imagen - “LOS ENEMIGOS DEL DOLOR Y BUENOS MUCHACHOS” – UNA NOCHE DE PELÍCULA EN LA SALA ZITARROSA - Marzo 2015 Foto © Fernanda Aramuni

“Los enemigos del dolor y Buenos Muchachos” – Una noche de película en la Sala Zitarrosa

Esta noche de jueves la Sala Zitarrosa se vistió de gala con motivo del pre estreno de “Los enemigos del dolor”, film nacional dirigido por Arauco Hernández y producido por Cordón films. Entre invitados y espectadores que circulaban por la “alfombra roja” de a poco la sala fue colmando sus instalaciones. Luego de la palabra de Arauco, Micaela Solé (productora ejecutiva) y Félix Marchan (en un español a lo alemán) se dio comienzo a la primera proyección de la película en nuestro país. “Los enemigos del dolor” trata de un alemán un poco loco, actor under, quien llega a Uruguay desde Berlín (Germán, Félix Marchan) y se enreda, por culpa del amor a una mujer, en la profundidad de los lugares más oscuros y decadentes de un vieja Montevideo invernal, oscura, sucia y gris (muy bien recreada por cierto) de finales de los años 80, y es allí donde conoce a Pedro, un ex adicto cuarentón (Pedro Dalton), a Nelson (Lucio Hernández) y a Christian (Mathias Perdigón) quienes lo llevaran por un viaje caótico y descontrolado a través de nuestra ciudad maldita. El frío sale desde la pantalla y le llega a uno hasta los huesos. Esas calles oscuras son el escenario perfecto para mostrar una instantánea de esos años de oscuridad, desde la depresión exagerada y un delicioso y extraño sentido del humor en Pedro, pasando por la frustración de Nelson, un guardia de seguridad armado (de muy pocas palabras) a quien lo ha dejado su mujer y hace suya la causa de Germán, protagonista y eje central de la película. Entre la violencia implícita (quizás no tanto), la reflexión sobre las hipócritas religiones como perversas empresas de lucro y, dueña de una excelente fotografía, “Los enemigos…” es una película que huele, sufre decadente, vibra, late y siente esa Montevideo de fines de los años 80 y principios de los 90, todo tan siniestro y tan real como quieran verlo (para algunos, esos que habitaron sus calles, sus cloacas, u otros “ vidas en blanco y negro, vidas que no son vidas…” parafraseando al gran Juan Casanova).

Como broche de oro para una excelente velada de jueves, nos esperaba un set corto pero efectivo, como de costumbre, de canciones en vivo a cargo de Buenos Muchachos. Todo un lujo poder disfrutarlos en un lugar de una calidad acústica superior como se trata la Zitarrosa (el silencio entre canción y canción y la armonía del grupo en una sala y en un contexto como este, se vio alterada por un mal tomador a pura petaca de whisky caliente en primera fila, quien enloqueció con sus gritos fuera de lugar y pedidos de canciones, tanto al grupo como al público presente… una cosa es rebeldía y otra, boludez, no siempre lo que calma es el grito).

Ese fue el fin para una noche de película. Más vivo que nunca, nuestro cine, se encuentra en pleno crecimiento, con rasgos claros de una identidad propia, con mentes e ideas frescas y de lo más variadas. Solo me queda por pedir, a las autoridades, más apoyo y facilidades que beneficien la creación, y, a usted vecino, vecina, juéguesela, invite a quien quiera, pero hágalo, a partir del 12 de marzo del corriente, saque su entrada y vaya al cine, hágame caso, experimente una película distinta, vea “Los Enemigos del dolor” de Arauco Hernández, vale la pena, no lo voy a defraudar. Larga vida al séptimo arte de mi “bendito” país.

Imagen portada: “LOS ENEMIGOS DEL DOLOR Y BUENOS MUCHACHOS” – UNA NOCHE DE PELÍCULA EN LA SALA ZITARROSA – Marzo 2015 Foto © Fernanda Aramuni

 
 

   

 
 

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Alejandro Hoffmann

Alejandro Hoffmann

Estudio Psicología y Antropología en la Universidad de la República. En 2013 se recibió de Diseñador Web. Realizó talleres de periodismo y gestión cultural. La música siempre lo ha acompañado durante su vida (música la cual considera más grande y abarcativa que conceptos filosóficos como el amor o la libertad juntos, o cualquier otro) y el ancho de banda de sus gustos se ha extendido con el paso del tiempo, aunque quizás no tanto, porque considera (en estos tiempos de mega democratización de los medios de difusión, donde todo artista tiene un lugar para compartir su creación) es sencillo diferenciar lo bueno de lo no tanto, porque según él, lo perceptivo influye más para el entendimiento de la música que lo intelectualizante snob, como esa canción que marca la diferencia en cuanto a las otras en un disco, y es claramente notorio que se destaca. Hoy transita sus días esperando escuchar y ver cosas que no haya escuchado ni visto antes. Se une a cooltivarte en 2014. Escribe para moog.uy - indiehoy.com - acapasancosas.com.ar - la revista Efecto Metal de Argentina y Zona de Obras de España. Desde 2016 lleva adelante Sudtopia, proyecto con el cual intenta difundir bandas latinoamericanas que están por fuera del circuito comercial masivo. Su eje central se desarrolla con publicaciones semanales en el portal http://cooltivarte.com/portal/ y bimensuales en su segmento de la Revista Wop! de Montevideo.







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