Stanley Kubrick: The Shining

Recordando el cine de Stanley Kubrick: The Shining

Jack Torrance (Jack Nicholson), su esposa Wendy (ShellyDuvall) y su hijo Danny (Danny Lloyd) se dirigen hacia el hotel Overlook para pasar el invierno. Un hotel habitado por una presencia maligna que llevará a Jack a los límites de la cordura.

Los puristas y habidos lectores de Stephen King detestan este film debido a la gran cantidad de diferencias con respecto al material original.

Para ser sinceros, Kubrick nunca tuvo la más mínima intención de respetar la obra original y nos deja pistas al respecto; están invertidos los colores de los vehículos, en el libro la familia viaja en un VW rojo y  mientras que en la película es amarillo (y pasan junto a un accidente en la carretera donde se ve un VW rojo entre los restos), lo mismo pasa con la pelota que ve Danny, esta cambia de rojo a amarillo (libro y película respectivamente), Wendy es descrita como una mujer rubia relativamente atractiva y con cierto carácter sin embargo, acá no encontramos nada de eso.

Un ejemplo más de las diferencias que encontramos es cuando Jack dialoga con el barman del hotel se dirige a él diciendo que es el mejor bartender de Timbuktu a Portland, Maine (En esta ciudad es donde transcurren la gran mayoría de las historias escritas por King) y este lo corrige agregando un Portland, Oregon como aclarando que no están en el mismo lugar. Podemos hablar de esta obra de Kubrick de dos formas; la fidelidad a la obra original o simplemente como obra cinematográfica, si lo hacemos de la primer manera podemos ir directamente al grano y decir sin temor a equivocarnos que como adaptación de un libro es muy pobre,más allá de que sea una versión “libre” nos encontramos ante una versión simplificada y hasta recortada.

Pero es cuando nos adentramos en la película y la visionamos sin hacer la comparativa “libro vs película” es que nos encontramos con una obra muy rica en detalles y simbolismos que nos invita a verla en más de una oportunidad para poder sacarle todo el jugo, poder disfrutar de los encuadres perfectamente simétricos, una muestra de lo obsesivo y perfeccionista que era Stanley Kubrick a la hora de ponerse a trabajar, llegando a tener que repetir una toma más de 10 veces (por ejemplo la escena del rio de sangre que brota de los ascensores)

Independientemente de la manera en la que nos aproximemos a esta historia (si estamos pensando en la obra original o no) hay algo que no cierra del todo, la interpretación de Jack Nicholson: no nos muestra la evolución (o involución) del personaje, ya en los primeros minutos de metraje nos damos cuenta que algo no anda bien con Jack, vemos diferentes grados de locura pero no se ve en ningún momento a un hombre que pierde la cordura, simplemente nunca la tuvo. Eso sí, cuando alcanza el nivel máximo de locura es un espectáculo, logra generar unas buenas dosis de incomodidad y otro tanto de diversión.

Otro aspecto que nos genera incomodidad es el silencio que reina en el hotel Overlook, como si de una tumba se tratase, a pesar de estar en medio de las montañas y en pleno invierno no logramos escuchar nada más que sonidos que retumban en nuestros oídos; la pelota con la que juega Jack aventándola contra las paredes, el triciclo de Danny en ese travelling que nos muestra lo extenso de los corredores del hotel.

Buenas dosis de suspenso acompañadas de una banda sonora que genera un ambiente muy singular, es una obra ideal para el que está acostumbrado a las películas de terror de hoy en día, (plagadas de clichés en cada grito de la rubia víctima de turno) y que vea que hay cine más allá de los estrenos 2015.

Los años han tratado más que bien a este clásico y cuesta creer que por esta película  estuvo nominado a un Razzie (la vieja y querida frambuesa de oro) a peor director del año, por suerte no ganó aunque sería por lo menos curioso si lo hubiera hecho.

 

 

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Jonathan Gimenos

Jonathan Gimenos

Nacido en Montevideo, un día de mayo de 1981, desde niño le fueron inculcando el amor por el cine yendo todos los domingos, como si de asisitir a misa se tratase. A eso se le suma su afición por las computadoras, por lo que tiene cursos de diseño gráfico y reparación de PC en su haber. Actualmente trabajando para la empresa Unilever y dedicando su tiempo libre en una página en Facebook de su autoría que lleva por nombre "Cinefilia & Afines" (https://www.facebook.com/cinefines/) donde da rienda suelta a todas sus inquietudes relacionadas con el séptimo arte. Y en un país futbolero como es este, se jacta de jamás haber pisado el estadio centenario, entre otras cosas que muchas veces lo hacen sentir extranjero en este paisito un poco gris. Se integra a cooltivarte en 2015.

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