Yamandú Cuevas - Foto: http://yamanducuevas.blogspot.com/

Mi mural, entrevista a Yamandú Cuevas

El artista plástico Yamandú Cuevas viene llevando adelante el proyecto denominado “Yo pinté el mural de mi escuela”, mediante el cual ha trabajando con niños de 6° año de las escuelas de la zona oeste del departamento de Maldonado desde el mes de marzo.

Nos cuenta que diseñó el proyecto basándose en su experiencia de taller, pero también lo motivó fuertemente su experiencia de niño. Tanto es así que reconoce la riqueza que ellos le otorgan a su nivel artístico, ya que considera que los niños le “acercan a una idea de la libertad expresiva como nadie podría hacerlo”.

Para conocer un poco más este particular proyecto artístico y colectivo, del que Yamandú es punta de lanza, es que lo entrevistamos desde COOLTIVARTE.

“…supone dejar una honda huella en el sentimiento de pertenencia a su comunidad: “Yo pinté el mural del mi escuela” dirán, y sentirán que han hecho algo importante. ”

-¿Cómo nace el proyecto “Yo pinté el mural de mi escuela”?

-En el taller montevideano había un precioso muro exterior al fondo que -cuando el clima lo permitía- lo utilizábamos para hacer stencil y pinturas con aerosoles. Como esta actividad se fue convirtiendo en una de las más populares y solicitadas por los niños, le fui dando un formato más específico y diseñé un “taller de mural” en distintas versiones. En otoño y en invierno, el fondo era prácticamente inhóspito, por lo que había que esperar hasta la primavera para poder usarlo como soporte. Así fue que diseñé ese taller de mural en dos fases: la primera con mucho acento en el aspecto creativo y mucho trabajo en la etapa de bocetado y planificación, que desarrollábamos en el invierno al calor de la estufa del taller, y la segunda al sol de la primavera, en la que en el muro mismo, plasmábamos todo lo trabajado y planificado antes.

Por la forma de trabajo en grupo del taller, y por las características de la pared, la opción de una pintura mural colectiva creada y planificada en el taller para hacer luego afuera, se caía de madura.

Ese trabajo fue cardinal para elaborar el proyecto actual, porque ahora tenía que adaptar aquella experiencia a escuelas rurales que no siempre tienen una pared en condiciones de ser trabajada, o que están bastante aisladas y donde trabajar afuera en otoño o invierno es imposible.

Así surgió este taller de pintura mural que se trabaja dentro del aula, sobre un papel cartón que se elabora a la medida de la pared interior que los niños elijen.

A través de de 5 encuentros creamos en tormenta de ideas, lo creado lo bocetamos en el pizarrón lo que después tomaremos como punto de partida del dibujo que será trazado en el soporte, y por supuesto, lo pintamos. Todo entre todos.

Para finalizar, emplazamos y celebramos la pintura mural y su correspondiente ficha técnica con una merienda compartida.

En el transcurso de los encuentros vamos registrando fotográficamente el avance de la obra. Estas fotografías y los breves textos que las acompañan son recogidos en un álbum Flickr (http://www.flickr.com/photos/49543976@N04) diseñado para guardar testimonio del proceso y para poder compartirlo.

 

¿Cuáles son sus objetivos generales?

La realización de una obra mural colectiva supone discutir sobre el tema que vamos a trabajar. Una búsqueda de consensos en torno a un interés común, discutir, proponer, ceder, acordar. Y después poner en líneas y manchas lo convenido, o sea, volver a intercambiar ideas, puntos de vista, criterios. Volver a acordar para poder poner manos al boceto de la obra. Y supone marcarse un plan de acción para abordar la obra definitiva en su tamaño final, la necesaria división en equipos, en tareas y organizarse para optimizar tiempos y recursos. Y luego, por supuesto, pintar y divertirse haciendo en equipo. Proponer a los niños de sexto año para que realicen una pintura mural en su escuela no es antojadizo. Ellos son los que mejor preparados estarán para el abordaje de una tarea que supone varias etapas, y que va a exigir buena capacidad de reflexión, comprensión, colaboración y trabajo. Sexto año supone el fin de una etapa. Dejar atrás un ámbito de fuerte contención. La escuela de la que uno se despide será siempre su escuela, y la realización de una pintura mural para ser obsequiada a su lugar y a sus pares, supone dejar una honda huella en el sentimiento de pertenencia a su comunidad: “Yo pinté el mural del mi escuela” dirán, y sentirán que han hecho algo importante.

¿Y cuáles son los objetivos específicos?

Los objetivos específicos son lograr entusiasmar a los niños -por lo general acostumbrados a trabajar plásticamente en solitario- con la posibilidad de abordar un trabajo colectivo de grandes dimensiones. Lograr generar una instancia de discusión y análisis de la realidad inmediata para que puedan obtener una mirada propia sobre ella. Lograr hacerlo mediante un juego de razonamiento exigente, donde sea necesario discutir, mediar, consensuar, acordar con el otro. Lograr conquistar esa hermosa superficie que es el pizarrón, tan común en las escuelas y tan poco lícita para ser utilizada como soporte plástico. Lograr que los niños reconozcan el trabajo realizado y que se apropien de él mediante la elección -otra vez colectiva- de un nombre para la obra. Lograr un fuerte grado de solidaridad, compenetración y organización amistosa para poder acometer con éxito la pintura de una gran superficie con pinceles y pinturas. Lograr que se celebre y se reconozca el trabajo realizado mediante un emplazamiento de la obra dignificado. Lograr dejar instalada la idea de que con planificación y objetivos claros, la actividad artística es más fecunda para la vida. Y finalmente, lograr que la actividad artística pueda ser asociada a la alegría, a la diversión y a la amistad.

¿En qué etapa se encuentra hoy en día y cuáles son sus próximos pasos?

Hace muy pocos días terminamos el taller en la escuela Nº 17 de Gregorio Aznárez, la pintura mural más grande de todas las que el proyecto lleva hechas hasta ahora: 4,23 x 1,10 metros. El dato de la medida no tendría importancia si no fuera porque surgió como propuesta de los niños artistas, que la eligieron por ser la pared más vista y visitada: la del comedor general de la escuela (que mide 5 metros).

Desde marzo hasta ahora hemos trabajado en varias escuelas de la zona oeste del departamento de Maldonado y ya termina el año lectivo. Los próximos pasos -en 2012- irán tras completar la cantidad de escuelas proyectadas, y una vez completado el proyecto, intentar volver a implementarlo hasta llegar con él a la mayor cantidad posible de escuelas de la zona.

¿Cómo se financia el proyecto?

La Intendencia Departamentalde Maldonado -a través de la Dirección General de Cultura- llamó a la presentación de proyectos de carácter cultural producidos en el departamento. La edición 2010 de “Procultura” convocó, y “Yo pinté el mural de mi escuela” fue seleccionado dentro de la categoría “Artes plásticas y visuales” junto a otros 9 proyectos de entre 330 presentados. Por tanto, la financiación del proyecto corre por cuenta del convocante.

¿Cuáles son los temas elegidos para pintar?

La elaboración de las consignas de trabajo -de entre las que va a salir el tema a pintar- es de mi autoría. Luego de un provocado intercambio de reflexiones sobre lo que muestran y lo que no muestran los informativos, les propongo que hagamos en clase nuestro propio noticiero para saber desde nosotros mismos que es lo que está sucediendo en nuestro entorno más inmediato, (barrio, escuela, clase). Entonces, los niños haciendo las veces de entrevistadores y otras de entrevistados van formulando una pregunta general que indaga sobre qué es lo que ha pasado de importante o significativo en la zona en lo que va del año. Ése es uno de los temas. Otro de los temas que hemos desarrollado hasta ahora a través de una dinámica similar es “A que jugamos cuando jugamos”. Cualquiera de los dos temas planteados hasta ahora apuntan a desarrollar una mirada propia sobre nosotros y nuestro entorno con la intención de fortalecer el sentido de pertenecía e identificación con la comunidad.

¿Qué significa para vos como artista poder llevar este proyecto adelante?

Un taller de mural, o uno de máscaras, o uno de cometas, en mi opinión, deben buscar menos un buen mural, una buena máscara o una buna cometa, que una rica e intensa experiencia creativa colectiva. Si es auténticamente hecha y pensada por los niños será buena para ellos. Lo que es suficiente. Me interesa tirar la piedra, generar la polémica, la discusión temática, para que surja el caos que propicia la creación. Un taller creativo siempre camina por el filo del caos. Conducirlo significa ayudar a buscar acuerdos, a pactar, a decidir colectivamente. Por eso este taller significa para mí una enorme y muy disfrutable responsabilidad.

He diseñado el proyecto en base a mi experiencia de taller pero también a mi experiencia de niño. Propongo hacer lo que me hubiese gustado cuando iba a la escuela: canilla libre de tizas de colores y poder dibujar todo el pizarrón. Una superficie grande y blanca con pinceles y tarros con pinturas “a piaccere” para pintar con mis amigos. Adrenalina, reflexión y diversión.

¿Qué te aporta como artista?

Mis maestros y referentes directos han sido y son Enrique Badaró, Nelbia Romero, Clemente Padín y los niños. En ese orden y en idéntica proporción. Los niños en particular, me acercan a una idea de la libertad expresiva como nadie podría hacerlo.

¿Se han manejado las nuevas tecnologías como la XO en este proyecto?

Si, es una parte de él. El juego del informativo por ejemplo se registra de distintas maneras con las XO. Buena parte de las fotografías que están en el álbum Flickr y en el Blog del proyecto están tomadas por los niños en clase. Además, las computadoras se utilizan para compartir el avance del trabajo con amigos y familiares. En la jornada de celebración de la pintura mural, siempre aparece algún compañero DJ que ameniza musicalmente desde su Ceibalita.

¿Qué impacto estimas que ha tenido esta actividad en la comunidad?

Pintar la escuela es mejorar directamente la comunidad, contribuir a hacerla más amigable, más linda, más propia. No es lo mismo un muro verde que el mismo muro pintado artísticamente por mí y mis amigos, o por mi hermano y los de su clase, o por mi hijo y los hijos de mis vecinos. Así de sencillo.

¿Conoces algún otro proyecto de este tipo que se haya hecho o esté planificado?

He tenido la fortuna de conocer muchas iniciativas puntuales de murales en escuelas y centros de educación inicial privados. Y conozco dos murales hechos por la escuela de Bellas Artes que sé, provienen de proyectos muy elaborados (como el mural perimetral del Jardín Zoológico). Pero no conozco proyectos de las características de “Yo pinté el mural de mi escuela”. Probablemente sea bastante original en su formulación.

¿Piensas utilizar la experiencia o los resultados obtenidos en “Yo pinté…” en otros proyectos?

La experiencia siempre se transforma en otra mejor, y los resultados más importantes son intangibles. Me gustaría poder generar un material fílmico documental de esta experiencia. Creo que sería enriquecedor.

http://www.flickr.com/photos/49543976@N04/

http://yamanducuevas.blogspot.com/

http://ycuevas.blogspot.com/

http://www.flickr.com/photos/taller-ranchoaparte/

 
 

   

 
 

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Mauricio Conde

Mauricio Conde

Nació en San José el 23 de mayo de 1983. En 2010 conoció a Federico Meneses, impulsor de óbolo cultural y más tarde de cooltivarte.com, y se incorporó como co-director y editor responsable de ese medio digital. En COOLTIVARTE también redacta y diseña artículos, entrevistas e información sobre el quehacer artístico y cultural existente en el país. Siempre curioso por seguir aprendiendo elementos vinculados a la cultura, el arte y la educación.

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