Imagen: http://loboesta.bandcamp.com/album/sue-an-los-lobos-con-ovejas-lunares

¿Lobo Está? presenta su primer disco: “¿Sueñan los Lobos con Ovejas Lunares?”

Es un extraño atardecer. Hay flores de otras primaveras, hay un mundo que gira pero un cielo que se está quieto, como si ya no tuviera una razón para existir, pero sigue estando ahí porque ya no media otra frontera que pudiera conocer.

Y es un extraño atardecer, por el simple motivo de que todo lo vinculado al final de los sentimientos es extraño. Y uno sabe que la noche tendrá un interior que se extenderá como un siglo de recuerdos, más allá de la esperanza, de la decepción, y de cualquier atisbo de misericordia. Y mucho, mucho más allá de aquel ayer en que todos se atreven a decir “mañana”.

Este es el contexto del disco que nos ocupa hoy: “¿Sueñan los Lobos con Ovejas Lunares?” de ¿Lobo Está?, proyecto solista de Gonzalo Saavedra, músico de la Ciudad de San José que formó parte de la banda Pueblo Viejo. Producido por El Niño Que Toca Fuerte (quien también realizó múltiples aportes como instrumentista), el disco cuenta con la participación de Emiliano Pérez Saavedra en batería y Juan Chilindrón en bajo, e invitados como Matías González (de Vincent Vega) en el tema “Viento”.

Todas las composiciones del álbum se deslizan (y deslían) por ese ocaso extraño, todas se dan cita en ese momento donde muchas cosas terminan, pero otras tantas pueden existir por primera vez. Lo anuncia el mismo Gonzalo en el primer tema de los 10 que incluye el álbum, “Entrego Mi cuerpo al Viento”:

Todo lo que fuimos no será nada

Comparado con lo que seremos

Cuando el disco comienza, el tono es más bien conciliador. Pero el mensaje muta velozmente, como si el peso de lo ya vivido fuera un cepo de angustia, un entorpecimiento para todo lo que podría deparar el futuro. Se abren cuartos oscuros, y se revelan verdades. Existen palabras que devienen impronunciables, y motivos que ninguna lógica puede abolir.

“Entrego Mi Alma al Viento” está arracimada por canciones como “El Túnel”, “Mañana” e “Invierno”. Son composiciones marcadas por la inseguridad que caracteriza todo final, por un trastoque de la realidad que crea o bien un pacto de silencio, o el deseo de una exacción vicaria.

En “El Túnel” un miedo tamizado en igual medida por ineptitud y por culpa clava sus garras en el alma, y se niega a dejarla libre otra vez. Pensar en el tiempo todo el tiempo (“Mañana”) es un contratiempo. Y las dudas envilecen hasta las vidas más despreocupadas en “Invierno”, y la enumeración de un pasado que no era realmente fatigoso se vuelve tan lúgubre que el narrador parece estar como riéndose de un chiste que nadie nunca llegó a contar.

Y conforme avanza el disco, surgen temas como “Slumberland” y “Doppelgänger” –temas donde se expresa un deseo de volver atrás para restañar todo aquello que la inexperiencia o el orgullo (o ambos) impidieron restañar en su debido momento.

En “¿Sueñan los Lobos con Ovejas Lunares?” se destacan principalmente dos composiciones. Estas son “El Túnel”, por su empuje (no en vano es el primer corte de difusión del álbum) y “Los Muros” por lo funcional del sonido, por lo bien que el arreglo (Gonzalo interpreta la canción él solo con su guitarra) logra transmitir el sentimiento claustrofóbico que envuelve (y enraíza) el tema. Esta canción, de hecho, fue escrita hace mucho tiempo. Pueblo Viejo intentó grabarla en alguna oportunidad, pero la banda nunca se pudo poner de acuerdo en el arreglo. Y ahora es claro que jamás lo hubieran podido hacer, no hay arreglo de banda posible para una composición tan intimista.

Y el disco también incluye una de las dos pistas que habían formado parte del primer sencillo de ¿Lobo Está?, “A Dos Segundos de Vos/z”, ahora con un sonido mucho más fraccionado (y por ende, notablemente más acorde a la temática del disco).

“¿Sueñan los Lobos con Ovejas Lunares?” concluye con la canción “Delete”, y el título habla por sí solo.

Hay que borrar algunas cosas si queremos hacer espacio para muchas otras. Eso es obvio. Pero no por eso duele menos. Y no por eso dejamos de exponernos a una oscuridad enorme, tan desnuda y horrible como solo la verdad puede serlo.

Sin embargo, la hora más oscura es siempre la hora antes de que amanezca. Y es allí donde reside el verdadero valor de este disco. “¿Sueñan los Lobos con Ovejas Lunares?” subraya el hecho de que las más grandes conquistas son también las que nos exponen a las más grandes pérdidas. Y ambas cosas van siempre de la mano cuando decidimos forjar una relación con alguien.

El dolor y la angustia estarán ahí, en el silencio en medio del desastre, en ese silencio que existe para ser escuchado.

Porque sabemos que todo va a ser igual, pero nunca va a ser lo mismo.

Porque hay tantos caminos que van hacia adentro. Y contar las cenizas que aún podemos derramar será lo único que nos permita recorrerlos.

Y porque todo lo que podemos esperar al final del día, luego de ese extraño atardecer que alguna vez ha de sellar el espacio que nos habita, es que el pesar no nos pese más de la cuenta.

Descarga gratuita del disco:

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Emilio Pérez Miguel

Emilio Pérez Miguel

(Montevideo, 2 de diciembre de 1979) Traductor público de idioma inglés, periodista cultural y organizador de eventos a beneficio de hospitales pediátricos en Uruguay y Argentina. Su labor periodística comenzó en junio de 2009 con la fundación de MusicKO, un sitio dedicado a la reseña de artistas emergentes. En la actualidad colabora con diversos portales entre los que se incluye Cooltivarte, al cual se integró a inicios de 2011. Como escritor, publicó dos libros de poesía en 2009 y 2010 (“Once” y “Ten”) y uno en prosa que vio la luz en 2013 (“Ayer La Lluvia”). "Once" y "Ten" fueron libros híbridos, con una propuesta enraizada en igual parte en la música y la poesía. "Ayer La Lluvia" aunó esta pluralidad de formas, y se presentó con los artistas que lo inspiraron en un festival de música y literatura que se extendió durante dos años, al término del cual Pérez Miguel se retiró como escritor. Las experiencias vividas durante ese tiempo fueron entonces sintetizadas en la "Campaña Del Juguete", una gira de conciertos que beneficia al Hospital Pereira Rossell en Uruguay, y al Hospital Garrahan en Argentina. Pérez Miguel fue asimismo el primer escritor uruguayo en subir todos sus libros a Internet, amparándose en el sistema de derechos libres conocido como Creative Commons. Basándose en que "el arte es para compartir y no para competir" y buscando "una democratización real de los bienes culturales", el autor comparte su obra en su propio sitio y en diversas páginas que fomentan la literatura, de manera libre y gratuita.







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