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Oulipo, reglas que liberan

“¿Oulipo? ¿Qué es esto? ¿Qué es eso? ¿Qué es OU? ¿Qué es LI? ¿Qué es PO? OU es Taller (Ouvrier) o atelier. ¿Para fabricar qué? LI.

LI es Literatura, lo que leemos y tachamos. ¿Qué tipo de LI? LIPO.

PO significa potencial. Literatura en cantidad ilimitada, potencialmente producible hasta el fin de los tiempos, en cantidades enormes, infinitas para todo fin práctico.” (…)

“¿Y qué es un autor oulipiano? Es una rata que construye ella misma el laberinto del cual se propone salir. ¿Un laberinto de qué? De palabras, sonidos, frases, párrafos, capítulos, bibliotecas, prosa, poesía y todo eso”.

Estas palabras de Marcel Benabou (actual Secretario Provisionalmente Definitivo del OuLiPo que visitó Montevideo en 2007) y Jacques Roubaud pueden leerse en el propio sitio del Oulipo cuando intentan describirnos, de lo que se trata este grupo.

El Oulipo, en francés Ouvroir de littérature potentielle, fue fundado según cuenta el propio Marcel Benabou en septiembre de 1960, durante un congreso dedicado a Raymond Queneau, en un seminario de Cerisy titulado “¿Una nueva defensa e ilustración de la lengua francesa? Algunos de los asistentes vieron la necesidad de ocuparse de la experimentación literaria, formando el 24 de noviembre del mismo año un grupo de una decena de miembros en torno a Raymond Queneau y a François le Lionnais llamado Seminario de Literatura Experimental (o Selitex). Este grupo, al que la historia ha adjudicado a Queneau su fundación, devino en el Taller de Literatura Potencial. Del mismo formaron parte entre otros, Italo Calvino, Marcel Duchamp, Julio Cortázar o George Perec, éste último quizá el máximo y más célebre de sus exponentes.

Raymond Quenau había sido surrealista en sus comienzos, pero ya distanciado de André Breton buscó ubicarse en la vereda de enfrente. De ese modo los autores oulipiananos niegan que la génesis de la creación artística (literaria en este caso) esté en lo irracional o lo inconsciente, sino que opinan que ese origen parte de métodos, reglas, juegos, donde los lineamientos a seguir sean claros y sumamente rigurosos. Esas reglas son las que verdaderamente potencian la creatividad y la estimulan infinitamente. “En el fondo, me doy reglas para ser totalmente libre”, decía George Perec, ideólogo de obras de ingeniería literaria que hacen flamear la bandera de este grupo.

Allí, está el verdadero objetivo del Oulipo, que en palabras del propio Quenau es la búsqueda de formas y de estructuras nuevas que podrán ser utilizadas por los escritores como mejor les parezca. Son esas reglas, esas barreras, esas aparentes restricciones, las que efectivizan la libertad, imaginando caminos que lleven al objetivo final, aún teniendo que sobrepasar ese conjunto de leyes que el mismo autor se impuso.

Existe un concepto clave para los oulipianos, el de contrainte (en español: restricción o coerción); que atañe a la regla obligatoria que el escritor se impone libremente como puntapié creativo. Haciendo referencia a este concepto, Hervé Le Tellier (miembro del grupo desde 1992) señala que la restricción es ante todo una palanca del lenguaje, ya que la escritura sin restricción está llena de costumbres y es la restricción quien ayuda a evitarlas.

Es Perec quien colabora con una de las obras oulipianas más prestigiosas: La vida, instrucciones de uso, una novela donde se narra la vida de todos los habitantes de una propiedad de Paris a través de 99 capítulos que se ordenan según los saltos de un caballo de ajedrez. Se fija una serie de intrincadas reglas, tantas que se publicó a la postre un libro donde son explicadas todas las combinaciones, normas, y fórmulas que utilizó.

Otras de las obras más importantes del Oulipo es Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino, novela de novelas, que está formada por diez inicios de novelas interrumpidas: “Estás a punto de empezar a leer la nueva novela de Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero. Relájate. Concéntrate. Aleja de ti cualquier otra idea”, así comienza esta obra donde el lector es el protagonista principal.

Pueden dividirse en dos grandes tareas las que el Oulipo como grupo se propone. Primeramente, rescatar del olvido aquellos textos pertenecientes a quienes consideran los antecesores de la literatura potencial, a quienes sin nunca perder el sentido del juego se atreven a llamar “plagiarios por anticipación”. La otra gran tarea es lo relacionado con el estudio y el descubrimiento de nuevos recursos, y la puesta en práctica de otros ya en desuso que impliquen siempre el desafío de las reglas como impulso de la creatividad. Ejemplo de esto último, es la utilización del lipograma, que consiste en la producción de un texto en el que se omiten deliberadamente todas las voces que contienen determinada letra o grupo de letras. Fue una vez más George Perec quien se tomó el fino trabajo de escribir la novela “El Secuestro” sin usar la letra “e” (vocal más usada del francés), para luego contestarse y publicar “Las que vuelven”, donde la “e” es la única vocal que utiliza.

Es saludable para aquellos que creemos que la vuelta de tuerca está siempre por el lado de exprimir al máximo las potencialidades del razonamiento humano y que somos algo así como apasionados de la razón, valga (o mejor no) la paradoja, encontrarse, o redescubrir, o releer sobre movimientos como el del Taller de Literatura Potencial.

Es que sin duda este tipo de literatura potencial no sólo se agota en sus inquietos creadores, sino que requiere de un lector activo y sabedor de que tras la primer lectura se esconden un sin fin de guiñadas que hacen aún más rico el texto. Un lector abierto a la búsqueda, que se proponga de igual forma el desafío constante de su razón.

Fuentes consultadas:

http://www.oulipo.net/

http://www.elhablador.com/

imagen portada: http://a.parsons.edu/

 
 

   

 
 

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Mauricio Conde

Mauricio Conde

Nació en San José el 23 de mayo de 1983. En 2010 conoció a Federico Meneses, impulsor de óbolo cultural y más tarde de cooltivarte.com, y se incorporó como co-director y editor responsable de ese medio digital. En COOLTIVARTE también redacta y diseña artículos, entrevistas e información sobre el quehacer artístico y cultural existente en el país. Siempre curioso por seguir aprendiendo elementos vinculados a la cultura, el arte y la educación.

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