Sofía Rodríguez Gutiérrez

Cittá Sconfinata, entrevista a Sofía Rodríguez

Sofía Rodríguez Gutiérrez nace en Montevideo el 14 de febrero de 1987. Comienza sus estudios fotográficos en el Foto Club Uruguayo.
En 2006 se traslada a Madrid donde continúa su formación en la Escuela de Fotografía e Imagen (EFTI), concluyendo los cursos de fotografía analógica, laboratorio digital e iluminación profesional en el 2009.

Radicada en Montevideo organiza y participa en varias muestras tanto colectivas como individuales, a nivel nacional e internacional; entre ellas: “Trescientas noventa y tres”, Puntos de Encuentro (MEC); “Principiantes” junto a Luis Bellagamba, EAC; “Lightroom”, Fundación Pablo Atchugarry (colectiva); “Have you seen Bob?” Montevideo, Uruguay; Londres, Inglaterra; Tolpocany, Eslovaquia (colectiva). Del 2010 al 2013 integra el Comité Organizador de las ediciones “Lomowall” junto al Centro de Fotografía. Desde el 2012 desempeña el cargo de asistente curatorial en la 1ª Y 2ª Bienal de Montevideo.

«Creo que los fotógrafos deben ser fieles a sus gustos y no encasillarse en una sola filosofía para hacer un buen trabajo.»

¿Cuando empezaste a hacer fotografía?

La fotografía fue algo que siempre estuvo latente en mí. Cuando era pequeña, en los viajes familiares mis padres me habían adjudicado el título de “fotógrafa oficial de los viajes”. Pero no fue hasta que terminé el bachillerato para darme cuenta que la fotografía era lo que quería estudiar. Empecé en el Foto Club Uruguayo y seguí estudiando en EFTI (Madrid) por tres años más. Desde ahí no he parado de sacar fotos.

¿Qué es lo que más te entusiasma de la fotografía?

Hace algunos años que no trabajo en digital, solo saco con cámaras analógicas. Una de las razones es la expectativa al ver las fotos, la dulce espera de encontrarme con esos negativos que quizás no tienen relación con lo que quería sacar. Siempre hay sorpresas que las tomo de forma positiva. Jugar con el azar en este sentido es lo que me hace ir corriendo al laboratorio para ver el resultado final.

¿En que piensas cuando estas encuadrando?

En primer lugar en el objeto/sujeto que estoy encuadrando. Luego decido cómo quiero la foto, enfocada, desenfocada, sub o sobreexpuesta, con una o múltiples exposiciones.

Eso depende mucho de lo que esté tratando de sacar y la cámara que utilice.

Otras veces no pienso al encuadrar, o simplemente no encuadro, un poco “que salga lo que tenga que salir”, eliminando la composición perfecta de mi mente.

Desde el 5 al 30 de abril de 2014 estas exponiendo en La Lupa Libros, ¿Qué tipo de fotos nos vamos a encontrar en CITTÁ SCONFINATA? ¿Cuál fue el proceso de elección del tema?

Las fotos pertenecientes a la serie que presento en La Lupa fueron sacadas con una cámara de plástico que permite realizar múltiples exposiciones, algo con lo que juego mucho últimamente. Representan recorridos imaginarios por ciudades, una visión que puede variar dependiendo de cada uno y de la visión que se quiera tener de esos recorridos. La idea es perderse en cada una de las imágenes y a la vez encontrarse en otra dimensión conocida o desconocida para el espectador.

Hay varios temas que me interesan al sacar fotografías, entre ellos la ciudad, lo urbanístico y ver cómo se conjuga con algún tipo de “fantasía” en donde no existan límites claros. Las fotos de “Cittá sconfinata” representan esa búsqueda del caos citadino que encuentro en cada rincón, calle, cielo, edificio.

¿Qué destacas de la experiencia de estar trabajando profesionalmente en fotografía?

Sacar fotos por lo general implica estar en contacto con otras personas relacionadas, o no, con la fotografía. Eso aporta en varios sentidos, como opiniones, críticas, comentarios favorables o desfavorables; siempre se está aprendiendo de los demás y de sus trabajos. Por lo que estar en este medio pone de relieve la importancia del intercambio.

¿Qué tan importante es ser objetivo en tu profesión?

No sé si estoy capacitada para hablar de “objetividad” en la fotografía. Soy muy subjetiva, tanto en mi trabajo como en el de los demás. Creo en los gustos y si algo te llega o no. Puedo ser objetiva en cuanto a la técnica: si una foto está bien expuesta o bien enfocada, sin embargo si algo me llama la atención esa objetividad deja de existir.
¿Cómo se te ocurren las ideas? ¿Tenés una libreta de apuntes?

Utilizo dos modus operandi respecto a esto: o saco fotos por sacar y luego salta un lineamiento, una coherencia entre las imágenes, o bien pienso de antemano lo que quiero cuando agarro la cámara. Cualquiera de las dos me ha llevado a proyectos interesantes.

Sí, tengo una libretita (en realidad varias) en donde anoto aquellas ideas, textos o frases que funcionan como plataforma para luego llevar a cabo algún trabajo o simplemente dejar un registro de eso.

¿Cuantas tomas realizás hasta conseguir la imagen que querés?

Esto depende de la imagen o el trabajo que esté realizando. Pero por lo general no son muchas, al contrario, confío en mi cámara y en mi ojo, una vez que se lo que quiero sacar. Aquí también juega el factor analógico: con un rollo de 36 exposiciones es preferible tener las cosas lo más controladas posible, una especie de perfeccionamiento anterior al disparo.

¿Que hace que una imagen llame más la atención que otra?

Es necesario ver el contexto de las imágenes, de qué manera están exhibidas, y sobre todo su impronta y la del fotógrafo. Todo se combina para que alguna foto te llame más la atención que otra.

¿Crees que los fotógrafos deben tener una filosofía para hacer un buen trabajo?

Creo que los fotógrafos deben ser fieles a sus gustos y no encasillarse en una sola filosofía para hacer un buen trabajo. He conocido a muchos fotógrafos que han cambiado sus temáticas, modos y formas de trabajo, eso no los hace ni malos ni buenos.

El cambio en la fotografía (y en el arte) es necesario, de lo contrario veríamos siempre lo mismo. Por otro lado es bueno tener una coherencia, de esta manera uno sabe qué camino está tomando y se pueda reconocerse en esas fotografías.

¿Puedes contarnos tu proceso de edición?

Siempre empiezo con grandes cantidades de fotos de una temática similar o la que me interese. Soy mucho de pedir opiniones a personas con las que comparto gustos o considero que me darían un buen consejo. De ahí voy decantando hasta llegar a lo que quiero.

¿Qué opinión tenés de los programas de tratamiento de la fotografía?

Cuando estaba estudiando me vi obligada a “ponerme a tiro” con este tipo de programas, dado que hoy por hoy todo se digitaliza; sin embargo no los utilizo. Se de muchos fotógrafos que hacen un muy buen uso de ellos, pero también he visto resultados muy malos por una falta de formación o conocimiento del programa. Para poder usarlos es necesaria una gran sutileza, a no ser que se busque lo contrario.

Con la aparición de las cámaras digitales y la cantidad de disparos ¿se mira menos?

No me gustaría pensar eso. Sí creo que facilita mucho el trabajo fotográfico al tener opciones que con cámaras analógicas no se tiene.

Hoy en día se maneja en cultura el concepto de prosumidor, donde todos somos productores y consumidores al mismo tiempo, ¿crees que esto es así? ¿se acentúa con la aparición por ejemplo de los smartphones, la invasión de imágenes y la velocidad de difusión?

Creo en la existencia del prosumidor y hasta me resulta positiva, ya que genera ese intercambio del que hablaba antes. La aparición de los smartphones y la velocidad en que se manejan los datos hoy es increíble, y no dudo que esté relacionado con la predominancia del prosumidor.

Con el avance tecnológico las cámaras de fotos filman full hd, ¿qué opinas con respecto a que el mismo profesional realice trabajos fotográficos y de video? ¿Afecta eso a la profesión de fotógrafo?

Al fotógrafo le interesa la imagen, sea el formato que sea. Incursionar en otra área como el video me resulta valedero e interesante: cuál es el punto de vista de un fotógrafo con este tipo de cámaras y cuál sería el resultado. Dudo que afecte la profesión del fotógrafo per se, sería probar otras alternativas y transitar por otros caminos.

¿Qué esperás de la gente al ver tus fotos?

A todos nos gusta que halaguen nuestros trabajos, sería muy hipócrita decir que no me atraen las lindas palabras hacia mis fotos. Pero también espero que el espectador pueda adentrarse en la foto, construir algo a partir de lo que están viendo, ser capaz de analizar y que la imagen quede en la mente, que cause algún impacto.

¿Qué opinas del derecho de autor de la imagen y su relación con las redes sociales?

Yo subo mis fotos a Facebook pero también tengo una cuenta en Flickr donde está todo mi trabajo. Es lindo compartirlo con los demás, es uno de los principales objetivos, ¿de qué sirve tener las imágenes archivadas? Sin embargo tiene una contracara que es la utilización de las fotos sin autorización, por eso muchas veces trato de no tomármelo a la ligera y pensar un poco más qué es lo que subo a Facebook, por ejemplo.

Las redes sociales han dado una oportunidad muy grande de difusión en general, no solo respecto a las imágenes, pero hay que tener un poco de cuidado cuando no se quiere la reproducción masiva del trabajo en cuestión. Es un tema de preferencias.

¿Es posible vender fotografías en Uruguay?

No es exactamente mi caso y honestamente pienso que estamos lejos que esto suceda fluidamente. Los únicos casos que he conocido han sido en el exterior o de algún fotógrafo que tenga representación en alguna galería de arte. Ahora está empezando a surgir un movimiento llamado “Young Collectors” que apunta justamente a esto: la compra de obras directamente al artista. Esto es un comienzo y una oportunidad para valorizar en cierta medida el trabajo artístico.
¿Qué te parece que hay que hacer para fomentar la fotografía en Uruguay?

En la última década la fotografía ha tomado mucha importancia en nuestro país, gracias a instituciones como el Centro de Fotografía y diversas escuelas que promocionan y fomentan la formación, realizan exhibiciones para todo público en todo el país, hay convocatorias abiertas para poder mostrar trabajos, entre otros. Soy consciente que este movimiento fotográfico debería expandirse, ¿cómo? Abrirse un poco más al mundo y generar instancias para que se puedan conocer otros tipos de fotografía. Mediante talleres, charlas, exhibiciones, clínicas se aprende mucho y se incluye a aquellas personas que sientan curiosidad o ganas de comenzar una carrera fotográfica, sean amateurs o profesionales.

¿Se puede vivir acá de la fotografía?

Tampoco es mi caso. Se de varias personas que viven de la fotografía, pero por lo general en el ámbito de prensa o publicidad. Estos fotógrafos suelen tener sus proyectos personales en paralelo a su trabajo. Varía del tipo de fotografía en el que se esté interesado.

¿Como fotógrafo es fácil acceder a galerías y salas para exponer?

Hay muchas salas de exposición y lugares para poder mostrar los trabajos fotográficos, desde un container al cubo blanco. Lo que sí varía es la calidad del lugar, encuentro pocos lugares bien acondicionados para una muestra fotográfica en Montevideo, que es lo que más conozco. Repito, si se quiere mostrar fotos se puede, pero el lugar y acceso va a fluctuar con los intereses de cada fotógrafo y trabajo.

¿Qué consejo darías a un fotógrafo que recién empieza?

Una formación al menos básica es fundamental para poder comenzar.

Conocer en profundidad la cámara que se utiliza, una vez que se le conoce hay infinitas oportunidades fotográficas.

Siempre sacar fotos, no dejarse rebatir por otros y compartirlas, mostrarlas, estar abierto a las críticas y comentarios constructivos.

¿Estás trabajando en algún proyecto que nos puedas contar?

En este momento estoy exponiendo en La Lupa Libros una obra llamada “Cittá Sconfinata”. Ahora comienzo a centrarme en otros dos proyectos que tenía pensados hace tiempo vinculados a la intervención de fotos. Espero que se pueda mostrar en breves.

 
 

   

 
 

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Federico Meneses

Federico Meneses

Por el 2003 surge la idea de armar un boletín electrónico "óbolo cultural" para difundir eventos que poco se sabían. Con el surgimiento de las redes sociales el boletín deja de tener su efecto y nace www.cooltivarte.com A fines del 2010 invito asociarse como co-director a Mauricio Conde, junto a todos los amigos colaboradores que se sumaron a la idea de aportar un granito de arena a nuestra cultura potenciando los eventos y dando más valor al conocer a los artistas mediante entrevistas, artículos de opinión, análisis, reflexión y crítica. Cooltivarte está presente en el medio local comunicando las noticias, críticas, opiniones y entrevistas, tratando de generar un valor cultural conociendo de cerca a los protagonistas, generando una conciencia colectiva y sensibilidad para este rápido diario vivir.

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