Rock and Roos

Si tuviésemos que hablar de la banda sonora de Montevideo, el primer nombre que se nos vendría a la mente sería el de este señor, Jaime Roos, quien el  miércoles 10 en La Trastienda -en lo que ya parece haberse vuelto una tradición para cerrar el año- brindó un show plagado de  hits que ya son parte del sentir uruguayo y del ADN de los que vivimos en esta ciudad. Un show sin fisuras que dejó a todos contentos.

La Trastienda fue testigo, una vez más, de la magia y la perfección que puede alcanzar Jaime Roos con su banda (desde hace un tiempo rebautizada como 3 Millones). El sonido límpido, perfecto y sin fisuras fue ideal para la ejecución de las canciones en las que, como hace tiempo sabemos, no son novedad pero que al ser escuchadas pueden llegar a erizar la piel del mas insensible de los mortales.

Cualquiera, por más que no guste de la murga, el candombe, el tango, las músicas de Mateo o The Beatles, puede sentirse hipnotizado y conmovido por lo que le entra por el oído. Canciones atemporales que ya están incorporadas en el inconsciente colectivo de los uruguayos en general y los montevideanos en particular (por no hablar de otra latitudes donde sucede lo mismo).

La inmensa mayoría de los 23 temas que el músico y su banda tocaron fueron los hits de siempre, e inclusive aún sabiendo que Roos los tocará, la gente los pide. En un momento Jaime le dijo al público que, como “se estaba portando bien y no la había pedido” tocaría “La Hermana de la Coneja”, su inolvidable clásico de 1986, perteneciente a “7 y 3” y compuesto junto a Raúl Castro. Pero la gente pedía más, y así se sentían los gritos clamando por “Durazno y Convención” de “Mediocampo” (1984), quizás uno de sus discos más redondos,  del cual también tocaron otros dos temas imbatibles como “Los Futuros Murguistas” y “Tal Vez Cheché”.

Si uno hace un repaso mental, a excepción de “La Margarita” (1994), su disco conceptual junto a Mauricio Rosencof, sonaron temas de todos los discos, incluyendo algunos más perdidos dentro de su discografía, como “Catalina” y “De la Canilla” (también compuesta junto a Castro) del ahora revalorizado pero en su momento bastante ignorado último álbum de estudio con canciones nuevas “Fuera de Ambiente” (2007), así como esos “temas sueltos” que en su momento eran parte de recopilaciones como “Cuando Juega Uruguay”, “Que el letrista no se Olvide” y “El Grito del Canilla”.

Si seguimos el repaso no se le puede reprochar nada a este artista con una discografía envidiable, de su primer y oscurísimo disco “Candombe del 31” sonó el hit “Cometa de la Farola”, dedicada al club de sus amores, Defensor Sporting; también estuvo “Retirada” de “Para Espantar el Sueño” (1978), “Los Olímpicos” y el tema que le da nombre al excelente álbum “Aquello” (1981), “Amándote” (dedicada con un “para ti”a una señora que la pidió desde el público), “Despedida de El Gran Tuleque ’87” y la imponente “Las Luces del Estadio”, pertenecientes al también excelente “Sur” (1987), “Colombina” y “El Hombre de la Calle” de “Estamos Rodeados” (1991), “A Pepe Sasía” del extraño “El Puente” (1995), “Si me Voy Antes que Vos” del disco homónimo de 1996, y su versión/apropiación de ese tema que ya es un standard de la música uruguaya, “Amor Profundo” de Alberto “Mandrake” Wolf.

Muchos podrán aducir que el músico vive del pasado y que no saca nuevo material hace mucho, y puede ser cierto, pero con una discografía y temas así, que encima tocados ahora suenan mejor que en sus versiones originales quién se puede quejar. Jaime sigue rockeando.

 

   

 

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Julio Pérez

Julio Pérez

(Montevideo, 6 de diciembre de 1985) Tras vivir toda su adolescencia en Piriápolis vuelve a la capital para comenzar sus estudios en Ciencias de la Comunicación en la UDELAR, de donde egresa en el 2010. Tras deambular por varios trabajos que nada tienen que ver con lo suyo, y menos aún con su gusto casi obsesivo por toda la música y el cine que puede consumir, llega la hora de un trabajo digno en la Federación Ancap, en donde realiza las tareas de comunicación interna y externa de la institución. Igualmente, un año antes comienza a dejar plasmadas sus obsesiones y gustos en su blog personal (revistaspleen.blogspot.com) en donde se desquita para hablar de todo lo que en otro lugar no puede.

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