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Santiago Márquez presenta su disco solista: “Corrigiendo El Destino”

Una nueva voz del rock/pop uruguayo, Santiago Márquez inicia su carrera como solista luego de haber estado al frente de la banda Ojonegro durante diez años. Conversamos con él en el preámbulo de su primera actuación en vivo, en Woodstock Music Bar este jueves 11 de agosto.

–Tu primer disco solista es “Corrigiendo El Destino”, y la canción que escogiste como adelanto se titula “Por Solo Vivir”. Y la letra ofrece la reflexión de que “la vida es así, te quita lo que más querés”… En base a estas consideraciones temáticas, ¿se puede interpretar que tu carrera solista (la cual estás iniciando después de diez años al frente de una banda) es la búsqueda de cosas que perdiste, o que quizá nunca llegaste a tener?

–En realidad, esa frase más que nada me toca de cerca por una historia personal que si bien no tiene nada que ver con la música si tiene que ver con lo que es música, y con el hecho de perder a mi vieja a los dieciocho años. Yo no tenía ninguna cultura musical en casa, no era una familia donde existiera esa movida de tener discos o tocar música. Pero recuerdo que mientras mi vieja estuvo internada yo recién estaba aprendiendo a tocar la guitarra. Y mientras estaba tocando la guitarra, sentía que ese momento que estaba pasando como que se olvidaba o se canalizaba por ahí.  Así que la música me llevó por un momento difícil. Llegó como algo terapéutico, que me permitió sacar cosas malas.

Y si bien ese momento ya pasó, hoy en día puedo ver cómo sigue cumpliendo esa función. Por intermedio de la música uno saca todas las impurezas. Y esa frase es más que nada por ese lado.

Ese tema también tiene otra frase, “por cada adiós del ayer hay un hola, que tal”. Y creo que eso se transfiere a varios aspectos de la vida – no solo a la relación entre personas, sino también a todos los procesos que uno puede hacer en su vida. Y eso incluye a la música: el “adiós” a una etapa de banda, y el “hola, que tal” a esta nueva versión como solista.

–Cuándo estabas con la banda, ¿cómo operaba esa canalización?

–Yo siempre fui una persona muy soñadora. Veía que la música me daba un montón de cosas que estaban buenas, pero tenía otros anhelos. Y cuando estaba con la banda, en un momento sentí el desgaste de tener que transmitirle el sueño mío al resto. Y es difícil, vos no le podés hacer sentir a una persona algo que ella no siente. Y en un momento, en la banda no todos lo veían de la misma manera. Y entonces te das cuenta que el sueño no se transfiere sino que se impone. Y ahí se hace cuesta arriba.

En los momentos fáciles no pasa nada, la motivación es inminente, y podés transmitir con claridad que todo es posible. Pero en los momentos difíciles es muy complicado lidiar con los altibajos, porque me tocaba  la responsabilidad como líder de transmitir que el sueño está intacto y que se puede llegar… y lo que pasa es que uno termina cinchando solo de un carro. Si no tenés la respuesta en los momentos difíciles, la situación ya no se puede sostener. Y eso es lo que pasaba en los últimos años de banda.

Siendo solista, la responsabilidad está centralizada en vos. Ya lo sabés, ya lo asumís. Y no tenés ese desgaste de ver que la gente que te acompaña no está colaborando ni yendo en la misma línea. Así que la ventaja es que uno sabe cómo es, que el sueño es propio y uno tiene que invertir en eso. Uno no le exige a otras personas, sino que se exige a sí mismo.

–¿Ya tenés experiencia escénica en solitario? ¿O va a ser algo completamente nuevo para vos?

–En solitario no he realizado ninguna presentación aún, la primera es este jueves en Woodstock Music Bar. He tenido sí presentaciones acústicas, pero siempre con Ojonegro. Por eso, si bien tengo diez años de experiencia con una banda que logró  cosas interesantes (incluyendo la posibilidad de viajar a Brasil), y está esa base y esa cancha, igual tengo mucho miedo de lo que va a ser la movida en solitario. Creo que va a ser una sensación totalmente nueva. Pero también está la expectativa de que todo va a salir bien.

–¿Qué es lo primero que te gustaría destacar de las nueve canciones que integran tu disco debut?

–Para empezar, el disco tiene nueve temas solo en la versión digital. En la  versión impresa  (que sale pronto) se añade un tema que cumple dos objetivos: primero, homenajear los que fueron los diez años de banda previos ya que es un tema que en su momento se grabó con Ojonegro, y que ahora se masterizó para esta edición. Es un tema con mucho valor sentimental para mí,  porque Ojonegro nunca editó ningún disco. Editamos unos EPs. Esos años no fueron en vano, aprendí mucho como música y como persona. Y quiero homenajearlos. Y a su vez, quiero darle a la gente una motivación extra para comprar el disco en CD, que si bien hoy en día es una cosa que casi está en desuso yo creo que aporta un valor, por incluir un librito y varias cosas más.

–¿Es como un cierre del capítulo de Ojonegro?  

–Si, exactamente. Eso pasó, no fue en vano. Si yo no hacía ese camino, hoy no estaba en este otro.

–Y concretamente, ¿qué cambios o avances notás en tus habilidades compositivas? ¿Hoy en día podés hacer temas que antes no podías hacer, y viceversa?

–En Ojonegro, los temas eran composiciones mías tanto en letra como música. Los arreglos los hacíamos todos juntos, pero la arquitectura básica de los temas era la mía. Pero –y esto es otra cosa que también afectaba el funcionamiento de la banda– al ser solo uno el compositor la visión del grupo es la de esa persona sola. Y capaz que no todos están de acuerdo con tu visión del mundo. Por eso, a veces tenía que dejar temas de lado. Escribía canciones que me gustaban,  pero que no daban para la banda. Y esos temas los iba guardando.

–¿Es apropiado decir que “Corrigiendo El Destino” es un disco de pop/rock?

–Yo no soy una persona que encasilla en géneros, me gusta decir que la música es música. Obviamente hay varias ramas donde sé que mi música no entra. Por ejemplo, yo no hago temas de reggae no porque me desagrade, sino porque desconozco cómo hacer un tema que vaya por ese lado. Pero si en el futuro sale un tema que deba ser un reggae, o electrónica, entonces eso es lo que se hará. No digo “hago esto”, y me encierro en esto.

–De cualquier modo, tu sonido se emparenta más claramente con lo melódico.

–Lo que me marcó más a mí fue toda la movida del britpop – Oasis, Coldplay, James Blunt… y uno siempre tiende a componer de acuerdo a sus influencias. Y de los temas de Oasis, los que más me gustan son los melódicos. Este disco tuvo un giro más por ese lado. Pero ahora estoy viendo la parte más power o más para arriba de los nuevos discos de Coldplay.  Y ya veo que en un futuro voy a ir para ese lado, pero sin desligarme nunca de lo melódico que es mi esencia.

Creo que en “Corrigiendo El Destino” hay un equilibrio. Eso de hecho lo analizamos con el productor. Hay cinco temas que son más bien tirando a lo melódico, hay un tema que tiene un aire funky, hay otro de rock más clásico pero con algo de máquinas… se trató de jugar con eso, que fuera un disco variado para que la gente no se aburra, por decirlo de alguna manera. Que te haga pasar por distintos estados de ánimo.

–¿Qué debería transmitir el disco (o que te gustaría que trasmita) si se escucha de modo unitario?

–Lo que siempre quise trasmitir con la música (y con este disco) es que cualquier persona que quiera sentirse acompañada por la música encuentre eso: un tema que le de la energía que busca.

–Si tuvieras que elegir un tema de los que están ya grabados en el disco que refleja tu estado anímico actual, ¿cuál sería?

– “Entre El Sosiego y La Tempestad”. Ese tema es uno de mis preferidos, si bien lo escribí hace unos tres años, cada vez que lo escucho, es la foto. Por eso me gusta y me identifica tanto.

–¿Y hay fotos tuyas viejas, o fotos del futuro vos en el disco? ¿Podés identificarlas?

–Creo que cada tema es un estado de ánimo distinto. Si bien “Entre El Sosiego y La Tempestad” es la sumatoria de cómo me veo yo haciendo una introspectiva, creo que todos los temas tienen la esencia de un cierto momento. Por ejemplo, un tema que también me gusta es “Lo Que Vos Comprás”. No soy de hacer temas de protesta, si bien soy un tipo rebelde en el sentido de que quiero cambiar muchas cosas. La protesta no me parece la forma de conseguir ciertas cosas. Pero ese tema me agarró en un estado de ánimo especial, como de impotencia. Al día siguiente de componerlo, poco menos que lo descarté. También hay un tema que es Sally, sobre una relación amorosa que el final no fue el más feliz. Pero esa también es otra faceta.

“Por Solo Vivir” lo compuse para el disco, y fue a raíz de una charla que tuve con una persona que quiero mucho, que ha pasado por momentos difíciles y depresivos. Y sale de ahí, de una charla muy nutritiva para ambos. Uno aprende tanto  del que quiere vivir como del que no. Lo que está en los temas es la transparencia. No hay nada inventado. Es todo aprendizaje, que se transmite y se comparte. Y eso es lo que permite que alguien decida que el tema lo acompañe luego. Me identifico con todo el disco, y cada tema es como una marca o cicatriz que me dejó la vida.

–¿Cuándo vas a presentarlo oficialmente?

–La presentación oficial del disco va a ser doble: una en Montevideo, y otra en Canelones. Todo esto va a ser antes de fin de año, en noviembre o diciembre.

–¿Cómo visualizás estos dos shows? ¿Qué tanto te preocupa la puesta en escena en sí, y todos los aspectos que puedan trascender lo musical?

–Aparte de lo musical, yo apunto mucho al show, a brindar una experiencia de la cual la gente sea partícipe. Por eso, estamos pensando en jugar con todas las caras que tiene un show. Incorporar gente danzando en ciertas partes, jugar con la iluminación desde el público repartiendo pulseras luminosas (como las que usan en los shows de Coldplay)… Creo que un Uruguay hay mucha música buena, y hay personas que hacen muy bien las cosas. Pero lo que a mí me pasa es que me gustaría ver shows como los que vemos cuando vienen artistas consagrados de afuera.

Lógicamente hay todo un tema económico, pero creo que se puede. Hay que saber utilizar lo que uno tiene. Y es una inversión que tenés que hacerla, porque la gente se merece eso cuando va a un show: recibir la música, y algo más. Creo que eso puede ser un diferencial, el hecho de mezclar varios artes.

Santiago Márquez se presenta el próximo jueves 11 de agosto a las 22:00 horas en Woodstock Music Bar. Para más detalles, este es el evento en Facebook.

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Emilio Pérez Miguel

Emilio Pérez Miguel

(Montevideo, 2 de diciembre de 1979) Traductor público de idioma inglés, periodista cultural y organizador de eventos a beneficio de hospitales pediátricos en Uruguay y Argentina. Su labor periodística comenzó en junio de 2009 con la fundación de MusicKO, un sitio dedicado a la reseña de artistas emergentes. En la actualidad colabora con diversos portales entre los que se incluye Cooltivarte, al cual se integró a inicios de 2011. Como escritor, publicó dos libros de poesía en 2009 y 2010 (“Once” y “Ten”) y uno en prosa que vio la luz en 2013 (“Ayer La Lluvia”). "Once" y "Ten" fueron libros híbridos, con una propuesta enraizada en igual parte en la música y la poesía. "Ayer La Lluvia" aunó esta pluralidad de formas, y se presentó con los artistas que lo inspiraron en un festival de música y literatura que se extendió durante dos años, al término del cual Pérez Miguel se retiró como escritor. Las experiencias vividas durante ese tiempo fueron entonces sintetizadas en la "Campaña Del Juguete", una gira de conciertos que beneficia al Hospital Pereira Rossell en Uruguay, y al Hospital Garrahan en Argentina. Pérez Miguel fue asimismo el primer escritor uruguayo en subir todos sus libros a Internet, amparándose en el sistema de derechos libres conocido como Creative Commons. Basándose en que "el arte es para compartir y no para competir" y buscando "una democratización real de los bienes culturales", el autor comparte su obra en su propio sitio y en diversas páginas que fomentan la literatura, de manera libre y gratuita.

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