imagen - Las tarasas Foto: © Andres Cuenca

Ninguna Taradez

Con una sala Zitarrosa a lleno y con un público al que si bien le costó terminó bailando con su música, Las Taradas le puso un poco de sal y pimienta a la noche del viernes 13 en Montevideo.

Tras la apertura de Luciana Mocchi, Las Taradas salieron al escenario de la Sala Zitarrosa para enfrentarse por primera vez al público uruguayo. No la tenían fácil, ya que somos conocidos por ser bastante fríos (incluso nos cuesta coordinar las palmas), pero no al estilo que se asocia a los nórdicos, pongámosle, sino una frialdad más ligada al exceso de respeto y al no saber cómo actuar. En ese sentido esta orquestina de siete señoritas sacó de la modorra típica al público local haciendo que, muy de a poco eso sí, la gente se levante de sus confortables butacas a bailar.

Tuvieron que pedirlo varias veces, arengar al público a que aplauda, ya que lo suyo es una música que perfectamente va con el ambiente y el sonido de una Sala Zitarrosa pero también se presta, en sus momentos más bailables, a ser ejecutada en un gran salón y que todo sea fiesta y cachengue, con gente bebiendo y dando los pasos que le salgan.

Hacer bailar es cosa seria, y también en este aspecto demostraron que lo suyo es real, que no por lúdico y divertido es sinónimo de desprolijo, y que no es ninguna taradez. La lista de temas fue inteligentemente distribuida para darle al público la posibilidad de descansar y luego poder agitarse. Entre los temas bailables se alternaban los boleros, chachachá, blues, chansons y canzonettas. Dosificado de gran forma el ritmo de todo el recital nunca decayó.

Sonaron todos los temas que interpretan que el público conoce y quería escuchar de su disco “Son y se Hacen”. A poco de comenzar ya estaban con “Santa Marta”, haciendo mover hasta el más distante y mostrando que todas cantan y tocan bien múltiples instrumentos, y por si fuera poco, sumaron a “La Chacha “ De León y Mariana Vázquez, en percusión y ukelele respectivamente. Le siguieron “Coucou” de Josette Dayde, su versión de “Americanizada” de Carmen Miranda (que para la ocasión comenzó como “brasilerizada” tras una anécdota de un viaje suyo en el casi se convierten en brasileñas), “Guaglione”, para la que invitaron a Rossana Taddei y que derivó en un medley de placeres culposos de la cumbia y otras yerbas en el que entraron “La Pollera Amarilla”, “Qué Tendrá el Petiso”, “Macarena” y hasta “El Bombón Asesino”, “El Otorrinolaringólogo” de la bizarrísima Laura León, “Bei Mir Bistu Shein” de The Andrew Sisters, “La parranda” de El Lobito de Sinaloa (otro highlight de bienvenida desfachatez) y para el cierre con Ana Prada dos temas entre los cuales, claro está, tocaron “Que No, Que No!” de la cantante italiana Mina.

Para su primera vez por aquí, la banda dejó en claro el por qué cada vez más gente le presta atención a su música: le traen al público temas que de otra forma no escucharía, aportándoles iguales dosis de destreza musical y desparpajo. Una bienvenida propuesta del otro lado del charco que esperamos –después de su bautismo charrúa en la Zitarrosa- venga en formato de bailongo total.

Imagen portada: La banda argentina Las Taradas se presentó por primera vez en Montevideo y Cooltivarte estuvo presente.  Viernes 13 de marzo, 2015 Foto: © Andres Cuenca

Archivo relacionado:

ORQUESTINA DE SEÑORITAS, ENTREVISTA A PAULA MAFFIA

 

Las Taradas se presentaron por primera vez en Uruguay en el Ciclo EllaZ festejando el Mes de la Mujer en la Sala Zitarrosa.Foto: © Andrés CuencaViernes 13 de marzo, 2015www.cooltivarte.com

Posted by cooltivarte.com on Saturday, March 14, 2015

 

 

   

 

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Julio Pérez

Julio Pérez

(Montevideo, 6 de diciembre de 1985) Tras vivir toda su adolescencia en Piriápolis vuelve a la capital para comenzar sus estudios en Ciencias de la Comunicación en la UDELAR, de donde egresa en el 2010. Tras deambular por varios trabajos que nada tienen que ver con lo suyo, y menos aún con su gusto casi obsesivo por toda la música y el cine que puede consumir, llega la hora de un trabajo digno en la Federación Ancap, en donde realiza las tareas de comunicación interna y externa de la institución. Igualmente, un año antes comienza a dejar plasmadas sus obsesiones y gustos en su blog personal (revistaspleen.blogspot.com) en donde se desquita para hablar de todo lo que en otro lugar no puede.

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