Rata Blanca presentando Tormenta Eléctrica en La Trastienda Club Montevideo. 28 de Noviembre de 2015. Foto © Javier Fuentes Photography

Rata Blanca presentando Tormenta Eléctrica en La Trastienda Club

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La tormenta Eléctrica de Rata Blanca

No hay llovizna, frio otoñal o inclemencia del tiempo que se le de por perdurar hasta un 27 de noviembre que impida que uno se de un gusto. Para muchos, tantos que agotan entradas más allá de los precios, ese gusto es ver a Rata en vivo. Así como tienen sus detractores, un grupo enorme de gente sigue a la banda, que desde un rincón del Bajo Flores, allá por el 85, viene amalgamando una versión rioplatense de hard rock con power metal repleta de talento y creatividad. Muchos de nosotros (esos que retrocedemos años en segundos con los primeros acordes de una canción) fuimos marcados por una letra, por un punteo o tenemos ESE tema para ESE momento que nunca olvidaremos. A los que recordamos aquel toque en que todo tuvo sentido y nos rodeamos de nuestros pares en cada coro, una alerta amarilla no nos detiene, y si la promesa es una tormenta eléctrica… es mucho más interesante.

La banda argentina liderada por Walter Giardino regresó a Montevideo después de poco más de un año para reencontrarse con esas caras de felicidad que desde el borde del escenario gritan en cada coro y cierran los ojos en cada solo de guitarra. Presentando su último disco “Tormenta Eléctrica” la banda logró agotar las localidades de La Trastienda, en pleno festejo de sus siete años de actividades, y que se agregara una nueva función para el sábado. Una larga fila doblaba la esquina y se extendía por toda la cuadra, predominando las camperas de cuero y las remeras de bandas heavies.

Poco a poco el público fue entrando y completando el lugar, el calor fue subiendo entre las charlas, los reencuentros de gente que siempre está, los coros alentaban a la banda a salir; Las luces se apagaron y un trueno estalló, despertando el griterío; la tormenta eléctrica de Rata Blanca cayó sobre la gente con estruendosa distorsión, una batería poderosa y la gente la recibió de brazos abiertos.

La ultima vez que Rata estuvo en Montevideo, en el museo de las migraciones allá por setiembre de 2014, la gente saltaba, se agitaba y gritaba desde los primeros acordes en una amplia franja frente al escenario. Esta vez, con un publico mas “tranquilo” quizás o simplemente porque la tecnología ha infectado hasta nuestros hábitos más básicos como es el agitar frente a una banda de rock, un cardumen de celulares emergieron de entre el mar de cabezas, intentando registrar lo que sucedía en el escenario, pero que solo lograban filmar lo que el celular frente a ellos lograba filmar, manos agitándose y mas pantallitas brillantes.

A Rata no le importaba, el sonido era espectacular, la acústica de la Trastienda es excelente para este tipo de conciertos. La banda no deja de trasmitir esa fuerza arrolladora, ese virtuosismo que tanto Giardino como Barilari derrochan en el escenario. Mientras Walter hace bailar sus dedos en la guitarra, arrancando tonos estridentes, poderosos riffs martillados junto a la batería de Fernando Scarcella, Adrián grita tonos agudísimos con una voz que parece no verse afectada por los años, gesticulando y arengando a la gente a acompañarle. Un estoico Guillermo Sanchez aporta la densidad de su bajo, mientras agita sus pelos al borde del escenario frente a Danilo Moschen que con su teclado acompaña de manera perfecta el demoledor sonido que impacta en los presentes.

Eso es Rata Blanca, es lo que siempre ha sido y es lo que hace que la gente levante sus puños al aire durante dos horas de rock duro. Muchos ya coreaban los temas nuevos, pero es a la hora de los clásicos cuando el publico se une a la banda como un instrumento más.

Y no tardan en llegar las canciones que han marcado por años a todos los presentes. Clásicos como “Chico Callejero“, “Volviendo a Casa” “El Círculo de Fuego” y “Mujer amante” se entremezclan entre los temas del nuevo disco como “Rock N ́Roll Hotel“, “Los Chicos Solo Quieren Rock” y “Pequeño Angel Oscuro“. Todo el tiempo esta Walter arrojando púas al público, o Barilari inclinándose sobre la gente, chocando manos, despertando gritos y hasta tomando celulares de la gente para filmar desde el escenario . Los solos de guitarra, esos que siempre están, son realizados con maestría y con ese porte porteño de Giardino, que mira como la gente lo señala y lo aplaude. Adrián ríe, salta, juega, hace partícipe a la gente y todos felices.

No cabe duda que Rata Blanca es una de las bandas más influyentes del Río de la plata en un estilo que exige talento y profesionalismo para trascender y vaya si lo han hecho. La gira de Tormenta Eléctrica los ha llevado por varios países latinoamericanos en este año, y siempre han tenido la convocatoria de una banda con historia, con el porte de los grandes, pisando como gigantes y siempre dejando huella. Dos noches completas demuestran que sus seguidores uruguayos no dejan de disfrutar con un espectáculo que nunca pierde la fuerza de aquellos años de juventud (por lo menos para los que ya no lo somos tanto como antes), el sonido demoledor y la avalancha de recuerdos que sacuden en cada tema. La Tormenta Eléctrica agitó Montevideo, energizando una noche a puro Hard Rock, recargando al publico que se retiró por las calles entre charlas y sonrisas…

Crónica: Daniel Perdomo

 

Rata Blanca #TormentaEléctrica

Montevideo – Uruguay. 28 de Noviembre de 2015.

 

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Sergio Javier Bravo Fuentes

Sergio Javier Bravo Fuentes

Diseñador y fotógrafo. Más de lo último. LLegué a Uruguay desde Chile casi por accidente y acá estoy, encantado de su gente y echando raíces. Iniciado en el mundo del diseño y perfeccionando la téctica en html, css y javascript que terminó por encantarme. La fotografía la aprendí en la universidad y la perfeccioné trabajando en un estudio en Santiago de Chile. Me enamoró y hoy la tengo como mi hobby principal, además de la música en vivo. De pequeño amante de los Beatles sin saberlo, gracias a mi padre, lo que desembocó en mi gusto por el rock clásico.

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