Santiago Montoro presentó su álbum Jardín en un show impecable

Santiago Montoro presentó su álbum Jardín en un show impecable

Santiago Montoro presentó su álbum “Jardín” en un show impecable, con una calidad de sonido fantástica y con el volumen perfecto, lo que permitió apreciar el todo y cada parte de la mejor manera.

Sus canciones tienen una particularidad fascinante: son obras de arte musicales, con un entretejido sonoro muy, muy cuidado, muy pensado también, con características rítmicas si se quiere extrañas, a veces muy variables, y sin embargo uno se abstrae muy fácilmente de la “cocina” de la cosa y se descubre acompañando el show entero con la cabeza, el pie, o inclusive sintiendo la necesidad de bailar algunas de las canciones. Desde mi punto de vista esto habla de una cuota extra de arte musical.

Este álbum tiene cinco canciones que son musicalizaciones de poemas de Eduardo Nogareda. El resultado de esa combinación del arte de un poeta más el arte de un músico dio en este caso un producto que se siente natural y que fluye con comodidad y belleza. En esta presentación Nogareda participó leyendo algunos de sus otros poemas otorgándole al show un toque diferente, disfrutable y muy cómodo.

El concierto fue dinámico. Santiago iba presentando cada tema con una simpatía muy especial y entregando una cuota de energía y alegría que se sintió genial. Lo acompañaron varios músicos que iban alternando su participación:

Gustavo Etchenique en batería

Antonino Restuccia en bajo eléctrico y contrabajo

Álvaro Fenocchi en coros

José Luis Yabar en guitarra

Rafael Hofstadter en teclado

Sebastián Cannavo en violín

Camila Montoro en voz

Rossana Taddei en voz

Todos los músicos jugaron un rol súper importante y súper creativo en este show. No hubo nada que pudiera ser prescindible.

Cuando uno ve tocar a Antonino Restuccia, quizás porque aparenta una gran calma, parece que lo que toca es muy sencillo. Pero la música de hoy tenía todo menos sencillez y su contribución con el bajo fue espectacular, haciendo una yunta perfecta con la batería.

Los coros de Álvaro Fenocchi complementaron súper bien el canto de Santiago. Él también tocó un tema en bajo eléctrico y estuvo buenísimo.

La participación de José Luis Yabar en guitarra fue muy exquisita. Los sonidos de las guitarras de él y de Santiago se complementaban hermosamente y no hubo ni por un momento ninguna nota, de ninguno de los dos, que no fuera una necesidad musical. Además, verlos mientras tocaban, transmitía gran aplomo y confianza.

Rafael Hofstadter tocó órgano en un par de temas. Santiago contó que su participación en el álbum fue muy importante, pues se ocupó del master. Creo que su participación en estos temas les dio un carácter diferente, que completa la propuesta general del álbum.

Para mi gusto fue genial el ingrediente dado por Sebastián Cannavo en el violín. Los sonidos del violín de Sebastián y la guitarra de Santiago formaron una combinación muy, muy hermosa. Y entre otros, tocaron juntos un tema que a mí me gusta especialmente: “Sin paz”.

En varias canciones participó Camila Montoro, la hija de Santiago, en la voz. ¡Canta muy bonito! Y le puso un toque de ternura muy hermoso. Entre otras canciones, cantó en “Carta para un Fantasma”, que es un tema que a la primera escucha ya te atrapa por completo.

Otra invitada de lujo fue Rossana Taddei, quien cantó con Santiago el tema “Paraguas”, del cual es co-autora, que es parte del CD anterior de Santiago, llamado “Trampolín”. Fue espectacular la inyección de fuerza que le metió Rossana a ese tema y el solo de guitarra que “tocó” con la voz. Es una artista increíblemente talentosa, que brilla de una forma extraordinaria sobre un escenario.

Tener a Cheche en la batería son palabras mayores. Destila musicalidad a un nivel imposible de explicar con palabras. Me limito acá a comentar dos aspectos que me hicieron volar la cabeza. En primer lugar, cómo a través suyo fluyen las polirritmias transformándose en ríos cristalinos tan fácilmente abrazables para seres occidentales acostumbrados al 4/4. Lo otro que me hizo pellizcarme fue el arte que tuvo para en un tema en particular (puedo errarle pero me parece que su título es “Náufrago”) inyectarle una tensión rockera y aguerrida a la música, ¡tocando con escobillas y a un volumen bajo! La emocionalidad genial de esa canción estuvo dada principalmente por el carácter de la guitarra y la maestría de Cheche en trasladar una intención rockera a un sonido relativamente contradictorio con esa intención. Una genialidad más de las de este ser extraterrestre. Y por supuesto estuvo presente lo que ya hemos presenciado tantas otras veces: su sonido impecable, sus unísonos perfectos, su amor al Hi-hat, sacándole un sonido hermosísimo, sus combinaciones nuevas que suenan a patrones perfectos y su perfección en el tiempo, en los remates y en cada fill. Admiración total.

Hoy se notó mucho que el show estaba liderado por un productor musical. Cada sonido estaba en su lugar exacto, con el volumen exacto, con la cualidad exacta. Dicho así quizás pueda parecer acartonado, pero para nada. Santiago se divirtió, conversó, bailó… me atrevo a decir que se gozó todo, presentándole al público sus canciones bellas, interesantes, nada predecibles y muy, muy hermosas. Su voz tiene un brillo precioso; toca la guitarra con una impronta archi personal, archi interesante y archi movilizante; y se entrega con cuerpo y alma al acto de creación.

Mi recomendación a los lectores es que si saben que toca Montoro, vayan a escucharlo, porque se van a sorprender y los va a movilizar. Su álbum digital “Jardín” se encuentra a la venta en Bandcamp, en el siguiente enlace: https://santiagomontoro.bandcamp.com/album/jard-n

 

 

Patricia Schiavone

Patricia Schiavone

Patricia Schiavone es Coach Personal, Practicante e Instructora de Reiki y amante de la música. Su página de facebook: @sersentiryhacer y su web: https://patriciaschiavone.com







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