Mario Sagradini, La ley del Embudo en Venecia

Con gran concurrencia de público uruguayo se presentó La ley del Embudo, de Mario Sagradini en Venecia.

La edición número 57 de la Bienal de Venecia, bajo el título Viva Arte Viva, invitó a 120 artistas de más de 50 países. Uruguay está representado por la obra La Ley del Embudo, del artista Mario Sagradini, quien fue seleccionado por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) como único expositor para el pabellón que representa a Uruguay. La presentación estuvo a cargo del comisario del envío oficial uruguayo Alejandro Denes Fernández y del curador Gabriel Peluffo.

 

 

Mario Sagradini
La ley del Embudo

 

Artista etnógrafo
Durante una larga estadía en Italia (1978 – 1985) trabajó como grabador tanto de piezas de su autoría como para otros artistas. Al regresar a su país natal se constituyó en un atractivo referente de las promociones de artistas jóvenes, por cultivar hasta hoy una singular manera de entender y de ejercer el arte en una deriva por el mundo de las palabras y las cosas, rescatando experiencias, objetos y relatos entresacados de la vida cotidiana. Al trabajar a menudo con el hallazgo etnográfico, lo hace también, interesadamente, con fragmentos de la historia uruguaya, de modo que a través de las prácticas de arte hace resurgir alternativamente (o simultáneamente) al artista historiador y al artista antropólogo. De hecho es muy frecuente que Sagradini recurra a objetos usados en tareas cotidianas para nutrir sus dispositivos simbólicos, razón por la cual he considerado pertinente aplicar a este autor, de manera general, el mote de “artista-etnógrafo”.

 

La Ley del embudo
La pieza que presenta en la Biennale Arte 2017 consiste en la forma de un corral para ganado bovino denominado “Embudo” usado en Uruguay desde el siglo XIX, al que el artista ha reconstruido a partir de una antigua fotografía apenas legible. Tiene la forma de un lugar para determinados cuerpos, pero se exhibe sin ellos.

Extraído de todo contexto se ofrece como celda vacía, como escenario fantasmático cuya memoria perdida espera ser sustituida ahora por la presencia de otros cuerpos capaces de ocuparlo.

El rótulo La ley del embudo con el que denominó a la instalación, es un término popular alusivo a la inequidad del sistema legal (lo ancho para pocos, lo estrecho para muchos) que se corresponde con la forma carcelaria del artefacto, cuyos dos bretes de entrada y de salida están coronados por portales a modo de guillotinas, todo lo cual sugiere una mistérica función ritual o sacrificial. Parte de una historia que abarca más de cien años del trabajo rural en el Río de la Plata se sintetiza en esta máquina política destinada a seleccionar y decidir el destino final de los cuerpos, por lo que puede leerse también como una metáfora sobre el poder y la animalidad de la condición humana.

Hay dos aspectos conjugados en esta propuesta: por un lado el formato de complexión arquitectónica y por otro la vocación teatral de la instalación. El primero obedece a la función original del “embudo”, en virtud de la cual
posee portales, accesos, bretes, paramentos y otros dispositivos que otorgan al conjunto una configuración apropiada a la escala humana y cercana al lenguaje de la arquitectura. La segunda es tributaria de las condiciones de montaje, de su concepción escenográfica, que invita al visitante a dialogar corporalmente con el artefacto para franquear la barrera virtual que impone el espectáculo.

Tales características otorgan a la obra una razón histórica y una función actual dispuesta al juego de los significados, lo cual la separa de la deriva minimalista clásica.

Su presencia inerte, a pesar de ajustarse a la estatura humana, ejerce una fricción formal y de escala contra el “envoltorio” arquitectónico del pabellón lo suficientemente fuerte como para que reconozcamos en ella una aspiración monumental que insinúa, al mismo tiempo, un carácter misterioso y ritual. Este último aspecto habilita la sospecha, entre otras, de estar ante un contenedor apto para funciones sacrificiales: una cámara con dos aberturas (una de admisión y otra de emisión) que opera selectivamente sobre todos aquellos que se encuentran bajo leyes clasificatorias y discriminatorias. El decágono del espacio central tiene sus indicadores más inquietantes en dos altos portales que coronan el vínculo con el exterior a modo de guillotinas, todo lo cual encierra la convicción de que hay algo que nos falta conocer, algo que está más allá del simple y exótico objeto de madera, algo espectral que se niega a la mirada. Esa dimensión inquietante es parte de una poética fatal que tiende a poner al borde de lo siniestro la índole del artefacto.

Sagradini no expone la ruina generada por la historia, sino el arquetipo que dio lugar a una historia. Hay en esto un trabajo intelectual de exhumación arqueológica, pero ya no de un objeto, sino de su imagen.

 

Artista Mario Sagradini, 2 marzo 2017_foto Ariel InzaurraldeMario Sagradini
Comenzó sus estudios de arte en la Mutual de Estudiantes y Egresados de Bellas Artes de Buenos Aires (Argentina) y los continuó en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Montevideo, ciudad en la que cursó, además, estudios universitarios de arquitectura. Fue cofundador del Centro Productor Gamma 70 en Montevideo (1969). Estudió y se dedicó al grabado en Italia, habiendo concurrido al Studio Camnitzer-Porter (Lucca) y al de Swietlan Kraczyna (Florencia). En su taller propio de Florencia (1978-1985) realizó impresiones de grabado en metal para diversos artistas (Marino Marini, etc.).

Fue docente en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Montevideo, en el Club de Grabado de la misma ciudad, en Foto Club Uruguayo, en el Museo Agustín Araújo de la ciudad de Treinta y Tres (Uruguay), en el Museo de la ciudad de San José (Uruguay), en Studio Camnitzer (Lucca, Italia) y en su propio taller de Florencia (Italia).

En 1995 recibió la beca Fundación Rockefeller- Universidad de Texas en Austin y en 1999 la beca de la Fundación Guggenheim para artistas. Entre 1996 y 1999 se desempeñó como Director del Departamento de Artes Plásticas de la Dirección Nacional de Cultura (Ministerio de Educación y Cultura, Uruguay). Obtuvo el Primer Premio en el Salón Nacional y Salón Municipal del Uruguay, en equipo con los Arquitectos Marta Kohen, Ruben Otero, Ing Agr.

Rafael Dodera, Pablo Frontini y Diego López de Haro, Obtuvo, junto con los Arquitectos Martha Kohen y Ruben Otero, el Primer Premio y construcción del Memorial de los Desaparecidos en Montevideo, por lo que recibió varios premios en Bienales americanas de Arquitectura (Quito, Ecuador; Sao Paulo, Brasil ; Miami, Estados Unidos.)

En 2001 residió en Villa Serbelloni (Fundación Rockefeller, Lago di Como, Italia) para llevar a cabo un proyecto de arte. En 2006 recibió el Premio Figari a la trayectoria artística otorgado por el Banco Central del Uruguay. Entre 2009 y 2010 ejerció la dirección del Museo Nacional de Artes Visuales (Montevideo).

Fue curador de varias muestras desde 1993, integró jurados en diversos certámenes de arte, brindó charlas y conferencias sobre su especialidad en Uruguay y en el extranjero, participó en Bienales Internacionales de Grabado (Bradford, Inglaterra; Cali, Colombia; San Juan, Puerto Rico; Liubliana, Yugoslavia; Katowice y Cracovia, Polonia; Fredrikstad, Noruega) y en Bienales de Arte (La Habana, Cuba; Mercosur; Brasil; Pontevedra, España; Argentina; Cuenca, Ecuador; Bienal del Sur, Panamá). Entre 1981 y 2016 realizó más de veinte exposiciones individuales.

 

Curador_Gabriel-PeluffoGabriel Peluffo Linari – Curador.
(Uruguay 1946) es arquitecto graduado en la Universidad de la República (Uruguay) e investigador independiente en historia del arte nacional y latinoamericano.Realiza publicaciones en revistas especializadas y es autor de varios libros: “Historia de la pintura en Uruguay”, “Pedro Figari: arte e industria en el novecientos”, “El oficio de la ilusión”, “Torres García: Polémicas”, “Dislocaciones.

Ensayos sobre arte contemporáneo desde América Latina”, entre otros. Participa en seminarios y coloquios realizados en Uruguay y en el extranjero desde 1985. Imparte como invitado clases y conferencias en la Universidad de la República (Facultad de Arquitectura y Facultad de Ciencias Sociales). Ha realizado curadorías de exposiciones de arte moderno y contemporáneo en Uruguay, Brasil, Argentina, Chile y España. Obtuvo la beca Guggenheim Foundation en 1995 y fue becario de Rockefeller Fundation como integrante de grupos de conferencias en Villa Serbelloni (Italia).

Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en la categoría “ensayo” los años 1996 y 2001. Es Académico de Número de la Academia Nacional de Letras (Uruguay) y miembro correspondiente de la Academia Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. Dirigió el Museo Juan Manuel Blanes de Montevideo entre 1992 y 2013.

 

 

 

Comisario_Alejandro-DenesAlejandro Denes Fernández – Comisario.
(Uruguay 1968) formado en el Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes, institución en la que fue docente entre 1998 y 2008. Integró comisiones asesoras y jurados en la Universidad de la República y representó a esta institución en Mercosur Educativo desde 2003 al 2008.

Fue supervisor de los museos del Banco de la República del Uruguay entre los años 2010 y 2014, encargándose durante ese período de la adquisición de su importante colección de obras de arte constructivo y moderno. Fue Coordinador General de la sede de la 1ª y 2ª Bienal de Montevideo. Desde el año 2015 es asesor del Ministerio de Educación y Cultura.

Mario Sagradini. La ley del Embudo. Pabellón Uruguay, Giardini. Del 13 de mayo al 26 de noviembre de 2017. Pabellón de Uruguay, 57 Bienal de Venecia. Italia.

 

 

 

 

Fotografías: MEC, Mario Sagradini y Fanny Bonandini.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Patricia Ianniruberto

Patricia Ianniruberto

Patricia Ianniruberto. Egresada de Bellas Artes (Inst. Beato Angélico). Cursó Diseño Gráfico y Comunicación Visual (UBA) y producción de cine (SICA). Ejerció como docente de Bellas Artes y de Diseño I y II (UBA). Freelance de agencias de publicidad y cineanimación. Como diseñadora independiente se especializó en comunicación visual, prensa y producción, asesorando a empresas en imagen corporativa, producción integral de contenidos y piezas de comunicación: folletos, catálogos, revistas, stands, web, tv, vía pública, asesoramiento en derechos de autor, marcas y dominios junto al Estudio Lauritsen. Desarrolló proyectos pioneros de tecnología en Internet y aplicaciones interactivas (netmedia). Locaciones: cine y medios. En Uruguay: seleccionada: Taller de promoción y distribución Mercosur: nuevas herramientas multiplataforma/Mercosur Audiovisual (Programa de Cooperación con la Comunidad Europea). Representación y gestión de notas en instituciones públicas y privadas vinculadas al arte y la cultura. Corresponsal de revistas de cultura y colaboradora de medios gráficos y digitales. Edición y producción de contenidos multiplataforma. Gestión cultural y de prensa-Corresponsal en Buenos Aires: Argentina/Uruguay.







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