Seu Jorge / Tributo a David Bowie - noviembre 2017 - La Trastienda MVD​ - Foto © Lucía Coppola​ www.cooltivarte.com --

Seu Jorge / Tributo a David Bowie

La noche en La Trastienda promete capear el temporal de la vida diaria y ser mar en calma para los cuerpos acostumbrados a trabajar los lunes, porque empieza la semana y son las nueve PM y esperamos a que comience un show en latitud y longitud de la ciudad de Montevideo.

Seu Jorge, marinero de este barco, fondea y se amarra a tierra sobre un escenario cubierto de redes marinas. Su ropa habla un lenguaje marítimo. Su idioma es internacional. A bordo del buque cuenta anécdotas acerca del viaje conjunto con Wes Anderson. Se dice, a sí mismo, el artista en carne, y dice de David Bowie el artista en espíritu. Le rodean la niebla y las luces a babor y estribor. Nosotros/as somos océano, y él, es un faro desprendiendo luz en su primera vez en esta tierra. “Los negros de Río no escuchan Rock & Roll” dice, mientras gesticula con todo su cuerpo y bebe de una taza con una bolsa de té colgando. Cuando canta, entrecierra los ojos entregado a la maniobra de los dedos sobre la guitarra. Habla de Italia y de Brasil, de Bowie y de cómo hizo para reinterpretar sus canciones, de los actores de Life Aquatic, y de su vida antes de la película. Canta un tema en plena oscuridad y cuando nombra al sol, se ilumina el escenario con rayos amarillos.

Él es un gigante cantando y recordando a otro gigante. Cuando se va y se despide, se lleva la taza. Cuando vuelve, regresa con otra bolsa de té y escucho que alguien, detrás mía, le dice a otro alguien: te mata lo del tecito, ¿no? A su vuelta, colocan una pantalla con imágenes de Life Aquatic y fotografías de Bowie mientras Seu Jorge sigue cantando. Hay celulares en el aire y voces tarareando durante todo el homenaje. Cuando la travesía está por terminar y comienzan a cerrarse las escotillas del barco, Seu Jorge se levanta y, de pie, desnudo de instrumento, deja de cantar, mira a la pantalla y le hace una reverencia a la imagen de Bowie que aparece sobre ella. Al mismo tiempo, comienza a sonar por los parlantes Let’s dance. Seu Jorge baila. Nosotros/as bailamos. Y todo el mundo sonríe pensando en que: David Bowie, hoy estuviste aquí.

 

Imagen portada: Seu Jorge / Tributo a David Bowie – noviembre 2017 – La Trastienda MVD​ – Foto © Lucía Coppola​

El álbum solicitado no puede ser cargado en este momento. Error: OAuthException Code: 10, (#10) This endpoint requires the 'manage_pages' permission or the 'Page Public Content Access' feature. Refer to https://developers.facebook.com/docs/apps/review/login-permissions#manage-pages and https://developers.facebook.com/docs/apps/review/feature#reference-PAGES_ACCESS for details.

 

 

(Visited 21 times, 5 visits today)



Lucía Baltar

Lucía Baltar

Ciudadana del mundo, mendiga en la tierra. Gritó por primera vez una mañana de marzo de 1987. A los 12 años escribió sus primeros poemas –todos ellos prescindibles-. Llenó libretas durante años. Ganó un premio literario a los 19. Estudió la carrera de psicología pero nunca se atrevió a ejercerla. Terminó un Máster de Escritura Creativa y realizó un poemario. Emigró de España en abril de 2014 –su pasaporte dice que nació en las Islas Canarias. Ella no lo niega–. La mayor parte de su tiempo lo pasa observando la vida de otros, leyendo la vida de otros y escuchando la vida de otros. Ahora se entretiene escribiendo con la luz y robando suspiros con la cámara fotográfica. Ha aprendido a cebar mate, a decir “ta” y “bo” mientras habla y a cruzar en rojo. Se distrae con facilidad, se apasiona por completo y escribe para gritar con igual intensidad que aquella mañana del 87, es decir, con sangre, fluidos y la carne desgarrada.

<





Recomendaciones destacadas