la radio ni publicación alguna. Cuando a los diez años vi por primera vez una obra constructiva (el mural de Alceu Ribeiro en la sede del CASMU 1) quedé pasmado y muy excitado. Me sentí convalidado. Recuerdo claramente que fue entonces cuando decidí que yo haría “eso”.

La escuela Pedro Figari vino después, al salir de la primaria, cuando en ardua negociación con mis padres logré que me dejaran ir a aprender el oficio de dibujante. Porque hijo de una familia obrera no podía sino aprender un oficio, que me permitiera -en el futuro- ganarme el pan. Así que empecé por hacer “dibujo publicitario” que era la “carrera” que mayor desafío creativo contenía dentro de la enseñanza pública, ya que la otra, “dibujo técnico”, decididamente no era para mí. Desde ese inicio hasta hoy muchas cosas han cambiado. Muchísimas. Fundamentalmente a nivel técnico. Yo aprendía como pedirle una columna de texto a un tipógrafo -un señor que armaba la galera letra por letra con tipos de plomo-, o a ampliar por cuadrículas una imagen de 10×20 cm a 1×2 m. y cosas por el estilo. Hoy todo eso lo podemos hacer desde una computadora, mucho mas rápido, mas fácil e infinitamente mejor. Recién cuando cumplí con el mandato hogareño de terminar la “carrera” pude anotarme para hacer los talleres de Pintura y Serigrafía. En estos otros campos también han cambiado muchas cosas, sin embargo, la necesidad personal de crear y su esencia, sigue siendo la misma.

 

-¿Qué experiencia fue presentarse en la IX Bienal de arte de Salto 2011?

-Presentarme a la Bienal fue una excelente posibilidad de cotejarme con mis pares. Pero más allá de que la primera convalidación siempre es la propia, necesito también la de mis amigos, y la de mis maestros. Salir a buscar esa convalidación en círculos más amplios y distantes en lo afectivo es a la vez un riesgo y una necesidad; siempre. Someter a juicio mi obra ante un jurado como el de la IX Bienal de Salto fue la motivación principal. Y en ese sentido, la experiencia fue, además de exitosa, muy gratificante.

-¿Qué significa estar seleccionado?

-Uno pasa años trabajando y viendo obras de toda índole y por abajo corre siempre la pregunta: ¿estaría a la altura una obra de las mías aquí? Entonces, cuando un jurado tan calificado como el de la IX Bienal de Salto me selecciona, me está respondiendo la pregunta. Haber sido seleccionado significa un gran honor para mí, una alegría y una confirmación que me da mucha confianza para continuar creando.

-¿Qué opinión tienes de la exposición de la Bienal en general y de las obras expuestas?

-Cabe destacar que la IX Bienal de Salto ha sido posible en virtud de que la Comisión Organizadora de la IX Bienal de Salto -integrada por la Asociación de Artistas Plásticos Salteños, y la Intendencia de Salto- elaboró y presentó un muy sólido proyecto para su realización a los fondos de Incentivo Cultural del MEC. Gracias a ello en primera instancia y a que afortunadamente fue seleccionado por le MEC, es que la realización de esta IX Bienal ha sido posible.

Además, la propuesta curatorial de la IX Bienal de Salto es ambiciosa y rica ya que trabajó sobre tres ejes claros: Los Focos de acción, el Área pedagógica y el Salón de la bienal. Este formato supera en mucho al tradicional y simple certamen de competencia y premiación de obras. Eso se hace notorio en la buena acogida del público y en los apoyos institucionales recogidos. Yo creo que la conjunción de todos estos elementos van a dejar efectos residuales de gran valor que, sin duda, van a trascender en mucho las fronteras del departamento.

Si a todo esto le sumamos los esfuerzos por restaurar el Mercado 18 de julio para recibir la exposición, el conjunto de encuentros y jornadas planificadas y llevadas a cabo en torno a la ella, y el cuidado del armado, concluyo que la Bienal de Salto -si continúa concitando los apoyos de esta edición- puede ser el evento artístico nacional de mayor proyección regional.

El nivel de las obras expuestas me impresionó positivamente, con puntos destacados como el trabajo de Jorge Soto. Que se haya premiado esta obra habla del nivel de exigencia del jurado y de la organización que estuvo detrás. Y en consecuencia, de la calidad de todo lo exhibido.

“Si el nivel de la plástica en Uruguay no fuera bueno no existirían todos estos lugares de exposición que han abierto sus puertas en los últimos diez años.”

-¿Con qué herramientas, materiales y temáticas trabajas más?

-Los materiales los pongo siempre al servicio de lo que necesito decir. Por eso no me ato a ninguno. Cuando pinto trabajo casi exclusivamente con óleos y casi siempre sobre tela. Pero cuando hago arte correo donde el collage es casi siempre la base, además de óleo, utilizo acrílicos, acuarelas, pintura en aerosol, lápices grasos, comunes, marcadores, tizas, bolígrafos, en fin, lo que sea. Si la obra lo pide puedo usar hilos, soldaditos de juguete, clavos, vegetales y cualquier cosa que me ayude a comunicar. Todo eso en procesos y soportes muy variables.

Temáticamente, con el arte correo puedo variar mucho según trabaje para una convocatoria que proponga un tema determinado, o si estoy llevando adelante alguna propuesta personal hacia mis amigos artecorreístas -como es el caso actual-, donde el tema es el arte correo mismo. “El arte como bien de uso y no de cambio”, postulado fundamental del arte correo desde sus inicios.

En mi obra pictórica la preocupación central radica menos en el tema que en la pintura misma. “La pintura como acto de protegida pureza” al decir de Antonio Seguí , a quien cito, ya que me expresa de la primera a la última palabra: “Soy un convencido de que la imagen artística en general, particularmente la imagen pictórica, no puede tener el cometido de subordinarse al deseo de contar una historia. En todo caso apenas suministra algunos datos para que el espectador pueda, interiormente, crear la suya. Una historia que será diferente a la mía y a la de otros espectadores. Y creo que es cada espectador quien debe elaborarla. Si la historia se produce, que sea una resonancia suya, intransferible, y no una imposición del artista. Eso es mucho más estimulante, más rico y más comprometedor”.*

*(Reportaje de Alfredo Torres para la revista “Insomnia”, página 12, Nº 10, en febrero de 1998)

 

-¿Cuál es tu opinión de la escena local en cuanto a las artes plásticas?

-Hacia donde mire encuentro artistas de mucho peso, ya sea que lo haga hacia las generaciones de mis mayores, de mis congéneres, o a la de los jóvenes. Estamos en un momento de gran actividad creativa, con muchas propuestas y muy interesantes. Eso se refleja en lo nutrida de la agenda de exposiciones. Probablemente nunca antes habíamos tenido tanta actividad, tan comprimida en el tiempo, ni con tantas salas dispuestas a mostrar. Si el nivel de la plástica en Uruguay no fuera bueno no existirían todos estos lugares de exposición que han abierto sus puertas en los últimos diez años.

 

-¿Cuál es la relación del artista con las galerías y museos?

-Las galerías cumplen un papel importante para la obra. Ellas realizan un trabajo complejo de exhibición, promoción y relacionamiento hacia el público y los potenciales compradores de arte que los artistas no podemos realizar. Yo no podría estar mostrando mi obra en el extranjero o en ferias internacionales sin el trabajo que hace The Bohemian Gallery con mi obra, por ejemplo.

Los museos también cumplen una función muy importante, la de acercar el público a la visión de la obra de un artista desde un ángulo más completo. Los museos proponen muestras trabajadas desde la mirada de un curador que elegirá una determinada época del artista, o una determinada serie, o técnica, etc. En un museo además, la obra está acompañada de visitas guiadas y de textos y catálogos que ayudan al público a completar su mirada.

Para los artistas, la combinación de estas dos posibilidades de tomar contacto con el público son muy buenas, y juntas, muy potenciadoras de los alcances de la obra.

-¿Qué harías para mejorar la relación artista – galería de arte – público?

-Entendiendo “público” por el que yo desearía que fuera (todas las personas del país) y no necesariamente el que ha devenido en ser (algunas personas del país), lo que necesitamos mejorar es el acceso de todas las personas al arte en todas su expresiones. A quien compete mejorar esa relación es al Estado. Este debiera desarrollar un programa educativo capaz de relacionar a todos los individuos con el arte de una forma curricularmente más profunda y comprometida. Así tendríamos un público no sólo mas amplio, sino también mejor preparado para la complejidad que supone enfrentarse a cualquier tipo de obra de arte. Mejorar no sólo tiene que ver con acrecentar el flujo de visitantes.

Tola Invernizzi -romántico hasta la médula- hacía sus exposiciones en las calles de Piriápolis para que todo el que quisiera verlas pudiera hacerlo. No derribaba los muros de los museos, simplemente no los levantaba. Con eso no lograba todo lo que haría falta para mejorar la relación obra-público, pero -de una forma metafórica- hacía una parte importante.

-¿Cuál es tu opinión de los coleccionistas en Uruguay?

-La única institución coleccionista que conozco en Uruguay es la Engelman-Ost. Y me merece la mejor opinión. Es una institución que desde mediados de los 60s investiga profundamente el escenario artístico nacional y se dedica a ayudar a desarrollar el trabajo de los artistas que le interesa, desde dentro mismo de sus talleres, haciendo un seguimiento de obra importante en el tiempo.

Un coleccionismo así, proactivo, creciente y abierto a la sociedad es -por donde se le mire- muy positivo.

-¿Qué posición debe tomar el Estado en cuanto al arte?

-La de exigente y responsable educador que no ha tomado. Y aparte de ésta, pero en segundo orden, la que en buena medida está tomando, que es la de brindar apoyo.

“Hablar del “público uruguayo” y su relación con el consumo artístico para mi es hablar esencialmente de inequidad”

-¿Cuáles son tus referentes artísticos y por qué?

-Podría decirte muchos porque como creador uno es un bicho ávido y está todo el tiempo tomando de todos lados y en la medida que las comunicaciones nos facilitan las cosas más y más. Ahora bien: ¿como ser “contemporáneo” de Picasso, de Miró, de Torres García y tantos gigantes y no ser influenciado? Somos hijos de este tiempo y hay referentes a las que (por suerte) no podemos escapar. Sin embargo, tengo que señalar que las personas que han influido en mí, mis referentes directos son mis maestros: Enrique Badaró y Nelbia Romero. Sin poder soslayar a mis otros dos maestros “no oficiales” Tola Invernizzi y Clemente Padín. Porque los quiero muchísimo a todos y porque son un ejemplo artístico a seguir.

-¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

-En un proyecto de arte correo que busca fortalecer la amistad con mis amigos artecorreístas, a la vez que ampliar los círculos de amistades de cada uno mediante un simple intercambio de direcciones postales. Este proyecto propone además, la celebración de la amistad a través del arte, compartiendo el “Té Padín de la amistad”, en honor Clemente Padín, uno de los principales impulsores del arte correo a nivel mundial. Paralelamente desarrollo mi obra pictórica hacia una próxima exposición y llevo adelante el proyecto “Yo pinté el mural de mi escuela”*, realizando talleres de pintura mural en las escuelas de la zona oeste del departamento de Maldonado.

*Proyecto seleccionado en el llamado abierto de la IM: “Procultura 2011”.

-¿Se puede vivir del arte en Uruguay?

-Esta es una pregunta que acepta las dos respuestas, si y no. Eso va a depender mucho de cómo el artista encare su actividad creadora en relación con su vida, del lugar que le asigne, de cuan capacitado esté y de cuan capaz sea de desarrollar una obra original y buena; en cierta forma de su capacidad de relacionarse hacia afuera del taller, y de cuan versátil sea para incursionar -si se plantea la necesidad- en actividades relacionadas con el acto creativo para lograr ingresos regulares.

-¿De qué manera das a conocer tú obra al mundo?

-Mediante la red, a través de herramientas como los Blogs, el Flickr, y las redes sociales. Y a través de The Bohemian Gallery, de Kansas, EE.UU, que muestra en forma física permanente obra mía y también a través de su web http://www.thebohemiangallery.com/. Además de las exposiciones en las que eventualmente participo como es el caso de la IX Bienal de Salto, o en las convocatorias de arte correo a las que me invitan.

-¿Crees que el público uruguayo sabe apreciar y consumir arte?

-Volviendo al concepto de público que he manejado anteriormente estoy convencido que la mayor parte del público no sabe, sencillamente porque no se lo ha educado para eso. Y no puede porque no dispone de los recursos para acceder a bienes de consumo no esenciales para la subsistencia.

Por lo general se le llama “Público” a aquella porción de la población que ha podido acceder a una educación regular, y al trabajo. A esa porción que tiene mejores posibilidades de apreciar y consumir arte. Dentro de esa franja sí, hay personas más sensibles a algunas expresiones artísticas que a otras, y con una mayor o menor disposición a consumir arte según sus preferencias y sus posibilidades económicas.

Hablar del “público uruguayo” y su relación con el consumo artístico para mi es hablar esencialmente de inequidad. Por eso sostengo que el papel del Estado respecto a la cultura tiene que ver primero con la educación y el desarrollo de las potencialidades de los individuos que lo integran y en segundo orden con los apoyos y subsidios al arte.

-¿Qué opiniones te merece el arte y las redes sociales?

-Las redes sociales han caído como agua bendita a los intereses de los artistas. A través de ellas podemos intercambiar opiniones, experiencias, debatir, conocernos, crecer. A través de Flickr por ejemplo, yo tengo una muy fluida relación artística con creadores que trabajan con todo tipo de técnicas en los más variados (y remotos) lugares del mundo. Eso antes era posible para pocos y nunca con esta intensidad. Las redes son lo más

parecido a entrar al tubo teletransportador del “Enterprise” de “Rumbo a las estrellas”.

-¿Con qué artista te sentarías a charlar en un bar?

Con el Tola Invernizzi.

Imagen portada: Yamandú Cuevas Foto: http://yamanducuevas.blogspot.com/

 
 

   

 
 

(Visited 40 times, 12 visits today)

Cooltivarte

Cooltivarte

Somos COOLTIVARTE.COM. Un portal digital dedicado a difundir el acontecer artístico y cultural del Uruguay. Estamos en la vuelta desde el año 2003, y como evolución del boletín Obolo Cultural, nos encontramos abocados a apoyar a los artistas nacionales brindándoles un espacio de difusión. Creemos en la idea de utilizar la potencialidad que hoy día nos otorga la web, para que la cultura uruguaya y sus creadores dispongan de una dinámica ventana, que los ponga en contacto entre sí y con el mundo. Somos COOLTIVARTE.COM y pretendemos configurarnos como un portal dinámico, entretenido y atento a los nuevos emprendimientos, que busque siempre la interacción con los artistas.

<





Recomendaciones destacadas