José Luis LLanes: En las tablas

José Luis LLanes: En las tablas

“El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.” – Arthur Miller

Con esta cita COOLTIVARTE los invita a que ingresen “En las tablas”, donde el telón se abre, el artista de desnuda de su personaje, y su discurso, tironeado entre héroes y villanos, trata de ser el más personal y sincero.

Esta vez el entrevistado es José Luis Llanes, actor de la obra “El último Harold”.

“En la génesis del Harold está la finitud, la obra termina ahí y en ese sentido el espectáculo es irrepetible. Está más próximo a una instalación, una performance e incluso al arte conceptual.”

-¿Qué es lo que te llevó a elegir teatro como disciplina artística?

-Un debe, una búsqueda personal dirigida a expresarme de distintas maneras. El teatro me permite hilar inquietudes. Proyectar hacia otras disciplinas la experiencia del escenario.

La fotografía y la escritura son mis otras dos pasiones y es un conjunto que no vive aislado

-¿Qué taller o escuela escogiste para tu formación?

-El centro cultural Hyeronimus Bosch, bajo la dirección de Juan Pablo Moreno.

-¿Una vez egresado tuviste posibilidad de armar o entrar en un elenco con compañeros de generación?

-De hecho, el grupo que integro, “Compañía Impropia”, pertenece al Bosch.

-¿Cuál es tu papel en el proyecto El último Harold?

-El de pieza única, cómo el resto de mis compañeros.

-¿Por qué consideras que tiene éxito en la escena local el teatro improvisado? ¿y crees que llegó para quedarse?

-Creo que hace partícipe al espectador como ningún otro, lo involucra desde el inicio, solicitándole que escriba o que aporte objetos que luego se utilizarán en la impro. El Harold se desarrolla en un espacio donde el público está muy próximo y eso también condiciona el vínculo.

No sé si el formato se va a quedar, eso dependerá de la respuesta del público pero sí sé que aporta herramientas a los actores del modelo “teatro tradicional”. Por otra parte es un formato que está lejos del Stand up, pues este último está guionado. El Harold aporta frescura y versatilidad a la escena uruguaya.

– ¿Cómo funciona el formato de improvisación de larga duración en el que se basa la obra?

-Son historias únicas e irrepetibles. Los actores, in situ, con una premisa que parte del público, genera la historia.

A diferencia de otros modelos de improvisación que se basan en juegos, el Harold, es un formato preestablecido de varias escenas. Las historias y personajes se cruzan y entrelazan. La narración es casi cinematográfica, fluyendo al principio con historias inconexas que desembocan en un embudo, dándole un desenlace y cierre de la historia. No se limita al juego o divertimento, pudiéndose tornar en una historia dramática.

-En este formato es el público quien propone un tema. Contános cuáles han sido en este sentido las experiencias que más te llamaron la atención.

-Los tópicos son el sexo, suegras, dinero, etc. Espero sorprenderme.

-Existe alguna posibilidad de seguir trabajando una obra creada en este formato o siempre empieza y termina ahí. ¿Qué es lo que queda?

-En la génesis del Harold está la finitud, la obra termina ahí y en ese sentido el espectáculo es irrepetible. Está más próximo a una instalación, una performance e incluso al arte conceptual. En cuanto a lo efímero.

Puede, eventualmente, cómo han surgido obras, transcribirse la trama presentada y que nazca una obra escrita a partir de la improvisación.

-¿Cómo funciona el elenco y cuáles crees que son sus virtudes?

-Hace casi tres años que entrenamos juntos. La principal virtud, es el conocimiento del otro. De esta manera, logramos apoyarnos al conocer las debilidades y fortalezas del otro. Todos somos muy diferentes y en esa riqueza es que tratamos de movernos.

-¿Qué te atrae del teatro nacional hoy en día?

-Lo que puede atraerme del teatro es lo mismo que a cualquier espectador agudo. Paso bien cuando ponen en escena una obra que tiene un buen texto detrás, una buena dirección y está bien actuada. De lo contrario me deprime y siento que fui estafado.

-¿Cuál es tu opinión del nivel del teatro uruguayo en la actualidad?

-Mi opinión puede estar asentada en el “gusto” y por eso mis reservas a la hora de opinar. Siempre ha habido cosas bien hechas y gente que quiera hacerlas, con grado de excelencia y otras que no. Hoy en el teatro uruguayo encontramos de las dos.

-¿Es imprescindible un productor?

-Sí, lo es, aunque ese productor sea uno mismo, un conjunto de actores o el BID, el productor es el motor.

-¿Considerás que le dan oportunidad a nuestros autores para representar sus obras?

-Las oportunidades están ahí, hay que tomarlas. No creo en que me tengan que dar algo.

-¿Podés vivir de esta profesión?

-No, no puedo.

-¿Sos optimista en cuanto a una pronta legislación con respecto a la jubilación de los actores?

-Soy optimista en general, todo llega, esto también. Por las dudas me aseguro mi retiro por otro lado.

-¿En qué obra o con qué director te gustaría trabajar y aún no has podido hacerlo?

-En una que sea buena y con un director que sepa lo que hace.

-¿Qué pensás de las distintas premiaciones que se realizan a las artes escénicas?

-Las premiaciones en general, en cualquier rubro, desde el Nóbel hasta la carrera de embolsados son lo que son: un invento. No existe tal cosa como un premio por algo que hacés. Al otro día debés volver a empezar. El premio es una cosa social y política. Con la creación estás a solas.

-¿Es posible exportar teatro uruguayo?

-Cómo no, de hecho se hace. No sé si exportamos lo mejor, aunque esa no es la lógica de las exportaciones, sino que alguien necesita algo que vos tenés y te lo compra. Si precisa algo barato y abundante seguramente no está pidiendo talento.

-Existe la creencia popular que los actores uruguayos “no sirven” para la televisión. ¿Qué pensás de esta creencia?

-Un actor es un actor, otra cosa son las personas.

-¿Cómo evalúas las ficciones uruguayas que en los últimos tiempos han emitido los canales?

-No sabría decirte, hace varios años que no veo televisión.

José Luis Llanes – Auto- Biografía:

Nací una tarde del mes de julio dentro de la onda expansiva que recorría el mundo, el fragor del mayo francés. Todavía no lo sabía pero el aire de época iba a signar mi carácter un poco lunático y rupturista.

Estudié a desgano y completé mis estudios bajo una fuerte impronta autodidacta que me llevó de los libros rusos a la música y años después a una comunidad boliviana para aprender a tocar la quena, conocimiento que hoy parece que he olvidado… o no, dicen que la sangre todo lo conserva.

Nací en un paraje sin nombre -¿coincidencia?- próximo a Elías Regules, en Durazno. Tuve la gloria de tener una madre que era maestra rural.

Leí a los poetas y me hice cinéfilo vagando por ese mundo casi kafkiano de las salas de Cinemateca.

Por otra de mis arterias seguía latiendo el influjo de la música. Tuve un amor casi desordenado y me diagnosticaron melomanía.

Comencé a escribir sin publicar, aún lo hago. Conocí gente. Amé. Olvidé.

Continúo leyendo, aprendo guitarra y me convierto día a día en un fotógrafo sorprendido. Descubro que el mejor relato que alguien puede escribir es el de su propia vida.

Imagen portada: José Luis LLanes

 
 

   

 
 

(Visited 43 times, 10 visits today)

Cooltivarte

Cooltivarte

Somos COOLTIVARTE.COM. Un portal digital dedicado a difundir el acontecer artístico y cultural del Uruguay. Estamos en la vuelta desde el año 2003, y como evolución del boletín Obolo Cultural, nos encontramos abocados a apoyar a los artistas nacionales brindándoles un espacio de difusión. Creemos en la idea de utilizar la potencialidad que hoy día nos otorga la web, para que la cultura uruguaya y sus creadores dispongan de una dinámica ventana, que los ponga en contacto entre sí y con el mundo. Somos COOLTIVARTE.COM y pretendemos configurarnos como un portal dinámico, entretenido y atento a los nuevos emprendimientos, que busque siempre la interacción con los artistas.

<





Recomendaciones destacadas