imagen - cuatropeso

Porque “Nada debería estar prohibido” – La Fiesta Clandestina cruza el charco

En poco menos de 10 días la Fiesta Clandestina cruzará el charco para instalarse en Uruguay. Por ello hacemos un repaso por su historia y vamos haciendo boca para lo que se viene.

Fue allá por octubre del 2005 que comenzó la Fiesta Clandestina, un celebración cuyo slogan “nada debería estar prohibido” dejaba en claro el objetivo de las fiestas: pasarla bien en un ambiente de diversidad y apertura en el que se mezclaban el hecho de poder ver bandas en vivo con la opción de quedarse a bailar hasta entrada la mañana, además de poder beber a piacere y también disfrutar de las perfomances del circo bautizado originalmente Clowndestino.

A esas ya míticas fiestas iniciales que tenían su lugar natural en el Uniclub del barrio porteño de El abasto se le sumaron las previas a los feriados que tienen lugar en Groove, así como las que se daban en lugares del interior argentino como Tucumán, Salta, Córdoba y Santa Fe. Ahora se suma Montevideo a los lugares donde la Fiesta Clandestina tendrá lugar y es algo para celebrar. ¿Por qué, se preguntarán ustedes? Primero que nada porque como decíamos más arriba es una fiesta que celebra la diversidad, la tolerancia y la buena onda y segundo porque aspira también a la calidad musical.

No importa el género al que los músicos y bandas suscriban, la Clandestina es una fiesta con una apertura musical a la que, aquí en Montevideo, no estamos tan acostumbrados y tan solo por eso deberíamos agradecer su llegada. Entre las cientos de bandas que han pasado por las fiestas podemos destacar a Las Pelotas, Kapanga, Attaque 77, Los Twist, Los Umbanda, Dancing Mood, Los Natas, Virus, Los Violadores, Kumbia Queers, Miss Bolivia, Las Taradas, Onda Vaga y también artistas uruguayos que juegan de locales en Buenos Aires como El Cuarteto de Nos, Cuatro Pesos de Propina, Once Tiros y otras que no tanto como Buenos Muchachos. La lista podría seguir y ocupar bastantes caracteres pero no tendría sentido seguir escribiendo de ella, más vale empezar a experimentar la Fiesta Clandestina y qué mejor que estar el 22 de este mes para vivir el debut de la misma con los mencionados Cuatro Pesos de Propina junto a La Ventolera.

Esta primera edición de la fiesta además cuenta con el plus de tener lugar en la recientemente inaugurada Sala del Museo, perteneciente al Museo del Carnaval, lo cual cabe destacar por generar un nuevo ámbito para espectáculos culturales y por descentralizar en cierta forma lo que es el circuito de boliches, pubs y salas para recitales, ya que la Sala del Museo está ubicada en la esquina de Maciel entre Piedras y Rambla 25 de agosto, en el fondo de la Ciudad Vieja, lugar que, de a poco, va convirtiéndose en el bastión cultural que siempre debió ser.

Festejemos esta iniciativa y esperemos más confirmaciones de artistas de calidad para las sucesivas ediciones. Por primera vez podemos celebrar la clandestinidad.

 
 

   

 
 

(Visited 19 times, 8 visits today)

Julio Pérez

Julio Pérez

(Montevideo, 6 de diciembre de 1985) Tras vivir toda su adolescencia en Piriápolis vuelve a la capital para comenzar sus estudios en Ciencias de la Comunicación en la UDELAR, de donde egresa en el 2010. Tras deambular por varios trabajos que nada tienen que ver con lo suyo, y menos aún con su gusto casi obsesivo por toda la música y el cine que puede consumir, llega la hora de un trabajo digno en la Federación Ancap, en donde realiza las tareas de comunicación interna y externa de la institución. Igualmente, un año antes comienza a dejar plasmadas sus obsesiones y gustos en su blog personal (revistaspleen.blogspot.com) en donde se desquita para hablar de todo lo que en otro lugar no puede.







Recomendaciones destacadas