Ojo fresco, entrevista a Agustín Cuervo

Agustín Cuervo, estuvo inmerso de pequeño en un ámbito donde sus padres se dedicaban a la fotografía y le transmitían sus primeras inquietudes, entre fotos, libros y laboratorio. Las imágenes siempre captaron su interés: colores, formas, contenidos. A los seis años tuvo contacto con su primer cámara con película blanco y negro. En febrero de 2009 expuso en el concurso Cometa McNaught, organizado por la Facultad de Ciencias. En diciembre de ese año participó en la muestra colectiva de estudiantes de la Escuela Uruguaya de Fotografía y Video con orientación en composición, luz y encuadre. En mayo de 2011 participa en una muestra colectiva en El Tartamudo Bar Arte sobre el evento Queremos tanto al Tarta, que involucró dieciséis bandas nacionales y músicos independientes. En octubre de 2010 inicia el proyecto Crowpix, a modo de galería virtual, donde cuenta con algo más de medio centenar de álbumes. Hoy es el nuevo entrevistado de nuestro ciclo Clic, destinado a los fotógrados y a sus arte.

“…cuantos menos disparos sean necesarios, más medidas y acertadas serán las tomas y la selección será más fácil. Hay que mirar bien”

-¿Cuándo empezaste a hacer fotografía?

-Fui tempranamente estimulado cuando niño, ya que mis padres se habían estado dedicando a la fotografía como forma de vida, además de tener siempre presente el ojo artístico. En casa siempre hubieron buenos libros de fotografía, técnicos y de arte; mi primer cámara la tuve cuando estaba en la escuela; creo que en segundo o tercer año… hace tiempo! A finales de mi etapa liceal hice algunas incursiones en la astrofotografía, pero fueron más experimentación que otra cosa. Empecé con la fotografía propiamente con el advenimiento de la era digital; mi primer cámara digital la compré en enero de 2003, en una escapada al Chuy durante unas vacaciones en Punta del Diablo. Era una cámara de 2 MP de foco fijo (tal vez más limitada que cualquier celular de hoy día) y las posibilidades comenzaron a entusiasmarme.

-¿Qué es lo que más te entusiasma de la fotografía?

-Depende del tipo de fotografía. Si es fotografía de registro en escenario me gusta captar las expresiones de los artistas, cuando están dando forma a la música y el lenguaje gestual y corporal; hay que hacer muchas tomas para lograr el objetivo. En el caso de la fotografía artística me gusta más bien la experimental y sorprenderme con los resultados: la realizo como pasatiempo, aunque tal vez algún día la aborde con mayor compromiso.

-¿En qué piensas cuando estas encuadrando?

-Durante las tomas en escenario procuro abarcar los involucrados y el entorno; hago tomas globales y parciales, procurando que no aparezcan elementos no deseados. En el laboratorio digital prácticamente siempre reencuadro, teniendo en cuenta diagonales, proporciones y tensión respecto a los límites; usualmente utilizo la proporción 2:3, pero también utilizo la 1:1 y la 1:2.

¿Qué destacas de la experiencia de estar trabajando profesionalmente en fotografía?

-En mis inicios de fotografía de registro lo más importante fue el aprender a tratar con los involucrados (protagonistas, organizadores, instituciones); ha sido una experiencia formativa a nivel de relacionamiento humano. Conocí bastante gente “nueva” y en el ámbito de los artistas me he sentido muy a gusto.

También hago fotografía de sociales; es diferente porque el involucramiento es más “comercial” y normalmente no se establecen lazos tan cercanos… También implica otro ritmo y otro tipo de responsabilidad, ya que la exigencia en cuanto a captar cada instante suele ser mayor pero a su vez el lado libre y artístico no es tan exigido generalmente.

-¿Qué tan importante es ser objetivo en tu profesión?

-Supongo que la objetividad viene dada por el desempeño técnico y el sentido común al tomar las fotos y de la selección final y la edición en la post-producción. Esto define el resultado final. También al momento de elaborar un presupuesto es importante tener parámetros objetivos para ser consistente.

-¿Cómo se te ocurren las ideas? ¿Tenés una libreta de apuntes?

-A veces voy caminando y anoto ideas en el celular, o sino, estando en casa anoto en papelitos y los dejo en una bandeja; no necesariamente pongo en práctica las ideas, pero las dejo anotadas para no perderlas de vista.

-¿Cuantas tomas realizás hasta conseguir la imagen que querés?

-Estimo que en las de registro, cuando tengo bastante material selecciono entre un 10% y un 20%. Si es una sola foto, como para portada de disco, saco todas las fotos que sean necesarias… Tal vez 40 o 50 fotos; me tomo entre una y dos horas mínimo

-¿Qué hace que una imagen llame más la atención que otra?

-Primero que nada la actitud de los involucrados en la foto; hay momentos que son muy especiales: gestos, miradas, posturas. Luego la luz, que es fundamental en este arte… sombras, colores, matices. También el encuadre, la tensión y la armonía de los elementos.

¿Crees que los fotógrafos deben tener una filosofía para hacer un buen trabajo?

-Algún criterio se debe manejar para poder elaborar algo que lo identifique a uno como artista; algo que defina su lenguaje como propio y tenga cierta homogeneidad de criterios.

-¿Puedes contarnos tu proceso de edición?

-Básicamente mi edición es a nivel de laboratorio de revelado digital; no soy “photoshopero”. Mientras estoy haciendo la selección, paralelamente trabajo con niveles, curvas, brillo, saturación, ajustes de tonalidades, filtro de ruido, filtros de color, temperatura de color, reencuadre y unos cuántos parámetros más. Si hay varias fotos tomadas en un mismo contexto de iluminación, copio esos parámetros de una foto a otra y los retoco ligeramente. Y ahí voy viendo cuáles fotos son candidatas al descarte… Paralelamente las voy organizando para que tengan cierta coherencia en el conjunto. Me lleva varios días el proceso, ya que si uno pretende resolver todo de una, el ojo suele jugar malas pasadas; la retina es un órgano que se acostumbra y readapta mucho a cualquier circunstancia de luz, color y contraste: las fotos del primer día de edición, al día siguiente pueden parecer grotescamente trabajadas. El ojo fresco trabaja más objetivamente.

Siempre trabajo con el formato crudo y renderizo a TIF cuando ya está listo. Del TIF paso a JPG para subir a la web y les pongo un marco y firma en el marco, no sobre la foto misma.

-¿Qué opinión tenés de los programas de tratamiento de la fotografía?

-A mi entender son imprescindibles, a menos que lo que se esté buscando es la foto tal cual la capta el sensor (en el caso de la fotografía digital) pero en la mayoría de los casos esto no permite lograr lo que quiero ver. En el archivo crudo hay mucha más información de la que se ve simplemente sin editar; al editar surge un mundo mucho más completo e interesante. A veces está bueno dar ciertos realces entorno a iluminaciones de colores, etc.. Demasiada edición torna artificial el resultado; el equilibro tiene que estar presente siempre.

¿Trabajas con metadatos en una fotografía? ¿Cuáles son los ítems con más relevancia y por qué?

-Algunos de los parámetros sobre los cuales trabajo están relacionados con los metadatos de la foto, como lo es la temperatura del color —todos los parámetros que modifico serían “metadatos” pero no solo los de la fotografía original sino además otros propios del revelado digital. La exposición, la apertura de diafragma y el ISO los tengo en cuenta para evaluar el resultado en función de las condiciones donde se tomaron.

Con la aparición de las cámaras digitales y la cantidad de disparos ¿se mira menos?

-Mirar es fundamental; si la foto no salió bien, no hay edición que la arregle. Sí se puede jugar más con el azar y luego seleccionar, pero cuantos menos disparos sean necesarios, más medidas y acertadas serán las tomas y la selección será más fácil. Hay que mirar bien.

-Hoy en día se maneja en cultura el concepto de prosumidor, donde todos somos productores y consumidores al mismo tiempo, ¿crees que esto es así? ¿se acentúa con la aparición por ejemplo de los smartphones, la invasión de imágenes y la velocidad de difusión?

-En las fotos de escenario los artistas cuentan con el fotógrafo como aliado en la difusión de su imagen; a su vez las fotos de escenario tienen una dependencia total con los artistas. Hay una simbiosis, un “prosumo” mutuo. Respecto a la invasión de imágenes y la velocidad de difusión, yo prefiero contar con tiempo para procesar bien las fotos, elegir muy poquitas, las mejores nomás; me gusta digerir bien lo que voy a entregar y entregar algo que se pueda digerir bien.

-Con el avance tecnológico las cámaras de fotos filman full hd, ¿qué opinas con respecto a que el mismo profesional realice trabajos fotográficos y de video? ¿Afecta eso a la profesión de fotógrafo?

-Afecta sí. Hay quienes dicen poder hacer ambas cosas con el mismo equipo y es muy poco viable… En un mismo momento o filmás o sacás fotos y si se está filmando se pueden perder fotos valiosas. La filmación es algo paralelo, que lo pueden realizar con una filmadora o una cámara de fotos equipada apropiadamente para tal fin. La filmadora es más apropiada, a mi entender, por la ergonomía, la disposición de los controles de la óptica; filmar con una cámara de fotos sigue siendo una alternativa forzada. Creo que los roles de fotógrafo y videocamarógrafo deben seguir coexistiendo y no “fusionarse” en una sola persona. Quien vaya a filmar un evento, más le valdrá hacerlo con un equipo bien diseñado para tal fin.

-¿Qué esperás de la gente al ver tus fotos?

-Valoro mucho los comentarios; saber qué les gusta de los encuadres, las luces y los momentos captados. En las fotos de escenario es como que la imagen protagonismo con los espectadores y revive la chispa de lo sucedido; un buen registro es algo de gran valor y esto debe tenerse en cuenta desde antes de concurrir al evento. Otra cosa que se espera es el respeto por el trabajo, que se reconozca la autoría y no se difundan anónimamente sin consentimiento. Toda obra de arte pertenece a su creador; puede ser regalada pero la autoría respetada. Me alegra ver que las utilicen como foto de perfil o de portada, o que me soliciten permiso para utilizarlas en algún afiche o para una tapa de disco.

-¿Qué opinas del derecho de autor de la imagen y su relación con las redes sociales?

-Opino que en las redes sociales se toma muy a la ligera la autoría de lo que sea. Las fotos creo que son las que encabezan este problema. La difusión de su material, para el fotógrafo, es lo mejor que le puede pasar, siempre y cuando se mantenga referencia a la autoría. Yo les pongo un marco a las fotos y las firmo; no me gusta poner “marcas de agua” sobre la imagen, pero muchas veces me han recortado el marco y quedan completamente anónimas y eso me indigna, ya que luego las usan para promocionarse y mi trabajo cae en desmerecimiento. Considero que la obra publicada no debe ser recortada sin consentimiento, ya que además generalmente se está modificando el encuadre sin el criterio consentido del autor.

-¿Es posible vender fotografías en Uruguay?

-Claro! Hay gente que lo hace como forma de vida. En mi caso lo hago ocasionalmente, ya que la fotografía es algo que hago en mi tiempo libre. Mis cuentas las paga otra actividad vinculada a la informática, la electrónica y la seguridad física. Estamos en Uruguay y este tipo de cosas pasan continuamente, lamentablemente.

¿Qué te parece que hay que hacer para fomentar la fotografía en Uruguay?

-El CdF de la Intendencia de Montevideo, a través del Fotograma (evento que se lleva a cabo cada dos años), es un ejemplo de motor motivacional para bajar al piso un proyecto que de pronto estaba medio en el aire. El año pasado expuse a raíz de éste y espero que ese hito sea el comienzo de una nueva etapa. Exponer da una nueva dimensión a la actividad; canaliza lo digital hacia algo más tangible, humano. Hoy día hay muchos sitios de Montevideo que ofrecen sus espacios para exponer (no solo salas de exposiciones).

-¿Se puede vivir acá de la fotografía?

-Si uno se lo propone: sí. Claro que sí. Hay que dedicarle el debido tiempo y empeño, y encontrar los canales de información por los cuales hacer llegar los resultados y la calidad del trabajo. Hay que saber ponerle un valor metálico a los resultados que uno puede alcanzar y tratar de mejorar eso día a día para no quedarse estancado.

-Como fotógrafo ¿es fácil acceder a galerías y salas para exponer?

-Creo que si el trabajo es bueno no es más que contar con una brecha en el calendario de la sala. Hay que jugársela a llevar una pequeña muestra de lo que uno tiene para ofrecer. Es bueno irse haciendo una lista de los posibles lugares y familiarizarse con la gente que está a cargo.

-¿Qué consejo darías a un fotógrafo que recién empieza?

-Si recién empieza, algún curso básico, más técnico que otra cosa; el arte surge de la sensibilidad del artista; hay cursos de teorías varias sobre qué hace buena a una fotografía, pero lo fundamental para el principiante es saber manejar el equipo para que haga lo que uno precisa. Las cámaras reflex son las que más posibilidades tienen para amoldarse a situaciones límites, pero son muy complejas de utilizar para alguien que empieza. Yo no hice curso para manejar ninguna cámara… es algo que siempre me inquietó, aprender por mi mismo.
Lo esencial es sacar muchas fotos, sea con la cámara que sea, y elaborar un criterio propio en base a la experiencia. Cuando se sienta que se alcanzó algún “techo” en lo que respecta a temáticas, ahí está bueno ir a por nuevos puntos de vista en talleres y clubes de fotografía.

-¿Estás trabajando en algún proyecto que nos puedas contar?

-Como lo mencioné anteriormente, la exposición del fotograma es el proyecto hasta ahora más ambicioso que vengo realizando. Este año ya comencé exponiendo la misma muestra en La Crêperie y veremos a donde se la llevarán los vientos del 2014. Pienso irle agregando nuevo material a medida que algunas obras sean adquiridas por gente interesada. Ya tengo señada una obra y eso es muy motivante

 
 

   

 
 

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Federico Meneses

Federico Meneses

Por el 2003 surge la idea de armar un boletín electrónico "óbolo cultural" para difundir eventos que poco se sabían. Con el surgimiento de las redes sociales el boletín deja de tener su efecto y nace www.cooltivarte.com A fines del 2010 invito asociarse como co-director a Mauricio Conde, junto a todos los amigos colaboradores que se sumaron a la idea de aportar un granito de arena a nuestra cultura potenciando los eventos y dando más valor al conocer a los artistas mediante entrevistas, artículos de opinión, análisis, reflexión y crítica. Cooltivarte está presente en el medio local comunicando las noticias, críticas, opiniones y entrevistas, tratando de generar un valor cultural conociendo de cerca a los protagonistas, generando una conciencia colectiva y sensibilidad para este rápido diario vivir.

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