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Kassel no invita a la lógica: Imprescindible para entender el arte contemporáneo

Es sabido que las artes visuales en el campo contemporáneo cada vez se relacionan más con la literatura. Del mismo modo que los artistas plásticos navegan por el campo literario los escritores lo hacen en el campo plástico.

Definir hoy día el arte contemporáneo conlleva una participación no solo de artistas plásticos, sino de filósofos, psicólogos, escritores, científicos, así como la participación de ciertas actividades con roles que otrora estuvieran fuera de la esfera artística.

Es así que el escritor Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948), a través del relato de su ensayo-novela, recorre el escenario del ámbito mas vanguardista como es la exposición de arte que se celebra en Kassel cada cinco años denominada Documenta.

Esta exposición surgió de una forma original por los habitantes de Kassel que se propusieron con posterioridad a la II Guerra Mundial, resucitar la ciudad con el ánimo de devolverle el esplendor que la caracterizara, logrando así una redefinición de la ciudad a modo de Renacimiento Artístico.

Pocas ciudades, tuvieron una idea tan feliz de recuperar el pasado de una urbe mirando hacia el futuro. Kassel había sido bombardeada ferozmente por los aliados en 1943 borrando el noventa por ciento de los mil años de antigüedad de la misma pero la reconstrucción no llegó hasta doce años luego, cuando los ciudadanos optaron por un desarrollo cultural, en vez del industrial que tomaron el resto de la ciudades, para lo cual contrataron al arquitecto Arnold Bode, director de la Documenta I.

Bolde basó el sentido de la exposición en un carácter reparador ya que Alemania bajo la dictadura de Hitler había expulsado y destruido las obras de arte consideradas por él y su sequito, como “arte degenerado”.

Para la Documenta 13 celebrada en 2012, el personaje de la novela, un escritor catalán, fue invitado a escribir durante los últimos seis días de los cien que dura la exposición, en un café chino ubicado en Kassel, formando parte del circuito de arte a modo de una performance ya que el público lo podría observar mientras escribía.

Es así, que luego de meditar la propuesta más que nada temiendo por su integridad personal en el sentido de que sería acosado por un público desconocido, viviendo y trabajando fuera de su ámbito profesional, el personaje acepta el reto.

A través de un análisis pormenorizado, el escritor relata en primera persona lo que va viendo en cada obra y lo que siente en dicha confrontación, provocado por las ganas de comprender el estado de la vanguardia del arte contemporáneo.

Es válido destacar que el libro está basado en algunas de las doscientas obras que se exhibieron en dicha Documenta, realizando un análisis exhaustivo desde de una mirada no especializada en el arte contemporáneo que genera una interpretación muy sagaz que nos ayuda a romper los tabúes a la hora de confrontarnos con el arte actual.

Estaba seguro de que vería una edición que superaría a la anterior, donde en forma tan equivocada entre otras cosas a fin de ceder espacio a lo mediático, habían invitado al cocinero Ferrán Adrià, afirma el relator. Dicha propuesta había desvirtuado una de las leyes no escritas de la Documenta como esa la voluntad de mantener una débil relación con el mercado del arte, algo similar de lo que viene ocurriendo con Manifiesta que comenzó en contra de los centros de poder del arte llámese galerías o museos y hoy día integra en sus muestras los mismos artistas presentados por estos centro en otras exposiciones.

Asimismo, el protagonista a través de citas de otros libros que para él resultan fundamentales de acuerdo a su experiencia de vida personal, va viviendo su historia dentro de los relatos de esos otros libros, como es el caso de Viaje a la Alcarria de Camilo José Cela, por citar alguno, haciendo alusión al planteamiento de si actuar la vida es la única forma de vivirla y si será menos verdadera cuando se la representa.

Dentro de sus dudosos objetivos, pues no sabía bien a que se dirigía a Kassel, tenía la recomendación de un amigo de ver los trabajos de tres artistas: Tino Sehgal, Pierre Huyghe y Janet Cardiff, los tres de reconocimiento mundial.

La obra de Tino Sehgal (UK, 1976), consiste en un cuarto todo oscuro donde no se ve nada, que apela al desarrollo del resto de los sentidos.

Sehgal también participó en la reciente Bienal 55 de Venecia donde su obra consistía en la actuación de dos o tres actores quienes van interactuando a través de sonidos guturales guiados uno por los otros con pequeños movimientos casi a modo animal. Dentro de sus obras también esta aquella donde los guardias del museo, actúan en forma sorpresiva con frases que hacen inquietar a los espectadores.

A modo de ejemplificar lo que ocurre en el ámbito vanguardístico, cabe analizar la obra de este artista, quien rechaza la idea de que el arte tenga expresión física, ya sea cuadro, escultura, instalación, etc., conformada por una actuación donde no queda luego constancia alguna en registro alguno fuera catálogo, fotografía o filmación.
También Vila-Matas destaca la interesante obra del sudafricano William Kentridge (1955) y la imponente obra de Mark Dion (USA, 1961) presente en la dos ediciones de la Bienal de Montevideo.

El Fridericianum es el museo más importante de Kassel, siendo el museo más antiguo de Europa y uno de los pocos edificios que sobrevivió a los bombardeos. Allí generalmente se encuentran los artistas de mayor protagonismo de la Documenta.

En este caso, Vila-Matas destaca la obra de Ryan Gander (Inglaterra, 1976), quien a través de su obra titulada The Invisible Pull (El impulso invisible), la cual consiste en un brisa constante que empuja levemente a los espectadores a mantenerse en constante movimiento, estimulando y alentando al público a descubrir su propio arte.

Las ediciones de la Documenta generalmente llevan a la confusión a raíz de la gran variedad de sus obras, en algunos casos tan imperceptibles distribuidas en diferentes rincones de la ciudad y a través de este libro pude comprender varias obras que había visto en 1997 en la Documenta X, ya que el escritor describe la filosofía de ciertos lugares emblemáticos de la ciudad y el valor inherente producto de su pasado, mas allá de que lo importante hoy día en el arte contemporáneo es la presencia de la duda.

Un perro con una pata pintada de rosa que forma parte de una instalación, un chiquero con cerdos que alimentan día a día como había en la Documenta X, entre otras excentricidades que nos llevan a deducir que el mundo esta desquiciados como bien ya lo decía Shakespeare.

Otro factor importante que destaca este libro es la situación actual de Europa donde a modo de ver de algunos teóricos, como es el caso de Antonin Artaud, quien opina que la Ilustración habría sido la causal de su destrucción así como la del resto de Occidente.

Duda, confusión son elementos representativos de estas megas muestras de arte contemporáneo donde el arte deja de ser una cuestión de gusto para pasar a ser de conocimiento.

Es así que el escritor, protagonista, llega a conclusión de que el arte contemporáneo no esta de capa caída, sino que el arte es lo que nos esta ocurriendo, trasladando las escenas de las salas y los museos al diario vivir y la obras de arte a las experiencias cotidianas de cada día.

Un libro recomendado para quien quiera acercarse a descubrir un poco mas lo que sucede en el ámbito de las artes vanguardistas de hoy día.

Y luego de leerlo, me queda la duda de si clasificar este libro como novela o un ensayo de teoría del arte.

 
 

   

 
 

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Daniel Benoit Cassou

Daniel Benoit Cassou

Daniel Benoit - (Uruguay, 1961), es contador público de profesión. Hizo su formación artística en los talleres de Hugo Longa, Clever Lara y Lacy Duarte; escultura con José Pelayo y fotografía con Enrique Abal, Oscar Bonilla y Roberto Schettini. Realizó cursos de formación teórica con Nelson Di Maggio, Alfredo Torres, Nelson Baliño y Emma Sanguinetti, entre otros. Ha participado en muestras de fotografias, colectivas asi como individuales: 2007 – Facultad de Ciencias Económicas; Centro Cultural Lapido; Club de Golf; Fotogramas - Montevideo 2009 – Galería de arte La Pasionaria – Club de Golf - Montevideo 2010 – A la Follie; Trattoria La Commedia; Club de Golf – Montevideo 2011 – Museo del Azulejo; Fotograma; Club de Golf – Montevideo; Bienal X – Salto 2012 – Espacio Innova – Punta del Este Es asiduo asistente a las principales bienales de arte: Venecia, Lyon, San Pablo, Cuba, Porto Alegre, Lima, así como ferias de Basilea, Paris, Buenos Aires, entre otras. Es coleccionista de arte nacional, asesor de arte contemporáneo, escribe en sus blogs y es columnista de la revista de arte nacional “Cooltivarte” desde el 2012, asi como de la revista “Arte” del periodico “El Pais”. Blogs: www.coleccionbenoit.blogspot.com ; www.asesordarte.blogspot.com

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